5 mujeres habrían fallecido por cáncer de ovario en la Región de Atacama en 2025
Distensión abdominal, dolor pélvico o sensación de saciedad precoz son algunos de los síntomas que suelen pasar desapercibidos en un cáncer que, en la mayoría de los casos, se detecta en etapas avanzadas.
Dentro de los cánceres que afectan a la población femenina, el de ovario se ha convertido en uno delos más desafiantes de tratar. Aunque es menos frecuente que otros tipos de tumores, se considerauna enfermedad particularmente agresiva y de difícil diagnóstico, ya que sus síntomas suelenconfundirse con otras patologías.
De hecho, se estima que alrededor del 75% de los casos sedetectan en etapas avanzadas (III y IV), lo que impacta directamente en las probabilidades desobrevida de las pacientes.
En Chile, el cáncer de ovario sigue siendo una causa relevante de mortalidad en mujeres. Segúncifras preliminares del Departamento de Estadísticas e Información de Salud del Minsal, entre 2020 y2025 se registraron 3.369 fallecimientos por esta enfermedad a nivel nacional, 570 de ellos solo en2025.En la Región de Atacama, en tanto, 5 mujeres habrían fallecido por esta causa durante el mismoperíodo. Con ello, la cifra acumulada alcanza 29 muertes en los últimos seis años. Los grupos etariosmás afectados corresponden a mujeres entre 50 y 69 años, y entre 70 y 89 años.“El 70% de las pacientes con cáncer de ovario se diagnostica en etapas tardías, principalmenteporque la enfermedad no suele presentar señales hasta que ya se encuentra avanzada.
Sus síntomasson silenciosos y muchas veces se confunden con problemas digestivos. Además, a diferencia delcáncer de cuello uterino, de mama o de colon, no existe un examen de pesquisa o tamizaje paradetectarlo precozmente. Se trata, por lo tanto, de una enfermedad poco frecuente, pero de altaletalidad cuando se detecta en etapas avanzadas”, explica el Dr. Clemene Arab, jefe de GinecologíaOncológica de FALP.En cuanto a la distribución por edad, el mayor número de fallecimientos por cáncer de ovario de losúltimos 5 años se concentra en mujeres entre 50 y 69 años, con 1.671 casos, seguido del grupo entre70 y 89 años, con 1.228 muertes. En tanto, en menores de 50 años se registraron 381 fallecimientos,lo que evidencia que, si bien es menos frecuente en edades tempranas, no está exento de riesgo.
A nivel territorial, la Región Metropolitana concentra la mayor cantidad de casos, con 1.271fallecimientos, seguida por regiones como Valparaíso (356) y Biobío (334).Síntomas que suelen pasar inadvertidosUno de los principales desafíos del cáncer de ovario es que puede presentar síntomas inespecíficos,que muchas veces se confunden con molestias digestivas o cambios hormonales, retrasando eldiagnóstico final.
Entre los signos más frecuentes están:
● Distensión abdominal persistente
● Sensación de saciedad precoz
● Dolor pélvico o abdominal
● Cambios en los hábitos intestinales
Frente a esto, el Dr. Clemente Arab es enfático: “Es importante que las mujeres consulten ante laaparición de síntomas digestivos o dolor abdominal, y que no asuman que se trata de colon irritableu otras molestias digestivas menores. Asimismo, los controles ginecológicos con ecografía nogarantizan que, en el intervalo entre un control y otro, no pueda desarrollarse un cáncer de ovario.Por eso, frente a molestias abdominales o síntomas digestivos que no ceden, las pacientes consultencon un especialista”, aclara.
Tratamientos más complejos en etapas avanzadas
El diagnóstico tardío del cáncer de ovario no solo dificulta el tratamiento, sino que también lo vuelvemás complejo. En etapas avanzadas, el manejo de esta enfermedad suele requerir una combinaciónde cirugía, quimioterapia y terapias dirigidas.
Hoy, gracias a los avances de la medicina y al desarrollo de estudios moleculares, es posibleidentificar de manera más temprana a mujeres con mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovario porfactores hereditarios. Entre estos avances destacan los test genéticos para detectar mutaciones enlos genes BRCA1 y BRCA2 -asociados principalmente al cáncer de mama y ovario-, además deevaluaciones de HRD (deficiencia de recombinación homóloga), que permiten conocer cómoresponde el tumor a determinados tratamientos y definir terapias más personalizadas.
“Las pacientes con antecedentes familiares de cáncer de mama o cáncer de ovario deben consultaren unidades de asesoramiento genético para estudiar posibles mutaciones en los genes BRCA1 oBRCA2. Las mujeres portadoras de una mutación BRCA1 tienen hasta un 50% más de riesgo dedesarrollar un cáncer de ovario a lo largo de su vida”, afirma el especialista.
Asimismo, el Dr. Arab destaca la importancia de acceder a atención especializada: “Los mejoresresultados oncológicos y en calidad de vida, se observan en centros multidisciplinarios que cuentancon la infraestructura adecuada y con indicadores de calidad que se monitorean de maneraconstante para el tratamiento de esta enfermedad. Es fundamental que las pacientes se aseguren deque la cirugía se realice de acuerdo con estándares internacionales. Los mejores resultados en cáncerde ovario avanzado se logran cuando existen equipos afiatados y permanentemente entrenados en elmanejo de esta patología”.
Investigación clínica: nuevas alternativas para frenar el avance del cáncer de ovario
Retrasar la progresión del cáncer de ovario en mujeres que ya recibieron quimioterapia es elobjetivo del estudio clínico que Fundación Arturo López Pérez está desarrollando desde marzo deeste año.
La investigación evalúa un medicamento en estudio que actúa bloqueando la producción dehormonas esteroidales, una vía biológica que cumple un rol relevante en distintos tipos de tumores,entre ellos el cáncer de ovario.Además del tratamiento, el estudio contempla investigación futura a partir de muestras biológicassobrantes -como sangre o tejidos previamente obtenidos durante la atención médica-, las quepermitirán estudiar posibles biomarcadores asociados a la respuesta a los tratamientos.
Esto podríaayudar a comprender por qué algunas pacientes responden mejor que otras y contribuir aldesarrollo de terapias cada vez más personalizadas.
Distensión abdominal, dolor pélvico o sensación de saciedad precoz son algunos de los síntomas que suelen pasar desapercibidos en un cáncer que, en la mayoría de los casos, se detecta en etapas avanzadas.






















































