Habitantes de Coquimbo y Atacama respaldan la desalación de agua de mar como principal alternativa a la escasez hídrica en sus regiones.
El estudio de ACADES y Criteria revela un respaldo mayoritario al desarrollo y expansión de plantas desaladoras en las regiones de Atacama y Coquimbo, aunque advierte una brecha de conocimiento respecto de su existencia.
Con el objetivo de analizar la percepción ciudadana en Chile sobre la crisis hídrica y elcambio climático, la Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) y Criteriallevaron a cabo un estudio de alcance nacional. Este incluyó, además, una muestraespecífica en las regiones de Atacama y Coquimbo, con el propósito de profundizar en laspercepciones de la zona norte respecto de esta problemática y las posibles soluciones deinfraestructura. El estudio evidencia un desconocimiento significativo sobre la infraestructura hídrica noconvencional existente. En Atacama, sólo el 44% de sus habitantes sabe que existenplantas desaladoras en funcionamiento; mientras que en Coquimbo esa cifra cae al 22%, y casi la mitad de su población (49%) cree erróneamente que no hay ninguna planta operativa en la región. Pese a ello, hay un consenso mayoritario en ambas regiones respecto a la necesidad de ampliar la capacidad de producción de agua expandiendo las plantas desaladoras existentes y construyendo nuevas. La región de Coquimbo lidera esta tendencia: el 65%apoya la construcción de nuevas plantas desaladoras, cifra que supera el promedionacional (54%), mientras que en Atacama el respaldo alcanza el 51%. Por su parte, el 62%de los habitantes de la región de Coquimbo consideran que debiera ampliarse la capacidad de las plantas desaladoras, mientras que en Atacama esta adhesión llega al 54% de la población. Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es la percepción sobre los impactos negativos de las plantas desaladoras, puesto que sólo un tercio de los encuestados en ambas regiones percibe que estas impactan negativamente a los ecosistemas marinos ola pesca artesanal, aun cuando estas cifras superan levemente al promedio nacional. De hecho, predomina en ambas regiones una visión positiva de su impacto puesto que casila mitad de sus habitantes - 49% en Coquimbo y 48% en Atacama- considera que las plantas desaladoras benefician a los ecosistemas hídricos terrestres, como ríos y napas, alreducir la presión sobre las aguas continentales. En Atacama, además, el 62% estima quela conservación del mar es perfectamente compatible con las actividades industriales.
En el marco del Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, la institución destacó el impulso al emprendimiento y la generación de ideas con impacto en el territorio.























































