México no solo necesita incorporar las nuevas tecnologías. También necesita desarrollar el talento capaz de crearlas, adaptarlas y convertirlas en soluciones para problemas concretos. Con esa idea como punto de partida, la Universidad Anáhuac México inauguró Anáhuac LABS, un ecosistema de innovación tecnológica que reúne laboratorios, investigación aplicada, formación académica y colaboración con empresas. La apuesta va más allá de contar con nuevas instalaciones. El objetivo es que los estudiantes de ingeniería tengan contacto con desafíos reales desde las primeras etapas de su formación y pasen de ser usuarios de tecnología a participar en su desarrollo. Anáhuac LABS forma parte de la visión de Ingeniería Anáhuac 5.0, un modelo que coloca a las personas en el centro del desarrollo tecnológico y busca conectar el conocimiento académico con las necesidades de la industria. Bajo este esquema, alumnos, docentes e investigadores trabajan de manera colaborativa en proyectos que combinan ciencia, tecnología, innovación y formación integral. La iniciativa responde también a una demanda creciente de especialistas en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica, industria aeroespacial, sostenibilidad y ciencia de datos. Para el rector de la Universidad Anáhuac México, Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., el reto también pasa por conseguir que más jóvenes mexicanos consideren la ingeniería como una opción profesional. “Si no logramos que más jóvenes mexicanos elijan la nueva ingeniería como un camino profesional, difícilmente podremos hablar de un México que sea competitivo, innovador y preparado para los retos del futuro”, señaló. Anáhuac LABS no parte únicamente de una idea. El nuevo ecosistema ya articula proyectos en distintas áreas de la ingeniería con potencial de aplicación industrial. Materiales avanzados. En este laboratorio se desarrollan investigaciones relacionadas con materiales, semiconductores y sostenibilidad. Uno de los objetivos es transformar estos conocimientos en soluciones aplicables y generar investigación que pueda derivar incluso en nuevas patentes. Robots móviles. Estudiantes e investigadores trabajan en el desarrollo de robots móviles autónomos capaces de responder a distintos desafíos. El proyecto también contempla su participación en competencias y en iniciativas de innovación abierta vinculadas con la industria. Ingeniería química. La simulación y los modelos avanzados se utilizan para desarrollar soluciones orientadas a hacer más eficientes y sostenibles distintos procesos industriales. Entre las áreas de trabajo están las biorefinerías, el reciclaje avanzado, la gestión sustentable del agua y la recuperación de energía térmica. Estos proyectos buscan que los alumnos tengan una experiencia práctica de la ingeniería: identificar un problema, desarrollar una solución, probarla y entender cómo puede llegar a convertirse en una aplicación real. Uno de los elementos centrales del modelo es la colaboración con compañías nacionales e internacionales. La intención es que la industria no aparezca únicamente al final de la carrera, cuando el estudiante busca prácticas profesionales o su primer empleo, sino que participe desde antes en su formación. De esta manera, las empresas pueden plantear necesidades y desafíos concretos, mientras que alumnos, docentes e investigadores trabajan en alternativas que combinan conocimiento académico y aplicación práctica. El modelo se articula alrededor de seis ejes: Nodos Tecnológicos, Infraestructura colaborativa, Innovación Activa en el Ecosistema Empresarial, Formación Integral, Talento comprometido con la Innovación y Experiencias Hands-On globales. Los Nodos Tecnológicos buscan conectar distintas disciplinas y conocimientos alrededor de tecnologías emergentes, mientras que la formación integral incorpora una dimensión ética y humanista al trabajo de innovación. Para el P. Alberto José Simán, L.C., presidente de la Junta de Dirección de la Universidad Anáhuac México, Anáhuac LABS debe ser más que un espacio para desarrollar habilidades técnicas. La intención, explicó, es integrar infraestructura, investigación y distintas áreas de la ingeniería , para formar profesionales capaces de responder a problemas de la sociedad. Con Anáhuac LABS, la universidad busca modificar la relación tradicional entre el estudiante y la tecnología. En lugar de limitarse a aprender a utilizar herramientas desarrolladas por otros, los futuros ingenieros tendrán la oportunidad de experimentar, investigar y desarrollar soluciones junto con profesores, investigadores y empresas. El desafío será convertir ese modelo de formación en proyectos capaces de trascender el laboratorio y llegar efectivamente a la industria. Fuente: Publimetro
Cuando se habla de matemáticas, la discusión suele centrarse en notas, pruebas y resultados académicos. Sin embargo, especialistas advierten que las dificultades en esta área pueden tener consecuencias más profundas, afectando habilidades esenciales para desenvolverse en la vida cotidiana, los estudios y el futuro laboral. María Jesús Forteza, especialista de Ziemax, explica que las matemáticas no deben entenderse únicamente como la capacidad de resolver operaciones o aplicar fórmulas, sino como una herramienta para desarrollar competencias asociadas al pensamiento crítico. “Las matemáticas constituyen una oportunidad para desarrollar habilidades fundamentales como analizar información, identificar patrones, evaluar alternativas y fundamentar decisiones”, señala. Según la experta, uno de los principales desafíos que enfrentan hoy los estudiantes es la diferencia entre ejecutar procedimientos aprendidos y comprender realmente cómo abordar una situación nueva. En muchos casos, los alumnos logran resolver ejercicios conocidos, pero presentan dificultades cuando deben analizar un problema, seleccionar estrategias o justificar sus respuestas. “Existe una brecha entre aplicar una fórmula y comprender cuándo, cómo y por qué utilizarla”, afirma. Esta situación responde a diversos factores. Entre ellos, las interrupciones de aprendizaje acumuladas durante los últimos años, la disminución de espacios para desarrollar razonamiento profundo y modelos educativos que históricamente han privilegiado la respuesta correcta por sobre los procesos de análisis, reflexión y argumentación. A ello se suma un aspecto menos visible, pero igualmente relevante: el componente emocional del aprendizaje. Resolver problemas implica enfrentarse a la incertidumbre, equivocarse y perseverar frente a la dificultad. Cuando los estudiantes no cuentan con herramientas para gestionar la frustración, es más probable que abandonen rápidamente los desafíos o eviten situaciones que consideran complejas. “Resulta fundamental considerar la confianza en las propias capacidades, la disposición a equivocarse y la perseverancia frente a los desafíos, porque son elementos tan relevantes como los contenidos matemáticos mismos”, sostiene Forteza. Diversos organismos internacionales han advertido que las brechas en razonamiento matemático pueden impactar el desarrollo de competencias fundamentales para el siglo XXI, entre ellas el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de resolver situaciones nuevas. Frente a este escenario, los expertos coinciden en que el desafío no pasa únicamente por reforzar contenidos, sino por transformar la forma en que se enseñan las matemáticas. Para ello, recomiendan generar oportunidades sistemáticas para que los estudiantes expliquen sus ideas, comparen estrategias, analicen errores y enfrenten desafíos que no tengan una única respuesta posible. Asimismo, destacan la importancia de vincular los aprendizajes con situaciones reales y cercanas a su experiencia, favoreciendo una comprensión más profunda y significativa. “La argumentación debe ocupar un lugar central dentro de la enseñanza. No basta con que un estudiante llegue a una respuesta; es igualmente importante que pueda explicar cómo llegó a ella, qué elementos consideró y por qué tomó determinadas decisiones”, explica la especialista. Preguntas tan simples como “¿cómo llegaste a ese resultado?”, “¿qué observaste para resolverlo?” o “¿por qué elegiste esa estrategia?” permiten desarrollar habilidades de reflexión sobre el propio proceso de aprendizaje y fortalecer el razonamiento. “La evidencia muestra que las metodologías centradas en la resolución de problemas, la metacognición y la discusión matemática permiten mejorar significativamente el razonamiento y la comprensión profunda de los conceptos. Más que enseñar únicamente procedimientos, el desafío actual es enseñar a pensar matemáticamente”, concluye Forteza. Fuente: Publimetro
La educación chilena está experimentando un proceso de transformación en respuesta a nuevos desafíos sociales, tecnológicos y culturales. Actualmente, los establecimientos educativos buscan no solo mejorar los resultados académicos, sino también construir comunidades más integrales, fortalecer el bienestar socioemocional y preparar a los estudiantes para desenvolverse en entornos cambiantes. Expertos coinciden en que el enfoque ha evolucionado hacia la generación de experiencias de aprendizaje más significativas, humanas y conectadas con las necesidades reales de las comunidades educativas. Según Cristian Gúmera, director de Productos de Santillana Chile, Estamos viendo una evolución profunda en la manera de entender la educación. Hoy los colegios buscan proyectos educativos más integrales, donde innovación, convivencia y bienestar cohabiten de manera articulada. En este contexto, se destacan algunas tendencias que están redefiniendo el panorama educativo en Chile: La convivencia escolar y bienestar socioemocional como parte fundamental del proceso educativo: La convivencia escolar se ha vuelto esencial para el aprendizaje, priorizando el bienestar emocional, la participación y el sentido de pertenencia. Programas orientados a fortalecer la cultura escolar abordan desafíos como la salud mental, la resolución de conflictos y la creación de entornos seguros. Se promueven habilidades como la empatía, la autorregulación y la resiliencia. Inteligencia Artificial enfocada en el pensamiento crítico: La IA en educación busca promover el razonamiento a través de herramientas pedagógicas que fomenten la reflexión. Modelos como Compartir o Sumun buscan integrar inteligencia digital y herramientas para el desarrollo integral de los estudiantes. Menos pantallas y más tecnología centrada en el aprendizaje: Se destaca la importancia de utilizar la tecnología para aportar valor real al proceso educativo, permitiendo una enseñanza personalizada y oportuna. La trazabilidad de los aprendizajes y el análisis de datos son clave para comprender mejor las necesidades de los estudiantes. Lectoescritura y comunicación como habilidades transversales: La comprensión lectora y la capacidad comunicativa son competencias fundamentales en todas las áreas del aprendizaje. Estas habilidades son esenciales en un contexto global donde la sobreinformación es una realidad. Culturas educativas más integrales: Los establecimientos buscan actualizar sus proyectos educativos para responder a nuevas expectativas sociales y tecnológicas. Se promueven culturas escolares coherentes, participativas y sostenibles que integren innovación, convivencia, bienestar y desarrollo académico. En medio de esta transformación educativa, surge SUMUN, un ecosistema desarrollado por Santillana que refleja las nuevas tendencias del aprendizaje en Chile. SUMUN se basa en tres pilares: Inteligencia Digital, Menos Pantallas Más Tecnología y Cultura de la Evolución. Este ecosistema promueve el desarrollo socioemocional como parte esencial del proceso educativo. Cristian Gúmera destaca que Las soluciones educativas más innovadoras son aquellas que logran equilibrar tecnología, acompañamiento humano y propósito pedagógico. Hoy las comunidades escolares buscan herramientas que no solo digitalicen procesos, sino que ayuden a construir mejores experiencias de aprendizaje y culturas educativas más sólidas. Fuente: Publimetro
La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) ha convocado a una movilización nacional estudiantil para el próximo 3 de junio, apenas dos días después de la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast. Esta jornada incluirá marchas, paralizaciones y diversas actividades en distintas ciudades del país bajo la consigna “una educación al servicio del país”. La convocatoria, difundida a través de redes sociales por la organización estudiantil, expresa su rechazo a varias políticas impulsadas por el actual Gobierno en materias de educación, seguridad y financiamiento estatal. Entre las críticas principales se encuentra el proyecto Escuelas Protegidas, iniciativa promovida por el Ejecutivo para reforzar medidas de control y seguridad en establecimientos educacionales. Desde la Confech señalan que este tipo de propuestas podrían afectar la convivencia escolar y la autonomía de las comunidades educativas. En un comunicado publicado por la agrupación expresan: “Decimos NO a Escuelas Protegidas, NO a la mega reforma y NO a los recortes que siguen precarizando nuestras comunidades educativas”. La movilización está programada para tan solo 48 horas después de la Cuenta Pública presidencial que se llevará a cabo el 1 de junio ante el Congreso Nacional. Será el primer balance oficial de gestión de Kast desde que asumió la Presidencia, instancia en la que se esperan anuncios relacionados con seguridad pública, educación y reformas económicas. En este contexto, la Confech busca ejercer presión inmediata sobre el Gobierno y visibilizar el descontento estudiantil frente a las medidas impulsadas por La Moneda. Indican: “Llamamos a las federaciones y organizaciones estudiantiles a organizar sus bases, levantar jornadas de información, difusión, agitación y propaganda, y convocar masivamente a la paralización y movilización nacional”. Además del rechazo al proyecto Escuelas Protegidas, la agrupación también critica la denominada “megarreforma”, recientemente aprobada en la Cámara de Diputados y cuestionada por distintos sectores debido a sus posibles impactos en derechos sociales y financiamiento estatal. La convocatoria contempla marchas, actos públicos y paralizaciones académicas en distintas regiones del país. Desde la organización estudiantil hacen un llamado a federaciones universitarias, secundarios y colectivos estudiantiles para preparar actividades informativas durante los próximos días con el objetivo de asegurar una alta participación. “La educación se defiende en las calles”, concluyó la Confech. Una publicación compartida de 𝐂𝐨𝐧𝐟𝐞𝐝𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐄𝐬𝐭𝐮𝐝𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬𝐂𝐡𝐢𝐥𝐞 (@confech) Fuente: Publimetro
El debate sobre la lectura en Chile vuelve a cobrar relevancia en vísperas del Día Mundial del Libro, que se celebra el próximo 23 de abril, con un enfoque cada vez más centrado en un aspecto crucial: la comprensión lectora. Los datos más recientes muestran una tendencia preocupante y constante a lo largo del tiempo, donde la dificultad no solo persiste, sino que aumenta a medida que los estudiantes avanzan en su educación. De acuerdo con los resultados del SIMCE 2025, un 27% de los estudiantes de 4° básico tiene un nivel insuficiente de comprensión lectora, mientras que solo el 47,5% alcanza el nivel adecuado. Sin embargo, la situación se torna aún más crítica en niveles superiores: en 8° básico, un 42,3% de los estudiantes no logra comprender lo que lee, cifra que se eleva a un 48% en 2° medio. Este escenario pone de manifiesto que la comprensión lectora no es simplemente un problema puntual, sino una brecha estructural que se amplía con el tiempo. Según explica María Jesús Forteza, docente y gestora de contenidos de Ziemax, “Hoy el problema no es la cantidad de textos que leen los estudiantes, sino la capacidad de comprender lo que leen”. Las causas detrás de esta problemática son diversas y van más allá del ámbito escolar. Según Forteza, la comprensión lectora depende de habilidades como la atención, la motivación y la capacidad de sostener el esfuerzo cognitivo, elementos que se ven afectados por cambios en los hábitos y entornos de los estudiantes. Factores como el uso intensivo de pantallas y la exposición a contenidos fragmentados están alterando la relación de niños y adolescentes con la lectura. Es importante tener en cuenta que fuera del entorno escolar, los estudiantes interactúan con textos fragmentados e interpretativos como memes o vídeos breves. Esta realidad demanda nuevas formas de comprensión que integren su contexto cercano y fomenten la motivación por la lectura”, agrega Forteza. Este cambio obliga a replantear no solo qué se lee, sino también cómo se enseña a leer en un entorno digital y dinámico. El sistema educativo enfrenta el reto de evolucionar hacia un modelo centrado en una comprensión lectora más activa. En este sentido, se busca que los estudiantes interpreten, relacionen y evalúen los textos, conectándolos con su experiencia y compartiéndolos con otros. No obstante, el desafío no recae únicamente en el ámbito escolar: según Forteza, “La lectura, como cualquier hábito, se incorpora de manera natural en los niños cuando está presente y es apreciada en la vida cotidiana del entorno familiar”. Iniciativas como el Día del Libro juegan un papel fundamental al resaltar la importancia de la lectura y crear oportunidades para fomentar la motivación. Sin embargo, resultan insuficientes si no van acompañadas de un trabajo continuo y sostenido en el tiempo. Los expertos coinciden en que promover eficazmente la lectura hoy requiere una visión integral que combine motivación, apoyo y adaptación a los nuevos formatos con los que los estudiantes interactúan diariamente. Los especialistas plantean que el desafío consiste en avanzar hacia un modelo que integre diversos lenguajes, promueva el disfrute y fortalezca la comprensión en contextos reales. Solo así será posible cerrar una brecha que afecta no solo el rendimiento académico, sino también la capacidad futura de las generaciones para desenvolverse críticamente en la sociedad. Fuente: Publimetro
México no solo necesita incorporar las nuevas tecnologías. También necesita desarrollar el talento capaz de crearlas, adaptarlas y convertirlas en soluciones para problemas concretos. Con esa idea como punto de partida, la Universidad Anáhuac México inauguró Anáhuac LABS, un ecosistema de innovación tecnológica que reúne laboratorios, investigación aplicada, formación académica y colaboración con empresas. La apuesta va más allá de contar con nuevas instalaciones. El objetivo es que los estudiantes de ingeniería tengan contacto con desafíos reales desde las primeras etapas de su formación y pasen de ser usuarios de tecnología a participar en su desarrollo. Anáhuac LABS forma parte de la visión de Ingeniería Anáhuac 5.0, un modelo que coloca a las personas en el centro del desarrollo tecnológico y busca conectar el conocimiento académico con las necesidades de la industria. Bajo este esquema, alumnos, docentes e investigadores trabajan de manera colaborativa en proyectos que combinan ciencia, tecnología, innovación y formación integral. La iniciativa responde también a una demanda creciente de especialistas en áreas como inteligencia artificial, ciberseguridad, robótica, industria aeroespacial, sostenibilidad y ciencia de datos. Para el rector de la Universidad Anáhuac México, Dr. Cipriano Sánchez García, L.C., el reto también pasa por conseguir que más jóvenes mexicanos consideren la ingeniería como una opción profesional. “Si no logramos que más jóvenes mexicanos elijan la nueva ingeniería como un camino profesional, difícilmente podremos hablar de un México que sea competitivo, innovador y preparado para los retos del futuro”, señaló. Anáhuac LABS no parte únicamente de una idea. El nuevo ecosistema ya articula proyectos en distintas áreas de la ingeniería con potencial de aplicación industrial. Materiales avanzados. En este laboratorio se desarrollan investigaciones relacionadas con materiales, semiconductores y sostenibilidad. Uno de los objetivos es transformar estos conocimientos en soluciones aplicables y generar investigación que pueda derivar incluso en nuevas patentes. Robots móviles. Estudiantes e investigadores trabajan en el desarrollo de robots móviles autónomos capaces de responder a distintos desafíos. El proyecto también contempla su participación en competencias y en iniciativas de innovación abierta vinculadas con la industria. Ingeniería química. La simulación y los modelos avanzados se utilizan para desarrollar soluciones orientadas a hacer más eficientes y sostenibles distintos procesos industriales. Entre las áreas de trabajo están las biorefinerías, el reciclaje avanzado, la gestión sustentable del agua y la recuperación de energía térmica. Estos proyectos buscan que los alumnos tengan una experiencia práctica de la ingeniería: identificar un problema, desarrollar una solución, probarla y entender cómo puede llegar a convertirse en una aplicación real. Uno de los elementos centrales del modelo es la colaboración con compañías nacionales e internacionales. La intención es que la industria no aparezca únicamente al final de la carrera, cuando el estudiante busca prácticas profesionales o su primer empleo, sino que participe desde antes en su formación. De esta manera, las empresas pueden plantear necesidades y desafíos concretos, mientras que alumnos, docentes e investigadores trabajan en alternativas que combinan conocimiento académico y aplicación práctica. El modelo se articula alrededor de seis ejes: Nodos Tecnológicos, Infraestructura colaborativa, Innovación Activa en el Ecosistema Empresarial, Formación Integral, Talento comprometido con la Innovación y Experiencias Hands-On globales. Los Nodos Tecnológicos buscan conectar distintas disciplinas y conocimientos alrededor de tecnologías emergentes, mientras que la formación integral incorpora una dimensión ética y humanista al trabajo de innovación. Para el P. Alberto José Simán, L.C., presidente de la Junta de Dirección de la Universidad Anáhuac México, Anáhuac LABS debe ser más que un espacio para desarrollar habilidades técnicas. La intención, explicó, es integrar infraestructura, investigación y distintas áreas de la ingeniería , para formar profesionales capaces de responder a problemas de la sociedad. Con Anáhuac LABS, la universidad busca modificar la relación tradicional entre el estudiante y la tecnología. En lugar de limitarse a aprender a utilizar herramientas desarrolladas por otros, los futuros ingenieros tendrán la oportunidad de experimentar, investigar y desarrollar soluciones junto con profesores, investigadores y empresas. El desafío será convertir ese modelo de formación en proyectos capaces de trascender el laboratorio y llegar efectivamente a la industria. Fuente: Publimetro
Cuando se habla de matemáticas, la discusión suele centrarse en notas, pruebas y resultados académicos. Sin embargo, especialistas advierten que las dificultades en esta área pueden tener consecuencias más profundas, afectando habilidades esenciales para desenvolverse en la vida cotidiana, los estudios y el futuro laboral. María Jesús Forteza, especialista de Ziemax, explica que las matemáticas no deben entenderse únicamente como la capacidad de resolver operaciones o aplicar fórmulas, sino como una herramienta para desarrollar competencias asociadas al pensamiento crítico. “Las matemáticas constituyen una oportunidad para desarrollar habilidades fundamentales como analizar información, identificar patrones, evaluar alternativas y fundamentar decisiones”, señala. Según la experta, uno de los principales desafíos que enfrentan hoy los estudiantes es la diferencia entre ejecutar procedimientos aprendidos y comprender realmente cómo abordar una situación nueva. En muchos casos, los alumnos logran resolver ejercicios conocidos, pero presentan dificultades cuando deben analizar un problema, seleccionar estrategias o justificar sus respuestas. “Existe una brecha entre aplicar una fórmula y comprender cuándo, cómo y por qué utilizarla”, afirma. Esta situación responde a diversos factores. Entre ellos, las interrupciones de aprendizaje acumuladas durante los últimos años, la disminución de espacios para desarrollar razonamiento profundo y modelos educativos que históricamente han privilegiado la respuesta correcta por sobre los procesos de análisis, reflexión y argumentación. A ello se suma un aspecto menos visible, pero igualmente relevante: el componente emocional del aprendizaje. Resolver problemas implica enfrentarse a la incertidumbre, equivocarse y perseverar frente a la dificultad. Cuando los estudiantes no cuentan con herramientas para gestionar la frustración, es más probable que abandonen rápidamente los desafíos o eviten situaciones que consideran complejas. “Resulta fundamental considerar la confianza en las propias capacidades, la disposición a equivocarse y la perseverancia frente a los desafíos, porque son elementos tan relevantes como los contenidos matemáticos mismos”, sostiene Forteza. Diversos organismos internacionales han advertido que las brechas en razonamiento matemático pueden impactar el desarrollo de competencias fundamentales para el siglo XXI, entre ellas el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de resolver situaciones nuevas. Frente a este escenario, los expertos coinciden en que el desafío no pasa únicamente por reforzar contenidos, sino por transformar la forma en que se enseñan las matemáticas. Para ello, recomiendan generar oportunidades sistemáticas para que los estudiantes expliquen sus ideas, comparen estrategias, analicen errores y enfrenten desafíos que no tengan una única respuesta posible. Asimismo, destacan la importancia de vincular los aprendizajes con situaciones reales y cercanas a su experiencia, favoreciendo una comprensión más profunda y significativa. “La argumentación debe ocupar un lugar central dentro de la enseñanza. No basta con que un estudiante llegue a una respuesta; es igualmente importante que pueda explicar cómo llegó a ella, qué elementos consideró y por qué tomó determinadas decisiones”, explica la especialista. Preguntas tan simples como “¿cómo llegaste a ese resultado?”, “¿qué observaste para resolverlo?” o “¿por qué elegiste esa estrategia?” permiten desarrollar habilidades de reflexión sobre el propio proceso de aprendizaje y fortalecer el razonamiento. “La evidencia muestra que las metodologías centradas en la resolución de problemas, la metacognición y la discusión matemática permiten mejorar significativamente el razonamiento y la comprensión profunda de los conceptos. Más que enseñar únicamente procedimientos, el desafío actual es enseñar a pensar matemáticamente”, concluye Forteza. Fuente: Publimetro
La educación chilena está experimentando un proceso de transformación en respuesta a nuevos desafíos sociales, tecnológicos y culturales. Actualmente, los establecimientos educativos buscan no solo mejorar los resultados académicos, sino también construir comunidades más integrales, fortalecer el bienestar socioemocional y preparar a los estudiantes para desenvolverse en entornos cambiantes. Expertos coinciden en que el enfoque ha evolucionado hacia la generación de experiencias de aprendizaje más significativas, humanas y conectadas con las necesidades reales de las comunidades educativas. Según Cristian Gúmera, director de Productos de Santillana Chile, Estamos viendo una evolución profunda en la manera de entender la educación. Hoy los colegios buscan proyectos educativos más integrales, donde innovación, convivencia y bienestar cohabiten de manera articulada. En este contexto, se destacan algunas tendencias que están redefiniendo el panorama educativo en Chile: La convivencia escolar y bienestar socioemocional como parte fundamental del proceso educativo: La convivencia escolar se ha vuelto esencial para el aprendizaje, priorizando el bienestar emocional, la participación y el sentido de pertenencia. Programas orientados a fortalecer la cultura escolar abordan desafíos como la salud mental, la resolución de conflictos y la creación de entornos seguros. Se promueven habilidades como la empatía, la autorregulación y la resiliencia. Inteligencia Artificial enfocada en el pensamiento crítico: La IA en educación busca promover el razonamiento a través de herramientas pedagógicas que fomenten la reflexión. Modelos como Compartir o Sumun buscan integrar inteligencia digital y herramientas para el desarrollo integral de los estudiantes. Menos pantallas y más tecnología centrada en el aprendizaje: Se destaca la importancia de utilizar la tecnología para aportar valor real al proceso educativo, permitiendo una enseñanza personalizada y oportuna. La trazabilidad de los aprendizajes y el análisis de datos son clave para comprender mejor las necesidades de los estudiantes. Lectoescritura y comunicación como habilidades transversales: La comprensión lectora y la capacidad comunicativa son competencias fundamentales en todas las áreas del aprendizaje. Estas habilidades son esenciales en un contexto global donde la sobreinformación es una realidad. Culturas educativas más integrales: Los establecimientos buscan actualizar sus proyectos educativos para responder a nuevas expectativas sociales y tecnológicas. Se promueven culturas escolares coherentes, participativas y sostenibles que integren innovación, convivencia, bienestar y desarrollo académico. En medio de esta transformación educativa, surge SUMUN, un ecosistema desarrollado por Santillana que refleja las nuevas tendencias del aprendizaje en Chile. SUMUN se basa en tres pilares: Inteligencia Digital, Menos Pantallas Más Tecnología y Cultura de la Evolución. Este ecosistema promueve el desarrollo socioemocional como parte esencial del proceso educativo. Cristian Gúmera destaca que Las soluciones educativas más innovadoras son aquellas que logran equilibrar tecnología, acompañamiento humano y propósito pedagógico. Hoy las comunidades escolares buscan herramientas que no solo digitalicen procesos, sino que ayuden a construir mejores experiencias de aprendizaje y culturas educativas más sólidas. Fuente: Publimetro
La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) ha convocado a una movilización nacional estudiantil para el próximo 3 de junio, apenas dos días después de la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast. Esta jornada incluirá marchas, paralizaciones y diversas actividades en distintas ciudades del país bajo la consigna “una educación al servicio del país”. La convocatoria, difundida a través de redes sociales por la organización estudiantil, expresa su rechazo a varias políticas impulsadas por el actual Gobierno en materias de educación, seguridad y financiamiento estatal. Entre las críticas principales se encuentra el proyecto Escuelas Protegidas, iniciativa promovida por el Ejecutivo para reforzar medidas de control y seguridad en establecimientos educacionales. Desde la Confech señalan que este tipo de propuestas podrían afectar la convivencia escolar y la autonomía de las comunidades educativas. En un comunicado publicado por la agrupación expresan: “Decimos NO a Escuelas Protegidas, NO a la mega reforma y NO a los recortes que siguen precarizando nuestras comunidades educativas”. La movilización está programada para tan solo 48 horas después de la Cuenta Pública presidencial que se llevará a cabo el 1 de junio ante el Congreso Nacional. Será el primer balance oficial de gestión de Kast desde que asumió la Presidencia, instancia en la que se esperan anuncios relacionados con seguridad pública, educación y reformas económicas. En este contexto, la Confech busca ejercer presión inmediata sobre el Gobierno y visibilizar el descontento estudiantil frente a las medidas impulsadas por La Moneda. Indican: “Llamamos a las federaciones y organizaciones estudiantiles a organizar sus bases, levantar jornadas de información, difusión, agitación y propaganda, y convocar masivamente a la paralización y movilización nacional”. Además del rechazo al proyecto Escuelas Protegidas, la agrupación también critica la denominada “megarreforma”, recientemente aprobada en la Cámara de Diputados y cuestionada por distintos sectores debido a sus posibles impactos en derechos sociales y financiamiento estatal. La convocatoria contempla marchas, actos públicos y paralizaciones académicas en distintas regiones del país. Desde la organización estudiantil hacen un llamado a federaciones universitarias, secundarios y colectivos estudiantiles para preparar actividades informativas durante los próximos días con el objetivo de asegurar una alta participación. “La educación se defiende en las calles”, concluyó la Confech. Una publicación compartida de 𝐂𝐨𝐧𝐟𝐞𝐝𝐞𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨𝐧𝐄𝐬𝐭𝐮𝐝𝐢𝐚𝐧𝐭𝐞𝐬𝐂𝐡𝐢𝐥𝐞 (@confech) Fuente: Publimetro
El debate sobre la lectura en Chile vuelve a cobrar relevancia en vísperas del Día Mundial del Libro, que se celebra el próximo 23 de abril, con un enfoque cada vez más centrado en un aspecto crucial: la comprensión lectora. Los datos más recientes muestran una tendencia preocupante y constante a lo largo del tiempo, donde la dificultad no solo persiste, sino que aumenta a medida que los estudiantes avanzan en su educación. De acuerdo con los resultados del SIMCE 2025, un 27% de los estudiantes de 4° básico tiene un nivel insuficiente de comprensión lectora, mientras que solo el 47,5% alcanza el nivel adecuado. Sin embargo, la situación se torna aún más crítica en niveles superiores: en 8° básico, un 42,3% de los estudiantes no logra comprender lo que lee, cifra que se eleva a un 48% en 2° medio. Este escenario pone de manifiesto que la comprensión lectora no es simplemente un problema puntual, sino una brecha estructural que se amplía con el tiempo. Según explica María Jesús Forteza, docente y gestora de contenidos de Ziemax, “Hoy el problema no es la cantidad de textos que leen los estudiantes, sino la capacidad de comprender lo que leen”. Las causas detrás de esta problemática son diversas y van más allá del ámbito escolar. Según Forteza, la comprensión lectora depende de habilidades como la atención, la motivación y la capacidad de sostener el esfuerzo cognitivo, elementos que se ven afectados por cambios en los hábitos y entornos de los estudiantes. Factores como el uso intensivo de pantallas y la exposición a contenidos fragmentados están alterando la relación de niños y adolescentes con la lectura. Es importante tener en cuenta que fuera del entorno escolar, los estudiantes interactúan con textos fragmentados e interpretativos como memes o vídeos breves. Esta realidad demanda nuevas formas de comprensión que integren su contexto cercano y fomenten la motivación por la lectura”, agrega Forteza. Este cambio obliga a replantear no solo qué se lee, sino también cómo se enseña a leer en un entorno digital y dinámico. El sistema educativo enfrenta el reto de evolucionar hacia un modelo centrado en una comprensión lectora más activa. En este sentido, se busca que los estudiantes interpreten, relacionen y evalúen los textos, conectándolos con su experiencia y compartiéndolos con otros. No obstante, el desafío no recae únicamente en el ámbito escolar: según Forteza, “La lectura, como cualquier hábito, se incorpora de manera natural en los niños cuando está presente y es apreciada en la vida cotidiana del entorno familiar”. Iniciativas como el Día del Libro juegan un papel fundamental al resaltar la importancia de la lectura y crear oportunidades para fomentar la motivación. Sin embargo, resultan insuficientes si no van acompañadas de un trabajo continuo y sostenido en el tiempo. Los expertos coinciden en que promover eficazmente la lectura hoy requiere una visión integral que combine motivación, apoyo y adaptación a los nuevos formatos con los que los estudiantes interactúan diariamente. Los especialistas plantean que el desafío consiste en avanzar hacia un modelo que integre diversos lenguajes, promueva el disfrute y fortalezca la comprensión en contextos reales. Solo así será posible cerrar una brecha que afecta no solo el rendimiento académico, sino también la capacidad futura de las generaciones para desenvolverse críticamente en la sociedad. Fuente: Publimetro