En el marco de la celebración del Día del Libro , y ante las persistentes disparidades en comprensión lectora, la asistencia a sala cuna y jardín infantil desde la primera infancia vuelve a destacarse como un factor determinante en el desarrollo educativo. Así lo señala la Fundación Choshuenco, que ha lanzado la campaña “Asistir es crecer”, con el objetivo de resaltar la importancia de la educación parvularia en el desarrollo del lenguaje. El surgimiento de esta iniciativa se da en un contexto marcado por cifras que revelan dos aspectos fundamentales sobre el problema de lectura en el país. Por un lado, en Chile hay alrededor de 405 mil personas mayores de 7 años que no saben leer ni escribir, lo que representa entre un 2% y un 4% de la población. Dentro de este grupo, se estima que aproximadamente 80 mil niños entre 7 y 14 años se encuentran en esta situación. Sin embargo, el mayor desafío radica en la comprensión lectora. Datos recientes indican que un 27% de los estudiantes de 4° básico tiene un nivel insuficiente en lectura, cifra que aumenta al 42,3% en 8° básico y al 48% en 2° medio, evidenciando un deterioro progresivo a lo largo de la escolaridad. Ante este panorama, la campaña busca destacar la asistencia temprana como una herramienta efectiva para abordar estas brechas desde su origen. “Asistir es crecer” enfatiza la educación parvularia como una etapa crucial para el desarrollo del lenguaje, base fundamental para las habilidades lectoras futuras. Como parte de esta estrategia, la fundación impulsa su programa LLC (Estrategia de Lenguaje Choshuenco), que fomenta la lectura sistemática de cuentos en el aula. Esta iniciativa busca ampliar el vocabulario, fortalecer la comprensión y estimular el interés por la lectura desde edades tempranas. Según explicó José Manuel Jaramillo, director de la Fundación Choshuenco, “Este programa trabaja semanalmente con cuentos que permiten ampliar el lenguaje en los niños, aumentar la cantidad de palabras a las que están expuestos y fomentar el goce lector. Además, involucra a las familias, articulando lo que ocurre en el jardín infantil con el hogar y fortaleciendo el vínculo afectivo en torno a la lectura”. El modelo también involucra activamente a las familias, extendiendo el proceso educativo más allá del aula y promoviendo espacios de interacción relacionados con la lectura. Según Jaramillo, este aspecto busca impactar tanto en el desarrollo cognitivo como en el vínculo socioemocional porque “no podemos olvidar que la sala cuna no es una guardería, sino el primer espacio de formación de los niños, y como tal, requiere del compromiso y valoración de padres y tutores”. Finalmente, desde la fundación resaltan que promover la asistencia regular a sala cuna y jardín infantil no solo influye en el aprendizaje, sino que también constituye una estrategia estructural para mejorar la calidad educativa en el país y ampliar las oportunidades futuras de desarrollo para los niños. En este sentido, enfatizan que abordar tempranamente el desarrollo del lenguaje es fundamental para revertir las actuales disparidades en comprensión lectora. Fuente: Publimetro
El debate sobre la lectura en Chile vuelve a cobrar relevancia en vísperas del Día Mundial del Libro, que se celebra el próximo 23 de abril, con un enfoque cada vez más centrado en un aspecto crucial: la comprensión lectora. Los datos más recientes muestran una tendencia preocupante y constante a lo largo del tiempo, donde la dificultad no solo persiste, sino que aumenta a medida que los estudiantes avanzan en su educación. De acuerdo con los resultados del SIMCE 2025, un 27% de los estudiantes de 4° básico tiene un nivel insuficiente de comprensión lectora, mientras que solo el 47,5% alcanza el nivel adecuado. Sin embargo, la situación se torna aún más crítica en niveles superiores: en 8° básico, un 42,3% de los estudiantes no logra comprender lo que lee, cifra que se eleva a un 48% en 2° medio. Este escenario pone de manifiesto que la comprensión lectora no es simplemente un problema puntual, sino una brecha estructural que se amplía con el tiempo. Según explica María Jesús Forteza, docente y gestora de contenidos de Ziemax, “Hoy el problema no es la cantidad de textos que leen los estudiantes, sino la capacidad de comprender lo que leen”. Las causas detrás de esta problemática son diversas y van más allá del ámbito escolar. Según Forteza, la comprensión lectora depende de habilidades como la atención, la motivación y la capacidad de sostener el esfuerzo cognitivo, elementos que se ven afectados por cambios en los hábitos y entornos de los estudiantes. Factores como el uso intensivo de pantallas y la exposición a contenidos fragmentados están alterando la relación de niños y adolescentes con la lectura. Es importante tener en cuenta que fuera del entorno escolar, los estudiantes interactúan con textos fragmentados e interpretativos como memes o vídeos breves. Esta realidad demanda nuevas formas de comprensión que integren su contexto cercano y fomenten la motivación por la lectura”, agrega Forteza. Este cambio obliga a replantear no solo qué se lee, sino también cómo se enseña a leer en un entorno digital y dinámico. El sistema educativo enfrenta el reto de evolucionar hacia un modelo centrado en una comprensión lectora más activa. En este sentido, se busca que los estudiantes interpreten, relacionen y evalúen los textos, conectándolos con su experiencia y compartiéndolos con otros. No obstante, el desafío no recae únicamente en el ámbito escolar: según Forteza, “La lectura, como cualquier hábito, se incorpora de manera natural en los niños cuando está presente y es apreciada en la vida cotidiana del entorno familiar”. Iniciativas como el Día del Libro juegan un papel fundamental al resaltar la importancia de la lectura y crear oportunidades para fomentar la motivación. Sin embargo, resultan insuficientes si no van acompañadas de un trabajo continuo y sostenido en el tiempo. Los expertos coinciden en que promover eficazmente la lectura hoy requiere una visión integral que combine motivación, apoyo y adaptación a los nuevos formatos con los que los estudiantes interactúan diariamente. Los especialistas plantean que el desafío consiste en avanzar hacia un modelo que integre diversos lenguajes, promueva el disfrute y fortalezca la comprensión en contextos reales. Solo así será posible cerrar una brecha que afecta no solo el rendimiento académico, sino también la capacidad futura de las generaciones para desenvolverse críticamente en la sociedad. Fuente: Publimetro
En el marco de la celebración del Día del Libro , y ante las persistentes disparidades en comprensión lectora, la asistencia a sala cuna y jardín infantil desde la primera infancia vuelve a destacarse como un factor determinante en el desarrollo educativo. Así lo señala la Fundación Choshuenco, que ha lanzado la campaña “Asistir es crecer”, con el objetivo de resaltar la importancia de la educación parvularia en el desarrollo del lenguaje. El surgimiento de esta iniciativa se da en un contexto marcado por cifras que revelan dos aspectos fundamentales sobre el problema de lectura en el país. Por un lado, en Chile hay alrededor de 405 mil personas mayores de 7 años que no saben leer ni escribir, lo que representa entre un 2% y un 4% de la población. Dentro de este grupo, se estima que aproximadamente 80 mil niños entre 7 y 14 años se encuentran en esta situación. Sin embargo, el mayor desafío radica en la comprensión lectora. Datos recientes indican que un 27% de los estudiantes de 4° básico tiene un nivel insuficiente en lectura, cifra que aumenta al 42,3% en 8° básico y al 48% en 2° medio, evidenciando un deterioro progresivo a lo largo de la escolaridad. Ante este panorama, la campaña busca destacar la asistencia temprana como una herramienta efectiva para abordar estas brechas desde su origen. “Asistir es crecer” enfatiza la educación parvularia como una etapa crucial para el desarrollo del lenguaje, base fundamental para las habilidades lectoras futuras. Como parte de esta estrategia, la fundación impulsa su programa LLC (Estrategia de Lenguaje Choshuenco), que fomenta la lectura sistemática de cuentos en el aula. Esta iniciativa busca ampliar el vocabulario, fortalecer la comprensión y estimular el interés por la lectura desde edades tempranas. Según explicó José Manuel Jaramillo, director de la Fundación Choshuenco, “Este programa trabaja semanalmente con cuentos que permiten ampliar el lenguaje en los niños, aumentar la cantidad de palabras a las que están expuestos y fomentar el goce lector. Además, involucra a las familias, articulando lo que ocurre en el jardín infantil con el hogar y fortaleciendo el vínculo afectivo en torno a la lectura”. El modelo también involucra activamente a las familias, extendiendo el proceso educativo más allá del aula y promoviendo espacios de interacción relacionados con la lectura. Según Jaramillo, este aspecto busca impactar tanto en el desarrollo cognitivo como en el vínculo socioemocional porque “no podemos olvidar que la sala cuna no es una guardería, sino el primer espacio de formación de los niños, y como tal, requiere del compromiso y valoración de padres y tutores”. Finalmente, desde la fundación resaltan que promover la asistencia regular a sala cuna y jardín infantil no solo influye en el aprendizaje, sino que también constituye una estrategia estructural para mejorar la calidad educativa en el país y ampliar las oportunidades futuras de desarrollo para los niños. En este sentido, enfatizan que abordar tempranamente el desarrollo del lenguaje es fundamental para revertir las actuales disparidades en comprensión lectora. Fuente: Publimetro
El debate sobre la lectura en Chile vuelve a cobrar relevancia en vísperas del Día Mundial del Libro, que se celebra el próximo 23 de abril, con un enfoque cada vez más centrado en un aspecto crucial: la comprensión lectora. Los datos más recientes muestran una tendencia preocupante y constante a lo largo del tiempo, donde la dificultad no solo persiste, sino que aumenta a medida que los estudiantes avanzan en su educación. De acuerdo con los resultados del SIMCE 2025, un 27% de los estudiantes de 4° básico tiene un nivel insuficiente de comprensión lectora, mientras que solo el 47,5% alcanza el nivel adecuado. Sin embargo, la situación se torna aún más crítica en niveles superiores: en 8° básico, un 42,3% de los estudiantes no logra comprender lo que lee, cifra que se eleva a un 48% en 2° medio. Este escenario pone de manifiesto que la comprensión lectora no es simplemente un problema puntual, sino una brecha estructural que se amplía con el tiempo. Según explica María Jesús Forteza, docente y gestora de contenidos de Ziemax, “Hoy el problema no es la cantidad de textos que leen los estudiantes, sino la capacidad de comprender lo que leen”. Las causas detrás de esta problemática son diversas y van más allá del ámbito escolar. Según Forteza, la comprensión lectora depende de habilidades como la atención, la motivación y la capacidad de sostener el esfuerzo cognitivo, elementos que se ven afectados por cambios en los hábitos y entornos de los estudiantes. Factores como el uso intensivo de pantallas y la exposición a contenidos fragmentados están alterando la relación de niños y adolescentes con la lectura. Es importante tener en cuenta que fuera del entorno escolar, los estudiantes interactúan con textos fragmentados e interpretativos como memes o vídeos breves. Esta realidad demanda nuevas formas de comprensión que integren su contexto cercano y fomenten la motivación por la lectura”, agrega Forteza. Este cambio obliga a replantear no solo qué se lee, sino también cómo se enseña a leer en un entorno digital y dinámico. El sistema educativo enfrenta el reto de evolucionar hacia un modelo centrado en una comprensión lectora más activa. En este sentido, se busca que los estudiantes interpreten, relacionen y evalúen los textos, conectándolos con su experiencia y compartiéndolos con otros. No obstante, el desafío no recae únicamente en el ámbito escolar: según Forteza, “La lectura, como cualquier hábito, se incorpora de manera natural en los niños cuando está presente y es apreciada en la vida cotidiana del entorno familiar”. Iniciativas como el Día del Libro juegan un papel fundamental al resaltar la importancia de la lectura y crear oportunidades para fomentar la motivación. Sin embargo, resultan insuficientes si no van acompañadas de un trabajo continuo y sostenido en el tiempo. Los expertos coinciden en que promover eficazmente la lectura hoy requiere una visión integral que combine motivación, apoyo y adaptación a los nuevos formatos con los que los estudiantes interactúan diariamente. Los especialistas plantean que el desafío consiste en avanzar hacia un modelo que integre diversos lenguajes, promueva el disfrute y fortalezca la comprensión en contextos reales. Solo así será posible cerrar una brecha que afecta no solo el rendimiento académico, sino también la capacidad futura de las generaciones para desenvolverse críticamente en la sociedad. Fuente: Publimetro