La NASA tiene programado el primer intento de lanzamiento del cohete lunar Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos, a las 18:24 horas (19:24 horas en Chile). Este evento marca el retorno de una misión tripulada a las cercanías de la Luna después de más de cincuenta años. La tripulación de la misión está compuesta por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense. Tras el lanzamiento, se espera que se dediquen a diversas labores alrededor de la Luna durante un período de 10 días. Según los planes de la NASA, la tripulación de Artemis II tendrá la tarea de probar todos los sistemas necesarios para el regreso seguro de los astronautas a la Luna. Esto incluye verificar que la nave espacial Orion funcione correctamente y según lo planeado. Este hito marca un paso importante para la NASA, ya que se prepara para regresar a la Luna después de más de cincuenta años y allanar el camino para futuros viajes a Marte. Para aquellos interesados en seguir el lanzamiento en directo, la NASA ofrecerá una programación especial que podrá ser vista en su canal de YouTube. Se espera que el cohete despegue a las 18:24 horas en Florida (19:24 horas en Chile). Fuente: Publimetro
El debate en torno al enigmático cometa interestelar 3I/ATLAS ha tomado un giro inesperado. No se trata de una nueva imagen o dato astronómico, sino de una denuncia de censura científica que ha generado controversia tanto dentro como fuera de la comunidad académica. El astrofísico Avi Loeb, reconocido por su activa participación en el análisis de este objeto, ha revelado que un editor de una revista especializada le obligó a suprimir una conclusión crucial de uno de sus primeros estudios sobre 3I/ATLAS. La frase en cuestión insinuaba que la órbita del cometa podría respaldar la posibilidad de un diseño tecnológico, una idea que, según Loeb, incomodó a aquellos que preferían mantener una interpretación estrictamente cometaria. Según Loeb, el editor científico le solicitó eliminar una línea donde afirmaba que si 3I/ATLAS tuviera un diámetro superior a 10 kilómetros, su trayectoria hacia el interior del Sistema Solar podría estar “favorecida por diseño tecnológico”. Aunque presentada como una posibilidad y no como una afirmación definitiva, esta frase fue considerada demasiado provocativa para ser incluida en el artículo. Loeb afirma que este incidente lo motivó a desarrollar un estudio exhaustivo sobre la hipótesis tecnológica, el cual finalmente fue publicado en otra revista. La censura ha generado descontento entre aquellos que abogan por la libertad en la exploración de ideas científicas, especialmente cuando se trata de objetos interestelares, de los cuales solo se han identificado tres en toda la historia. La situación se complica debido a que 3I/ATLAS no sigue el comportamiento típico de un cometa convencional. Hasta ahora, Loeb ha documentado 13 anomalías relacionadas con este objeto: Su brillo varía más allá del rango esperado para un cometa. Su rotación es inusualmente lenta. Su forma es alargada y no esférica como se esperaría. Para Loeb, la resistencia encontrada no está relacionada con los datos observados, sino con la cultura científica imperante: Loeb compara esta actitud con la búsqueda de los neutrinos estériles, una partícula hipotética que consumió casi 90 millones de dólares en experimentos sin obtener resultados concluyentes. “A nadie le pareció descabellado buscar una partícula fantasma”, señala Loeb. “¿Pero sugerir que un objeto interestelar podría tener origen tecnológico es inaceptable?” Fuente: Publimetro
3I/ATLAS muestra un latido luminoso cada 16.16 horas, un comportamiento que no puede explicarse con el giro del núcleo. Nuevas imágenes revelan jets pulsantes capaces de iluminar la coma periódicamente, generando un patrón rítmico sin precedentes. El cometa interestelar 3I/ATLAS acaba de sumar una señal inquietante a su larga lista de anomalías: un latido luminoso que se repite de manera perfecta cada 16.16 horas, como si el objeto tuviera un corazón propio. El fenómeno, detectado desde julio y confirmado con nuevas imágenes de Hawái y Tailandia, mantiene desconcertados a los astrónomos. La variación rítmica es tan fuerte que alcanza decenas de por ciento en brillo, algo extremadamente inusual en cometas tradicionales. Y lo más desconcertante es que no proviene del giro del núcleo, como se creyó inicialmente. Según el astrofísico Avi Loeb, la explicación apunta hacia otra dirección: los jets de gas y polvo están pulsando como si siguieran un ritmo interno. Las primeras hipótesis sugerían que el latido se debía a que el núcleo —la parte sólida— tenía una forma irregular y reflejaba diferente cantidad de luz al rotar. Pero las imágenes del telescopio Hubble demostraron algo clave: Esto obligó a buscar otra explicación, y ahí entraron en juego los jets: chorros de material que brotan desde el núcleo hacia el espacio. En las últimas semanas, telescopios de aficionados captaron dos jets prominentes: uno dirigido hacia la sombra y otro hacia el Sol, formando una anti-cola inusualmente definida. Loeb plantea que: Ese patrón, dice, se parecería al latido de un corazón, con cada “puff” de gas expandiéndose por la coma y volviéndola más brillante. Con la velocidad estimada de los chorros —unos 440 metros por segundo—, el material expulsado podría viajar más de 25 mil kilómetros en un solo “latido”. Loeb agrega un punto que abrió un intenso debate en redes: Es decir, la orientación del “latido” podría distinguir entre un cometa convencional y algo que opere con mecanismos internos más complejos. Por ahora, no hay evidencia de tecnología… pero tampoco está descartada. Simplemente, no hay datos suficientes. El fenómeno fue reportado, pero no existe aún una serie sistemática de imágenes que muestre el patrón completo durante varios días. Loeb insiste en que un video continuo permitiría saber: Varios observatorios ya están coordinándose para capturar esta secuencia en diciembre. 3I/ATLAS ya rompió varios moldes: No hay pruebas de que sea artificial, pero tampoco es un cometa común. Científicos de todo el mundo esperan nuevas observaciones para descifrar si este heartbeat es: Fuente: Publimetro
El cometa interestelar 3I/ATLAS ha generado un intenso debate en la comunidad científica. Este objeto, de origen extraterrestre, ha llamado la atención debido a las 13 señales de alerta que lo distinguen de los cometas convencionales, según el astrofísico Avi Loeb. Las anomalías observadas en 3I/ATLAS han desatado una discusión global sobre la comprensión de los objetos interestelares. ¿Estamos frente a un fenómeno natural extremo o ante un descubrimiento que podría revelar aspectos más profundos del cosmos? Avi Loeb, reconocido astrónomo, identificó estas 13 señales a partir de diversas observaciones realizadas entre julio y noviembre de 2025, que incluyen imágenes, mediciones de aceleración, modelos orbitales y cambios inesperados en su comportamiento. 3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa nuestro sistema solar. Desde su detección el 1 de julio de 2025, se han observado irregularidades en su trayectoria, brillo, actividad y respuesta a la radiación solar. A pesar de que las anomalías no confirman que el objeto sea artificial, representan un conjunto de comportamientos que desafían la comprensión actual sobre los cometas. Algunas pistas sugieren una actividad inusualmente intensa, mientras que otras indican aceleraciones difíciles de explicar. Para Loeb, este conjunto de señales merece una atención detallada y un análisis abierto para explorar todas las posibilidades antes de descartar hipótesis prematuramente. Aunque algunas anomalías han sido publicadas por otros investigadores, Loeb destaca la importancia de no ignorar estas discrepancias y seguir investigando a fondo. Los expertos advierten que los modelos actuales podrían no ser suficientes para explicar las observaciones realizadas hasta ahora. La llegada de datos desde sondas como Juno, Juice y Psyche en los próximos meses será crucial para obtener más información desde diferentes puntos del sistema solar. En sus declaraciones públicas, Loeb enfatiza que no busca afirmar que 3I/ATLAS sea artificial, sino que aboga por explorar todas las posibilidades antes de llegar a conclusiones definitivas. Las observaciones programadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026 serán fundamentales para ampliar nuestro conocimiento sobre este misterioso objeto. El momento más esperado será el 16 de marzo de 2026, cuando 3I/ATLAS pase cerca de Júpiter. En ese momento se podrá determinar si las coincidencias observadas hasta ahora son simplemente eso o si hay algo más detrás. Fuente: Publimetro
El misterio del cometa interestelar 3I/ATLAS dio un giro inesperado y oficialmente histórico. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó que el objeto es parte de un operativo internacional de defensa planetaria, un ejercicio real —no teórico— coordinado por los principales organismos encargados de proteger a la Tierra ante posibles amenazas espaciales. El anuncio derriba semanas de rumores y confusión. No se trata de una observación casual ni de una simple campaña científica: 3I/ATLAS es el eje del octavo ejercicio global del International Asteroid Warning Network (IAWN), la red creada para detectar, rastrear y evaluar objetos potencialmente peligrosos. La confirmación ubica al cometa en el centro de un entrenamiento coordinado por la ONU y llevado a cabo junto con la IAWN, el Space Mission Planning Advisory Group (SMPAG) y la Oficina de Asuntos del Espacio Ultraterrestre de Naciones Unidas (UNOOSA). En otras palabras, toda la estructura mundial de defensa planetaria está participando. El documento oficial indica que la campaña asociada a 3I/ATLAS será un ejercicio completo que incluye: Aunque 3I/ATLAS no representa peligro para la Tierra, su trayectoria interestelar, su brillo irregular y la complejidad de sus colas lo convierten en un caso ideal para probar herramientas que, en un futuro, podrían ser decisivas ante un objeto realmente peligroso. El operativo se extenderá desde el 27 de noviembre de 2025 hasta el 27 de enero de 2026, con un calendario detallado que incluye talleres, puntos de control y una teleconferencia final para evaluar resultados. El cometa presenta varios desafíos que lo convierten en un candidato perfecto: Según la circular MPEC 2025-U142 de la Unión Astronómica Internacional, los cometas suponen un reto técnico mayor que los asteroides porque su masa y su brillo no son uniformes. Eso hace que, para efectos del ejercicio, 3I/ATLAS sea una especie de “examen final” para la comunidad internacional. La confirmación de la ONU reacomoda las piezas en el panorama espacial global. La coordinación entre agencias demuestra que la defensa planetaria ya no es solo ciencia, sino un espacio estratégico donde participan potencias, organismos multilaterales y actores emergentes. Mientras Europa activó antes su propio simulacro con la ESA, y NASA mantiene un tono más prudente, la ONU coloca el sello final que convierte este ejercicio en un evento formal a escala planetaria. China, India, Japón, Estados Unidos, la ESA y otras agencias están observando o participando, cada una desde su esfera de influencia. 3I/ATLAS, un visitante que proviene de fuera del Sistema Solar, terminó revelando cómo el mundo se prepara para un futuro donde la respuesta ante amenazas espaciales deberá ser rápida, precisa y coordinada. El ejercicio incluye un periodo intenso de observaciones desde el 27 de noviembre hasta fines de enero. Durante ese tiempo, la comunidad internacional evaluará: Luego, el 3 de febrero de 2026, se realizará la teleconferencia final donde se darán a conocer los resultados del operativo y las recomendaciones globales. Fuente: Publimetro
La NASA tiene programado el primer intento de lanzamiento del cohete lunar Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, Estados Unidos, a las 18:24 horas (19:24 horas en Chile). Este evento marca el retorno de una misión tripulada a las cercanías de la Luna después de más de cincuenta años. La tripulación de la misión está compuesta por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con Jeremy Hansen de la Agencia Espacial Canadiense. Tras el lanzamiento, se espera que se dediquen a diversas labores alrededor de la Luna durante un período de 10 días. Según los planes de la NASA, la tripulación de Artemis II tendrá la tarea de probar todos los sistemas necesarios para el regreso seguro de los astronautas a la Luna. Esto incluye verificar que la nave espacial Orion funcione correctamente y según lo planeado. Este hito marca un paso importante para la NASA, ya que se prepara para regresar a la Luna después de más de cincuenta años y allanar el camino para futuros viajes a Marte. Para aquellos interesados en seguir el lanzamiento en directo, la NASA ofrecerá una programación especial que podrá ser vista en su canal de YouTube. Se espera que el cohete despegue a las 18:24 horas en Florida (19:24 horas en Chile). Fuente: Publimetro
El debate en torno al enigmático cometa interestelar 3I/ATLAS ha tomado un giro inesperado. No se trata de una nueva imagen o dato astronómico, sino de una denuncia de censura científica que ha generado controversia tanto dentro como fuera de la comunidad académica. El astrofísico Avi Loeb, reconocido por su activa participación en el análisis de este objeto, ha revelado que un editor de una revista especializada le obligó a suprimir una conclusión crucial de uno de sus primeros estudios sobre 3I/ATLAS. La frase en cuestión insinuaba que la órbita del cometa podría respaldar la posibilidad de un diseño tecnológico, una idea que, según Loeb, incomodó a aquellos que preferían mantener una interpretación estrictamente cometaria. Según Loeb, el editor científico le solicitó eliminar una línea donde afirmaba que si 3I/ATLAS tuviera un diámetro superior a 10 kilómetros, su trayectoria hacia el interior del Sistema Solar podría estar “favorecida por diseño tecnológico”. Aunque presentada como una posibilidad y no como una afirmación definitiva, esta frase fue considerada demasiado provocativa para ser incluida en el artículo. Loeb afirma que este incidente lo motivó a desarrollar un estudio exhaustivo sobre la hipótesis tecnológica, el cual finalmente fue publicado en otra revista. La censura ha generado descontento entre aquellos que abogan por la libertad en la exploración de ideas científicas, especialmente cuando se trata de objetos interestelares, de los cuales solo se han identificado tres en toda la historia. La situación se complica debido a que 3I/ATLAS no sigue el comportamiento típico de un cometa convencional. Hasta ahora, Loeb ha documentado 13 anomalías relacionadas con este objeto: Su brillo varía más allá del rango esperado para un cometa. Su rotación es inusualmente lenta. Su forma es alargada y no esférica como se esperaría. Para Loeb, la resistencia encontrada no está relacionada con los datos observados, sino con la cultura científica imperante: Loeb compara esta actitud con la búsqueda de los neutrinos estériles, una partícula hipotética que consumió casi 90 millones de dólares en experimentos sin obtener resultados concluyentes. “A nadie le pareció descabellado buscar una partícula fantasma”, señala Loeb. “¿Pero sugerir que un objeto interestelar podría tener origen tecnológico es inaceptable?” Fuente: Publimetro
3I/ATLAS muestra un latido luminoso cada 16.16 horas, un comportamiento que no puede explicarse con el giro del núcleo. Nuevas imágenes revelan jets pulsantes capaces de iluminar la coma periódicamente, generando un patrón rítmico sin precedentes. El cometa interestelar 3I/ATLAS acaba de sumar una señal inquietante a su larga lista de anomalías: un latido luminoso que se repite de manera perfecta cada 16.16 horas, como si el objeto tuviera un corazón propio. El fenómeno, detectado desde julio y confirmado con nuevas imágenes de Hawái y Tailandia, mantiene desconcertados a los astrónomos. La variación rítmica es tan fuerte que alcanza decenas de por ciento en brillo, algo extremadamente inusual en cometas tradicionales. Y lo más desconcertante es que no proviene del giro del núcleo, como se creyó inicialmente. Según el astrofísico Avi Loeb, la explicación apunta hacia otra dirección: los jets de gas y polvo están pulsando como si siguieran un ritmo interno. Las primeras hipótesis sugerían que el latido se debía a que el núcleo —la parte sólida— tenía una forma irregular y reflejaba diferente cantidad de luz al rotar. Pero las imágenes del telescopio Hubble demostraron algo clave: Esto obligó a buscar otra explicación, y ahí entraron en juego los jets: chorros de material que brotan desde el núcleo hacia el espacio. En las últimas semanas, telescopios de aficionados captaron dos jets prominentes: uno dirigido hacia la sombra y otro hacia el Sol, formando una anti-cola inusualmente definida. Loeb plantea que: Ese patrón, dice, se parecería al latido de un corazón, con cada “puff” de gas expandiéndose por la coma y volviéndola más brillante. Con la velocidad estimada de los chorros —unos 440 metros por segundo—, el material expulsado podría viajar más de 25 mil kilómetros en un solo “latido”. Loeb agrega un punto que abrió un intenso debate en redes: Es decir, la orientación del “latido” podría distinguir entre un cometa convencional y algo que opere con mecanismos internos más complejos. Por ahora, no hay evidencia de tecnología… pero tampoco está descartada. Simplemente, no hay datos suficientes. El fenómeno fue reportado, pero no existe aún una serie sistemática de imágenes que muestre el patrón completo durante varios días. Loeb insiste en que un video continuo permitiría saber: Varios observatorios ya están coordinándose para capturar esta secuencia en diciembre. 3I/ATLAS ya rompió varios moldes: No hay pruebas de que sea artificial, pero tampoco es un cometa común. Científicos de todo el mundo esperan nuevas observaciones para descifrar si este heartbeat es: Fuente: Publimetro
El cometa interestelar 3I/ATLAS ha generado un intenso debate en la comunidad científica. Este objeto, de origen extraterrestre, ha llamado la atención debido a las 13 señales de alerta que lo distinguen de los cometas convencionales, según el astrofísico Avi Loeb. Las anomalías observadas en 3I/ATLAS han desatado una discusión global sobre la comprensión de los objetos interestelares. ¿Estamos frente a un fenómeno natural extremo o ante un descubrimiento que podría revelar aspectos más profundos del cosmos? Avi Loeb, reconocido astrónomo, identificó estas 13 señales a partir de diversas observaciones realizadas entre julio y noviembre de 2025, que incluyen imágenes, mediciones de aceleración, modelos orbitales y cambios inesperados en su comportamiento. 3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa nuestro sistema solar. Desde su detección el 1 de julio de 2025, se han observado irregularidades en su trayectoria, brillo, actividad y respuesta a la radiación solar. A pesar de que las anomalías no confirman que el objeto sea artificial, representan un conjunto de comportamientos que desafían la comprensión actual sobre los cometas. Algunas pistas sugieren una actividad inusualmente intensa, mientras que otras indican aceleraciones difíciles de explicar. Para Loeb, este conjunto de señales merece una atención detallada y un análisis abierto para explorar todas las posibilidades antes de descartar hipótesis prematuramente. Aunque algunas anomalías han sido publicadas por otros investigadores, Loeb destaca la importancia de no ignorar estas discrepancias y seguir investigando a fondo. Los expertos advierten que los modelos actuales podrían no ser suficientes para explicar las observaciones realizadas hasta ahora. La llegada de datos desde sondas como Juno, Juice y Psyche en los próximos meses será crucial para obtener más información desde diferentes puntos del sistema solar. En sus declaraciones públicas, Loeb enfatiza que no busca afirmar que 3I/ATLAS sea artificial, sino que aboga por explorar todas las posibilidades antes de llegar a conclusiones definitivas. Las observaciones programadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026 serán fundamentales para ampliar nuestro conocimiento sobre este misterioso objeto. El momento más esperado será el 16 de marzo de 2026, cuando 3I/ATLAS pase cerca de Júpiter. En ese momento se podrá determinar si las coincidencias observadas hasta ahora son simplemente eso o si hay algo más detrás. Fuente: Publimetro
El misterio del cometa interestelar 3I/ATLAS dio un giro inesperado y oficialmente histórico. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) confirmó que el objeto es parte de un operativo internacional de defensa planetaria, un ejercicio real —no teórico— coordinado por los principales organismos encargados de proteger a la Tierra ante posibles amenazas espaciales. El anuncio derriba semanas de rumores y confusión. No se trata de una observación casual ni de una simple campaña científica: 3I/ATLAS es el eje del octavo ejercicio global del International Asteroid Warning Network (IAWN), la red creada para detectar, rastrear y evaluar objetos potencialmente peligrosos. La confirmación ubica al cometa en el centro de un entrenamiento coordinado por la ONU y llevado a cabo junto con la IAWN, el Space Mission Planning Advisory Group (SMPAG) y la Oficina de Asuntos del Espacio Ultraterrestre de Naciones Unidas (UNOOSA). En otras palabras, toda la estructura mundial de defensa planetaria está participando. El documento oficial indica que la campaña asociada a 3I/ATLAS será un ejercicio completo que incluye: Aunque 3I/ATLAS no representa peligro para la Tierra, su trayectoria interestelar, su brillo irregular y la complejidad de sus colas lo convierten en un caso ideal para probar herramientas que, en un futuro, podrían ser decisivas ante un objeto realmente peligroso. El operativo se extenderá desde el 27 de noviembre de 2025 hasta el 27 de enero de 2026, con un calendario detallado que incluye talleres, puntos de control y una teleconferencia final para evaluar resultados. El cometa presenta varios desafíos que lo convierten en un candidato perfecto: Según la circular MPEC 2025-U142 de la Unión Astronómica Internacional, los cometas suponen un reto técnico mayor que los asteroides porque su masa y su brillo no son uniformes. Eso hace que, para efectos del ejercicio, 3I/ATLAS sea una especie de “examen final” para la comunidad internacional. La confirmación de la ONU reacomoda las piezas en el panorama espacial global. La coordinación entre agencias demuestra que la defensa planetaria ya no es solo ciencia, sino un espacio estratégico donde participan potencias, organismos multilaterales y actores emergentes. Mientras Europa activó antes su propio simulacro con la ESA, y NASA mantiene un tono más prudente, la ONU coloca el sello final que convierte este ejercicio en un evento formal a escala planetaria. China, India, Japón, Estados Unidos, la ESA y otras agencias están observando o participando, cada una desde su esfera de influencia. 3I/ATLAS, un visitante que proviene de fuera del Sistema Solar, terminó revelando cómo el mundo se prepara para un futuro donde la respuesta ante amenazas espaciales deberá ser rápida, precisa y coordinada. El ejercicio incluye un periodo intenso de observaciones desde el 27 de noviembre hasta fines de enero. Durante ese tiempo, la comunidad internacional evaluará: Luego, el 3 de febrero de 2026, se realizará la teleconferencia final donde se darán a conocer los resultados del operativo y las recomendaciones globales. Fuente: Publimetro