El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
La FIFA ha implementado una infraestructura tecnológica sin precedentes para la Copa del Mundo 2026, con el objetivo de mejorar la precisión en las decisiones arbitrales y enriquecer las transmisiones televisivas con datos métricos de alta fidelidad. Este despliegue incluye cinco sistemas basados en Inteligencia Artificial y computación de borde, diseñados para procesar la cinemática de los jugadores y la trayectoria del balón con latencias de milisegundos, convirtiendo al fútbol en un laboratorio de análisis de datos puros. El Sistema de Captura Óptica Exosquelética es la columna vertebral del arbitraje automatizado en este Mundial. Este sistema utiliza una red de cámaras de alta velocidad para rastrear 29 puntos anatómicos clave de cada futbolista 50 veces por segundo, alimentando un modelo de aprendizaje profundo que reconstruye una estructura tridimensional en tiempo real, permitiendo determinar con precisión si una extremidad está en posición antirreglamentaria. Además, se ha implementado un chip interno en el balón, un sensor UWB y una IMU que envían datos a 500 Hz a las antenas locales del estadio, registrando el momento exacto del impacto del pie con el balón para sincronizar los fotogramas del sistema óptico de seguimiento. Para adaptarse a las condiciones ambientales extremas presentes en los países anfitriones (Canadá, Estados Unidos y México), se han instalado sistemas de climatización automatizada inteligente en los recintos deportivos. Estos sistemas ajustan las corrientes de aire fresco según la densidad del aire, humedad relativa y radiación solar, garantizando el rendimiento óptimo de los futbolistas. En cuanto al uso de la Inteligencia Artificial en el arbitraje, cabe destacar que esta actúa como un asistente de diagnóstico rápido y no reemplaza la autoridad de los jueces. La IA procesa líneas geométricas, calcula desfases temporales y envía alertas visuales al panel del VAR, siendo el árbitro principal quien valida la infracción y realiza la señalización final en el campo. Los datos biométricos transmitidos por los chalecos viajan cifrados a través de un protocolo 5G privado implementado dentro del estadio, accesibles solo para las tablets autorizadas del cuerpo médico y técnico de cada selección nacional, manteniéndolos aislados de redes televisivas o filtraciones comerciales. En resumen, el Mundial 2026 ha demostrado que el fútbol de alta competencia se ha transformado en un ecosistema hiperconectado donde la tecnología juega un papel fundamental. La combinación de sensores avanzados y análisis matemático ha elevado la precisión en las decisiones arbitrales sin sacrificar la pasión por el deporte. Fuente: Publimetro Deportes
Estefanía Gutiérrez, madre de Tomás Bravo, compartió en redes sociales una emotiva publicación mostrando imágenes creadas con inteligencia artificial que recrean cómo luciría actualmente el pequeño, cuyo caso continúa marcando a Chile a más de cinco años de su muerte. A través de su cuenta de Instagram, la mujer publicó dos fotografías generadas mediante IA a partir de registros reales del niño antes de su desaparición en febrero de 2021. En las imágenes se puede ver a Tomás ya más grande, sonriendo en una playa y también usando una mochila escolar, escenas que rápidamente conmovieron a cientos de usuarios. “A veces me gusta soñar y te imagino así de grande”, escribió Estefanía junto a las fotografías. Más tarde agregó: “Estás siempre en mis pensamientos querido hijo, te extraño mucho. Casi 9 añitos”. Una publicación compartida de Estefy Aylin Gutierrez (@estefyayliin) Tomás Bravo tenía solo tres años cuando desapareció en el sector rural de Caripilún, en la comuna de Arauco, Región del Biobío. El menor fue visto por última vez mientras acompañaba a su tío abuelo a buscar animales en un predio cercano. Tras intensas jornadas de búsqueda, su cuerpo fue encontrado el 26 de febrero de 2021, a casi dos kilómetros del lugar donde había sido visto. En julio próximo, el niño habría cumplido nueve años, fecha que ha llevado a su madre a recordar constantemente cómo habría sido su crecimiento. La publicación se suma a otros mensajes que Estefanía ha compartido durante los últimos meses, especialmente al cumplirse cinco años del caso. En esa oportunidad relató el difícil momento que vivió al visitar sola el cementerio donde descansan los restos de su hijo. “Hoy, después de cinco años, voy sola al cementerio a ver a mi hijo. Parece tan sencillo, pero no lo es”, expresó entonces en sus historias de Instagram. Actualmente, la investigación por la muerte de Tomás Bravo sigue abierta en una de sus aristas. En paralelo, Jorge Escobar, tío abuelo del menor, fue absuelto previamente del delito de abandono de menor con resultado de muerte, por lo que hasta ahora no existe una condena por el caso. Fuente: Publimetro
Cada vez más personas enfrentan procesos de selección donde el título profesional ha dejado de ser el principal factor decisivo. La irrupción de la inteligencia artificial y las nuevas dinámicas del mercado laboral están empujando a las empresas a priorizar habilidades prácticas por sobre la formación tradicional. Durante años, contar con un título universitario fue uno de los filtros más importantes para acceder a un empleo. Sin embargo, ese criterio está cambiando con rapidez. Hoy, las organizaciones buscan perfiles capaces de adaptarse a entornos dinámicos, aprender nuevas herramientas y responder a escenarios en constante transformación. En este contexto, la formación académica sigue siendo relevante, pero ya no garantiza oportunidades por sí sola. De acuerdo con el informe Future of Jobs del World Economic Forum, cerca del 44% de las habilidades laborales cambiarán en los próximos años debido al avance de la automatización y la inteligencia artificial. El foco de los procesos de selección se está desplazando hacia competencias más prácticas y transversales. Entre las más valoradas destacan la capacidad de adaptación, el aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y el manejo de herramientas digitales. A esto se suma una creciente demanda por habilidades para interactuar con sistemas basados en inteligencia artificial. A nivel local, cifras de Talana indican que más de la mitad de las empresas ya considera estas competencias como factores clave al momento de contratar. Esto refleja un giro hacia evaluaciones más centradas en lo que los candidatos pueden hacer, más que en su formación formal. La inteligencia artificial, en particular, está transformando profundamente el mundo del trabajo. Si bien no está eliminando empleos de forma masiva, sí está redefiniendo tareas. Muchas funciones operativas están siendo automatizadas, lo que obliga a los trabajadores a enfocarse en labores de mayor valor, como la toma de decisiones, la creatividad y la gestión de equipos. “Hoy se buscan personas con capacidad de adaptación, aprendizaje continuo y manejo de herramientas digitales, especialmente en contextos donde la IA está cada vez más presente”, explica Bárbara Kübler, gerenta de Personas de Talana. En esa línea, agrega que las empresas están ajustando sus procesos de selección para identificar talento que pueda convivir con estas tecnologías. Uno de los principales desafíos del mercado laboral actual es la brecha entre las habilidades que demandan las empresas y las que poseen muchos trabajadores. Este desajuste ha impulsado a las organizaciones a invertir en capacitación interna y programas de reconversión laboral, con el objetivo de adaptar a sus equipos a un entorno cada vez más tecnológico. Para quienes buscan empleo, este cambio implica replantear la forma de enfrentar el mercado laboral. Más allá del título o la experiencia tradicional, hoy es fundamental demostrar habilidades concretas, capacidad de adaptación y disposición para aprender de manera constante. En este nuevo escenario, quienes logren desarrollar competencias alineadas con las exigencias actuales tendrán mayores oportunidades de inserción y crecimiento profesional. Fuente: Publimetro
En un contexto donde más del 60% del tiempo de los abogados se destina a la revisión de fuentes, la llegada de nuevas tecnologías comienza a redefinir el ejercicio profesional en Chile. En esa línea, la empresa Trifolia lanzó una versión gratuita de su plataforma de inteligencia artificial especializada en derecho chileno, marcando un hito en el acceso a herramientas legales avanzadas. La incorporación de inteligencia artificial en el ámbito jurídico dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una transformación concreta. Con este lanzamiento, Trifolia abre el acceso a un sistema que hasta ahora estaba principalmente disponible para grandes estudios, tensionando un modelo históricamente basado en el acceso restringido a información de calidad. La plataforma permite a abogados, estudiantes y otros usuarios realizar consultas que integran jurisprudencia, legislación y doctrina, entregando respuestas estructuradas y con respaldo verificable. Este cambio no solo reduce los tiempos de investigación, sino que también impacta en la forma en que se construyen argumentos y estrategias legales. A diferencia de otras soluciones que limitan significativamente sus versiones sin costo, la propuesta de Trifolia incorpora funcionalidades clave para la práctica diaria. Entre ellas, búsquedas integradas en distintas fuentes del derecho chileno, acceso a citas verificables y vínculos directos a documentos oficiales. El sistema contempla un uso de hasta dos consultas diarias, además de historial de conversaciones, lo que permite abordar problemas reales y validar hipótesis jurídicas con rapidez. En la práctica, tareas que antes podían tomar horas —o incluso días— hoy pueden resolverse en minutos, manteniendo estándares de rigor profesional. Este avance también pone en evidencia una brecha dentro del sector legal. Mientras otras industrias han adoptado procesos automatizados, parte importante del ejercicio del derecho en Chile continúa dependiendo de métodos manuales y fragmentados, lo que incide tanto en la eficiencia como en la calidad del trabajo. “Lo que estamos haciendo con esta versión gratuita es abrir una puerta que históricamente ha estado cerrada. La inteligencia jurídica de alto nivel no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos. Si más abogados tienen acceso a mejores herramientas, no solo mejoran sus casos, mejora todo el sistema”, señala Eduardo Ramírez, fundador de Trifolia. La iniciativa tiene implicancias relevantes en términos de competencia. Al reducir las barreras económicas, permite que abogados independientes, profesionales de regiones y actores del sector público accedan a herramientas avanzadas, elevando el estándar general del sistema jurídico. La adopción de inteligencia artificial comienza a perfilarse como una necesidad más que una ventaja competitiva. Los profesionales que integren estas herramientas pueden concentrarse en el análisis estratégico y la toma de decisiones, delegando en la tecnología tareas repetitivas. Lejos de ser un escenario hipotético, esta transición ya está en curso. Según datos de la propia empresa, más de mil abogados utilizan actualmente la plataforma, reflejando un cambio progresivo en la forma de ejercer el derecho en Chile. En un entorno donde la rapidez, precisión y profundidad del análisis son cada vez más relevantes, la integración de inteligencia artificial podría convertirse en un factor decisivo para el futuro de la profesión. Fuente: Publimetro
El crecimiento de los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial (IA) podría disparar el consumo de electricidad, agua y suelo durante los próximos años, con impactos que afectarían a miles de millones de personas en todo el mundo. Así lo señala un informe de científicos de la Universidad de las Naciones Unidas. Al respecto, los investigadores señalan que la huella ambiental de la IA suele medirse únicamente en términos de emisiones de carbono, pero esto ofrece una visión incompleta. Cada kilovatio-hora utilizado para entrenar o ejecutar modelos de IA también implica consumo de agua para refrigeración y generación eléctrica, así como uso de suelo para infraestructura y cadenas de suministro. IMPACTO AMBIENTAL Según el informe, reducir las emisiones no siempre significa disminuir otros impactos ambientales, ya que algunas fuentes energéticas pueden requerir mucha más agua o territorio. Las proyecciones indican que para 2030 los centros de datos consumirán alrededor de 945 teravatios-hora de electricidad al año, casi el triple de lo que utilizan actualmente países como Pakistán, Bangladés y Nigeria en conjunto. Además, su huella hídrica alcanzaría 9,3 billones de litros de agua, equivalente a las necesidades domésticas básicas anuales de 1.300 millones de personas en África subsahariana. La superficie de tierra asociada a esta infraestructura superaría los 14.500 kilómetros cuadrados. COSTO El informe destaca que el mayor gasto energético ya no proviene del entrenamiento de modelos, sino de su uso diario. Entre el 80 % y el 90 % de la energía asociada a la IA se destina a la llamada “inferencia”. Es decir, a responder consultas de los usuarios. “El sistema global que desarrolla la inteligencia artificial también debe regularla de manera sostenible y justa”, según Tshilidzi Marwala, rector de la Universidad de las Naciones Unidas y subsecretario general de las Naciones Unidas. Los expertos estiman que ChatGPT procesa alrededor de 2.500 millones de solicitudes al día, mientras que tareas como la generación de imágenes y videos consumen cantidades de energía muy superiores a las aplicaciones más simples. Los autores advierten que, sin regulaciones y criterios de sostenibilidad, la creciente demanda de estos servicios podría multiplicar aún más su impacto ambiental. Fuente: Publimetro
La FIFA ha implementado una infraestructura tecnológica sin precedentes para la Copa del Mundo 2026, con el objetivo de mejorar la precisión en las decisiones arbitrales y enriquecer las transmisiones televisivas con datos métricos de alta fidelidad. Este despliegue incluye cinco sistemas basados en Inteligencia Artificial y computación de borde, diseñados para procesar la cinemática de los jugadores y la trayectoria del balón con latencias de milisegundos, convirtiendo al fútbol en un laboratorio de análisis de datos puros. El Sistema de Captura Óptica Exosquelética es la columna vertebral del arbitraje automatizado en este Mundial. Este sistema utiliza una red de cámaras de alta velocidad para rastrear 29 puntos anatómicos clave de cada futbolista 50 veces por segundo, alimentando un modelo de aprendizaje profundo que reconstruye una estructura tridimensional en tiempo real, permitiendo determinar con precisión si una extremidad está en posición antirreglamentaria. Además, se ha implementado un chip interno en el balón, un sensor UWB y una IMU que envían datos a 500 Hz a las antenas locales del estadio, registrando el momento exacto del impacto del pie con el balón para sincronizar los fotogramas del sistema óptico de seguimiento. Para adaptarse a las condiciones ambientales extremas presentes en los países anfitriones (Canadá, Estados Unidos y México), se han instalado sistemas de climatización automatizada inteligente en los recintos deportivos. Estos sistemas ajustan las corrientes de aire fresco según la densidad del aire, humedad relativa y radiación solar, garantizando el rendimiento óptimo de los futbolistas. En cuanto al uso de la Inteligencia Artificial en el arbitraje, cabe destacar que esta actúa como un asistente de diagnóstico rápido y no reemplaza la autoridad de los jueces. La IA procesa líneas geométricas, calcula desfases temporales y envía alertas visuales al panel del VAR, siendo el árbitro principal quien valida la infracción y realiza la señalización final en el campo. Los datos biométricos transmitidos por los chalecos viajan cifrados a través de un protocolo 5G privado implementado dentro del estadio, accesibles solo para las tablets autorizadas del cuerpo médico y técnico de cada selección nacional, manteniéndolos aislados de redes televisivas o filtraciones comerciales. En resumen, el Mundial 2026 ha demostrado que el fútbol de alta competencia se ha transformado en un ecosistema hiperconectado donde la tecnología juega un papel fundamental. La combinación de sensores avanzados y análisis matemático ha elevado la precisión en las decisiones arbitrales sin sacrificar la pasión por el deporte. Fuente: Publimetro Deportes
Estefanía Gutiérrez, madre de Tomás Bravo, compartió en redes sociales una emotiva publicación mostrando imágenes creadas con inteligencia artificial que recrean cómo luciría actualmente el pequeño, cuyo caso continúa marcando a Chile a más de cinco años de su muerte. A través de su cuenta de Instagram, la mujer publicó dos fotografías generadas mediante IA a partir de registros reales del niño antes de su desaparición en febrero de 2021. En las imágenes se puede ver a Tomás ya más grande, sonriendo en una playa y también usando una mochila escolar, escenas que rápidamente conmovieron a cientos de usuarios. “A veces me gusta soñar y te imagino así de grande”, escribió Estefanía junto a las fotografías. Más tarde agregó: “Estás siempre en mis pensamientos querido hijo, te extraño mucho. Casi 9 añitos”. Una publicación compartida de Estefy Aylin Gutierrez (@estefyayliin) Tomás Bravo tenía solo tres años cuando desapareció en el sector rural de Caripilún, en la comuna de Arauco, Región del Biobío. El menor fue visto por última vez mientras acompañaba a su tío abuelo a buscar animales en un predio cercano. Tras intensas jornadas de búsqueda, su cuerpo fue encontrado el 26 de febrero de 2021, a casi dos kilómetros del lugar donde había sido visto. En julio próximo, el niño habría cumplido nueve años, fecha que ha llevado a su madre a recordar constantemente cómo habría sido su crecimiento. La publicación se suma a otros mensajes que Estefanía ha compartido durante los últimos meses, especialmente al cumplirse cinco años del caso. En esa oportunidad relató el difícil momento que vivió al visitar sola el cementerio donde descansan los restos de su hijo. “Hoy, después de cinco años, voy sola al cementerio a ver a mi hijo. Parece tan sencillo, pero no lo es”, expresó entonces en sus historias de Instagram. Actualmente, la investigación por la muerte de Tomás Bravo sigue abierta en una de sus aristas. En paralelo, Jorge Escobar, tío abuelo del menor, fue absuelto previamente del delito de abandono de menor con resultado de muerte, por lo que hasta ahora no existe una condena por el caso. Fuente: Publimetro
Cada vez más personas enfrentan procesos de selección donde el título profesional ha dejado de ser el principal factor decisivo. La irrupción de la inteligencia artificial y las nuevas dinámicas del mercado laboral están empujando a las empresas a priorizar habilidades prácticas por sobre la formación tradicional. Durante años, contar con un título universitario fue uno de los filtros más importantes para acceder a un empleo. Sin embargo, ese criterio está cambiando con rapidez. Hoy, las organizaciones buscan perfiles capaces de adaptarse a entornos dinámicos, aprender nuevas herramientas y responder a escenarios en constante transformación. En este contexto, la formación académica sigue siendo relevante, pero ya no garantiza oportunidades por sí sola. De acuerdo con el informe Future of Jobs del World Economic Forum, cerca del 44% de las habilidades laborales cambiarán en los próximos años debido al avance de la automatización y la inteligencia artificial. El foco de los procesos de selección se está desplazando hacia competencias más prácticas y transversales. Entre las más valoradas destacan la capacidad de adaptación, el aprendizaje continuo, el pensamiento crítico y el manejo de herramientas digitales. A esto se suma una creciente demanda por habilidades para interactuar con sistemas basados en inteligencia artificial. A nivel local, cifras de Talana indican que más de la mitad de las empresas ya considera estas competencias como factores clave al momento de contratar. Esto refleja un giro hacia evaluaciones más centradas en lo que los candidatos pueden hacer, más que en su formación formal. La inteligencia artificial, en particular, está transformando profundamente el mundo del trabajo. Si bien no está eliminando empleos de forma masiva, sí está redefiniendo tareas. Muchas funciones operativas están siendo automatizadas, lo que obliga a los trabajadores a enfocarse en labores de mayor valor, como la toma de decisiones, la creatividad y la gestión de equipos. “Hoy se buscan personas con capacidad de adaptación, aprendizaje continuo y manejo de herramientas digitales, especialmente en contextos donde la IA está cada vez más presente”, explica Bárbara Kübler, gerenta de Personas de Talana. En esa línea, agrega que las empresas están ajustando sus procesos de selección para identificar talento que pueda convivir con estas tecnologías. Uno de los principales desafíos del mercado laboral actual es la brecha entre las habilidades que demandan las empresas y las que poseen muchos trabajadores. Este desajuste ha impulsado a las organizaciones a invertir en capacitación interna y programas de reconversión laboral, con el objetivo de adaptar a sus equipos a un entorno cada vez más tecnológico. Para quienes buscan empleo, este cambio implica replantear la forma de enfrentar el mercado laboral. Más allá del título o la experiencia tradicional, hoy es fundamental demostrar habilidades concretas, capacidad de adaptación y disposición para aprender de manera constante. En este nuevo escenario, quienes logren desarrollar competencias alineadas con las exigencias actuales tendrán mayores oportunidades de inserción y crecimiento profesional. Fuente: Publimetro
En un contexto donde más del 60% del tiempo de los abogados se destina a la revisión de fuentes, la llegada de nuevas tecnologías comienza a redefinir el ejercicio profesional en Chile. En esa línea, la empresa Trifolia lanzó una versión gratuita de su plataforma de inteligencia artificial especializada en derecho chileno, marcando un hito en el acceso a herramientas legales avanzadas. La incorporación de inteligencia artificial en el ámbito jurídico dejó de ser una tendencia futura para convertirse en una transformación concreta. Con este lanzamiento, Trifolia abre el acceso a un sistema que hasta ahora estaba principalmente disponible para grandes estudios, tensionando un modelo históricamente basado en el acceso restringido a información de calidad. La plataforma permite a abogados, estudiantes y otros usuarios realizar consultas que integran jurisprudencia, legislación y doctrina, entregando respuestas estructuradas y con respaldo verificable. Este cambio no solo reduce los tiempos de investigación, sino que también impacta en la forma en que se construyen argumentos y estrategias legales. A diferencia de otras soluciones que limitan significativamente sus versiones sin costo, la propuesta de Trifolia incorpora funcionalidades clave para la práctica diaria. Entre ellas, búsquedas integradas en distintas fuentes del derecho chileno, acceso a citas verificables y vínculos directos a documentos oficiales. El sistema contempla un uso de hasta dos consultas diarias, además de historial de conversaciones, lo que permite abordar problemas reales y validar hipótesis jurídicas con rapidez. En la práctica, tareas que antes podían tomar horas —o incluso días— hoy pueden resolverse en minutos, manteniendo estándares de rigor profesional. Este avance también pone en evidencia una brecha dentro del sector legal. Mientras otras industrias han adoptado procesos automatizados, parte importante del ejercicio del derecho en Chile continúa dependiendo de métodos manuales y fragmentados, lo que incide tanto en la eficiencia como en la calidad del trabajo. “Lo que estamos haciendo con esta versión gratuita es abrir una puerta que históricamente ha estado cerrada. La inteligencia jurídica de alto nivel no puede seguir siendo un privilegio de unos pocos. Si más abogados tienen acceso a mejores herramientas, no solo mejoran sus casos, mejora todo el sistema”, señala Eduardo Ramírez, fundador de Trifolia. La iniciativa tiene implicancias relevantes en términos de competencia. Al reducir las barreras económicas, permite que abogados independientes, profesionales de regiones y actores del sector público accedan a herramientas avanzadas, elevando el estándar general del sistema jurídico. La adopción de inteligencia artificial comienza a perfilarse como una necesidad más que una ventaja competitiva. Los profesionales que integren estas herramientas pueden concentrarse en el análisis estratégico y la toma de decisiones, delegando en la tecnología tareas repetitivas. Lejos de ser un escenario hipotético, esta transición ya está en curso. Según datos de la propia empresa, más de mil abogados utilizan actualmente la plataforma, reflejando un cambio progresivo en la forma de ejercer el derecho en Chile. En un entorno donde la rapidez, precisión y profundidad del análisis son cada vez más relevantes, la integración de inteligencia artificial podría convertirse en un factor decisivo para el futuro de la profesión. Fuente: Publimetro