Comunidades Indígenas de Caldera se reúnen ante inminente desalojo
Estas comunidades llegaron hace más de 15 años al lugar los primeros en llegar fue la Comunidad Inti Wañuy quienes se asentaron en el territorio ya que aún no era un área protegida o sea un Bien Nacional Protegido (BNP) ya que tenía otras características, el uso de suelo y con el tiempo sin hacer consulta indígena se transformó en un BNP y después se fue dando en concesión a diferentes entidades, hasta que llegó el CIHAN quienes recibieron la concesión del lugar por un tema paleontológico.
Las comunidades indígenas de Caldera Inti Wañuy, Comunidad Diaguita Ayllú, Asociación Multicultural inti Chupika y Comunidad Diaguita Wentrulafken, asentadas en el sector Burro Muerto a los pies del Cerro Montevideo, se reunieron para expresar su descontento sobre el inminente desalojo que afectan a sus comunidades indígenas, estas acciones impulsadas por la Secretaría Regional Ministerial de Bienes Nacionales de la Región de Atacama.
Las comunidades indígenas han habitado en el sector por más de quince años, protegiendo y resguardando el territorio, manteniendo una relación espiritual, cultural y comunitaria que forma parte esencial de su propia identidad como pueblos originarios ya que siempre han tenido el mejor de los cuidados y la conservación de este sector y eso se ha reflejado permanentemente en las acciones de resguardo territorial, protección del patrimonio cultural y respeto por los ecosistemas que forman parte de su entorno ancestral.
Estas comunidades llegaron hace más de 15 años al lugar los primeros en llegar fue la Comunidad Inti Wañuy quienes se asentaron en el territorio ya que aún no era un área protegida o sea un Bien Nacional Protegido (BNP) ya que tenía otras características, el uso de suelo y con el tiempo sin hacer consulta indígena se transformó en un BNP y después se fue dando en concesión a diferentes entidades, hasta que llegó el CIHAN quienes recibieron la concesión del lugar por un tema paleontológico.
Katherine Avalos, presidenta de la comunidad indígena Inti Wañuy, señaló “Nos encontramos reunidos las comunidades indígenas que vamos a ser afectados con este inminente desalojo, nuestras comunidades de nuestra comuna se encuentra actualmente con tramitación en los organismos correspondientes para la reclamación del territorio, con planes de manejo, con las corporaciones que están que se encuentran asentadas en el sector, estamos contra el desalojo y seguiremos defendiendo nuestras tierras, somos mas de 2 mil personas pertenecientes a las comunidades y de acá no nos moveremos ya que llevamos mas de 15 años, resguardando y enseñando nuestra cultura, trabajando con colegios, con entidades, con las entidades gubernamentales de diferentes gobiernos. Durante una reunión con el Seremi de Bienes Nacionales lo dejó más que visto, más de que entrever que su que su finalidad es no trabajar con las comunidades indígenas de toda la región de Atacama”.
Es importante señalar que las comunidades indígenas que habitan este territorio mantienen procesos formales de regularización territorial en curso, con antecedentes y documentación debidamente ingresados ante los organismos competentes. Asimismo, cuentan con planes de manejo y diversas iniciativas desarrolladas en coordinación con corporaciones como CIHAN, servicios públicos e instituciones del Estado, siempre demostrando las voluntades permanente de actuar dentro del marco legal y administrativo vigente.
Por su parte, Francisco Cortés, Kuraca de la Asociación Multicultural Inti Chupika, quien lleva quince años en el lugar y fundador de la Comunidad Inti Wañuy, manifestó “Hemos estado en varias reuniones con representantes de otras comunidades y últimamente con el CIHAN para llegar a un acuerdo y no ser sacado del sector, porque el nuevo gobierno está empeñado en desalojar a las primeras comunidades que serían cinco que están dentro del BNP y después seguir con las otras que están fuera del BNP, que también son comunidades y asociaciones indígenas y lo que hoy estamos solicitando al gobierno una flexibilidad a tener una conversación con las comunidades indígenas de Caldera y no llegar al desalojo, porque nosotros estamos desarrollando nuestra cultura, estamos protegiendo las flores y faunas del sector, la biodiversidad, estamos con crianceros, tenemos cultivos hidropónicos, diferentes siembras, entonces es algo contradictorio porque se han llegado a conversaciones con gobiernos anteriores y ahora con el actual Seremi de Bienes Nacionales ha desconocido toda negociación o conversación con las comunidades indígenas. Nosotros estamos haciendo la solicitud de una reunión con el Ministro de Bienes Nacionales para poder plantear estos temas y seguiremos defendiendo el territorio ya que hemos hecho todo bajo el marco legal de los solicitado por los gobiernos y hoy estamos reunidos para demostrar el descontento de nuestros hermanos y hermanas”.
Es importante señalar que las comunidades indígenas que habitan este territorio mantienen procesos formales de regularización territorial en curso, con antecedentes y documentación debidamente ingresados ante los organismos competentes. Asimismo, contamos con planes de manejo y diversas iniciativas desarrolladas en coordinación con corporaciones como CIHAN, servicios públicos e instituciones del Estado, demostrando la voluntad de los pueblos originarios de actuar dentro del marco legal y administrativo vigente. Esta reunión de pueblos originarios tuvo el apoyo de la primera autoridad comunal, Brunilda Gonzalez quien llegó al lugar acompañada de las concejalas Natalia Muñoz y Lisa Barriga pero además fueron apoyados por pueblos vecinos del sector Burro Muerto.
La alcaldesa Brunilda Gonzalez, indicó “Para los pueblos originarios como los Collas, los Diaguitas o los mismos Changos propios de esta zona, asentados en Cerro Ballena, representa el desarrollo de los pueblos originarios, Estamos apoyando esta amplia convocatoria junto a una pacheta y donde ellos además han planteado su reivindicación y su opinión contraria al desalojo anunciado, lamentablemente ya ratificado en una medición de terreno, en una medición de cuantificación de cuánto sale hacer el desalojo, por parte del actual gobierno del presidente José Antonio Kast, a través del Seremi Joaquín Rodríguez, quien nos ha planteado que la decisión está tomada, es una decisión que viene del nivel central y que lo único que tiene que hacer es ejecutarla, esta situación confluye en una sola expresión, el temor al desalojo de comunidades que hoy día han desarrollado este territorio de manera armónica, muy responsable también con el tema paleontológico porque se entiende que se tiene que respetar lo que desarrollan los científicos, pero aquí ha habido un área protegida o un Bien Nacional Público Protegido, que está a cargo del CIHAN Atacama y ellos han generado una zonificación y las comunidades indígenas están fuera de la zonificación roja, por lo tanto, lo que hemos dicho que por favor lean el documento y lo respondan, un documento que ingresó el 27 de febrero y donde el gobernador regional manifiesta directamente que es armónico el desarrollo de la ciencia y es por eso que estamos entregando nuestro respaldo y para entregar nuestro compromiso, para que evitemos en conjunto el desalojo de estos pueblos indígenas”.
Las comunidades indígenas del sector Burro Muerto rechazan categóricamente la calificación de “ocupantes ilegales” que se ha intentado instalar desconociendo que son asentamiento indígena, es por ello que exigen respeto a sus propias comunidades ya que el gobierno desconoce no solo años de trabajo, diálogo y participación en mesas técnicas y reuniones sostenidas con distintas autoridades, sino también la existencia histórica de los asentamientos indígenas y el vínculo ancestral que se mantiene con este territorio. Además están muy preocupados por los resultados de la reunión sostenida el pasado viernes 05 de junio con el Seremi de Bienes nacionales Joaquín Rodríguez, instancia en la que se desconocieron avances, compromisos y acuerdos construidos durante años de trabajo conjunto entre las comunidades indígenas y los organismos públicos involucrados y consideran cualquier decisión que afecte a sus territorios debiendo respetar los procesos en curso, los compromisos previamente adquiridos y el derecho de los pueblos indígenas a ser escuchados y considerados en las decisiones que impactan directamente su presente y su futuro.
Las comunidades indígenas de Caldera continuarán defendiendo sus derechos colectivos, su cultura, su memoria ancestral, su derecho consuetudinario y sus territorios, además del resguardo y la protección de los espacios sagrados, siempre dentro del marco del diálogo, el respeto mutuo y la búsqueda de soluciones que reconozcan la legítima presencia de sus pueblos en estas tierras.
Estas comunidades llegaron hace más de 15 años al lugar los primeros en llegar fue la Comunidad Inti Wañuy quienes se asentaron en el territorio ya que aún no era un área protegida o sea un Bien Nacional Protegido (BNP) ya que tenía otras características, el uso de suelo y con el tiempo sin hacer consulta indígena se transformó en un BNP y después se fue dando en concesión a diferentes entidades, hasta que llegó el CIHAN quienes recibieron la concesión del lugar por un tema paleontológico.
























































