Un hecho impactante ocurrido en el estado de Odisha, en India, ha generado conmoción y debate sobre la atención en entidades financieras. Un hombre de 50 años, identificado como Jeetu Munda, decidió desenterrar los restos de su hermana y llevarlos al banco para retirar el dinero que ella tenía en su cuenta de ahorros. Según relató el propio sujeto, su hermana Kalra Munda falleció el pasado 26 de enero, dejando un saldo aproximado de 20.000 rupias (alrededor de 211 dólares) en su cuenta. El hombre aseguró que durante semanas intentó retirar el dinero, pero el banco insistía en que la titular debía presentarse personalmente. Pese a explicar en varias oportunidades que ella había muerto, no recibió orientación sobre los procedimientos legales necesarios, lo que lo llevó a tomar una drástica decisión. Ante la falta de soluciones, Jeetu tomó una decisión extrema y exhumó el cuerpo de su hermana, trasladando sus restos hasta la entidad bancaria para demostrar que la titular había fallecido. El hecho generó sorpresa y preocupación entre funcionarios y usuarios que presenciaron la escena. Las autoridades locales confirmaron que el hombre no sabía leer ni escribir, lo que dificultó su comprensión de los procesos bancarios. No recibió información clara sobre requisitos como el acta de defunción o los trámites legales para acceder a cuentas de personas fallecidas. Este vacío en la atención fue determinante para que el caso escalara a una situación extrema. Fuente: Publimetro
En las últimas horas, el término “therian” cobró una relevancia inusitada en entornos digitales, generando confusión respecto a su significado y su relación con otros movimientos como el de los “furries”. Aunque ambos grupos comparten una conexión con el reino animal, sus orígenes, propósitos y vivencias internas son profundamente distintos. Un therian es una persona que se identifica de manera intrínseca y no biológica como un animal no humano. Esta conexión no se limita a un gusto estético o a un pasatiempo; se trata de una identidad interna que los involucrados describen como una sensación de pertenecer a otra especie, ya sea a nivel espiritual, psicológico o neurológico. A este animal se le denomina “theriotipo”. Es común que el público general confunda ambos términos, pero la distinción es clara: Especialistas en salud mental señalan que, detrás de la viralización de estos comportamientos en plataformas como TikTok, existe un trasfondo complejo. Algunos psicólogos advierten que la adopción de una identidad animal puede ser un mecanismo de defensa o una respuesta ante el sufrimiento, el aislamiento social o traumas no resueltos. Al identificarse como un animal, el individuo busca un espacio de pertenencia donde las reglas humanas de juicio no aplican. Además, el fenómeno presenta aristas preocupantes en cuanto al acoso. Muchos jóvenes que se identifican como therians son blanco de burlas extremas en instituciones educativas y redes sociales. El estigma que rodea a esta práctica dificulta que quienes atraviesan crisis de identidad reciban el apoyo profesional adecuado, ya que el comportamiento suele ser catalogado simplemente como un “reto de internet” o una excentricidad, ignorando la carga emocional que conlleva para el adolescente. Entender la diferencia entre la expresión creativa del furry y la búsqueda de identidad del therian resulta fundamental para abordar el fenómeno desde la empatía y la información técnica. Fuente: Publimetro
Un hecho impactante ocurrido en el estado de Odisha, en India, ha generado conmoción y debate sobre la atención en entidades financieras. Un hombre de 50 años, identificado como Jeetu Munda, decidió desenterrar los restos de su hermana y llevarlos al banco para retirar el dinero que ella tenía en su cuenta de ahorros. Según relató el propio sujeto, su hermana Kalra Munda falleció el pasado 26 de enero, dejando un saldo aproximado de 20.000 rupias (alrededor de 211 dólares) en su cuenta. El hombre aseguró que durante semanas intentó retirar el dinero, pero el banco insistía en que la titular debía presentarse personalmente. Pese a explicar en varias oportunidades que ella había muerto, no recibió orientación sobre los procedimientos legales necesarios, lo que lo llevó a tomar una drástica decisión. Ante la falta de soluciones, Jeetu tomó una decisión extrema y exhumó el cuerpo de su hermana, trasladando sus restos hasta la entidad bancaria para demostrar que la titular había fallecido. El hecho generó sorpresa y preocupación entre funcionarios y usuarios que presenciaron la escena. Las autoridades locales confirmaron que el hombre no sabía leer ni escribir, lo que dificultó su comprensión de los procesos bancarios. No recibió información clara sobre requisitos como el acta de defunción o los trámites legales para acceder a cuentas de personas fallecidas. Este vacío en la atención fue determinante para que el caso escalara a una situación extrema. Fuente: Publimetro
En las últimas horas, el término “therian” cobró una relevancia inusitada en entornos digitales, generando confusión respecto a su significado y su relación con otros movimientos como el de los “furries”. Aunque ambos grupos comparten una conexión con el reino animal, sus orígenes, propósitos y vivencias internas son profundamente distintos. Un therian es una persona que se identifica de manera intrínseca y no biológica como un animal no humano. Esta conexión no se limita a un gusto estético o a un pasatiempo; se trata de una identidad interna que los involucrados describen como una sensación de pertenecer a otra especie, ya sea a nivel espiritual, psicológico o neurológico. A este animal se le denomina “theriotipo”. Es común que el público general confunda ambos términos, pero la distinción es clara: Especialistas en salud mental señalan que, detrás de la viralización de estos comportamientos en plataformas como TikTok, existe un trasfondo complejo. Algunos psicólogos advierten que la adopción de una identidad animal puede ser un mecanismo de defensa o una respuesta ante el sufrimiento, el aislamiento social o traumas no resueltos. Al identificarse como un animal, el individuo busca un espacio de pertenencia donde las reglas humanas de juicio no aplican. Además, el fenómeno presenta aristas preocupantes en cuanto al acoso. Muchos jóvenes que se identifican como therians son blanco de burlas extremas en instituciones educativas y redes sociales. El estigma que rodea a esta práctica dificulta que quienes atraviesan crisis de identidad reciban el apoyo profesional adecuado, ya que el comportamiento suele ser catalogado simplemente como un “reto de internet” o una excentricidad, ignorando la carga emocional que conlleva para el adolescente. Entender la diferencia entre la expresión creativa del furry y la búsqueda de identidad del therian resulta fundamental para abordar el fenómeno desde la empatía y la información técnica. Fuente: Publimetro