Un reciente estudio científico ha revelado la posibilidad de desarrollar terapias que en un futuro podrían permitir la regeneración de extremidades humanas, tomando como inspiración la sorprendente biología de animales como el ajolote. La investigación ha identificado mecanismos genéticos compartidos entre diferentes especies que podrían revolucionar el campo de la medicina regenerativa. Científicos de la Universidad de Wake Forest llevaron a cabo un análisis comparativo entre tres especies muy diversas: ajolotes, peces cebra y ratones. En este estudio, se descubrió que comparten programas genéticos similares relacionados con la regeneración. Este hallazgo sugiere la existencia de una base biológica universal que posibilita la reconstrucción de tejidos dañados, incluso en organismos con capacidades regenerativas muy distintas. LOS GENES SP Dentro de la investigación, se identificaron los genes SP6 y SP8 como elementos fundamentales en el proceso de regeneración. Experimentos con edición genética demostraron que al eliminar estos genes en ajolotes y ratones, la regeneración ósea se vio significativamente afectada, evidenciando su importancia para activar los mecanismos que permiten reconstruir extremidades o partes del cuerpo. Josh Currie, autor del estudio y profesor de Biología en la Universidad de Wake Forest, señaló: “Existen programas genéticos universales y unificadores que impulsan la regeneración en tipos de organismos muy diferentes, como las salamandras, los peces cebra y los ratones”. A partir de estos descubrimientos, los científicos han desarrollado una terapia genética experimental que utiliza moléculas como FGF8 para estimular el crecimiento óseo en ratones. Aunque los humanos no poseen naturalmente esta capacidad regenerativa, el estudio plantea la posibilidad de replicarla en el futuro mediante tratamientos que imiten estos procesos biológicos. Fuente: Publimetro
En el marco del Día Mundial de la Hemofilia, que se conmemora cada 17 de abril, la Federación Mundial de Hemofilia (FMH) hace un llamado a reforzar el diagnóstico como el primer paso indispensable para el acceso al tratamiento y la prevención de complicaciones. El lema de este año, “El diagnóstico: primera etapa de la atención” , busca visibilizar que millones de personas en el mundo viven con trastornos de la coagulación sin saberlo, lo que limita sus posibilidades de recibir atención médica adecuada desde etapas tempranas. La hemofilia es un trastorno hemorrágico hereditario poco frecuente que afecta la capacidad de coagulación de la sangre y puede provocar sangrados prolongados o espontáneos, incluso ante lesiones menores. Aunque no tiene cura, con diagnóstico y tratamiento adecuados es posible llevar una vida plena y activa. No obstante, a nivel global, la detección temprana de esta condición continúa siendo uno de los principales desafíos para garantizar una atención integral y oportuna. BRECHAS EN DETECCIÓN En América Latina, la hemofilia continúa siendo una enfermedad marcada por importantes brechas en detección y acceso a servicios de salud especializados. De acuerdo con la FMH, solo alrededor del 56% de las personas que viven con hemofilia en la región han sido diagnosticadas, reflejando desafíos persistentes relacionados con el acceso a pruebas de laboratorio específicas, la referencia oportuna a especialistas y la capacitación médica en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Esta situación incrementa el riesgo de daño articular, dolor crónico, discapacidad física y afectaciones psicosociales desde edades tempranas. En México, por ejemplo, la hemofilia afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mil personas, y más del 70% de los casos son de origen hereditario. La enfermedad se presenta principalmente en hombres. Sin embargo, las mujeres pueden ser portadoras del gen y en algunos casos, manifestar síntomas. DOS TIPOS Existen dos tipos principales, la hemofilia A, causada por la deficiencia del factor VIII y que representa cerca del 80% de los casos, y la hemofilia B, asociada a la ausencia del factor IX. La hemofilia aún enfrenta barreras importantes para su detección, especialmente en casos leves o moderados, donde los síntomas pueden pasar desapercibidos durante años. Un diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia , entre prevenir el daño articular y enfrentar complicaciones que afectan de manera significativa la calidad de vida”, según menciona la doctora Angélica Licona Sanabria, gerente médico de la Unidad de Enfermedades Raras de Novo Nordisk México. Así mismo, la experta advierte que el abordaje de la hemofilia debe ser integral y multidisciplinario, e incluir no solamente terapias de reemplazo de los factores de coagulación y agentes hemostáticos, sino también la participación de especialidades como hematología, ortopedia, rehabilitación, psicología y nutrición. Este enfoque contribuye a fomentar el autocuidado, mejorar la adherencia al tratamiento y favorecer la inclusión escolar, laboral y social de las personas que viven con esta condición. MÁS ALLÁ DE LOS TRATAMIENTOS La doctora Angélica Licona Sanabria agrega que desde Novo Nordisk, el compromiso con la comunidad de personas con hemofilia se refleja en el impulso de soluciones que van más allá del desarrollo de tratamientos. En ese sentido, integramos programas de educación continua para pacientes, familiares y profesionales de la salud, así como iniciativas orientadas a fomentar el conocimiento sobre la enfermedad, promover su detección temprana y contribuir a una atención más equitativa, precisa. Para concluir, la experta destaca que además de la atención médica, el acompañamiento emocional y social es un componente esencial para el bienestar de quienes viven con hemofilia. Fuente: Publimetro
Un ensayo clínico sugiere que controlar la presión arterial alta podría volverse mucho más sencillo gracias a un tratamiento inyectable que se administra dos veces al año. Los investigadores señalan que esta terapia podría mejorar de manera importante los resultados en pacientes cuya condición no está bien controlada con medicamentos tradicionales. En un estudio global con 663 adultos con hipertensión no controlada, los pacientes recibieron un fármaco experimental llamado zilebesiran junto con sus medicamentos habituales. ALTERNATIVA PROMETEDORA Los resultados mostraron que quienes recibieron la inyección experimentaron mayores reducciones en la presión arterial en comparación con aquellos que solamente siguieron tratamientos estándar, resaltando el potencial de la terapia como un complemento poderoso a las opciones existentes. El zilebesiran utiliza un enfoque de vanguardia conocido como interferencia de ARN para atacar una proteína producida en el hígado llamada angiotensinógeno, que desempeña un papel clave en la regulación de la presión arterial. “La novedad de este tratamiento radica en su larga duración. Una sola inyección cada seis meses podría ayudar a millones de pacientes a controlar mejor su enfermedad”, señala el doctor Manish Saxena, especialista en hipertensión del Barts Health NHS Trust y coautor del estudio. AVANCE EN SALUD CARDIOVASCULAR Al reducir esta proteína, el tratamiento permite que los vasos sanguíneos se relajen, lo que disminuye los niveles de presión arterial. Se administra mediante una inyección subcutánea y sus efectos pueden durar hasta seis meses. Los expertos creen que esta terapia de larga duración podría ayudar a millones de personas a controlar mejor la hipertensión, una condición que aumenta significativamente el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Ensayos en curso y futuros buscarán determinar si este tratamiento también puede reducir eventos cardiovasculares mayores, lo que podría marcar un cambio importante en la forma de tratar una de las enfermedades más comunes en el mundo. Fuente: Publimetro
Un equipo de investigadores ha desarrollado una terapia experimental inyectada que estimula al organismo para que produzca una hormona protectora del corazón durante semanas, lo que ayuda a que el tejido cardíaco dañado se cure de forma más eficaz. Este enfoque innovador podría cambiar la forma en que los médicos atienden a los pacientes durante el crítico periodo de recuperación tras un infarto. Cuando se produce un infarto, el músculo cardíaco sufre daños y el cuerpo libera una hormona protectora conocida como péptido natriurético auricular (ANP). Esta hormona ayuda a reducir el estrés del corazón y a limitar lesiones adicionales, pero el cuerpo normalmente la produce en pequeñas cantidades. La nueva terapia actúa estimulando a las células musculares para que produzcan temporalmente niveles más altos de ANP, lo que refuerza los mecanismos de defensa del propio corazón durante la recuperación. “Se trata de ayudar al corazón a aprovechar sus propios mecanismos de curación”, comentó el Dr. Ke Huang, profesor adjunto de la Facultad de Farmacia Irma Lerma Rangel de la Universidad Texas A&M y coautor del estudio. SIGUE FUNCIONANDO DURANTE SEMANAS La inyección se basa en una tecnología de vanguardia llamada ARN autoamplificable (saRNA). Una vez administrado en el músculo esquelético, el saRNA proporciona instrucciones a las células para que produzcan la hormona protectora y replica brevemente esas instrucciones, lo que prolonga el efecto del tratamiento. Gracias a este proceso de autoamplificación, una sola dosis puede generar semanas de apoyo terapéutico sin necesidad de repetir los tratamientos. Incluso después de sobrevivir a un infarto, muchos pacientes experimentan un debilitamiento cardíaco a largo plazo debido a la cicatrización y la pérdida de tejido sano. Los científicos creen que proporcionar un apoyo hormonal sostenido durante la fase inicial de curación podría reducir el daño, preservar la función cardíaca y mejorar los resultados a largo plazo. Aunque se necesita más investigación antes de su uso clínico, la simplicidad de una sola inyección hace que esta terapia sea una nueva dirección prometedora para la medicina cardiovascular. Fuente: Publimetro
En un avance significativo en el campo de la química y la sostenibilidad, un grupo de investigadores ha logrado desarrollar un método innovador para convertir el metano, el componente más simple y abundante del gas natural, en compuestos químicos complejos utilizados en productos farmacéuticos y otros productos de alto valor. Este avance desafía las creencias arraigadas sobre la baja reactividad del metano y abre nuevas posibilidades para una economía química más circular, que busca aprovechar de manera más eficiente los recursos naturales de nuestro planeta. REIMAGINANDO EL USO DEL GAS NATURAL Durante mucho tiempo, el metano ha sido valorado principalmente como combustible para generar calor y energía. Sin embargo, su combustión contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático. Hasta ahora, transformar el metano en sustancias químicas útiles ha sido un desafío considerable debido a sus fuertes enlaces moleculares que lo hacen poco reactivo. Un equipo liderado por Martín Fañanás en el Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) ha logrado superar este desafío mediante la creación de un catalizador a base de hierro que activa el metano con luz visible. Al hacerlo, pueden unir fragmentos moleculares funcionales que actúan como mangos químicos para construir estructuras más complejas. UN CATALIZADOR INNOVADOR La clave de este avance radica en un catalizador supramolecular cuidadosamente diseñado, construido alrededor de un centro de hierro estabilizado en un entorno químico único. Este catalizador maneja los intermediarios reactivos para permitir la modificación selectiva del metano y otras moléculas similares sin generar subproductos no deseados. Sorprendentemente, los investigadores lograron sintetizar dimestrol (un compuesto bioactivo utilizado en terapia hormonal) directamente a partir del metano en una sola secuencia, demostrando así el potencial práctico de este enfoque para crear fármacos a partir de materias primas simples. HACIA UNA ECONOMÍA QUÍMICA MÁS SOSTENIBLE Más allá de su relevancia científica, este método ofrece ventajas ambientales significativas. El hierro es un elemento abundante, económico y mucho menos tóxico que los metales raros comúnmente utilizados en procesos catalíticos avanzados. Las reacciones se llevan a cabo en condiciones relativamente suaves y se alimentan con luz LED, lo que reduce tanto el consumo energético como el impacto ambiental. Al convertir el metano en intermedios químicos versátiles en lugar de quemarlo como combustible, los investigadores están sentando las bases para un enfoque más sostenible y circular en la fabricación de productos químicos y medicamentos a partir de materias primas derivadas de combustibles fósiles. La clave de este avance radica en el diseño de un catalizador basado en un anión tetracloroferrato estabilizado por cationes colidinio, concluye Martín Fañanás, investigador del Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) de la Universidad de Santiago de Compostela. Fuente: Publimetro
Un reciente estudio científico ha revelado la posibilidad de desarrollar terapias que en un futuro podrían permitir la regeneración de extremidades humanas, tomando como inspiración la sorprendente biología de animales como el ajolote. La investigación ha identificado mecanismos genéticos compartidos entre diferentes especies que podrían revolucionar el campo de la medicina regenerativa. Científicos de la Universidad de Wake Forest llevaron a cabo un análisis comparativo entre tres especies muy diversas: ajolotes, peces cebra y ratones. En este estudio, se descubrió que comparten programas genéticos similares relacionados con la regeneración. Este hallazgo sugiere la existencia de una base biológica universal que posibilita la reconstrucción de tejidos dañados, incluso en organismos con capacidades regenerativas muy distintas. LOS GENES SP Dentro de la investigación, se identificaron los genes SP6 y SP8 como elementos fundamentales en el proceso de regeneración. Experimentos con edición genética demostraron que al eliminar estos genes en ajolotes y ratones, la regeneración ósea se vio significativamente afectada, evidenciando su importancia para activar los mecanismos que permiten reconstruir extremidades o partes del cuerpo. Josh Currie, autor del estudio y profesor de Biología en la Universidad de Wake Forest, señaló: “Existen programas genéticos universales y unificadores que impulsan la regeneración en tipos de organismos muy diferentes, como las salamandras, los peces cebra y los ratones”. A partir de estos descubrimientos, los científicos han desarrollado una terapia genética experimental que utiliza moléculas como FGF8 para estimular el crecimiento óseo en ratones. Aunque los humanos no poseen naturalmente esta capacidad regenerativa, el estudio plantea la posibilidad de replicarla en el futuro mediante tratamientos que imiten estos procesos biológicos. Fuente: Publimetro
En el marco del Día Mundial de la Hemofilia, que se conmemora cada 17 de abril, la Federación Mundial de Hemofilia (FMH) hace un llamado a reforzar el diagnóstico como el primer paso indispensable para el acceso al tratamiento y la prevención de complicaciones. El lema de este año, “El diagnóstico: primera etapa de la atención” , busca visibilizar que millones de personas en el mundo viven con trastornos de la coagulación sin saberlo, lo que limita sus posibilidades de recibir atención médica adecuada desde etapas tempranas. La hemofilia es un trastorno hemorrágico hereditario poco frecuente que afecta la capacidad de coagulación de la sangre y puede provocar sangrados prolongados o espontáneos, incluso ante lesiones menores. Aunque no tiene cura, con diagnóstico y tratamiento adecuados es posible llevar una vida plena y activa. No obstante, a nivel global, la detección temprana de esta condición continúa siendo uno de los principales desafíos para garantizar una atención integral y oportuna. BRECHAS EN DETECCIÓN En América Latina, la hemofilia continúa siendo una enfermedad marcada por importantes brechas en detección y acceso a servicios de salud especializados. De acuerdo con la FMH, solo alrededor del 56% de las personas que viven con hemofilia en la región han sido diagnosticadas, reflejando desafíos persistentes relacionados con el acceso a pruebas de laboratorio específicas, la referencia oportuna a especialistas y la capacitación médica en zonas alejadas de los grandes centros urbanos. Esta situación incrementa el riesgo de daño articular, dolor crónico, discapacidad física y afectaciones psicosociales desde edades tempranas. En México, por ejemplo, la hemofilia afecta aproximadamente a 1 de cada 10 mil personas, y más del 70% de los casos son de origen hereditario. La enfermedad se presenta principalmente en hombres. Sin embargo, las mujeres pueden ser portadoras del gen y en algunos casos, manifestar síntomas. DOS TIPOS Existen dos tipos principales, la hemofilia A, causada por la deficiencia del factor VIII y que representa cerca del 80% de los casos, y la hemofilia B, asociada a la ausencia del factor IX. La hemofilia aún enfrenta barreras importantes para su detección, especialmente en casos leves o moderados, donde los síntomas pueden pasar desapercibidos durante años. Un diagnóstico oportuno puede marcar la diferencia , entre prevenir el daño articular y enfrentar complicaciones que afectan de manera significativa la calidad de vida”, según menciona la doctora Angélica Licona Sanabria, gerente médico de la Unidad de Enfermedades Raras de Novo Nordisk México. Así mismo, la experta advierte que el abordaje de la hemofilia debe ser integral y multidisciplinario, e incluir no solamente terapias de reemplazo de los factores de coagulación y agentes hemostáticos, sino también la participación de especialidades como hematología, ortopedia, rehabilitación, psicología y nutrición. Este enfoque contribuye a fomentar el autocuidado, mejorar la adherencia al tratamiento y favorecer la inclusión escolar, laboral y social de las personas que viven con esta condición. MÁS ALLÁ DE LOS TRATAMIENTOS La doctora Angélica Licona Sanabria agrega que desde Novo Nordisk, el compromiso con la comunidad de personas con hemofilia se refleja en el impulso de soluciones que van más allá del desarrollo de tratamientos. En ese sentido, integramos programas de educación continua para pacientes, familiares y profesionales de la salud, así como iniciativas orientadas a fomentar el conocimiento sobre la enfermedad, promover su detección temprana y contribuir a una atención más equitativa, precisa. Para concluir, la experta destaca que además de la atención médica, el acompañamiento emocional y social es un componente esencial para el bienestar de quienes viven con hemofilia. Fuente: Publimetro
Un ensayo clínico sugiere que controlar la presión arterial alta podría volverse mucho más sencillo gracias a un tratamiento inyectable que se administra dos veces al año. Los investigadores señalan que esta terapia podría mejorar de manera importante los resultados en pacientes cuya condición no está bien controlada con medicamentos tradicionales. En un estudio global con 663 adultos con hipertensión no controlada, los pacientes recibieron un fármaco experimental llamado zilebesiran junto con sus medicamentos habituales. ALTERNATIVA PROMETEDORA Los resultados mostraron que quienes recibieron la inyección experimentaron mayores reducciones en la presión arterial en comparación con aquellos que solamente siguieron tratamientos estándar, resaltando el potencial de la terapia como un complemento poderoso a las opciones existentes. El zilebesiran utiliza un enfoque de vanguardia conocido como interferencia de ARN para atacar una proteína producida en el hígado llamada angiotensinógeno, que desempeña un papel clave en la regulación de la presión arterial. “La novedad de este tratamiento radica en su larga duración. Una sola inyección cada seis meses podría ayudar a millones de pacientes a controlar mejor su enfermedad”, señala el doctor Manish Saxena, especialista en hipertensión del Barts Health NHS Trust y coautor del estudio. AVANCE EN SALUD CARDIOVASCULAR Al reducir esta proteína, el tratamiento permite que los vasos sanguíneos se relajen, lo que disminuye los niveles de presión arterial. Se administra mediante una inyección subcutánea y sus efectos pueden durar hasta seis meses. Los expertos creen que esta terapia de larga duración podría ayudar a millones de personas a controlar mejor la hipertensión, una condición que aumenta significativamente el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. Ensayos en curso y futuros buscarán determinar si este tratamiento también puede reducir eventos cardiovasculares mayores, lo que podría marcar un cambio importante en la forma de tratar una de las enfermedades más comunes en el mundo. Fuente: Publimetro
Un equipo de investigadores ha desarrollado una terapia experimental inyectada que estimula al organismo para que produzca una hormona protectora del corazón durante semanas, lo que ayuda a que el tejido cardíaco dañado se cure de forma más eficaz. Este enfoque innovador podría cambiar la forma en que los médicos atienden a los pacientes durante el crítico periodo de recuperación tras un infarto. Cuando se produce un infarto, el músculo cardíaco sufre daños y el cuerpo libera una hormona protectora conocida como péptido natriurético auricular (ANP). Esta hormona ayuda a reducir el estrés del corazón y a limitar lesiones adicionales, pero el cuerpo normalmente la produce en pequeñas cantidades. La nueva terapia actúa estimulando a las células musculares para que produzcan temporalmente niveles más altos de ANP, lo que refuerza los mecanismos de defensa del propio corazón durante la recuperación. “Se trata de ayudar al corazón a aprovechar sus propios mecanismos de curación”, comentó el Dr. Ke Huang, profesor adjunto de la Facultad de Farmacia Irma Lerma Rangel de la Universidad Texas A&M y coautor del estudio. SIGUE FUNCIONANDO DURANTE SEMANAS La inyección se basa en una tecnología de vanguardia llamada ARN autoamplificable (saRNA). Una vez administrado en el músculo esquelético, el saRNA proporciona instrucciones a las células para que produzcan la hormona protectora y replica brevemente esas instrucciones, lo que prolonga el efecto del tratamiento. Gracias a este proceso de autoamplificación, una sola dosis puede generar semanas de apoyo terapéutico sin necesidad de repetir los tratamientos. Incluso después de sobrevivir a un infarto, muchos pacientes experimentan un debilitamiento cardíaco a largo plazo debido a la cicatrización y la pérdida de tejido sano. Los científicos creen que proporcionar un apoyo hormonal sostenido durante la fase inicial de curación podría reducir el daño, preservar la función cardíaca y mejorar los resultados a largo plazo. Aunque se necesita más investigación antes de su uso clínico, la simplicidad de una sola inyección hace que esta terapia sea una nueva dirección prometedora para la medicina cardiovascular. Fuente: Publimetro
En un avance significativo en el campo de la química y la sostenibilidad, un grupo de investigadores ha logrado desarrollar un método innovador para convertir el metano, el componente más simple y abundante del gas natural, en compuestos químicos complejos utilizados en productos farmacéuticos y otros productos de alto valor. Este avance desafía las creencias arraigadas sobre la baja reactividad del metano y abre nuevas posibilidades para una economía química más circular, que busca aprovechar de manera más eficiente los recursos naturales de nuestro planeta. REIMAGINANDO EL USO DEL GAS NATURAL Durante mucho tiempo, el metano ha sido valorado principalmente como combustible para generar calor y energía. Sin embargo, su combustión contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero, lo que agrava el cambio climático. Hasta ahora, transformar el metano en sustancias químicas útiles ha sido un desafío considerable debido a sus fuertes enlaces moleculares que lo hacen poco reactivo. Un equipo liderado por Martín Fañanás en el Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) ha logrado superar este desafío mediante la creación de un catalizador a base de hierro que activa el metano con luz visible. Al hacerlo, pueden unir fragmentos moleculares funcionales que actúan como mangos químicos para construir estructuras más complejas. UN CATALIZADOR INNOVADOR La clave de este avance radica en un catalizador supramolecular cuidadosamente diseñado, construido alrededor de un centro de hierro estabilizado en un entorno químico único. Este catalizador maneja los intermediarios reactivos para permitir la modificación selectiva del metano y otras moléculas similares sin generar subproductos no deseados. Sorprendentemente, los investigadores lograron sintetizar dimestrol (un compuesto bioactivo utilizado en terapia hormonal) directamente a partir del metano en una sola secuencia, demostrando así el potencial práctico de este enfoque para crear fármacos a partir de materias primas simples. HACIA UNA ECONOMÍA QUÍMICA MÁS SOSTENIBLE Más allá de su relevancia científica, este método ofrece ventajas ambientales significativas. El hierro es un elemento abundante, económico y mucho menos tóxico que los metales raros comúnmente utilizados en procesos catalíticos avanzados. Las reacciones se llevan a cabo en condiciones relativamente suaves y se alimentan con luz LED, lo que reduce tanto el consumo energético como el impacto ambiental. Al convertir el metano en intermedios químicos versátiles en lugar de quemarlo como combustible, los investigadores están sentando las bases para un enfoque más sostenible y circular en la fabricación de productos químicos y medicamentos a partir de materias primas derivadas de combustibles fósiles. La clave de este avance radica en el diseño de un catalizador basado en un anión tetracloroferrato estabilizado por cationes colidinio, concluye Martín Fañanás, investigador del Centro de Investigación en Química Biológica y Materiales Moleculares (CiQUS) de la Universidad de Santiago de Compostela. Fuente: Publimetro