Caldera: Celebran cumpleaños... 100 años de Calderino, un ícono de la región.
El secreto de su bienestar, de acuerdo a lo que contaron sus hijos, siempre se alimentó sanamente y con casi nada de vicios, con alimentación en de variadas frutas, vegetales, carnes sanas, pescados, mariscos y comidas caseras.
Un siglo de vida cumplió el pasado 06 de enero, el calderino Diego Aracena Elo, destacado porteño, quien a su larga edad no padece de ninguna de las enfermedades que comúnmente afectan a los adultos mayores. Nacido un 6 de enero de 1926, hijo de Juan Aracena Romero y María Luisa Elo, quien tuvo un solo hermano, Luis Bernardo. Diego trabajó en la Agencia Naviera Sogese, hasta su último día laboral fue operador de grúas, también trabajó en la Pesquera Atacama, luego Bahía Caldera realizó sus labores hasta el año 2015.Eduardo Aracena, hijo de Diego, expresó “Primero agradecer a aquellos que vinieron acompañar a mi padre para celebrar sus 100 años, junto a mi hermana Iliana coordinamos este cumpleaños y queríamos dar una sorpresa a mi padre y a sus amistades que siempre estaban preocupados y preguntaban por él ya que desde hace un tiempo mi padre no sale a dar su paseo. Recuerdo a mi padre como un gran proveedor, enorme trabajador, la orden era directa y no había preguntas, muy enérgico, pero no fue un padre golpeador solo de retos, pero lo más importante es su espíritu de trabajo y perseverante en el trabajo". En lo deportivo fue un gran futbolista integrando las filas del Club Correlativo y cuatro veces seleccionado de Caldera, un hombre muy querido por calderinos y Calderinas, siempre con un saludo con sus conocidos. El secreto de su bienestar, de acuerdo a lo que nos contaron sus hijos, siempre se alimentó sanamente y con casi nada de vicios, con alimentación en de variadas frutas, vegetales, carnes sanas, pescados, mariscos y comidas caseras, pero también de vez en cuando se daba el gusto de comer ‘cositas ricas’. Casado con Rosalba Pereira Rojas de su matrimonio tuvieron cuatro hijos; Juan, Eduardo, Iliana, Raúl y María Rosario, estos dos últimos fallecidos, Diego siempre se caracterizó por estar preocupado por cada miembro de su familia de hijos, nietos y bisnietos, la familia de Diego además la componen diez nietos y nietas junto a ellos 14 bisnietos. Por su parte, Iliana Aracena, hija de Diego, señaló “Me siento plena y agradecida de Dios por cuidarlo y estar a cargo de mi padre, me siento muy bien cuidando a mi padre es una dicha de tenerlo aún con vida, mi padre trabajó toda su vida en Caldera, yo me fui cuando cursaba séptimo básico a estudiar a Copiapó, después me acompañó mi madre cuando pase a primero medio y mi padre viajaba a visitarnos todos los fines de semana, a veces nos enojamos porque llegaba entonado, pero gracias a Dios nunca nos faltó nada y siempre nos sacaba para sus vacaciones paseamos al norte y al sur todos juntos como familia, siempre preocupados de nosotros y ahora en la actualidad preocupado de sus nietos y bisnietos”.
El secreto de su bienestar, de acuerdo a lo que contaron sus hijos, siempre se alimentó sanamente y con casi nada de vicios, con alimentación en de variadas frutas, vegetales, carnes sanas, pescados, mariscos y comidas caseras.























































