En el marco del Challenger de Itajaí, celebrado en Santa Catarina, Brasil, se desencadenó un incidente inusual que involucró a la justicia y la policía militar. Durante un partido de cuartos de final de dobles, la tensión entre los jugadores escaló a tal punto que podría resultar en consecuencias legales. En un encuentro lleno de intensidad, la pareja local conformada por Igor Marcondes (376° en dobles) y Eduardo Ribeiro (292°) logró remontar un difícil comienzo frente a Luis David Martínez (108°) y Cristian Rodríguez (162°). A pesar de que los visitantes ganaron el primer set por 7-6 y tuvieron dos puntos de partido en el segundo set, no lograron concretarlos. Desde ese momento, los brasileños tomaron el control y cerraron el partido con un contundente 10-2 en el super tie break. Al finalizar el encuentro, la situación se volvió aún más tensa cuando, según evidencia en video y testimonios, Luis Martínez realizó un gesto ofensivo con connotaciones racistas hacia sus oponentes antes del saludo en la red. Por otro lado, Cristian Rodríguez fue acusado de insultar a uno de los pasapelotas y agredir físicamente a otro, lo que requirió la intervención de un juez del torneo según se muestra en un video compartido por la cuenta @bonfatennis. Rodríguez es un jugador habitual en el equipo colombiano de Copa Davis. Ante estos actos, la organización del evento emitió una declaración pública condenando cualquier forma de discriminación. Según el medio brasileño UOL, se tomó acción inmediata por parte de la Policía Militar presente en el lugar, que aplicó las medidas correspondientes según la legislación brasileña. Más tarde, tanto Martínez como Rodríguez fueron detenidos por la policía militar en su hotel bajo los términos de la Ley 7.716 del código penal brasileño, que castiga los delitos relacionados con discriminación racial. Ambos tenistas fueron llevados a una comisaría para enfrentar los cargos formales. Además de las posibles repercusiones legales que podrían incluir penas de hasta cinco años de prisión, los jugadores también enfrentarán consecuencias deportivas. La organización del torneo les retirará el premio económico correspondiente a su participación hasta los cuartos de final como parte de las sanciones impuestas. Fuente: Publimetro Deportes
Una disputa comercial entre Colombia y Ecuador ha escalado rápidamente en las últimas horas, desencadenada por la decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de aumentar los aranceles al 30% debido a lo que considera una falta de compromiso por parte del gobierno colombiano en temas de seguridad. Noboa también expresó su preocupación por un déficit comercial de más de 850 millones de dólares con Colombia. Esta situación ha generado tensiones significativas entre ambas naciones. El conflicto se desató cuando Ecuador decidió incrementar los aranceles a productos colombianos, lo que provocó una reacción inmediata por parte de Colombia. El presidente ecuatoriano anunció que el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia desde el primero de febrero, como medida para presionar a Colombia a abordar juntos el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera. Colombia respondió suspendiendo temporalmente la venta de energía a Ecuador, citando la necesidad de proteger su seguridad energética ante posibles fenómenos climáticos adversos. El ministro de Minas y Energía colombiano, Edwin Palma, afirmó que esta decisión se basó en análisis técnicos y en la prioridad de garantizar el abastecimiento interno. Además, Colombia anunció un gravamen del 30% a la importación de 20 productos ecuatorianos, sin especificar cuáles. La ministra ecuatoriana Inés Manzano respondió asegurando que Ecuador actuará bajo el principio de reciprocidad para proteger sus intereses estratégicos. La tensión se intensifica con posibles repercusiones en sectores clave como el transporte de crudo y el intercambio eléctrico entre ambos países. A pesar de las declaraciones confrontativas, tanto Colombia como Ecuador han dejado abierta la posibilidad de un diálogo bilateral para resolver el conflicto. En medio de esta disputa, la relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más tensos en años, con temas como energía, comercio y petróleo en el centro del debate. Ambos gobiernos mantienen posturas firmes, pero no descartan una solución negociada para evitar mayores conflictos en el futuro. Fuente: Publimetro
La tensión política y militar en Venezuela se intensificó el sábado 3 de enero debido a una serie de declaraciones entre autoridades venezolanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y gobiernos regionales. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que las autoridades del país “desconocen el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores”, en medio de informes sobre explosiones y actividad aérea inusual en Caracas durante la madrugada. Las declaraciones de Rodríguez surgieron después de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara públicamente que Nicolás Maduro fue capturado y sacado de Venezuela en un avión, como resultado de una operación militar “a gran escala” realizada durante la noche. A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos fue responsable del ataque y aseguró que el mandatario venezolano y su esposa están bajo custodia. “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y llevado fuera del país”, escribió Trump, sin presentar pruebas verificables que respalden su afirmación. El mandatario estadounidense también anunció que ofrecerá detalles de la operación a las 11:00 de la mañana desde Mar-a-Lago, donde pasa el fin de semana. Hasta ahora, no hay confirmación independiente sobre la supuesta captura de Maduro ni un comunicado oficial del propio presidente venezolano. Mientras tanto, en redes sociales continúan circulando videos y testimonios de ciudadanos que reportaron fuertes explosiones en distintos puntos de Caracas, así como interrupciones del servicio eléctrico y movimientos inusuales en instalaciones estratégicas. Frente a esta situación, el presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó su “profunda preocupación” por los informes provenientes de Venezuela. Petro señaló que la capital venezolana estaría siendo bombardeada “con misiles” y solicitó una reacción inmediata de la comunidad internacional. “Debe reunirse la OEA y la ONU de inmediato para revisar la situación”, escribió Petro en un primer mensaje. Posteriormente, informó que el Gobierno colombiano activó el Puesto de Mando Unificado (PMU) en Cúcuta y puso en marcha un plan operacional de contingencia en la frontera, como medida preventiva ante una posible escalada del conflicto. Según detalló el presidente, estas acciones buscan proteger a la población civil, preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana y atender eventuales necesidades humanitarias o migratorias, en coordinación con autoridades locales y organismos competentes. En un comunicado más amplio, Petro enfatizó que Colombia rechaza cualquier acción militar unilateral y reiteró su compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente el respeto a la soberanía de los Estados y la solución pacífica de las controversias. Asimismo, instó a las partes involucradas a desescalar la confrontación y privilegiar los canales diplomáticos. Mientras persiste la incertidumbre sobre el paradero de Nicolás Maduro y la veracidad de las afirmaciones realizadas desde Washington, la región permanece alerta, esperando pronunciamientos oficiales que aclaren los hechos y reduzcan el riesgo de una crisis mayor. Fuente: Publimetro
La canciller colombiana Rosa Villavicencio aseguró el jueves que su país estaría dispuesto a acoger a Nicolás Maduro en condición de refugiado en caso de que abandonara Venezuela como parte de una transición del poder, justo cuando Estados Unidos mantiene una fuerte presión militar en el Caribe. Villavicencio respondió que “seguramente sí” Colombia abriría las puertas a Maduro cuando una periodista de Caracol Radio le preguntó si lo haría en caso de que el gobernante quisiera exiliarse en suelo colombiano. “Nosotros lo que estamos diciendo es que es necesario negociar y encontrar una salida a la situación de tensión en el Caribe, siempre mediante el diálogo y la negociación diplomática que permita evitar cualquier injerencia”, explicó Villavicencio. “ Si para ello hace falta una negociación y una transición, Colombia está dispuesta a apoyarla... si ello pasa porque la política del exilio se tenga que otorgar, nosotros tenemos una política de refugio”. La canciller negó que Colombia esté mediando entre Maduro y sectores de la oposición de Venezuela, pero reiteró que su país está disponible para hacerlo. Maduro no se ha referido públicamente a la posibilidad de abandonar Venezuela. En un la semana pasada dijo que, pese a 22 semanas de “terrorismo psicológico” por parte de Estados Unidos, “jamás, sea la circunstancia que nos toque vivir, jamás nos pueden sacar del camino de construir la patria potencia que se merece este pueblo”. Estados Unidos inició en septiembre ataques letales contra supuestas embarcaciones con drogas argumentando que está combatiendo a organizaciones narcotraficantes en la región, luego de desplegar sus capacidades militares en aguas del Caribe. Desde entonces, más de 80 personas han muerto en los ataques. Donald Trump ha amenazado repetidamente con atacar suelo venezolano. Algunos analistas, miembros del Congreso de Estados Unidos y el propio Maduro, ven la operación como un esfuerzo para derrocarlo. Colombia mantiene relaciones diplomáticas con Venezuela pese a que el presidente Gustavo Petro —el primer izquierdista en gobernar el país— no ha reconocido formalmente la alegada victoria de Maduro en las cuestionadas elecciones de 2024. En medio de la tensión por el despliegue militar estadounidense, Petro propuso la víspera una “amnistía general”, en un mensaje en la red social X en el que instó a Maduro a defender a su país de una agresión externa con “más democracia” y no con “represiones ineficientes”. Petro también insistió en “un gobierno de transición” compartido en Venezuela entre el oficialismo y los sectores de oposición, una propuesta que no ha sido acogida públicamente por ninguna de las partes. El mandatario colombiano no se refirió de inmediato a la declaración de su canciller, sin embargo, durante el discurso que pronunció en la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental, celebrada en la isla caribeña de San Andrés, aseguró que defender las aguas y los pueblos del Caribe no es defender una “dictadura”. “Dicen que yo estoy defendiendo una dictadura. Yo defiendo la vida en el Caribe y la humanidad que vive en el Caribe”, aseguró Petro tras reprochar los muertos que ha reportado Estados Unidos en los ataques a las embarcaciones en el Caribe. Para el presidente colombiano los ataques letales no se estarían dando en aguas internacionales, porque asegura que “no hay aguas internacionales en el Caribe”, al considerar que es de los pueblos que lo habitan. “Luego, salen de aguas que no son de los dueños de los misiles. Eso se llama invasión, ya estamos siendo invadidos”, agregó. En la cumbre, que reunió especialmente a representantes de comunidades caribeñas, Petro comparó la tensión generada por el despliegue militar estadounidense con la situación de la Franja de Gaza. “¿El Caribe no necesitará una flotilla en este momento?”, dijo en referencia a la flotilla con activistas que intentó llegar a Gaza con ayuda humanitaria. “¿No será que los pueblos del mundo hoy tienen que ver lo que pasa aquí? Los mismos misiles que caen en Gaza, caen en el Caribe”, afirmó Petro, quien instó a “enfrentar los misiles” con “multitudes”. Fuente: Publimetro
El presidente Gustavo Petro rechazó el martes los comentarios de su homólogo estadounidense Donald Trump, quien sugirió que países que producen cocaína como Colombia están expuestos a ataques y pidió que no se “amenace” la soberanía de su país. “Venga señor Trump a Colombia, lo invito, para que participe en la destrucción de los 9 laboratorios diarios que hacemos para que no llegue cocaína a Estados Unidos”, dijo Petro en la red social X reaccionando a una noticia sobre lo dicho por Trump. “Atacar nuestra soberanía es declarar guerra, no dañe dos siglos de relaciones diplomáticas”, agregó. Trump anunció el martes a la prensa que Estados Unidos pronto comenzaría a realizar ataques terrestres, aunque no especificó dónde, y señaló que podrían ocurrir en otros países además de Venezuela. “Sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar a hacerlo muy pronto también”, dijo Trump a los periodistas durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca. Más tarde, cuando se le pidió que diera más detalles, Trump dijo que se refería a países que fabrican y venden fentanilo o cocaína. El presidente republicano dijo haber escuchado que Colombia fabrica cocaína y la vende a Estados Unidos. “Cualquiera que haga eso y lo venda en nuestro país está sujeto a ataques”, dijo Trump. “No sólo Venezuela”, afirmó. Las relaciones de Estados Unidos con Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, han desmejorado desde el regreso de Trump a la presidencia. Petro, el primer presidente de izquierda en Colombia, ha sido crítico de la política migratoria de Trump, así como de su despliegue militar en aguas del Caribe y los ataques letales a las embarcaciones señaladas de llevar droga, los cuales ha calificado de “asesinatos”. Trump, en tanto, ha reprochado a Colombia no mostrar suficientes resultados en la lucha antinarcóticos y descertificó al país en esa materia por primera vez en tres décadas. Además, Trump ha llamado a Petro un “capo de la droga”, le retiró la visa y lo sancionó a él y a dos de sus familiares por presuntos vínculos con el narcotráfico, sin mostrar pruebas. “Ya me calumnió, no continúe por ahí. Si un país ha ayudado a detener miles de toneladas de cocaína para que no la consuman los norteamericanos, ese es Colombia”, aseguró Petro. Fuente: Publimetro
En el marco del Challenger de Itajaí, celebrado en Santa Catarina, Brasil, se desencadenó un incidente inusual que involucró a la justicia y la policía militar. Durante un partido de cuartos de final de dobles, la tensión entre los jugadores escaló a tal punto que podría resultar en consecuencias legales. En un encuentro lleno de intensidad, la pareja local conformada por Igor Marcondes (376° en dobles) y Eduardo Ribeiro (292°) logró remontar un difícil comienzo frente a Luis David Martínez (108°) y Cristian Rodríguez (162°). A pesar de que los visitantes ganaron el primer set por 7-6 y tuvieron dos puntos de partido en el segundo set, no lograron concretarlos. Desde ese momento, los brasileños tomaron el control y cerraron el partido con un contundente 10-2 en el super tie break. Al finalizar el encuentro, la situación se volvió aún más tensa cuando, según evidencia en video y testimonios, Luis Martínez realizó un gesto ofensivo con connotaciones racistas hacia sus oponentes antes del saludo en la red. Por otro lado, Cristian Rodríguez fue acusado de insultar a uno de los pasapelotas y agredir físicamente a otro, lo que requirió la intervención de un juez del torneo según se muestra en un video compartido por la cuenta @bonfatennis. Rodríguez es un jugador habitual en el equipo colombiano de Copa Davis. Ante estos actos, la organización del evento emitió una declaración pública condenando cualquier forma de discriminación. Según el medio brasileño UOL, se tomó acción inmediata por parte de la Policía Militar presente en el lugar, que aplicó las medidas correspondientes según la legislación brasileña. Más tarde, tanto Martínez como Rodríguez fueron detenidos por la policía militar en su hotel bajo los términos de la Ley 7.716 del código penal brasileño, que castiga los delitos relacionados con discriminación racial. Ambos tenistas fueron llevados a una comisaría para enfrentar los cargos formales. Además de las posibles repercusiones legales que podrían incluir penas de hasta cinco años de prisión, los jugadores también enfrentarán consecuencias deportivas. La organización del torneo les retirará el premio económico correspondiente a su participación hasta los cuartos de final como parte de las sanciones impuestas. Fuente: Publimetro Deportes
Una disputa comercial entre Colombia y Ecuador ha escalado rápidamente en las últimas horas, desencadenada por la decisión del presidente ecuatoriano Daniel Noboa de aumentar los aranceles al 30% debido a lo que considera una falta de compromiso por parte del gobierno colombiano en temas de seguridad. Noboa también expresó su preocupación por un déficit comercial de más de 850 millones de dólares con Colombia. Esta situación ha generado tensiones significativas entre ambas naciones. El conflicto se desató cuando Ecuador decidió incrementar los aranceles a productos colombianos, lo que provocó una reacción inmediata por parte de Colombia. El presidente ecuatoriano anunció que el Ecuador aplicará una tasa de seguridad del 30% a las importaciones provenientes de Colombia desde el primero de febrero, como medida para presionar a Colombia a abordar juntos el narcotráfico y la minería ilegal en la frontera. Colombia respondió suspendiendo temporalmente la venta de energía a Ecuador, citando la necesidad de proteger su seguridad energética ante posibles fenómenos climáticos adversos. El ministro de Minas y Energía colombiano, Edwin Palma, afirmó que esta decisión se basó en análisis técnicos y en la prioridad de garantizar el abastecimiento interno. Además, Colombia anunció un gravamen del 30% a la importación de 20 productos ecuatorianos, sin especificar cuáles. La ministra ecuatoriana Inés Manzano respondió asegurando que Ecuador actuará bajo el principio de reciprocidad para proteger sus intereses estratégicos. La tensión se intensifica con posibles repercusiones en sectores clave como el transporte de crudo y el intercambio eléctrico entre ambos países. A pesar de las declaraciones confrontativas, tanto Colombia como Ecuador han dejado abierta la posibilidad de un diálogo bilateral para resolver el conflicto. En medio de esta disputa, la relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos más tensos en años, con temas como energía, comercio y petróleo en el centro del debate. Ambos gobiernos mantienen posturas firmes, pero no descartan una solución negociada para evitar mayores conflictos en el futuro. Fuente: Publimetro
La tensión política y militar en Venezuela se intensificó el sábado 3 de enero debido a una serie de declaraciones entre autoridades venezolanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y gobiernos regionales. La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó que las autoridades del país “desconocen el paradero del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores”, en medio de informes sobre explosiones y actividad aérea inusual en Caracas durante la madrugada. Las declaraciones de Rodríguez surgieron después de que el presidente estadounidense Donald Trump declarara públicamente que Nicolás Maduro fue capturado y sacado de Venezuela en un avión, como resultado de una operación militar “a gran escala” realizada durante la noche. A través de su red social Truth Social, Trump afirmó que Estados Unidos fue responsable del ataque y aseguró que el mandatario venezolano y su esposa están bajo custodia. “Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, quien, junto con su esposa, ha sido capturado y llevado fuera del país”, escribió Trump, sin presentar pruebas verificables que respalden su afirmación. El mandatario estadounidense también anunció que ofrecerá detalles de la operación a las 11:00 de la mañana desde Mar-a-Lago, donde pasa el fin de semana. Hasta ahora, no hay confirmación independiente sobre la supuesta captura de Maduro ni un comunicado oficial del propio presidente venezolano. Mientras tanto, en redes sociales continúan circulando videos y testimonios de ciudadanos que reportaron fuertes explosiones en distintos puntos de Caracas, así como interrupciones del servicio eléctrico y movimientos inusuales en instalaciones estratégicas. Frente a esta situación, el presidente colombiano, Gustavo Petro, expresó su “profunda preocupación” por los informes provenientes de Venezuela. Petro señaló que la capital venezolana estaría siendo bombardeada “con misiles” y solicitó una reacción inmediata de la comunidad internacional. “Debe reunirse la OEA y la ONU de inmediato para revisar la situación”, escribió Petro en un primer mensaje. Posteriormente, informó que el Gobierno colombiano activó el Puesto de Mando Unificado (PMU) en Cúcuta y puso en marcha un plan operacional de contingencia en la frontera, como medida preventiva ante una posible escalada del conflicto. Según detalló el presidente, estas acciones buscan proteger a la población civil, preservar la estabilidad en la frontera colombo-venezolana y atender eventuales necesidades humanitarias o migratorias, en coordinación con autoridades locales y organismos competentes. En un comunicado más amplio, Petro enfatizó que Colombia rechaza cualquier acción militar unilateral y reiteró su compromiso con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente el respeto a la soberanía de los Estados y la solución pacífica de las controversias. Asimismo, instó a las partes involucradas a desescalar la confrontación y privilegiar los canales diplomáticos. Mientras persiste la incertidumbre sobre el paradero de Nicolás Maduro y la veracidad de las afirmaciones realizadas desde Washington, la región permanece alerta, esperando pronunciamientos oficiales que aclaren los hechos y reduzcan el riesgo de una crisis mayor. Fuente: Publimetro
La canciller colombiana Rosa Villavicencio aseguró el jueves que su país estaría dispuesto a acoger a Nicolás Maduro en condición de refugiado en caso de que abandonara Venezuela como parte de una transición del poder, justo cuando Estados Unidos mantiene una fuerte presión militar en el Caribe. Villavicencio respondió que “seguramente sí” Colombia abriría las puertas a Maduro cuando una periodista de Caracol Radio le preguntó si lo haría en caso de que el gobernante quisiera exiliarse en suelo colombiano. “Nosotros lo que estamos diciendo es que es necesario negociar y encontrar una salida a la situación de tensión en el Caribe, siempre mediante el diálogo y la negociación diplomática que permita evitar cualquier injerencia”, explicó Villavicencio. “ Si para ello hace falta una negociación y una transición, Colombia está dispuesta a apoyarla... si ello pasa porque la política del exilio se tenga que otorgar, nosotros tenemos una política de refugio”. La canciller negó que Colombia esté mediando entre Maduro y sectores de la oposición de Venezuela, pero reiteró que su país está disponible para hacerlo. Maduro no se ha referido públicamente a la posibilidad de abandonar Venezuela. En un la semana pasada dijo que, pese a 22 semanas de “terrorismo psicológico” por parte de Estados Unidos, “jamás, sea la circunstancia que nos toque vivir, jamás nos pueden sacar del camino de construir la patria potencia que se merece este pueblo”. Estados Unidos inició en septiembre ataques letales contra supuestas embarcaciones con drogas argumentando que está combatiendo a organizaciones narcotraficantes en la región, luego de desplegar sus capacidades militares en aguas del Caribe. Desde entonces, más de 80 personas han muerto en los ataques. Donald Trump ha amenazado repetidamente con atacar suelo venezolano. Algunos analistas, miembros del Congreso de Estados Unidos y el propio Maduro, ven la operación como un esfuerzo para derrocarlo. Colombia mantiene relaciones diplomáticas con Venezuela pese a que el presidente Gustavo Petro —el primer izquierdista en gobernar el país— no ha reconocido formalmente la alegada victoria de Maduro en las cuestionadas elecciones de 2024. En medio de la tensión por el despliegue militar estadounidense, Petro propuso la víspera una “amnistía general”, en un mensaje en la red social X en el que instó a Maduro a defender a su país de una agresión externa con “más democracia” y no con “represiones ineficientes”. Petro también insistió en “un gobierno de transición” compartido en Venezuela entre el oficialismo y los sectores de oposición, una propuesta que no ha sido acogida públicamente por ninguna de las partes. El mandatario colombiano no se refirió de inmediato a la declaración de su canciller, sin embargo, durante el discurso que pronunció en la II Cumbre de los Pueblos del Caribe Occidental, celebrada en la isla caribeña de San Andrés, aseguró que defender las aguas y los pueblos del Caribe no es defender una “dictadura”. “Dicen que yo estoy defendiendo una dictadura. Yo defiendo la vida en el Caribe y la humanidad que vive en el Caribe”, aseguró Petro tras reprochar los muertos que ha reportado Estados Unidos en los ataques a las embarcaciones en el Caribe. Para el presidente colombiano los ataques letales no se estarían dando en aguas internacionales, porque asegura que “no hay aguas internacionales en el Caribe”, al considerar que es de los pueblos que lo habitan. “Luego, salen de aguas que no son de los dueños de los misiles. Eso se llama invasión, ya estamos siendo invadidos”, agregó. En la cumbre, que reunió especialmente a representantes de comunidades caribeñas, Petro comparó la tensión generada por el despliegue militar estadounidense con la situación de la Franja de Gaza. “¿El Caribe no necesitará una flotilla en este momento?”, dijo en referencia a la flotilla con activistas que intentó llegar a Gaza con ayuda humanitaria. “¿No será que los pueblos del mundo hoy tienen que ver lo que pasa aquí? Los mismos misiles que caen en Gaza, caen en el Caribe”, afirmó Petro, quien instó a “enfrentar los misiles” con “multitudes”. Fuente: Publimetro
El presidente Gustavo Petro rechazó el martes los comentarios de su homólogo estadounidense Donald Trump, quien sugirió que países que producen cocaína como Colombia están expuestos a ataques y pidió que no se “amenace” la soberanía de su país. “Venga señor Trump a Colombia, lo invito, para que participe en la destrucción de los 9 laboratorios diarios que hacemos para que no llegue cocaína a Estados Unidos”, dijo Petro en la red social X reaccionando a una noticia sobre lo dicho por Trump. “Atacar nuestra soberanía es declarar guerra, no dañe dos siglos de relaciones diplomáticas”, agregó. Trump anunció el martes a la prensa que Estados Unidos pronto comenzaría a realizar ataques terrestres, aunque no especificó dónde, y señaló que podrían ocurrir en otros países además de Venezuela. “Sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar a hacerlo muy pronto también”, dijo Trump a los periodistas durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca. Más tarde, cuando se le pidió que diera más detalles, Trump dijo que se refería a países que fabrican y venden fentanilo o cocaína. El presidente republicano dijo haber escuchado que Colombia fabrica cocaína y la vende a Estados Unidos. “Cualquiera que haga eso y lo venda en nuestro país está sujeto a ataques”, dijo Trump. “No sólo Venezuela”, afirmó. Las relaciones de Estados Unidos con Colombia, el mayor productor de cocaína del mundo, han desmejorado desde el regreso de Trump a la presidencia. Petro, el primer presidente de izquierda en Colombia, ha sido crítico de la política migratoria de Trump, así como de su despliegue militar en aguas del Caribe y los ataques letales a las embarcaciones señaladas de llevar droga, los cuales ha calificado de “asesinatos”. Trump, en tanto, ha reprochado a Colombia no mostrar suficientes resultados en la lucha antinarcóticos y descertificó al país en esa materia por primera vez en tres décadas. Además, Trump ha llamado a Petro un “capo de la droga”, le retiró la visa y lo sancionó a él y a dos de sus familiares por presuntos vínculos con el narcotráfico, sin mostrar pruebas. “Ya me calumnió, no continúe por ahí. Si un país ha ayudado a detener miles de toneladas de cocaína para que no la consuman los norteamericanos, ese es Colombia”, aseguró Petro. Fuente: Publimetro