Tradicionales aceites de oliva del Valle del Huasco son sometidos a una cata que define su calidad
Un panel especializado evaluó 11 muestras de aceite de oliva de la temporada 2026
Como parte del trabajo que se desarrolla cada temporada, el Instituto de Investigaciones Agropecuarias, INIA Intihuasi, participó en el proceso anual de catalogación sensorial de las producciones olivícolas del Valle del Huasco, en la Región de Atacama, instancia que, junto con los análisis químicos de laboratorio, permite determinar a través del Comité de Administración de la D.O, definir si los aceites cumplen con los requisitos establecidos para obtener el sello de Denominación de Origen (D.O.).
INIA forma parte del proceso de certificación desde los inicios de esta denominación, por otro lado, quien regula el cumplimiento de la D.O es el Comité de Administración de la Denominación de Origen.
En esta oportunidad, el panel estuvo integrado por los investigadores de INIA Intihuasi Francisco Tapia, subdirector de I+D, y Verónica Arancibia investigadora de INIA Intihuasi, junto a Adriana Benavides, directora del Departamento de Agronomía de la Universidad de La Serena.“Dentro de la actividad anual que realizan los productores, está la calificación de sus aceites para obtener el sello y llevar la denominación de origen en sus botellas. Esto se realiza en función de las partidas o cosechas de cada agricultor y considera una catalogación desde el punto de vista sensorial y químico”, explicó Francisco Tapia.
Para realizar esta evaluación, se toman muestras directamente desde las cubas donde los productores almacenan sus aceites y se envían al laboratorio para su análisis químico, mientras que el panel especializado evalúa sensorialmente cada partida.
Evaluación sensorial de 11 partidas
Las muestras correspondientes a esta temporada correspondieron tanto a aceites blend, es decir, elaborados a partir de mezclas de variedades, como a aceites varietales, estos últimos elaborados principalmente a partir de la variedad Sevillana.Durante la cata, los especialistas evaluaron los atributos de las muestras. “Catamos el aceite y evaluamos el frutado, si es verde o maduro, el nivel de amargor y de picante, que son características positivas de los aceites, además de detectar si presenta o no defectos”, explicó Adriana Benavides.
La jornada permitió además reconocer características propias de determinadas variedades que pueden resultar particulares desde el punto de vista sensorial, pero que no necesariamente corresponden a defectos. En las muestras evaluadas este año, la especialista señaló que no se identificaron defectos.
“En relación con los aceites del año pasado, yo diría que fueron diferentes. Sin embargo, no identificamos defectos; por lo tanto, ese aceite es extra virgen. Pudimos detectar algunas características propias de variedades, que muchas veces podrían asociarse a un defecto, pero que en realidad corresponden a las características propias de esa variedad”, detalló Benavides.
Una evaluación que se realiza cada temporada
La catalogación se efectúa anualmente para cada temporada de producción, considerando que el aceite de oliva presenta sus mejores condiciones durante aproximadamente un año. De esta manera, el sello permite respaldar la calidad correspondiente a la producción de cada temporada.
Al respecto, el secretario regional ministerial de agricultura, Guillermo Procuriza Naim, aseguró que “para nosotros es un honor ser parte de este Consejo Regulador, por cuanto, esta denominación de origen representa mucho más que un sello de calidad: es el reconocimiento a la identidad, al esfuerzo y a la tradición de las familias olivicultoras de nuestro territorio.Desde el Ministerio de Agricultura queremos seguir acompañando y fortaleciendo este trabajo, porque proteger y promover el Aceite de Oliva del Valle del Huasco es también poner en valor nuestra agricultura, nuestro patrimonio y las oportunidades que tiene Atacama para desarrollar una producción de excelencia”.
En esta oportunidad, las muestras ya fueron tomadas desde las cubas de almacenamiento de los agricultores y se encuentran en proceso de análisis químico. Una vez disponibles los resultados del laboratorio, estos deberán ser confrontados con la evaluación sensorial para determinar qué partidas cumplen con los requisitos para acceder al sello de Denominación de Origen. Según Tapia, se espera contar con esta información a comienzos del próximo mes.
Para Benavides, la instancia también representa la continuidad de una colaboración con INIA que se extiende por más de dos décadas. La académica explicó que su vínculo con el instituto comenzó en 2004 y que esta es la segunda oportunidad en que participa en las certificaciones de la D. O. de los aceites del Valle del Huasco.“Es un placer poder apoyar a los productores en este proceso durante 2026 y espero que todos obtengan buenos resultados”, concluyó la académica.
Un panel especializado evaluó 11 muestras de aceite de oliva de la temporada 2026
3 de septiembre de 2026
3 de septiembre de 2026
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