Homicidio de Isabel Contreras en Coronel: crudo relato y planificación del asalto
El caso revela cómo un grupo de amigos planeó un asalto bajo el efecto de drogas y terminó en un ataque de extrema crueldad
El pasado 23 de mayo, la tranquilidad del sector El Maule, en Coronel, se vio interrumpida por un crimen que destaca por la frialdad de sus ejecutores.
Según una investigación de BioBioChile, lo que comenzó como una reunión social terminó en una tragedia planificada por seis sujetos, de los cuales cuatro son menores de edad.
La cronología de los hechos se remonta a la noche del viernes 22 de mayo. En una vivienda particular, un grupo de jóvenes consumía alcohol, marihuana y fármacos como zopiclona y clonazepam. Fue en ese contexto donde surgió el “dato” de una propiedad que supuestamente pertenecía a un empresario adinerado.
De acuerdo con la declaración de uno de los imputados de 14 años ante el fiscal Hugo Cuevas, el plan original era sustraer especies y dinero. Para el asalto, los jóvenes utilizaron el vehículo de la madre de uno de ellos, sustrayendo las llaves sin su autorización, y se equiparon con mascarillas y guantes de látex para evitar dejar huellas.
Al ingresar al inmueble cerca de las 23:30 horas, el grupo se dividió. Mientras unos registraban las habitaciones, el líder del ataque, apodado “Pancho Pistolas” (18), se abalanzó contra los residentes. El esposo de Isabel, identificado como J., fue apuñalado en la cabeza y el cuello antes de lograr esconderse en la casa de sus perros para salvar su vida.
La peor parte del ataque la recibió Isabel Contreras Aguilera, quien se encontraba acostada al momento de la irrupción. Según el relato de los testigos presenciales, el agresor la apuñaló cerca de 40 veces y la golpeó con un bate. En un acto de resistencia final, la mujer alcanzó a increpar a su asesino. Según el testimonio de un imputado: “Escuché que la señora se paró y le dijo al F.: ‘¡Perro conchetumare te voy a seguir todas las noches!’”. Isabel falleció en el patio de su casa minutos después del asalto.
Tras concretar el robo de joyas, carteras y una caja de madera con $1.300.000 en efectivo, la banda huyó del lugar. Durante la huida, se detuvieron en una estación de servicio Copec a las 00:17 horas para cargar combustible.
Sin sospechar que las cámaras de seguridad los registraban, el copiloto del vehículo, un menor de 14 años, digitó el RUT de su madre para cargar puntos por la compra de $30 mil pesos en bencina, pagada con el dinero robado. Este antecedente fue vital para que la Unidad de Investigación de la PDI lograra rastrear la identidad de los sospechosos y solicitar las primeras órdenes de detención.
La investigación de BioBioChile detalla que, lejos de mostrar remordimiento inmediato, los jóvenes se trasladaron a la playa Chivilingo para destruir evidencia y quemar la ropa ensangrentada. Allí repartieron el botín: cada integrante recibió cerca de $200 mil pesos, dejando un fondo común de $440 mil para la compra de botellas de Jack Daniels.
Al día siguiente, algunos de los involucrados acudieron a centros comerciales y outlets para gastar el dinero en ropa nueva. Incluso, el reporte señala que la madre de uno de los menores participó en una celebración posterior con música y comida, a pesar de que su hijo le habría confesado la participación en el hecho tras enterarse por redes sociales.
Ahora mismo, el Juzgado Garantía Coronel ha dictaminado prisión preventiva para cinco implicados. Los adolescentes permanecerán bajo internación provisoria mientras se desarrolla la investigación por robo con homicidio.
Fuente: Publimetro
El procedimiento se desarrolló en estrecha coordinación con la Fiscalía Local.

























































