Un reciente estudio publicado en PLOS Medicine revela que la calidad del sueño, más que la cantidad de horas dormidas, puede tener un impacto significativo en la salud a largo plazo. La investigación analizó los patrones de sueño de 95,559 participantes del UK Biobank y encontró que una mayor cantidad de sueño REM se asociaba con un menor riesgo de desarrollar 83 enfermedades. Los resultados destacan la importancia del sueño profundo, la regularidad del descanso y la duración total de cada noche. Para llevar a cabo el estudio, los participantes utilizaron acelerómetros en la muñeca durante siete días y noches consecutivos. Posteriormente, fueron seguidos durante una mediana de 8.9 años para comparar esos patrones con 1,049 resultados de salud. Según el estudio, una mayor cantidad de sueño REM se relacionó con un menor riesgo de 83 enfermedades pertenecientes a 12 categorías diferentes, incluyendo insuficiencia cardiaca, demencia y parkinsonismo. Asimismo, el sueño profundo mostró asociaciones favorables con siete padecimientos como diabetes tipo 2 y depresión mayor. La duración total del descanso también resultó ser un factor determinante. Para la mayoría de las enfermedades analizadas, los niveles de menor riesgo se encontraron entre seis y ocho horas de sueño por noche. Por otro lado, aquellos que dormían menos de cinco horas presentaron un mayor riesgo en 37 enfermedades. El estudio también señaló que una mayor irregularidad en el sueño y pasar más tiempo despierto después de haberse dormido estuvieron asociados con un mayor riesgo de ciertos padecimientos. Sin embargo, los investigadores advierten que estos resultados deben interpretarse con cautela. A pesar de las asociaciones encontradas, el estudio es observacional y no demuestra que una mayor cantidad de sueño REM o profundo sea la causa directa de una reducción del riesgo. Además, las fases del sueño fueron estimadas a partir de datos obtenidos mediante dispositivos colocados en la muñeca y un algoritmo, lo que podría limitar la precisión de los resultados. En resumen, este trabajo destaca la importancia de considerar diversos componentes del sueño más allá de simplemente sumar horas cada noche. La duración, las fases, la regularidad y las interrupciones juegan un papel crucial en la salud general relacionada con el descanso nocturno. Fuente: Publimetro
Aunque suele relacionarse con personas mayores de 50 años, el herpes zóster también puede aparecer en adultos jóvenes. El dolor, ardor u hormigueo pueden ser sus primeras señales, incluso antes de que aparezcan las características ampollas. Reconocerlas y atenderse a tiempo puede ayudar a evitar complicaciones. El herpes zóster, conocido también como culebrilla, es causado por el virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela. Después de que una persona supera esta enfermedad, el virus no desaparece del organismo: permanece inactivo durante años y, en determinadas circunstancias, puede reactivarse y provocar un nuevo episodio. Por eso, haber tenido varicela es el principal antecedente para desarrollar herpes zóster. El riesgo aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, y también puede ser mayor cuando el sistema inmunológico está debilitado por alguna enfermedad o tratamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también reconoce los periodos de estrés como un posible factor que puede favorecer la reactivación, aunque esto no significa que el estrés sea la causa de todos los casos. Uno de los aspectos que puede hacer que el herpes zóster pase inadvertido en sus primeras etapas es que la erupción no necesariamente es el primer síntoma. Días antes pueden aparecer dolor, ardor, hormigueo, picazón o una sensibilidad inusual en una zona específica de la piel. Generalmente, estas molestias se presentan en un solo lado del cuerpo y después aparecen las lesiones características: una franja de pequeñas ampollas que terminan formando costras. También pueden presentarse fiebre, dolor de cabeza, escalofríos o cansancio. En algunos casos, el dolor puede ser intenso y, cuando las lesiones aparecen cerca de un ojo, es especialmente importante buscar atención médica porque pueden producirse complicaciones que afecten la visión. El herpes zóster puede durar varias semanas y, aunque muchas personas se recuperan sin consecuencias permanentes, no siempre termina cuando desaparecen las ampollas. Su complicación más frecuente es la neuralgia posherpética, un dolor relacionado con los nervios que puede continuar durante meses o incluso años después de que la piel se ha recuperado. Los Centros para el Control de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC) estiman que esta complicación afecta aproximadamente a entre 10% y 18% de las personas que presentan herpes zóster, y el riesgo aumenta con la edad. Por ello, ante un dolor o sensación anormal en una zona localizada que posteriormente se acompaña de una erupción, conviene buscar valoración médica. Los medicamentos antivirales pueden reducir la gravedad y duración de la enfermedad y son más efectivos cuando se administran pronto. El herpes zóster puede aparecer en cualquier persona que haya tenido varicela, pero el riesgo aumenta conforme avanza la edad. Por eso, los adultos de 50 años o más están entre los grupos con mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad. También tienen un riesgo mayor las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado. Esto puede ocurrir por enfermedades como cáncer, VIH o algunas enfermedades autoinmunes, así como por determinados tratamientos inmunosupresores o después de un trasplante. Algunas enfermedades crónicas también pueden estar asociadas con un mayor riesgo, por lo que los antecedentes de cada persona son importantes. Esto significa que el herpes zóster no es una enfermedad exclusiva de los adultos mayores. También puede presentarse entre los 30 y 50 años y, en algunos casos, en personas aparentemente sanas. La edad es un factor importante, pero no el único. Una persona con herpes zóster no puede transmitir directamente el zóster a otra. Sin embargo, el virus varicela-zóster presente en las ampollas sí puede contagiarse a alguien que nunca tuvo varicela o que no cuenta con inmunidad contra ella. En esos casos, la persona expuesta puede desarrollar varicela, no herpes zóster. Esto ocurre porque el zóster es una reactivación de un virus que ya permanece en el organismo, mientras que la varicela corresponde a una primera infección. Por eso, el principal cuidado durante un episodio activo es evitar el contacto con las lesiones y, especialmente, con personas que no sean inmunes a la varicela. La vacunación es una de las principales herramientas para prevenir el herpes zóster y sus complicaciones. Las recomendaciones dependen de la edad, los antecedentes médicos y las condiciones de riesgo de cada persona, por lo que no existe una indicación idéntica para todos. La prevención cobra especial importancia a partir de los 50 años y en personas con determinadas condiciones que pueden afectar su respuesta inmunológica. Si existe alguna de estas circunstancias, lo adecuado es consultar con un profesional de la salud para conocer si la vacuna está indicada y qué opciones están disponibles. Incluso después de haber tenido herpes zóster puede hablarse de prevención ya que la enfermedad puede volver a presentarse. Por eso, el antecedente de un episodio no significa que una persona quede protegida de por vida. Preguntas frecuentes sobre Herpes Zóster: ¿Por qué estamos viendo cada vez más casos en adultos jóvenes? ¿Cuáles son los primeros síntomas reales? Para una persona en plena edad productiva... La vacuna es la herramienta... Muchos lectores tienen hijos pequeños... Fuente: Doctora Ana Paula Martínez - Enlace Médico-Científico GSK México ¿Por qué estamos viendo cada vez más casos en adultos jóvenes...? El herpes zóster ocurre cuando el virus... estrés físico o emocional. ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... Fuente: Publimetro
Un reciente estudio científico ha revelado que la práctica de la atención plena, la gratitud y el entrenamiento del optimismo puede tener un impacto positivo en la salud cardiovascular en un corto período de tiempo. Investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign llevaron a cabo un análisis de 18 ensayos clínicos aleatorizados y encontraron que estas intervenciones estaban asociadas con mejoras significativas en la presión arterial, la inflamación y otros factores de riesgo relacionados con enfermedades cardíacas. Los programas estudiados tenían una duración de entre seis y 12 semanas e incluían sesiones semanales combinadas con actividades para realizar en casa. Algunos programas también incorporaron el uso de aplicaciones, mensajes de texto, llamadas telefónicas, diarios personales y reuniones presenciales. Entre los resultados más destacados, se observó que los programas de atención plena realizados durante ocho semanas lograron reducir la presión arterial sistólica y ciertos marcadores inflamatorios en personas con hipertensión o antecedentes de problemas cardiovasculares. Según Rosalba Hernandez, profesora de trabajo social en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, Programas basados en la atención plena (...) redujeron la presión arterial sistólica y disminuyeron marcadores inflamatorios. El estudio también resalta la importancia de incorporar la salud mental y conductual en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Publicado en Cardiology Clinics, sugiere que prácticas como la gratitud, el optimismo y la atención plena pueden complementar otras estrategias para proteger la salud del corazón. Los investigadores señalan que mantener algunos cambios conductuales a largo plazo puede requerir un seguimiento menos intensivo pero continuo después de las primeras ocho a 12 semanas. En resumen, estos hallazgos subrayan el papel crucial que juegan las intervenciones psicológicas y conductuales en el cuidado del corazón. Fuente: Publimetro
Un estudio realizado en ratones encontró que la sucralosa y la stevia pueden modificar la microbiota intestinal, el metabolismo y la actividad de ciertos genes, y que algunos de estos cambios podrían mantenerse incluso en generaciones que nunca estuvieron expuestas directamente a los endulzantes. Los investigadores advierten, sin embargo, que los resultados todavía no permiten afirmar que ocurra lo mismo en seres humanos. Para analizar los posibles efectos a largo plazo, los científicos dividieron a 47 ratones en tres grupos: uno recibió agua simple y los otros dos consumieron agua con sucralosa o stevia. Posteriormente, los animales fueron reproducidos durante dos generaciones y sus descendientes únicamente recibieron agua. Los investigadores evaluaron la tolerancia a la glucosa, la microbiota intestinal, los ácidos grasos de cadena corta y la actividad de genes relacionados con el metabolismo y la inflamación. “Podría ser razonable considerar la moderación en el consumo de estos aditivos ”, de acuerdo con Francisca Concha Celume, profesora de la Universidad de Chile y autora principal del estudio. MODIFICACIONES EN BACTERIAS, MICROBIOTA Y GENES Ambos endulzantes produjeron modificaciones en las bacterias intestinales y redujeron los niveles de ácidos grasos de cadena corta, sustancias producidas por la microbiota que participan en distintos procesos del organismo. Sin embargo, los efectos asociados con la sucralosa fueron más intensos y persistentes. En los ratones expuestos se observaron cambios en la composición de la microbiota, con un aumento de bacterias potencialmente perjudiciales y una reducción de especies consideradas beneficiosas. Los investigadores también detectaron alteraciones en genes relacionados con la inflamación y el metabolismo que permanecieron hasta dos generaciones después de la exposición inicial a la sucralosa. En el caso de la stevia, los cambios fueron más débiles y no se mantuvieron más allá de una generación. No obstante, el equipo enfatiza que los ratones no desarrollaron diabetes y que los resultados muestran asociaciones, no una relación causal comprobada. Al tratarse de un estudio en animales, todavía será necesario determinar si estos efectos pueden presentarse en humanos. Fuente: Publimetro
Un equipo interdisciplinario de la Universidad Técnica Federico Santa María en Chile ha desarrollado un innovador parche biomimético hecho a base de miel de Ulmo, con el propósito de facilitar la regeneración de piel en pacientes con quemaduras o heridas difíciles de cicatrizar. Este nuevo biomaterial ha sido creado utilizando la técnica de electrospinning o electrohilado, que permite la fabricación de un entramado de nanofibras mediante un polímero biodegradable mezclado con agua y miel de Ulmo. Según explica Tomás Corrales, académico del Departamento de Física de la USM y líder del proyecto, Se trata de un material biomimético que se aplica sobre la piel y luego se lava con agua. Este parche no solo actúa como una barrera protectora, sino que también imita la matriz extracelular del tejido humano. Al ser poroso y tridimensional, proporciona un entorno óptimo para que las células, como los fibroblastos, se adhieran y proliferen. Además, su aplicación y remoción son sencillas para la práctica clínica, ya que el material se adhiere a la piel y puede retirarse o limpiarse fácilmente con agua al finalizar su función. MIEL DE ULMO Uno de los hallazgos más significativos de esta investigación es el rendimiento biológico de la miel de Ulmo en comparación con la miel de Manuka, proveniente de Nueva Zelanda y considerada el estándar en aplicaciones médicas a nivel mundial. Los estudios preliminares sugieren que la miel de Ulmo es igual o incluso superior en términos de viabilidad celular para la proliferación de fibroblastos humanos. Esta equivalencia ofrece una ventaja económica considerable: mientras el kilo de miel de Manuka tiene un valor aproximado de 400 dólares en el mercado internacional, el kilo de miel de Ulmo ronda los 6 dólares. El proyecto cuenta con la participación activa tanto de estudiantes de pregrado como postgrado en laboratorio, como es el caso de Catalina Navarrete, tesista del Magíster encargada de formular y operar el equipo de electrohilado. Con un mercado global enfocado en el cuidado de heridas que se proyecta mover miles de millones hacia 2030, el equipo tiene como objetivo avanzar hacia ensayos clínicos y eventualmente hacia la transferencia tecnológica o creación de spin-offs. Este avance no solo ofrecerá una alternativa terapéutica accesible para los sistemas sanitarios, sino que también agregará valor a los recursos naturales del sur chileno. Fuente: Publimetro
Un reciente estudio publicado en PLOS Medicine revela que la calidad del sueño, más que la cantidad de horas dormidas, puede tener un impacto significativo en la salud a largo plazo. La investigación analizó los patrones de sueño de 95,559 participantes del UK Biobank y encontró que una mayor cantidad de sueño REM se asociaba con un menor riesgo de desarrollar 83 enfermedades. Los resultados destacan la importancia del sueño profundo, la regularidad del descanso y la duración total de cada noche. Para llevar a cabo el estudio, los participantes utilizaron acelerómetros en la muñeca durante siete días y noches consecutivos. Posteriormente, fueron seguidos durante una mediana de 8.9 años para comparar esos patrones con 1,049 resultados de salud. Según el estudio, una mayor cantidad de sueño REM se relacionó con un menor riesgo de 83 enfermedades pertenecientes a 12 categorías diferentes, incluyendo insuficiencia cardiaca, demencia y parkinsonismo. Asimismo, el sueño profundo mostró asociaciones favorables con siete padecimientos como diabetes tipo 2 y depresión mayor. La duración total del descanso también resultó ser un factor determinante. Para la mayoría de las enfermedades analizadas, los niveles de menor riesgo se encontraron entre seis y ocho horas de sueño por noche. Por otro lado, aquellos que dormían menos de cinco horas presentaron un mayor riesgo en 37 enfermedades. El estudio también señaló que una mayor irregularidad en el sueño y pasar más tiempo despierto después de haberse dormido estuvieron asociados con un mayor riesgo de ciertos padecimientos. Sin embargo, los investigadores advierten que estos resultados deben interpretarse con cautela. A pesar de las asociaciones encontradas, el estudio es observacional y no demuestra que una mayor cantidad de sueño REM o profundo sea la causa directa de una reducción del riesgo. Además, las fases del sueño fueron estimadas a partir de datos obtenidos mediante dispositivos colocados en la muñeca y un algoritmo, lo que podría limitar la precisión de los resultados. En resumen, este trabajo destaca la importancia de considerar diversos componentes del sueño más allá de simplemente sumar horas cada noche. La duración, las fases, la regularidad y las interrupciones juegan un papel crucial en la salud general relacionada con el descanso nocturno. Fuente: Publimetro
Aunque suele relacionarse con personas mayores de 50 años, el herpes zóster también puede aparecer en adultos jóvenes. El dolor, ardor u hormigueo pueden ser sus primeras señales, incluso antes de que aparezcan las características ampollas. Reconocerlas y atenderse a tiempo puede ayudar a evitar complicaciones. El herpes zóster, conocido también como culebrilla, es causado por el virus varicela-zóster, el mismo que provoca la varicela. Después de que una persona supera esta enfermedad, el virus no desaparece del organismo: permanece inactivo durante años y, en determinadas circunstancias, puede reactivarse y provocar un nuevo episodio. Por eso, haber tenido varicela es el principal antecedente para desarrollar herpes zóster. El riesgo aumenta con la edad, especialmente después de los 50 años, y también puede ser mayor cuando el sistema inmunológico está debilitado por alguna enfermedad o tratamiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también reconoce los periodos de estrés como un posible factor que puede favorecer la reactivación, aunque esto no significa que el estrés sea la causa de todos los casos. Uno de los aspectos que puede hacer que el herpes zóster pase inadvertido en sus primeras etapas es que la erupción no necesariamente es el primer síntoma. Días antes pueden aparecer dolor, ardor, hormigueo, picazón o una sensibilidad inusual en una zona específica de la piel. Generalmente, estas molestias se presentan en un solo lado del cuerpo y después aparecen las lesiones características: una franja de pequeñas ampollas que terminan formando costras. También pueden presentarse fiebre, dolor de cabeza, escalofríos o cansancio. En algunos casos, el dolor puede ser intenso y, cuando las lesiones aparecen cerca de un ojo, es especialmente importante buscar atención médica porque pueden producirse complicaciones que afecten la visión. El herpes zóster puede durar varias semanas y, aunque muchas personas se recuperan sin consecuencias permanentes, no siempre termina cuando desaparecen las ampollas. Su complicación más frecuente es la neuralgia posherpética, un dolor relacionado con los nervios que puede continuar durante meses o incluso años después de que la piel se ha recuperado. Los Centros para el Control de las Enfermedades de Estados Unidos (CDC) estiman que esta complicación afecta aproximadamente a entre 10% y 18% de las personas que presentan herpes zóster, y el riesgo aumenta con la edad. Por ello, ante un dolor o sensación anormal en una zona localizada que posteriormente se acompaña de una erupción, conviene buscar valoración médica. Los medicamentos antivirales pueden reducir la gravedad y duración de la enfermedad y son más efectivos cuando se administran pronto. El herpes zóster puede aparecer en cualquier persona que haya tenido varicela, pero el riesgo aumenta conforme avanza la edad. Por eso, los adultos de 50 años o más están entre los grupos con mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad. También tienen un riesgo mayor las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado. Esto puede ocurrir por enfermedades como cáncer, VIH o algunas enfermedades autoinmunes, así como por determinados tratamientos inmunosupresores o después de un trasplante. Algunas enfermedades crónicas también pueden estar asociadas con un mayor riesgo, por lo que los antecedentes de cada persona son importantes. Esto significa que el herpes zóster no es una enfermedad exclusiva de los adultos mayores. También puede presentarse entre los 30 y 50 años y, en algunos casos, en personas aparentemente sanas. La edad es un factor importante, pero no el único. Una persona con herpes zóster no puede transmitir directamente el zóster a otra. Sin embargo, el virus varicela-zóster presente en las ampollas sí puede contagiarse a alguien que nunca tuvo varicela o que no cuenta con inmunidad contra ella. En esos casos, la persona expuesta puede desarrollar varicela, no herpes zóster. Esto ocurre porque el zóster es una reactivación de un virus que ya permanece en el organismo, mientras que la varicela corresponde a una primera infección. Por eso, el principal cuidado durante un episodio activo es evitar el contacto con las lesiones y, especialmente, con personas que no sean inmunes a la varicela. La vacunación es una de las principales herramientas para prevenir el herpes zóster y sus complicaciones. Las recomendaciones dependen de la edad, los antecedentes médicos y las condiciones de riesgo de cada persona, por lo que no existe una indicación idéntica para todos. La prevención cobra especial importancia a partir de los 50 años y en personas con determinadas condiciones que pueden afectar su respuesta inmunológica. Si existe alguna de estas circunstancias, lo adecuado es consultar con un profesional de la salud para conocer si la vacuna está indicada y qué opciones están disponibles. Incluso después de haber tenido herpes zóster puede hablarse de prevención ya que la enfermedad puede volver a presentarse. Por eso, el antecedente de un episodio no significa que una persona quede protegida de por vida. Preguntas frecuentes sobre Herpes Zóster: ¿Por qué estamos viendo cada vez más casos en adultos jóvenes? ¿Cuáles son los primeros síntomas reales? Para una persona en plena edad productiva... La vacuna es la herramienta... Muchos lectores tienen hijos pequeños... Fuente: Doctora Ana Paula Martínez - Enlace Médico-Científico GSK México ¿Por qué estamos viendo cada vez más casos en adultos jóvenes...? El herpes zóster ocurre cuando el virus... estrés físico o emocional. ... ... ... ... ... ...... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... Fuente: Publimetro
Un reciente estudio científico ha revelado que la práctica de la atención plena, la gratitud y el entrenamiento del optimismo puede tener un impacto positivo en la salud cardiovascular en un corto período de tiempo. Investigadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign llevaron a cabo un análisis de 18 ensayos clínicos aleatorizados y encontraron que estas intervenciones estaban asociadas con mejoras significativas en la presión arterial, la inflamación y otros factores de riesgo relacionados con enfermedades cardíacas. Los programas estudiados tenían una duración de entre seis y 12 semanas e incluían sesiones semanales combinadas con actividades para realizar en casa. Algunos programas también incorporaron el uso de aplicaciones, mensajes de texto, llamadas telefónicas, diarios personales y reuniones presenciales. Entre los resultados más destacados, se observó que los programas de atención plena realizados durante ocho semanas lograron reducir la presión arterial sistólica y ciertos marcadores inflamatorios en personas con hipertensión o antecedentes de problemas cardiovasculares. Según Rosalba Hernandez, profesora de trabajo social en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, Programas basados en la atención plena (...) redujeron la presión arterial sistólica y disminuyeron marcadores inflamatorios. El estudio también resalta la importancia de incorporar la salud mental y conductual en la prevención y tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Publicado en Cardiology Clinics, sugiere que prácticas como la gratitud, el optimismo y la atención plena pueden complementar otras estrategias para proteger la salud del corazón. Los investigadores señalan que mantener algunos cambios conductuales a largo plazo puede requerir un seguimiento menos intensivo pero continuo después de las primeras ocho a 12 semanas. En resumen, estos hallazgos subrayan el papel crucial que juegan las intervenciones psicológicas y conductuales en el cuidado del corazón. Fuente: Publimetro
Un estudio realizado en ratones encontró que la sucralosa y la stevia pueden modificar la microbiota intestinal, el metabolismo y la actividad de ciertos genes, y que algunos de estos cambios podrían mantenerse incluso en generaciones que nunca estuvieron expuestas directamente a los endulzantes. Los investigadores advierten, sin embargo, que los resultados todavía no permiten afirmar que ocurra lo mismo en seres humanos. Para analizar los posibles efectos a largo plazo, los científicos dividieron a 47 ratones en tres grupos: uno recibió agua simple y los otros dos consumieron agua con sucralosa o stevia. Posteriormente, los animales fueron reproducidos durante dos generaciones y sus descendientes únicamente recibieron agua. Los investigadores evaluaron la tolerancia a la glucosa, la microbiota intestinal, los ácidos grasos de cadena corta y la actividad de genes relacionados con el metabolismo y la inflamación. “Podría ser razonable considerar la moderación en el consumo de estos aditivos ”, de acuerdo con Francisca Concha Celume, profesora de la Universidad de Chile y autora principal del estudio. MODIFICACIONES EN BACTERIAS, MICROBIOTA Y GENES Ambos endulzantes produjeron modificaciones en las bacterias intestinales y redujeron los niveles de ácidos grasos de cadena corta, sustancias producidas por la microbiota que participan en distintos procesos del organismo. Sin embargo, los efectos asociados con la sucralosa fueron más intensos y persistentes. En los ratones expuestos se observaron cambios en la composición de la microbiota, con un aumento de bacterias potencialmente perjudiciales y una reducción de especies consideradas beneficiosas. Los investigadores también detectaron alteraciones en genes relacionados con la inflamación y el metabolismo que permanecieron hasta dos generaciones después de la exposición inicial a la sucralosa. En el caso de la stevia, los cambios fueron más débiles y no se mantuvieron más allá de una generación. No obstante, el equipo enfatiza que los ratones no desarrollaron diabetes y que los resultados muestran asociaciones, no una relación causal comprobada. Al tratarse de un estudio en animales, todavía será necesario determinar si estos efectos pueden presentarse en humanos. Fuente: Publimetro
Un equipo interdisciplinario de la Universidad Técnica Federico Santa María en Chile ha desarrollado un innovador parche biomimético hecho a base de miel de Ulmo, con el propósito de facilitar la regeneración de piel en pacientes con quemaduras o heridas difíciles de cicatrizar. Este nuevo biomaterial ha sido creado utilizando la técnica de electrospinning o electrohilado, que permite la fabricación de un entramado de nanofibras mediante un polímero biodegradable mezclado con agua y miel de Ulmo. Según explica Tomás Corrales, académico del Departamento de Física de la USM y líder del proyecto, Se trata de un material biomimético que se aplica sobre la piel y luego se lava con agua. Este parche no solo actúa como una barrera protectora, sino que también imita la matriz extracelular del tejido humano. Al ser poroso y tridimensional, proporciona un entorno óptimo para que las células, como los fibroblastos, se adhieran y proliferen. Además, su aplicación y remoción son sencillas para la práctica clínica, ya que el material se adhiere a la piel y puede retirarse o limpiarse fácilmente con agua al finalizar su función. MIEL DE ULMO Uno de los hallazgos más significativos de esta investigación es el rendimiento biológico de la miel de Ulmo en comparación con la miel de Manuka, proveniente de Nueva Zelanda y considerada el estándar en aplicaciones médicas a nivel mundial. Los estudios preliminares sugieren que la miel de Ulmo es igual o incluso superior en términos de viabilidad celular para la proliferación de fibroblastos humanos. Esta equivalencia ofrece una ventaja económica considerable: mientras el kilo de miel de Manuka tiene un valor aproximado de 400 dólares en el mercado internacional, el kilo de miel de Ulmo ronda los 6 dólares. El proyecto cuenta con la participación activa tanto de estudiantes de pregrado como postgrado en laboratorio, como es el caso de Catalina Navarrete, tesista del Magíster encargada de formular y operar el equipo de electrohilado. Con un mercado global enfocado en el cuidado de heridas que se proyecta mover miles de millones hacia 2030, el equipo tiene como objetivo avanzar hacia ensayos clínicos y eventualmente hacia la transferencia tecnológica o creación de spin-offs. Este avance no solo ofrecerá una alternativa terapéutica accesible para los sistemas sanitarios, sino que también agregará valor a los recursos naturales del sur chileno. Fuente: Publimetro