Saberes, tradiciones e identidad dieron vida al XIX Encuentro de Cultores Indígenas y Afrodescendientes en Atacama
Más de 80 cultores, artesanos y artistas de seis regiones compartieron durante cuatrojornadas sus conocimientos, oficios y tradiciones en establecimientos educacionales, espaciosculturales, Santo Tomás y la Feria de Cultores de Caldera, culminando con unemotivo fogón ceremonial que marcó el traspaso de la Wiphala a la región de Coquimbo,próxima anfitriona del encuentro.
Con una positiva evaluación y poniendo en el centro el valor de los saberes ancestrales y sutransmisión a las nuevas generaciones, finalizó en Atacama el XIX Encuentro de Cultores y CultorasIndígenas y Afrodescendientes de la Macrozona Norte, iniciativa que reunió a más de 80 cultores,artesanos, y artistas provenientes de Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta, Atacama,Coquimbo y Aysén, región invitada especial.
Durante las jornadas, la región se transformó en un espacio de encuentro, intercambio ytransmisión de conocimientos, permitiendo que los propios cultores fueran protagonistas de unaprogramación que vinculó patrimonio, educación, artesanía, gastronomía, música y participaciónciudadana.
Para Fernando Flores Fredes, seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Atacama, elencuentro permitió cumplir uno de sus principales objetivos, acercar los saberes de los pueblosoriginarios y comunidades afrodescendientes a nuevos públicos y, especialmente, a las nuevasgeneraciones.“Estamos muy contentos con el resultado de este XIX Encuentro. Durante estos días pudimos vercómo los saberes de nuestros cultores y cultoras cobraron vida en distintos espacios de Atacama,pero sobre todo cómo fueron capaces de generar diálogo con niños, niñas, jóvenes y lacomunidad. Este encuentro no fue solamente una muestra de artesanía, música o gastronomía;fue una experiencia de transmisión cultural y de reconocimiento de nuestras identidades yterritorios”, destacó Flores.
Los saberes llegaron a las aulas de Copiapó
Uno de los principales hitos del encuentro fue el desarrollo de mediaciones artísticas enestablecimientos educacionales de Copiapó, donde cultores y cultoras tuvieron la oportunidad decompartir directamente sus conocimientos con estudiantes del Liceo José Antonio Carvajal,Escuela Las Brisas y Escuela Los Estandartes.A través de talleres de artesanía, alfarería, textilería y música, los estudiantes conocieron técnicasy expresiones vinculadas a los pueblos originarios, pero también acercarse a las historias,territorios, lenguas y formas de comprender el mundo que existen detrás de cada manifestacióncultural.
Una de las experiencias destacadas fue la participación de la cultora lickanantay MargaritaChocobar, de Toconao región de Antofagasta, quien por medio de canciones acercó a losestudiantes a la lengua y cultura de su pueblo.“Para mí fue muy importante poder estar con niños y niñas de Copiapó, porque ellos son quienesvan a continuar conociendo y valorando nuestras culturas. A través de las canciones pude enseñaralgunas palabras de nuestra lengua lickanantay y contarles también de dónde vienen nuestrastradiciones. Es muy bonito cuando los niños participan, preguntan y se interesan, porque ahísentimos que nuestros conocimientos siguen vivos y que podemos entregarlos a las nuevasgeneraciones”, señaló la destacada folclorista, investigadora y docente Margarita Chocobar.
La experiencia permitió que las mediaciones no fueran solamente instancias demostrativas, sinoverdaderos espacios de aprendizaje y diálogo intercultural, donde los estudiantes y docentespudieron relacionarse directamente con quienes mantienen vigentes estos conocimientos,situación destacada por la profesora de la Escuela Las Brisas, Carol Olguín, que con su octavo añobásico recibieron la mediación de Margarita Chocobar.
“Esta fue una experiencia fenomenal, sobretodo para nosotros que somos una escuela con sello artístico, y se agradece esta instancia paraaprender más en este caso de la cultura atacameña”.Por su parte la directora de la escuela Los Estandartes, Yenny Rojas Albayay, manifestó “es unagran oportunidad la que se le brinda a nuestros estudiantes, ya que les permite conocer yaprender a través de estos talleres sobre los pueblos originarios, su cultura y tradiciones, lo cualpor supuesto agradecemos”.
Gastronomía: sabores que también cuentan historias
Otro de los momentos relevantes fue la muestra gastronómica y conversatorio desarrollado en Santo Tomás de Copiapó, instancia que permitió poner en valor los conocimientosasociados a la alimentación tradicional de los pueblos y territorios participantes. La actividadcontempló la elaboración y exhibición de preparaciones típicas, junto con un espacio deconversación en torno a los productos, técnicas y tradiciones que forman parte de la memoriaculinaria de las comunidades.Desde Tarapacá, la cultora Doris Argote Linares valoró especialmente la posibilidad de compartirestos conocimientos con la comunidad de Atacama.
“Cuando mostramos nuestros platos nosolamente estamos mostrando comida. Cada preparación tiene una historia, tiene productos denuestro territorio y tiene conocimientos que hemos aprendido de nuestros ancestros. Poder traeresos sabores hasta Atacama y compartirlos con otras personas fue una experiencia muy bonita,porque también nos permitió conocer las tradiciones gastronómicas de otros pueblos y aprenderunos de otros, y además compartir y enseñar a los estudiantes que nos ayudaron a elaborarlos”,expresó Argote.
Caldera abrió sus puertas a los cultoresLa comuna de Caldera fue otro de los grandes escenarios del encuentro. La Plaza Carlos Condellacogió la Feria de Cultores y Cultoras, donde durante dos jornadas la comunidad pudo conocer yadquirir creaciones provenientes de los distintos territorios participantes.Más de 80 cultores y cultoras dieron vida a este espacio, presentando artesanía, textiles, trabajosen diversos materiales, productos identitarios y otras expresiones vinculadas a sus tradiciones.Para Brunilda González Ánjel, alcaldesa de Caldera, la realización del encuentro permitió fortalecerel vínculo entre la comuna, la comunidad y las expresiones culturales de los pueblos originarios yafrodescendientes.
“Para Caldera fue un tremendo orgullo recibir este encuentro. Nuestracomuna tiene una relación muy profunda con el mar, con su historia y con las distintas culturasque han transitado por este territorio, por lo que abrir nuestra plaza y recibir a cultores y cultorasde distintas regiones fue una experiencia muy significativa. La comunidad pudo conocer susoficios, conversar con ellos, valorar sus creaciones y, sobre todo, comprender que detrás de cadapieza, cada música y cada preparación existe una historia que merece ser reconocida”, afirmó laalcaldesa.
La feria permitió además generar un espacio de encuentro directo entre los cultores y laciudadanía, fortaleciendo la valoración de la artesanía y de las expresiones culturales como partedel patrimonio vivo del país.Un fogón para cerrar y entregar la WiphalaEl encuentro culminó en Caldera con una emotiva jornada de cierre en torno a un fogónceremonial, instancia que permitió reunir a las delegaciones participantes y realizar un balance delas experiencias compartidas durante los días de programación.
En un ambiente marcado por la reflexión, la música y el encuentro entre culturas, se realizóademás el simbólico traspaso de la Wiphala desde el seremi de las Culturas, las Artes y elPatrimonio de Atacama, Fernando Flores Fredes, al seremi de las Culturas, las Artes y elPatrimonio de Coquimbo, Darwin Castro Alfaro, cuya región será la anfitriona de la vigésimaversión del encuentro en 2027.Con este hito concluyó una nueva versión de un encuentro que durante 19 años ha contribuido alreconocimiento y fortalecimiento de los cultores y cultoras indígenas y afrodescendientes,promoviendo la circulación de sus conocimientos y expresiones culturales entre territorios ygeneraciones.
El XIX Encuentro de Cultores y Cultoras Indígenas y Afrodescendientes de la Macrozona Norte fueorganizado y desarrollado por la Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, a través delprograma Fortalecimiento de la Identidad Cultural Regional (FICR), y contó con la colaboración dela Municipalidad de Caldera y Santo Tomás.
Más de 80 cultores, artesanos y artistas de seis regiones compartieron durante cuatrojornadas sus conocimientos, oficios y tradiciones en establecimientos educacionales, espaciosculturales, Santo Tomás y la Feria de Cultores de Caldera, culminando con unemotivo fogón ceremonial que marcó el traspaso de la Wiphala a la región de Coquimbo,próxima anfitriona del encuentro.
1 de septiembre de 2026
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