Me va a faltar vida para terminar de agradecer al programa”: Vivienda Primero cumple seis meses de ejecución en Atacama
El programa financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia ha permitido que 18 personas que vivían en situación de calle accedan a un hogar y comiencen a recuperar su autonomía y proyecto de vida.
A los 50 años, Álvaro, perdió a su esposa. Tras enfrentar una profunda depresión y un consumo problemático de sustancias, llegó a vivir en situación de calle, realidad que se extendió durante varios años. Hoy, a sus 61 años, su historia comienza a escribirse de otra manera: recuperó su autonomía, volvió a trabajar y está reconstruyendo su proyecto de vida gracias al programa Vivienda Primero.
“Me va a faltar vida para terminar de agradecer al programa”, afirma Álvaro, quien destaca las herramientas que ha recibido. También valora especialmente el acompañamiento del equipo profesional, que califica como real y permanente.Su experiencia fue parte del encuentro que permitió conocer las vivencias de sus 18 participantes, recoger sus apreciaciones y evaluar cómo ha sido este proceso. Vivienda Primero es un programa del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, ejecutado por primera vez en la Región de Atacama junto a Hogar de Cristo desde abril de este año.
La Vivienda como punto de Partid
La iniciativa entiende que contar con un hogar es el punto de partida para avanzar hacia mejores condiciones de bienestar. Los usuarios actualmente viven en departamentos compartidos, organizados en duplas, y cuentan con visitas semanales de profesionales del área social.
“Esta primera ejecución de Vivienda Primero en Atacama cuenta con una inversión de $209 millones y una duración de 20 meses. Está dirigida a personas mayores de 50 años que han vivido en situación de calle durante al menos cinco años” indicó la Seremi de Desarrollo Social y Familia de Atacama, Jéssica Gómez Poblete.
Asimismo, agregó “este programa cambia el paradigma tradicional, donde la vivienda suele entenderse como el resultado de un proceso. Aquí lo hacemos al revés: primero entregamos un hogar, porque contar con un espacio seguro y estable es fundamental para que una persona pueda avanzar”.
Para ingresar, cada persona debe pasar por una evaluación socioemocional desde la Seremi de Desarrollo Social y Familia, que permite conocer sus necesidades y determinar si cumple con el perfil requerido para participar. Posteriormente, el programa contempla acompañamiento profesional y herramientas orientadas a fortalecer sus capacidades y avanzar hacia una vida más independiente.
La jefa de Operación Social Territorial de Hogar de Cristo, Carol Calderón Gutiérrez, destacó el acompañamiento profesional que contempla el programa, mediante visitas periódicas y actividades orientadas a fortalecer habilidades para la vida cotidiana, como cocinar y organizar el hogar, entre otras actividades.“La idea es que, a medida que avancen, puedan acceder a un subsidio habitacional que les permita dar el siguiente paso hacia una solución más permanente. De esta manera, también podremos seguir apoyando a otras personas que necesitan una oportunidad para salir de la situación de calle”, señaló.
Actualmente, los cupos del programa se encuentran completos en la Región de Atacama. No obstante, se espera que Vivienda Primero pueda tener continuidad durante los próximos años, considerando los resultados positivos y concretos de esta primera ejecución, compartidos por sus propios participantes durante este encuentro.
El programa financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia ha permitido que 18 personas que vivían en situación de calle accedan a un hogar y comiencen a recuperar su autonomía y proyecto de vida.
























































