El reconocido periodista Pablo Flamm ha encontrado en el estudio de radio y la cocina dos espacios donde su creatividad y pasión fluyen naturalmente. Mientras que el primero define su carrera profesional, el segundo se ha convertido en su refugio personal, un lugar para desconectar, experimentar y compartir. Lejos del micrófono, Flamm ha cultivado una afición que ha evolucionado con los años hasta convertirse en una verdadera pasión culinaria. Sus habilidades van desde la preparación de pizzas artesanales hasta platos más elaborados como tiraditos de salmón y atún, donde combina técnica, intuición y atención por los detalles. “La cocina tiene algo muy parecido a la radio: es inmediata, es creativa y es para compartir”, comenta Flamm, estableciendo un vínculo entre sus dos mundos. El punto de inflexión en su relación con la gastronomía llegó en 2019, cuando se consagró como ganador de la quinta temporada de La Divina Comida. Este logro le dio un impulso renovado a su interés por la cocina, como él mismo reconoce: “Ahí partió con más fuerza mi pasión por la cocina”. Desde entonces, su talento culinario ha brillado en su círculo cercano. Entre amigos conocidos como los “Samantho’s”, Flamm se destaca como anfitrión en encuentros donde la comida es el centro de atención. Y según relata entre risas, el veredicto es claro: “La aprobación es total”. A pesar de una rutina diaria intensa que incluye participaciones en Expreso AM y Deportistas con Historia, Flamm encuentra en la cocina su espacio más íntimo al final del día. Para él, cocinar es un cable a tierra que le permite conectar con los demás desde otro lugar. En este entorno también están presentes sus hijas Martina y Josefa, quienes junto a amigos cercanos como el periodista Ramón Ulloa, son su principal motor fuera del estudio. Así, entre micrófonos y recetas, Pablo Flamm logra un equilibrio único entre intensidad profesional y pasión personal. Porque si la radio es su voz, la cocina es su otra forma de expresión. Fuente: Publimetro
El corresponsal de guerra chileno Jorge Said tranquilizó a sus seguidores al actualizar su estado de salud luego de sufrir un atropello mientras realizaba grabaciones en África Central, en una zona marcada por el conflicto armado. El periodista se encontraba documentando la situación en sectores cercanos a la República Democrática del Congo cuando una motocicleta lo embistió, provocándole diversas lesiones y obligándolo a recibir atención médica de urgencia. “Deséenme toda la suerte que la necesito después que me acabara de atropellar una moto que me rompió rodillas y codos”, escribió en su cuenta de Instagram, junto a imágenes desde el centro asistencial. En ese mismo mensaje, adelantó que sería trasladado a un hospital para una evaluación más profunda. “Así es la vida. Ya vendrán tiempos mejores”, agregó, evidenciando el complejo contexto en el que se encontraba trabajando. Días antes del accidente, el periodista ya había advertido sobre la extrema peligrosidad de la zona. “Mañana llegamos al Congo controlado por el M23. Guerra total. Ayer 400 muertos”, había señalado, dando cuenta del nivel de violencia presente en el territorio. Posteriormente, en conversación con el canal 13C, confirmó que se encuentra fuera de riesgo vital y que, pese a la fuerza del impacto, no sufrió fracturas. “Solo heridas, nada quebrado”, aseguró desde un hospital en Kigali, capital de Ruanda, donde permanece internado a la espera del alta médica. En la misma entrevista, Said relató las tensiones vividas en el Congo con miembros del Movimiento 23 de Marzo (M23). “Tuve un problema con la gente del M23. No son confiables… atacaron a civiles y a mí no me dejaron entrar después de cruzar tres fronteras. Una moto me pasó por arriba”, explicó. Pese a lo ocurrido, el corresponsal aseguró que su intención es retomar su labor periodística una vez que reciba el alta médica, con el objetivo de volver a territorio congoleño y continuar documentando el conflicto armado. El M23 es un grupo rebelde que, según el gobierno de la República Democrática del Congo, recibe apoyo desde Ruanda. Aunque recientemente se han firmado acuerdos de paz y altos al fuego, autoridades congoleñas advierten que las milicias continúan operando, dificultando el acceso a servicios básicos y poniendo en riesgo a civiles y trabajadores humanitarios. Fuente: Publimetro
El reconocido periodista Pablo Flamm ha encontrado en el estudio de radio y la cocina dos espacios donde su creatividad y pasión fluyen naturalmente. Mientras que el primero define su carrera profesional, el segundo se ha convertido en su refugio personal, un lugar para desconectar, experimentar y compartir. Lejos del micrófono, Flamm ha cultivado una afición que ha evolucionado con los años hasta convertirse en una verdadera pasión culinaria. Sus habilidades van desde la preparación de pizzas artesanales hasta platos más elaborados como tiraditos de salmón y atún, donde combina técnica, intuición y atención por los detalles. “La cocina tiene algo muy parecido a la radio: es inmediata, es creativa y es para compartir”, comenta Flamm, estableciendo un vínculo entre sus dos mundos. El punto de inflexión en su relación con la gastronomía llegó en 2019, cuando se consagró como ganador de la quinta temporada de La Divina Comida. Este logro le dio un impulso renovado a su interés por la cocina, como él mismo reconoce: “Ahí partió con más fuerza mi pasión por la cocina”. Desde entonces, su talento culinario ha brillado en su círculo cercano. Entre amigos conocidos como los “Samantho’s”, Flamm se destaca como anfitrión en encuentros donde la comida es el centro de atención. Y según relata entre risas, el veredicto es claro: “La aprobación es total”. A pesar de una rutina diaria intensa que incluye participaciones en Expreso AM y Deportistas con Historia, Flamm encuentra en la cocina su espacio más íntimo al final del día. Para él, cocinar es un cable a tierra que le permite conectar con los demás desde otro lugar. En este entorno también están presentes sus hijas Martina y Josefa, quienes junto a amigos cercanos como el periodista Ramón Ulloa, son su principal motor fuera del estudio. Así, entre micrófonos y recetas, Pablo Flamm logra un equilibrio único entre intensidad profesional y pasión personal. Porque si la radio es su voz, la cocina es su otra forma de expresión. Fuente: Publimetro
El corresponsal de guerra chileno Jorge Said tranquilizó a sus seguidores al actualizar su estado de salud luego de sufrir un atropello mientras realizaba grabaciones en África Central, en una zona marcada por el conflicto armado. El periodista se encontraba documentando la situación en sectores cercanos a la República Democrática del Congo cuando una motocicleta lo embistió, provocándole diversas lesiones y obligándolo a recibir atención médica de urgencia. “Deséenme toda la suerte que la necesito después que me acabara de atropellar una moto que me rompió rodillas y codos”, escribió en su cuenta de Instagram, junto a imágenes desde el centro asistencial. En ese mismo mensaje, adelantó que sería trasladado a un hospital para una evaluación más profunda. “Así es la vida. Ya vendrán tiempos mejores”, agregó, evidenciando el complejo contexto en el que se encontraba trabajando. Días antes del accidente, el periodista ya había advertido sobre la extrema peligrosidad de la zona. “Mañana llegamos al Congo controlado por el M23. Guerra total. Ayer 400 muertos”, había señalado, dando cuenta del nivel de violencia presente en el territorio. Posteriormente, en conversación con el canal 13C, confirmó que se encuentra fuera de riesgo vital y que, pese a la fuerza del impacto, no sufrió fracturas. “Solo heridas, nada quebrado”, aseguró desde un hospital en Kigali, capital de Ruanda, donde permanece internado a la espera del alta médica. En la misma entrevista, Said relató las tensiones vividas en el Congo con miembros del Movimiento 23 de Marzo (M23). “Tuve un problema con la gente del M23. No son confiables… atacaron a civiles y a mí no me dejaron entrar después de cruzar tres fronteras. Una moto me pasó por arriba”, explicó. Pese a lo ocurrido, el corresponsal aseguró que su intención es retomar su labor periodística una vez que reciba el alta médica, con el objetivo de volver a territorio congoleño y continuar documentando el conflicto armado. El M23 es un grupo rebelde que, según el gobierno de la República Democrática del Congo, recibe apoyo desde Ruanda. Aunque recientemente se han firmado acuerdos de paz y altos al fuego, autoridades congoleñas advierten que las milicias continúan operando, dificultando el acceso a servicios básicos y poniendo en riesgo a civiles y trabajadores humanitarios. Fuente: Publimetro