Tribunal Ambiental revisa reclamación de comunidad indígena por denuncia contra proyecto Kinross-La Coipa
El proyecto Kinross-La Coipa se emplaza en el sector Quebrada La Coipa, a unos 130 kilómetros al noroeste de Copiapó, en la Región de Atacama.
El Primer Tribunal Ambiental analizó los antecedentes de la reclamación presentada por la Comunidad Indígena Ancestral Wara Quebrada Chañaral Alto y sus Quebradas Copiapó-Diego de Almagro, en contra de la resolución de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) que determinó archivar una denuncia relacionada con una presunta elusión al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) del proyecto minero Kinross-La Coipa, perteneciente a la Compañía Minera Mantos de Oro.
La audiencia se desarrolló sin la presencia de representantes de la comunidad reclamante, participando únicamente la SMA y la empresa minera, esta última en calidad de tercero coadyuvante.
La reclamación sostiene que la propia SMA habría reconocido que el titular del proyecto ejecutó determinadas obras antes de ingresarlas al SEIA, cuestionando que, pese a ello, la denuncia fuera considerada insuficiente para iniciar un procedimiento sancionatorio.
Durante la audiencia, el abogado de la SMA, Francisco Sepúlveda, explicó que la unidad fiscalizable Kinross-La Coipa cuenta con tres Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA) vinculadas al tratamiento y saneamiento de aguas. Indicó que la denuncia apuntaba a un eventual incumplimiento de la RCA N°117 de 2015, que establecía la obligación de reingresar al sistema de evaluación ambiental un proyecto de saneamiento dentro de un plazo determinado.
Según detalló, la decisión de archivar la denuncia se sustentó en tres aspectos principales: que el proyecto sí fue ingresado al SEIA, aunque con un retraso de cinco días; que los monitoreos realizados evidenciaron una mejora en la calidad de las aguas; y que no se detectaron observaciones relevantes relacionadas con la entrega de antecedentes a los sistemas de información de la SMA.R
especto de la acusación de una eventual elusión al SEIA, la SMA sostuvo que no existió tal infracción. Sepúlveda explicó que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) se había pronunciado previamente sobre las modificaciones al proyecto, concluyendo que no requerían una nueva evaluación ambiental en las condiciones planteadas. Asimismo, señaló que el único incumplimiento constatado correspondió al retraso de cinco días en el ingreso de antecedentes, situación que fue corregida voluntariamente por la empresa, la que posteriormente obtuvo una Resolución de Calificación Ambiental favorable en 2024.Por su parte, la Compañía Minera Mantos de Oro, representada por el abogado Juan José Eyzaguirre, argumentó que la denuncia original presentada por la comunidad se refería exclusivamente al retraso en el ingreso del proyecto al SEIA y no a una supuesta elusión ambiental.
El profesional sostuvo que la reclamación judicial incorporó una nueva alegación que no habría sido parte del procedimiento administrativo original, señalando que la SMA investigó los hechos denunciados y concluyó que no existían hallazgos de relevancia ambiental que justificaran una sanción.Eyzaguirre agregó que pronunciarse sobre materias distintas a las planteadas inicialmente vulneraría el principio de congruencia que debe existir entre una denuncia administrativa y la revisión judicial posterior. Además, afirmó que la supuesta elusión ambiental carece de sustento tanto jurídico como fáctico.El representante de la minera también enfatizó que el proyecto cuestionado no corresponde a una nueva faena, sino a la continuidad y optimización de un sistema de saneamiento que, según indicó, lleva cerca de dos décadas en funcionamiento.El proyecto Kinross-La Coipa se emplaza en el sector Quebrada La Coipa, a unos 130 kilómetros al noroeste de Copiapó, en la Región de Atacama.
Con la admisión a trámite de la reclamación, el Primer Tribunal Ambiental inició el proceso de revisión judicial de la decisión adoptada por la SMA, solicitando al organismo fiscalizador la entrega de los antecedentes y fundamentos que respaldaron el archivo de la denuncia.
El proyecto Kinross-La Coipa se emplaza en el sector Quebrada La Coipa, a unos 130 kilómetros al noroeste de Copiapó, en la Región de Atacama.























































