Nuevas oportunidades y proyectos de vida: 39 usuarios egresan del Programa Calle fortaleciendo la inclusión social en Atacama
urante el proceso, las personas accedieron a oportunidades de empleo, programas de vivienda, continuidad de estudios y atención en salud. Además, muchas de ellas lograron restablecer el contacto con sus familias y reconstruir vínculos que, en algunos casos, habían permanecido interrumpidos durante años, fortaleciendo así sus redes de apoyo.
La iniciativa, financiada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia y ejecutada por Fundación Hogar de Cristo, impulsó la autonomía e inclusión de personas en situación de calle. "Gracias a esta oportunidad estoy donde estoy".
Con esa frase, Marisol Flores, una de las 39 personas que egresaron del Programa Calle resumió el impacto que tuvo en su vida el acompañamiento recibido durante el último año. Tras vivir una situación de calle junto a sus hijos, ingresó al programa y comenzó un proceso de intervención que le permitió retomar su proyecto de vida. Hoy es Técnico en Enfermería de Nivel Superior, se encuentra trabajando y cursa su segunda carrera, Técnico Jurídico, mientras continúa avanzando en la búsqueda de una solución habitacional definitiva.
"Me ayudaron a estudiar, a encontrar trabajo y me acompañaron en todo el proceso. Fue difícil, pero siempre estuvieron ahí. Estoy muy agradecida porque hoy tengo nuevas oportunidades y puedo proyectar mi futuro de una manera distinta", expresó durante la ceremonia de egreso.
Su historia refleja el propósito de la iniciativa financiada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, a través del Subsistema Seguridades y Oportunidades de la Ley N°20.595, ejecutada por la Fundación Hogar de Cristo, cuyo objetivo es orientar a personas mayores de 18 años en situación de vulnerabilidad para mejorar sus condiciones de vida mediante un acompañamiento psicosocial y sociolaboral.En esta versión, el programa atendió a 60 personas en las comunas de Copiapó y Caldera. Sin embargo, debido al término anticipado del convenio con el ejecutor anterior, la intervención debió desarrollarse en solo 12 meses, la mitad del tiempo contemplado originalmente.
Pese al menor tiempo de ejecución, el plan culminó con resultados concretos en distintas áreas. Durante el proceso, las personas accedieron a oportunidades de empleo, programas de vivienda, continuidad de estudios y atención en salud. Además, muchas de ellas lograron restablecer el contacto con sus familias y reconstruir vínculos que, en algunos casos, habían permanecido interrumpidos durante años, fortaleciendo así sus redes de apoyo.
La seremi de Desarrollo Social y Familia de Atacama, Jéssica Gómez Poblete, destacó “desde el Gobierno del presidente José Antonio Kast seguiremos impulsando políticas que promuevan la inclusión social y entreguen herramientas para que las personas puedan avanzar hacia una vida con dignidad y bienestar. El egreso de estos participantes demuestra el impacto del trabajo coordinado entre las instituciones.”Por su parte, la coordinadora del Programa Calle de la Fundación Hogar de Cristo, Doris Maldonado, explicó que la ejecución representó un importante desafío debido al tiempo disponible para desarrollar la intervención.
"Sabíamos que sería un año complejo porque debíamos desarrollar en 12 meses un proceso que normalmente se ejecuta en dos años. Aun así, logramos importantes avances gracias al trabajo activo y al compromiso de los propios participantes. Hoy vemos personas con nuevos rumbos en sus vidas y eso es muy satisfactorio", señaló.Asimismo, agregó que el acompañamiento no termina con la ceremonia de egreso. Las personas participantes continuarán vinculadas al Subsistema Seguridades y Oportunidades, lo que permitirá ver sus avances, apoyar nuevas gestiones y mantener la orientación necesaria.
El Programa Calle reafirma el compromiso del Ministerio de Desarrollo Social y Familia con el desarrollo de la protección social y la inclusión de las personas en situación de mayor vulnerabilidad, promoviendo oportunidades significativas para seguir avanzando hacia un país con mayor integración social.
urante el proceso, las personas accedieron a oportunidades de empleo, programas de vivienda, continuidad de estudios y atención en salud. Además, muchas de ellas lograron restablecer el contacto con sus familias y reconstruir vínculos que, en algunos casos, habían permanecido interrumpidos durante años, fortaleciendo así sus redes de apoyo.























































