Copiapó: Certifican en mecánica automotriz a ocho jóvenes del Centro de justicia Juvenil de Copiapó.
La iniciativa, que incluyó teoría y práctica técnica priorizada para que los usuarios adquirieran experiencia mediante el método “aprender haciendo”, se ejecutó en 120 horas cronológicas.
Con la presencia de sus familiares más cercanos, ocho jóvenes que cumplen medidas y
sanciones en el Centro de Internación Provisoria (IP) y de Internación en Régimen Cerrado
(IRC) de Copiapó recibieron la certificación del curso de “Técnicas de Mecánica,
Desabolladura y Pintura Automotriz”, una instancia formativa orientada a fortalecer sus
oportunidades de reinserción social y laboral.
“Para mí es un orgullo, porque pese a que él esté cumpliendo una sanción, está logrando
avanzar y he podido ver un cambio positivo y eso significa mucho para él, y para mí
muchísimo más”, aseguró Silvia -madre de Alexander-, quien agregó que esta formación
es muy especial para ambos porque aprender mecánica era un sueño para su hijo que
pudo ser cumplido gracias al IP -IRC”
La iniciativa fue ejecutada por la empresa Kinross Chile, a través de la otec Atacama
Training, de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), y
financiada mediante franquicia tributaria del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo
(Sence) Atacama. El programa entregó conocimientos técnicos y herramientas prácticas
en el área automotriz permitiendo a los jóvenes adquirir competencias concretas para
enfrentar de mejor manera el mundo del trabajo al momento de recuperar su libertad.
“Me gustó mucho este curso porque aprendí cosas que no sabía, además esta certificación
me ayudará para reinsertarme laboralmente cuando termine mi sanción. Primera vez que
veo tanta motivación por parte de los demás jóvenes”, manifestó Ariel, uno de los
adolescentes certificados.
El curso tuvo una duración aproximada de un mes, con una carga total de 120 horas
cronológicas. Las clases se desarrollaron los lunes, martes, jueves y viernes, en jornada
extendida. La metodología privilegió la participación de los jóvenes y el desarrollo de
habilidades prácticas.
La formación avanzó progresivamente en los contenidos formativos destinando 2 jornadas
completas al desarrollo de clases teóricas correspondientes al primer módulo apuntado a
la inducción, seguridad y herramientas, fundamental para el correcto y seguro desempeño
en el área de la mecánica automotriz.
Durante la ceremonia de certificación, se destacó la importancia de generar espacios de
aprendizaje significativos al interior de los centros de privación de libertad, entendiendo la
formación laboral como un eje clave para la construcción de nuevos proyectos de vida,
fortaleciendo no solo competencias técnicas, sino también la responsabilidad, la disciplina
y la proyección personal de los participantes.
Como parte del compromiso, la empresa Kinross hizo entrega de un compresor de aire al
centro IP–IRC de Copiapó, equipamiento que permitirá seguir desarrollando
capacitaciones en mecánica automotriz y ampliar el acceso a estas oportunidades
formativas para más adolescentes usuarios. Flavia Blanco, jefa de Gestión de Talento de
Kinross Chile, señaló que “para nuestra empresa las personas están en el centro y ese es
nuestro compromiso. Es por eso que al aportar entregando estos programas de formación
les permitimos a los jóvenes obtener herramientas técnicas que fortalezcan su
empleabilidad y aporten al desarrollo de la región, porque invertir en el talento local es
invertir en un mejor futuro para la comunidad”, aseguró.
Asimismo, la directora del Servicio de Reinserción Social Juvenil, Carolina Cortés, destacó
el valor de la articulación entre el sector público y privado, subrayando que invertir en
capacitación y confiar en las capacidades y talentos juveniles es una forma concreta de
contribuir a una sociedad con mayor justicia, seguridad y oportunidades de reinserción
efectiva.
Copiapó: Certifican en mecánica automotriz a ocho jóvenes del Centro de justicia Juvenil de Copiapó.
La iniciativa, que incluyó teoría y práctica técnica priorizada para que los usuarios
adquirieran experiencia mediante el método “aprender haciendo”, se ejecutó en 120
horas cronológicas.






















































