La artista española Almudena Romero ha sorprendido al mundo del arte con lo que se considera la fotografía más grande jamás realizada: un gigantesco ojo humano que abarca cerca de cinco acres (más de 11,000 metros cuadrados) en un campo de trigo en el sur de Francia. Esta impresionante obra forma parte de su proyecto Farming Photographs, en colaboración con el Instituto Nacional Francés de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), y redefine la fotografía como un proceso biológico en lugar de uno mecánico. En lugar de utilizar cámaras, lentes o tinta, Romero creó la imagen sembrando diferentes variedades de trigo y pasto en una cuadrícula precisa. Las variaciones naturales de color, textura y densidad que surgen durante el crecimiento de los cultivos gradualmente forman la imagen, impulsada únicamente por la fotosíntesis. DEL ARTE AL PAN El enorme retrato solo puede ser apreciado desde el aire, donde el paisaje revela un ojo compuesto por rasgos de múltiples personas, creando una mirada colectiva. “Me he despertado con esto. Estoy viviendo ese momento de asombro que traen consigo los procesos impredecibles que llevan tiempo ... en este caso, tres años”, comentó la artista española Almudena Romero. La instalación también cuestiona la noción de que una fotografía es un objeto permanente. Una vez finalizado el ciclo agrícola, el trigo será cosechado y convertido en harina, llevando la obra desde el campo hasta la mesa. Con esta propuesta, Romero presenta una visión de la fotografía como un proceso vivo, efímero y conectado con la tierra, el trabajo agrícola y la alimentación, fusionando arte contemporáneo, ecología y agricultura en una sola creación. Aquí puedes ver un video de esta impactante obra fotográfica. Fuente: Publimetro
Mientras en Chile el debate sobre este producto se limita tradicionalmente a las disputas terminológicas sobre si debe llamarse marraqueta, pan batido o pan francés, en el altiplano la discusión ha escalado a un nivel institucional. La Federación de Panificadores Artesanos de La Paz conmemoró recientemente el “Día de la Marraqueta” —conocida localmente como “pan de batalla”— y anunció que emprenderá gestiones formales para que esta preparación sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El objetivo de los gremios panaderos paceños es claro: buscan consolidar a nivel internacional la idea de que la marraqueta es originaria de Bolivia. Según sus dirigentes, este producto no solo constituye un elemento esencial de la gastronomía urbana, sino que representa un pilar fundamental de la identidad de la ciudad sede de Gobierno. “La marraqueta es un pan sin igual. Incluso ha pasado fronteras ”, aseguraron los representantes del sector durante la conmemoración. Expertos en la materia han señalado que la consistencia física de la marraqueta elaborada en La Paz difiere significativamente de las versiones que se producen en otros países (como Chile). De acuerdo con los panificadores, la clave de este resultado radica en la particularidad del agua y, fundamentalmente, en la altitud de la capital boliviana, que supera los 3.600 metros sobre el nivel del mar, factor que alteraría el proceso de leudado y la estructura final de la masa. Sobre su origen, la historia del “pan de batalla” presenta diversas tesis. Según lo recogido por la Agencia EFE, una de las versiones más extendidas señala que la receta habría sido introducida por un panadero de origen griego que arribó al país en 1908. Otra vertiente de la historia, en cambio, atribuye la autoría a dos expertos panaderos daneses que llegaron a La Paz durante la década de 1920 para enseñar técnicas de pastelería avanzada. La ambición de los panaderos paceños cuenta con antecedentes locales previos. En el año 2006, la marraqueta fue declarada Patrimonio Cultural e Histórico de La Paz por la entonces Prefectura Departamental. Posteriormente, en 2024, el municipio ratificó esta importancia mediante una ley local. Actualmente, los gremios trabajan en la redacción de una ley nacional que les permita formalizar la solicitud ante la Unesco, con el fin de que “el mundo entero sepa que la marraqueta es de Bolivia”. Este movimiento busca transformar una tradición artesanal en una marca de identidad país que refuerce el rol del pan de batalla dentro de la cultura andina, distanciándose así de las variaciones regionales que este pan ha adoptado en otros territorios sudamericanos a lo largo del último siglo. ¿Y tú qué opinas? ¿Chilena o boliviana? Fuente: Publimetro
Expertos predicen un posible aumento en el precio del kilo de pan, llegando a los $3.500 pesos. Diversos factores como la dificultad para acceder a fertilizantes, el incremento en los costos de producción, el alza en los precios de los combustibles y una menor cantidad de hectáreas sembradas podrían influir en esta subida. En una entrevista con Meganoticias, el académico Ricardo Durán de la Universidad de las Américas de Viña del Mar explicó que lo que está ocurriendo actualmente en el sector agrícola se debe fundamentalmente a la falta de insumos para la fabricación y producción en dicho sector, específicamente en cereales, trigos y horticultura. Además, señaló que el valor del kilo de pan se podría disparar a 3.500 pesos para el próximo año. Por su parte, Jean Paul Quinteros, economista de la Universidad Central, mencionó que una menor producción de harina y una proyección de superficie sembrada de trigo más baja podrían elevar el precio del pan en el corto plazo. También destacó la preocupación por la escasez de fertilizantes y el impacto de la crisis mundial del combustible en los costos de producción. Además, se advierte sobre la disminución potencial del 40% en las hectáreas sembradas con trigo debido a la falta de urea, un fertilizante clave. A pesar de estas preocupaciones, Juan Mendiburu, presidente del gremio Indupan, mencionó que la escasez y el alto precio de la urea afectarán los costos de producción y los rendimientos por hectárea en la cosecha de 2027. Sin embargo, recordó que gran parte del trigo consumido en Chile es importado. En cuanto a las proyecciones futuras, Mendiburu agregó: Hoy por hoy, los molinos están anunciando alzas entre un 7% y un 10%, pero hablar de 3.500 pesos el kilo de pan requeriría un aumento significativo en el precio de la harina. Fuente: Publimetro
El aumento en el precio de los combustibles en el país podría tener efectos directos en el costo del pan, uno de los productos más consumidos por los hogares. Esto según advirtió el propio rubro panadero tras conocerse la fuerte alza en la bencina y el petróleo. LEE MÁS: Histórica alza de bencinas en Chile: Bencina de 93 subirá $370 y el diésel $580 desde este jueves El incremento en los combustibles —que contempla una subida de hasta $370 por litro en las gasolinas y cerca de $580 en el diésel— impacta de manera directa en la cadena de producción, debido al mayor gasto en transporte, distribución y energía utilizada en los procesos de elaboración. Desde el sector panadero señalaron que el efecto no es inmediato, pero sí inevitable si los costos se mantienen altos, ya que gran parte de las panaderías del país utiliza petróleo o derivados para el funcionamiento de hornos y maquinaria. En conversación con 24 Horas, Juan Mendiburu, presidente de la Asociación Gremial de Industriales del Pan ( Indupan), indicó que “las panaderías principalmente trabajan con petróleo los hornos y la distribución, también hay que recordar que las parrillas tradicionales distribuyen cerca del 70% del pan que fabricamos y eso se distribuye en vehículos de bencina, petróleo, que son de la panadería”. El gremio explicó que el alza en los combustibles presiona toda la estructura de costos, desde la llegada de materias primas hasta el despacho del producto final, lo que podría obligar a reajustar los precios en las próximas semanas si no hay una baja en los valores de la energía. A esto se suma el impacto en el transporte de carga, factor clave en la distribución de harina y otros insumos, lo que aumenta el riesgo de nuevas alzas en alimentos básicos en caso de mantenerse el escenario actual. El dirigente indicó que “cada panadero ajusta sus costos lo más que puede porque subir el precio es un tema muy sensible para la comunidad y existe mucha competencia”. Fuente: Publimetro
La artista española Almudena Romero ha sorprendido al mundo del arte con lo que se considera la fotografía más grande jamás realizada: un gigantesco ojo humano que abarca cerca de cinco acres (más de 11,000 metros cuadrados) en un campo de trigo en el sur de Francia. Esta impresionante obra forma parte de su proyecto Farming Photographs, en colaboración con el Instituto Nacional Francés de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente (INRAE), y redefine la fotografía como un proceso biológico en lugar de uno mecánico. En lugar de utilizar cámaras, lentes o tinta, Romero creó la imagen sembrando diferentes variedades de trigo y pasto en una cuadrícula precisa. Las variaciones naturales de color, textura y densidad que surgen durante el crecimiento de los cultivos gradualmente forman la imagen, impulsada únicamente por la fotosíntesis. DEL ARTE AL PAN El enorme retrato solo puede ser apreciado desde el aire, donde el paisaje revela un ojo compuesto por rasgos de múltiples personas, creando una mirada colectiva. “Me he despertado con esto. Estoy viviendo ese momento de asombro que traen consigo los procesos impredecibles que llevan tiempo ... en este caso, tres años”, comentó la artista española Almudena Romero. La instalación también cuestiona la noción de que una fotografía es un objeto permanente. Una vez finalizado el ciclo agrícola, el trigo será cosechado y convertido en harina, llevando la obra desde el campo hasta la mesa. Con esta propuesta, Romero presenta una visión de la fotografía como un proceso vivo, efímero y conectado con la tierra, el trabajo agrícola y la alimentación, fusionando arte contemporáneo, ecología y agricultura en una sola creación. Aquí puedes ver un video de esta impactante obra fotográfica. Fuente: Publimetro
Mientras en Chile el debate sobre este producto se limita tradicionalmente a las disputas terminológicas sobre si debe llamarse marraqueta, pan batido o pan francés, en el altiplano la discusión ha escalado a un nivel institucional. La Federación de Panificadores Artesanos de La Paz conmemoró recientemente el “Día de la Marraqueta” —conocida localmente como “pan de batalla”— y anunció que emprenderá gestiones formales para que esta preparación sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. El objetivo de los gremios panaderos paceños es claro: buscan consolidar a nivel internacional la idea de que la marraqueta es originaria de Bolivia. Según sus dirigentes, este producto no solo constituye un elemento esencial de la gastronomía urbana, sino que representa un pilar fundamental de la identidad de la ciudad sede de Gobierno. “La marraqueta es un pan sin igual. Incluso ha pasado fronteras ”, aseguraron los representantes del sector durante la conmemoración. Expertos en la materia han señalado que la consistencia física de la marraqueta elaborada en La Paz difiere significativamente de las versiones que se producen en otros países (como Chile). De acuerdo con los panificadores, la clave de este resultado radica en la particularidad del agua y, fundamentalmente, en la altitud de la capital boliviana, que supera los 3.600 metros sobre el nivel del mar, factor que alteraría el proceso de leudado y la estructura final de la masa. Sobre su origen, la historia del “pan de batalla” presenta diversas tesis. Según lo recogido por la Agencia EFE, una de las versiones más extendidas señala que la receta habría sido introducida por un panadero de origen griego que arribó al país en 1908. Otra vertiente de la historia, en cambio, atribuye la autoría a dos expertos panaderos daneses que llegaron a La Paz durante la década de 1920 para enseñar técnicas de pastelería avanzada. La ambición de los panaderos paceños cuenta con antecedentes locales previos. En el año 2006, la marraqueta fue declarada Patrimonio Cultural e Histórico de La Paz por la entonces Prefectura Departamental. Posteriormente, en 2024, el municipio ratificó esta importancia mediante una ley local. Actualmente, los gremios trabajan en la redacción de una ley nacional que les permita formalizar la solicitud ante la Unesco, con el fin de que “el mundo entero sepa que la marraqueta es de Bolivia”. Este movimiento busca transformar una tradición artesanal en una marca de identidad país que refuerce el rol del pan de batalla dentro de la cultura andina, distanciándose así de las variaciones regionales que este pan ha adoptado en otros territorios sudamericanos a lo largo del último siglo. ¿Y tú qué opinas? ¿Chilena o boliviana? Fuente: Publimetro
Expertos predicen un posible aumento en el precio del kilo de pan, llegando a los $3.500 pesos. Diversos factores como la dificultad para acceder a fertilizantes, el incremento en los costos de producción, el alza en los precios de los combustibles y una menor cantidad de hectáreas sembradas podrían influir en esta subida. En una entrevista con Meganoticias, el académico Ricardo Durán de la Universidad de las Américas de Viña del Mar explicó que lo que está ocurriendo actualmente en el sector agrícola se debe fundamentalmente a la falta de insumos para la fabricación y producción en dicho sector, específicamente en cereales, trigos y horticultura. Además, señaló que el valor del kilo de pan se podría disparar a 3.500 pesos para el próximo año. Por su parte, Jean Paul Quinteros, economista de la Universidad Central, mencionó que una menor producción de harina y una proyección de superficie sembrada de trigo más baja podrían elevar el precio del pan en el corto plazo. También destacó la preocupación por la escasez de fertilizantes y el impacto de la crisis mundial del combustible en los costos de producción. Además, se advierte sobre la disminución potencial del 40% en las hectáreas sembradas con trigo debido a la falta de urea, un fertilizante clave. A pesar de estas preocupaciones, Juan Mendiburu, presidente del gremio Indupan, mencionó que la escasez y el alto precio de la urea afectarán los costos de producción y los rendimientos por hectárea en la cosecha de 2027. Sin embargo, recordó que gran parte del trigo consumido en Chile es importado. En cuanto a las proyecciones futuras, Mendiburu agregó: Hoy por hoy, los molinos están anunciando alzas entre un 7% y un 10%, pero hablar de 3.500 pesos el kilo de pan requeriría un aumento significativo en el precio de la harina. Fuente: Publimetro
El aumento en el precio de los combustibles en el país podría tener efectos directos en el costo del pan, uno de los productos más consumidos por los hogares. Esto según advirtió el propio rubro panadero tras conocerse la fuerte alza en la bencina y el petróleo. LEE MÁS: Histórica alza de bencinas en Chile: Bencina de 93 subirá $370 y el diésel $580 desde este jueves El incremento en los combustibles —que contempla una subida de hasta $370 por litro en las gasolinas y cerca de $580 en el diésel— impacta de manera directa en la cadena de producción, debido al mayor gasto en transporte, distribución y energía utilizada en los procesos de elaboración. Desde el sector panadero señalaron que el efecto no es inmediato, pero sí inevitable si los costos se mantienen altos, ya que gran parte de las panaderías del país utiliza petróleo o derivados para el funcionamiento de hornos y maquinaria. En conversación con 24 Horas, Juan Mendiburu, presidente de la Asociación Gremial de Industriales del Pan ( Indupan), indicó que “las panaderías principalmente trabajan con petróleo los hornos y la distribución, también hay que recordar que las parrillas tradicionales distribuyen cerca del 70% del pan que fabricamos y eso se distribuye en vehículos de bencina, petróleo, que son de la panadería”. El gremio explicó que el alza en los combustibles presiona toda la estructura de costos, desde la llegada de materias primas hasta el despacho del producto final, lo que podría obligar a reajustar los precios en las próximas semanas si no hay una baja en los valores de la energía. A esto se suma el impacto en el transporte de carga, factor clave en la distribución de harina y otros insumos, lo que aumenta el riesgo de nuevas alzas en alimentos básicos en caso de mantenerse el escenario actual. El dirigente indicó que “cada panadero ajusta sus costos lo más que puede porque subir el precio es un tema muy sensible para la comunidad y existe mucha competencia”. Fuente: Publimetro