Robos reiterados en Cerro Capi dejan sin señal a Copiapó: más de seis ataques a antenas en lo que va del año
El último hecho, ocurrido el viernes 1 de mayo cerca de las 17:15 horas, involucró el robo de cables de cobre desde instalaciones críticas, provocando la interrupción directa de servicios de telecomunicaciones. Compañías móviles, radios y canales de televisión resultaron afectados, evidenciando una vulnerabilidad persistente en el principal nodo de transmisión de la ciudad.
el jueves pasado a las 12:08
La seguidilla de robos en el sector de Cerro Capi, en Copiapó, ya dejó de ser un hecho aislado para transformarse en un problema estructural. La tarde del viernes 1 de mayo, cerca de las 17:15 horas, un nuevo ataque afectó instalaciones de telecomunicaciones ubicadas en el lugar, generando una interrupción directa del suministro en distintos servicios.
En esta oportunidad, desconocidos sustrajeron cables concéntricos de cobre, fundamentales para el funcionamiento de antenas y sistemas de transmisión. El impacto fue inmediato: caída de señal, fallas en comunicaciones y afectación a múltiples usuarios.
Las compañías WOM y Movistar reportaron parte de sus antenas fuera de operación por casi 24 horas, afectando tanto llamadas como servicios de datos. A esto se sumó el impacto en radioemisoras y canales de televisión, varios de los cuales dependen de enlaces instalados en el mismo punto.
La gravedad del hecho radica en la naturaleza del lugar. Cerro Capi es un nodo estratégico de telecomunicaciones, donde se concentra infraestructura compartida de distintos servicios. Por ello, el robo de cableado no afecta a una sola empresa, sino que provoca una caída en cadena de múltiples sistemas.
Más preocupante aún es la reiteración de estos delitos. Durante el presente año ya se han registrado más de catorce robos en distintas antenas del mismo sector, lo que evidencia un patrón sostenido y la existencia de condiciones que facilitan la acción delictual.
El modus operandi se repite: ingreso en horarios de baja vigilancia como días domingo en la tarde o días feriados, corte de cableado de cobre de alto valor y retirada sin detenidos. Todo esto deja en evidencia una vulnerabilidad crítica en la seguridad del sector.
Frente a este escenario, surge un llamado urgente a las autoridades a reforzar la vigilancia, mejorar los sistemas de control y coordinar acciones con las empresas afectadas para evitar que estos hechos continúen repitiéndose.
Porque más allá del daño económico, lo que está en juego es la continuidad de servicios esenciales. Y cuando estos fallan, no es solo una señal la que se pierde: es la conectividad de toda una ciudad la que queda en silencio.
El último hecho, ocurrido el viernes 1 de mayo cerca de las 17:15 horas, involucró el robo de cables de cobre desde instalaciones críticas, provocando la interrupción directa de servicios de telecomunicaciones. Compañías móviles, radios y canales de televisión resultaron afectados, evidenciando una vulnerabilidad persistente en el principal nodo de transmisión de la ciudad.
























































