La NASA ha identificado un nuevo cráter en la superficie de la Luna que se formó entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, cuando un asteroide o cometa de entre tres y seis pisos de altura impactó contra el satélite natural. Este descubrimiento fue posible gracias a las imágenes capturadas por la misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) y representa el mayor cráter recién formado identificado en el sistema solar. El cráter, conocido como McGetchin en honor al científico lunar Tom McGetchin, tiene aproximadamente 222 metros de diámetro y alcanza una profundidad de 43 metros. El impacto generó una zona alterada mucho más extensa que el propio cráter al expulsar material sobre la superficie lunar. Según los científicos, eventos de esta magnitud ocurren en la Luna aproximadamente una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia. Además, el impacto dejó una zona de unos 6,4 kilómetros de ancho que es unos 8,9 °C más fría durante la noche que el terreno circundante. Esto se debe a que el choque removió y esponjó el regolito lunar, reduciendo su capacidad para conservar el calor. Robert Wagner, especialista en procesamiento de imágenes de Intuitive Machines que trabaja con datos del Lunar Reconnaissance Orbiter, comentó: “Fue, con mucho, el patrón de escombros de impacto más evidente que he visto en una de estas imágenes”. Este hallazgo demuestra que los impactos pueden modificar la superficie lunar mucho más allá del cráter y proporciona información valiosa para comprender un entorno que será explorado cada vez más por misiones científicas y humanas. Para obtener más detalles sobre este descubrimiento, puedes visitar este enlace. Fuente: Publimetro
Nuestra huella sobre el planeta no se explica por una sola actividad. Está presente en el territorio que ocupamos, los recursos que extraemos, los alimentos que producimos y todo aquello que consumimos y desechamos. Cada una de estas etapas tiene consecuencias sobre los ecosistemas y los recursos naturales. Estas cifras ayudan a dimensionar cómo nuestra forma de vivir ha transformado el planeta. OCUPAMOS Transformamos el territorio Bosques, pastizales y otros hábitats naturales se han convertido en tierras para cultivar, criar animales, construir ciudades e instalar infraestructura. Hoy, una parte enorme de la superficie habitable está destinada a nuestras actividades. • 44% de la tierra habitable se utiliza para agricultura: unos 48 millones de km². • 80% de la tierra agrícola está relacionada con la ganadería, entre pastizales y cultivos para alimentar al ganado. • Hace unos 1.000 años, la agricultura ocupaba menos del 4% de la tierra habitable; hoy ocupa casi la mitad. EXTRAEMOS Cada vez sacamos más recursos del planeta Construir, producir, movernos y consumir requiere una extracción creciente de materiales. Su procesamiento también genera presiones sobre el clima, la biodiversidad y los ecosistemas. • 106,6 mil millones de toneladas de materiales se extrajeron en 2024, frente a 30 mil millones en 1970: más del triple en cinco décadas. • La demanda mundial de materiales pasó de 8,4 a 13,2 toneladas por persona al año entre 1970 y 2024. • Los materiales no metálicos —como arena, grava y arcilla— representan casi la mitad de la extracción mundial. PRODUCIMOS Alimentar al mundo también transforma el planeta Producir los alimentos que consumimos requiere enormes cantidades de tierra y agua y genera una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero. La agricultura también es uno de los principales factores de transformación de los ecosistemas. • 50% de la tierra habitable del planeta se utiliza para agricultura. • 70% de las extracciones mundiales de agua dulce se destinan a la agricultura. • 26% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están vinculadas al sistema alimentario. CONSUMIMOS Cada producto tiene una huella detrás Lo que llega a nuestras manos es solo el último paso de una cadena que incluye extracción de materias primas, transformación, transporte, energía y agua. Además, nuestro consumo puede generar impactos en otros lugares del planeta. • Construcción y movilidad son los principales impulsores de la demanda mundial de materiales, seguidos por alimentos y energía. • Estos cuatro sectores representan alrededor del 90% de la demanda mundial de materiales. La cadena de consumo no termina cuando un producto deja de ser útil o un alimento llega a la basura. Cada año generamos enormes cantidades de residuos, muchos de los cuales contienen materiales que podrían volver al ciclo productivo. fueron desperdiciadas en 2022, casi una quinta parte delos alimentos disponibles para los consumidores./b/li> La ocupación del territorio,la extracción derecursos,laproduccióny elconsumoalteran lossistemas naturales. El resultado sereflejaen labiodiversidad,ladistribución dela vida,elagua lossuelosy elclima./a>/p> demaíferosno humanoscorrespondeal ganado./b/li> y cerca dedosterceras partesdelosoceanoshansidosignificativamente alteradasporactividades humanas./b/li> ¿PODEMOS REDUCIR LA HUELLA ? < pclass= c - paragraph >Sí.Algunastendenciasmuestranqueel impactohumanonotiene por quécreceral mismoritmoquelapoblaciónylaproducción. Mejorarla eficiencia,reducireldesperdicioyutilizarlosrecursosdeformamás responsable puedecambiar esa trayectoria. < pclass= c - paragraph > FUENTES:PNUMA , FAO , IPBES , UITY OUR WORLD IN DATA Fuente: Publimetro
La artista kazaja Alinn Akhmetbek realizó una obra monumental con '72 Voices of Earth', uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera, que consiste en una representación gigante de la Tierra vista desde el espacio. Esta obra está compuesta por 72 paneles elaborados mediante la técnica del paper quilling, que implica enrollar y acomodar tiras de papel para formar imágenes tridimensionales. En total, la pieza reúne más de 300.000 espirales de papel creadas manualmente. Más allá de su impresionante escala, la obra posee un profundo significado conceptual. El número 72 hace referencia a la precesión axial de la Tierra, un fenómeno astronómico por el cual el eje de rotación del planeta se desplaza aproximadamente un grado cada 72 años. Cada panel funciona como una voz individual dentro de una narrativa global que busca reflexionar sobre la relación entre la humanidad y el planeta. Además, las formas en espiral presentes en toda la composición evocan patrones que aparecen en la naturaleza, desde el ADN hasta las galaxias, simbolizando la conexión entre todos los seres vivos. PERSEVERANCIA Y CUIDADO AMBIENTAL Akhmetbek trabajó durante seis años para completar la obra de arte, enrollando cada pieza de papel a mano. “Pieza a pieza, esta Tierra se fue armando a mano: un mosaico de 42 metros cuadrados compuesto por 72 paneles individuales, cada uno de los cuales representa una voz, una historia, una responsabilidad”, afirmó Alinn Akhmetbek. El resultado final ocupa unos 448 pies cuadrados (más de 41 metros cuadrados) y actualmente está siendo evaluado por Guinness World Records como posible récord de la mayor imagen mosaico de la Tierra realizada con paper quilling. Para la artista, el proyecto representa la importancia de la constancia y la paciencia, valores que también considera esenciales para proteger el medio ambiente y construir un futuro más sostenible. Aquí puedes ver un video de la obra. Fuente: Publimetro
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
La NASA ha identificado un nuevo cráter en la superficie de la Luna que se formó entre el 11 de abril y el 22 de mayo de 2024, cuando un asteroide o cometa de entre tres y seis pisos de altura impactó contra el satélite natural. Este descubrimiento fue posible gracias a las imágenes capturadas por la misión Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) y representa el mayor cráter recién formado identificado en el sistema solar. El cráter, conocido como McGetchin en honor al científico lunar Tom McGetchin, tiene aproximadamente 222 metros de diámetro y alcanza una profundidad de 43 metros. El impacto generó una zona alterada mucho más extensa que el propio cráter al expulsar material sobre la superficie lunar. Según los científicos, eventos de esta magnitud ocurren en la Luna aproximadamente una vez cada siglo o incluso con menor frecuencia. Además, el impacto dejó una zona de unos 6,4 kilómetros de ancho que es unos 8,9 °C más fría durante la noche que el terreno circundante. Esto se debe a que el choque removió y esponjó el regolito lunar, reduciendo su capacidad para conservar el calor. Robert Wagner, especialista en procesamiento de imágenes de Intuitive Machines que trabaja con datos del Lunar Reconnaissance Orbiter, comentó: “Fue, con mucho, el patrón de escombros de impacto más evidente que he visto en una de estas imágenes”. Este hallazgo demuestra que los impactos pueden modificar la superficie lunar mucho más allá del cráter y proporciona información valiosa para comprender un entorno que será explorado cada vez más por misiones científicas y humanas. Para obtener más detalles sobre este descubrimiento, puedes visitar este enlace. Fuente: Publimetro
Nuestra huella sobre el planeta no se explica por una sola actividad. Está presente en el territorio que ocupamos, los recursos que extraemos, los alimentos que producimos y todo aquello que consumimos y desechamos. Cada una de estas etapas tiene consecuencias sobre los ecosistemas y los recursos naturales. Estas cifras ayudan a dimensionar cómo nuestra forma de vivir ha transformado el planeta. OCUPAMOS Transformamos el territorio Bosques, pastizales y otros hábitats naturales se han convertido en tierras para cultivar, criar animales, construir ciudades e instalar infraestructura. Hoy, una parte enorme de la superficie habitable está destinada a nuestras actividades. • 44% de la tierra habitable se utiliza para agricultura: unos 48 millones de km². • 80% de la tierra agrícola está relacionada con la ganadería, entre pastizales y cultivos para alimentar al ganado. • Hace unos 1.000 años, la agricultura ocupaba menos del 4% de la tierra habitable; hoy ocupa casi la mitad. EXTRAEMOS Cada vez sacamos más recursos del planeta Construir, producir, movernos y consumir requiere una extracción creciente de materiales. Su procesamiento también genera presiones sobre el clima, la biodiversidad y los ecosistemas. • 106,6 mil millones de toneladas de materiales se extrajeron en 2024, frente a 30 mil millones en 1970: más del triple en cinco décadas. • La demanda mundial de materiales pasó de 8,4 a 13,2 toneladas por persona al año entre 1970 y 2024. • Los materiales no metálicos —como arena, grava y arcilla— representan casi la mitad de la extracción mundial. PRODUCIMOS Alimentar al mundo también transforma el planeta Producir los alimentos que consumimos requiere enormes cantidades de tierra y agua y genera una parte importante de las emisiones de gases de efecto invernadero. La agricultura también es uno de los principales factores de transformación de los ecosistemas. • 50% de la tierra habitable del planeta se utiliza para agricultura. • 70% de las extracciones mundiales de agua dulce se destinan a la agricultura. • 26% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero están vinculadas al sistema alimentario. CONSUMIMOS Cada producto tiene una huella detrás Lo que llega a nuestras manos es solo el último paso de una cadena que incluye extracción de materias primas, transformación, transporte, energía y agua. Además, nuestro consumo puede generar impactos en otros lugares del planeta. • Construcción y movilidad son los principales impulsores de la demanda mundial de materiales, seguidos por alimentos y energía. • Estos cuatro sectores representan alrededor del 90% de la demanda mundial de materiales. La cadena de consumo no termina cuando un producto deja de ser útil o un alimento llega a la basura. Cada año generamos enormes cantidades de residuos, muchos de los cuales contienen materiales que podrían volver al ciclo productivo. fueron desperdiciadas en 2022, casi una quinta parte delos alimentos disponibles para los consumidores./b/li> La ocupación del territorio,la extracción derecursos,laproduccióny elconsumoalteran lossistemas naturales. El resultado sereflejaen labiodiversidad,ladistribución dela vida,elagua lossuelosy elclima./a>/p> demaíferosno humanoscorrespondeal ganado./b/li> y cerca dedosterceras partesdelosoceanoshansidosignificativamente alteradasporactividades humanas./b/li> ¿PODEMOS REDUCIR LA HUELLA ? < pclass= c - paragraph >Sí.Algunastendenciasmuestranqueel impactohumanonotiene por quécreceral mismoritmoquelapoblaciónylaproducción. Mejorarla eficiencia,reducireldesperdicioyutilizarlosrecursosdeformamás responsable puedecambiar esa trayectoria. < pclass= c - paragraph > FUENTES:PNUMA , FAO , IPBES , UITY OUR WORLD IN DATA Fuente: Publimetro
La artista kazaja Alinn Akhmetbek realizó una obra monumental con '72 Voices of Earth', uno de los proyectos más ambiciosos de su carrera, que consiste en una representación gigante de la Tierra vista desde el espacio. Esta obra está compuesta por 72 paneles elaborados mediante la técnica del paper quilling, que implica enrollar y acomodar tiras de papel para formar imágenes tridimensionales. En total, la pieza reúne más de 300.000 espirales de papel creadas manualmente. Más allá de su impresionante escala, la obra posee un profundo significado conceptual. El número 72 hace referencia a la precesión axial de la Tierra, un fenómeno astronómico por el cual el eje de rotación del planeta se desplaza aproximadamente un grado cada 72 años. Cada panel funciona como una voz individual dentro de una narrativa global que busca reflexionar sobre la relación entre la humanidad y el planeta. Además, las formas en espiral presentes en toda la composición evocan patrones que aparecen en la naturaleza, desde el ADN hasta las galaxias, simbolizando la conexión entre todos los seres vivos. PERSEVERANCIA Y CUIDADO AMBIENTAL Akhmetbek trabajó durante seis años para completar la obra de arte, enrollando cada pieza de papel a mano. “Pieza a pieza, esta Tierra se fue armando a mano: un mosaico de 42 metros cuadrados compuesto por 72 paneles individuales, cada uno de los cuales representa una voz, una historia, una responsabilidad”, afirmó Alinn Akhmetbek. El resultado final ocupa unos 448 pies cuadrados (más de 41 metros cuadrados) y actualmente está siendo evaluado por Guinness World Records como posible récord de la mayor imagen mosaico de la Tierra realizada con paper quilling. Para la artista, el proyecto representa la importancia de la constancia y la paciencia, valores que también considera esenciales para proteger el medio ambiente y construir un futuro más sostenible. Aquí puedes ver un video de la obra. Fuente: Publimetro
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro