Caldera: El Faro Caldera: un tesoro histórico de Chile con más de 150 años de historia.
Su valor patrimonial lo convierte en un tesoro histórico nacional y un destino popular durante el Día del Patrimonio en Chile.
El Faro de Punta Caldera (también conocido como Faro Caldera) es una de las estructuras marítimas más emblemáticas y antiguas de Chile.
Fue inaugurado el 1 de marzo de 1868, lo que lo convierte en el cuarto faro más antiguo de Chile.
Se sitúa en la punta sur de la bahía de Caldera, aproximadamente a 2 km (algunas fuentes indican hasta 5 km) al oeste de la ciudad de Caldera, en la Región de Atacama.
Está construido íntegramente en madera de pino oregón, una característica poco común que le ha permitido conservar su forma original por más de 150 años.
Estructura: Posee una forma cuadrangular (piramidal), siendo el único de su tipo en todo el país, ya que la mayoría de los faros son cilíndricos.
Dimensiones y Color: La torre tiene una altura de aproximadamente 18,5 metros y está pintada con franjas horizontales blancas y rojas.
Alcance: Su luz tiene un alcance luminoso de 15 millas náuticas (aprox. 28 kilómetros)
Sistema de Iluminación: Es un faro giratorio con luz blanca. Históricamente se registraba un destello cada 90 segundos, aunque sistemas modernos operan con destellos cada 12 segundos. Actualmente, sus baterías se cargan mediante paneles solares.
Operación: Pertenece a la red de faros de la Armada de Chile y si gue en funcionamiento para guiar a las embarcaciones que entran al puerto.
El sol es un referente fundamental de la vida y el conocimiento de los pueblos, para algunas culturas originarias, es un importante referente simbólico de la identidad y la pervivencia de las culturas originarias y de este modo se fortalecen los procesos de vida de las comunidades indígenas y se rinde tributo al astro dador de vida en esta ocasión se encendió un fogón invocando al Padre Fuego para dar inicio al adiós y recibimiento del Padre Sol, se reaviva el fuego de la resistencia y la pervivencia de un pueblo ancestral que teje el pensamiento emanado del fuego, que asegura la continuidad de la lucha por el territorio y la identidad.

























































