En una jornada cargada de expectación y dramatismo en Francia, se llevó a cabo el juicio contra Nicolás Zepeda por la desaparición y presunto asesinato de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki. Este jueves 26 de marzo, el tribunal se prepara para entregar el veredicto en un caso que ha generado repercusión internacional. Durante la mañana, Zepeda tuvo la oportunidad de dirigirse al jurado antes de que se pronunciara la sentencia. En sus palabras finales, expresó: “Nunca podré agradecer lo suficiente a quienes me apoyaron, por creer en mí, por comprender que era inocente”, reiterando su versión de los hechos: “¡Yo no maté a Narumi, no pude haber sido yo!”. Uno de los momentos más impactantes ocurrió antes del inicio formal de la audiencia, cuando la familia Kurosaki se encontraba en primera fila. Según informó el medio francés L’est Républicain, Taeko, madre de la estudiante japonesa, comenzó a llorar intensamente, presentando dificultades para respirar a medida que su colapso emocional aumentaba. “Entonces, poco a poco, su madre, sentada a su lado, se ve abrumada por la emoción. Su llanto se intensifica, cada vez más. Detrás de su mascarilla quirúrgica, lucha por respirar. Sus dos hijas y su abogado se inclinan para intentar consolarla, pero en vano”, señala L’est Républicain. La situación llegó a un punto crítico cuando Taeko se desmayó en la sala del tribunal, siendo retirada temporalmente para recibir asistencia con el apoyo de sus familiares. “Con el apoyo de sus familiares, Taeko finalmente es sacada de la sala del tribunal durante unos minutos”, añade el medio. De regreso en la sala, la madre de Narumi mostró signos evidentes de afectación. Durante la intervención final de Zepeda, permaneció en silencio sosteniendo una bolsita bordada que guarda una fotografía de su hija, símbolo del dolor y la búsqueda de justicia que ha caracterizado este extenso proceso judicial. Se espera que en las próximas horas el tribunal emita su decisión final sobre este caso tan impactante. Fuente: Publimetro
El juicio contra Nicolás Zepeda en Francia ha llegado a su fase decisiva, con la expectativa de un veredicto inminente que podría revelarse en las próximas horas. La Fiscalía ha solicitado una pena de 30 años de cárcel para el chileno, acusado del asesinato de su expareja japonesa, Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016. El proceso judicial se lleva a cabo en Lyon desde el 17 de marzo y ha sido caracterizado por intensas sesiones de interrogatorios, presentación de pruebas y argumentos legales. En la jornada más reciente, se realizaron las últimas intervenciones clave antes de que el acusado presente sus palabras finales y el jurado se retire a deliberar. En palabras del periodista Roberto Cox desde Francia, durante el séptimo día de audiencias, Zepeda negó nuevamente su participación en los hechos y en un momento emotivo expresó: ¡Nunca lo sabremos, porque no fui yo!. El caso se originó en diciembre de 2016 cuando Kurosaki desapareció en Besanzón. A pesar de no haber encontrado su cuerpo, la justicia francesa considera que existen pruebas suficientes para incriminar a Zepeda por un crimen premeditado. Este es el tercer juicio al que se enfrenta Zepeda en Francia. Aunque previamente fue condenado a 28 años de prisión en 2022 y 2023, la Corte de Casación anuló la última sentencia debido a irregularidades procesales, lo que condujo a un nuevo juicio desde cero. Durante los alegatos finales, el fiscal Vincent Auger solicitó al tribunal declarar culpable de asesinato premeditado a Nicolás Zepeda y condenarlo a 30 años de prisión. Según la acusación, el crimen habría sido motivado por celos y la incapacidad del acusado para aceptar el fin de la relación. Auger afirmó: Hay tres razones por las que un hombre pretende terminar con la vida de su pareja: La víctima le dice que lo quiere dejar, que lo deje, o porque la víctima rehizo su vida con otro hombre. Este caso cumple con esas tres razones. Además, sostuvo la hipótesis de que Zepeda quemó el cuerpo en el bosque y luego tiró los restos en un río. En un giro inesperado, Auger mencionó la dictadura en Chile al señalar: Nicolás Zepeda nació el año en que terminó la dictadura en Chile. Creció en un país libre lo que transforma su silencio en algo más insoportable. Mientras tanto, la parte querellante insiste en que Kurosaki no se suicidó y fue víctima de violencia. Por otro lado, la defensa mantiene la inocencia del acusado y prepara sus argumentos finales antes del cierre del proceso. Se espera que el veredicto se revele antes de lo previsto debido a adelantos en etapas anteriores del juicio. Sin embargo, la fecha programada sigue siendo el jueves 26 de marzo para conocer la decisión final del tribunal. Así pues, el caso Zepeda se aproxima a una resolución crucial que determinará no solo el destino legal del acusado sino también cerrará uno de los procesos más complejos y mediáticos recientes en Francia. Fuente: Publimetro
En una jornada cargada de expectación y dramatismo en Francia, se llevó a cabo el juicio contra Nicolás Zepeda por la desaparición y presunto asesinato de la estudiante japonesa Narumi Kurosaki. Este jueves 26 de marzo, el tribunal se prepara para entregar el veredicto en un caso que ha generado repercusión internacional. Durante la mañana, Zepeda tuvo la oportunidad de dirigirse al jurado antes de que se pronunciara la sentencia. En sus palabras finales, expresó: “Nunca podré agradecer lo suficiente a quienes me apoyaron, por creer en mí, por comprender que era inocente”, reiterando su versión de los hechos: “¡Yo no maté a Narumi, no pude haber sido yo!”. Uno de los momentos más impactantes ocurrió antes del inicio formal de la audiencia, cuando la familia Kurosaki se encontraba en primera fila. Según informó el medio francés L’est Républicain, Taeko, madre de la estudiante japonesa, comenzó a llorar intensamente, presentando dificultades para respirar a medida que su colapso emocional aumentaba. “Entonces, poco a poco, su madre, sentada a su lado, se ve abrumada por la emoción. Su llanto se intensifica, cada vez más. Detrás de su mascarilla quirúrgica, lucha por respirar. Sus dos hijas y su abogado se inclinan para intentar consolarla, pero en vano”, señala L’est Républicain. La situación llegó a un punto crítico cuando Taeko se desmayó en la sala del tribunal, siendo retirada temporalmente para recibir asistencia con el apoyo de sus familiares. “Con el apoyo de sus familiares, Taeko finalmente es sacada de la sala del tribunal durante unos minutos”, añade el medio. De regreso en la sala, la madre de Narumi mostró signos evidentes de afectación. Durante la intervención final de Zepeda, permaneció en silencio sosteniendo una bolsita bordada que guarda una fotografía de su hija, símbolo del dolor y la búsqueda de justicia que ha caracterizado este extenso proceso judicial. Se espera que en las próximas horas el tribunal emita su decisión final sobre este caso tan impactante. Fuente: Publimetro
El juicio contra Nicolás Zepeda en Francia ha llegado a su fase decisiva, con la expectativa de un veredicto inminente que podría revelarse en las próximas horas. La Fiscalía ha solicitado una pena de 30 años de cárcel para el chileno, acusado del asesinato de su expareja japonesa, Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016. El proceso judicial se lleva a cabo en Lyon desde el 17 de marzo y ha sido caracterizado por intensas sesiones de interrogatorios, presentación de pruebas y argumentos legales. En la jornada más reciente, se realizaron las últimas intervenciones clave antes de que el acusado presente sus palabras finales y el jurado se retire a deliberar. En palabras del periodista Roberto Cox desde Francia, durante el séptimo día de audiencias, Zepeda negó nuevamente su participación en los hechos y en un momento emotivo expresó: ¡Nunca lo sabremos, porque no fui yo!. El caso se originó en diciembre de 2016 cuando Kurosaki desapareció en Besanzón. A pesar de no haber encontrado su cuerpo, la justicia francesa considera que existen pruebas suficientes para incriminar a Zepeda por un crimen premeditado. Este es el tercer juicio al que se enfrenta Zepeda en Francia. Aunque previamente fue condenado a 28 años de prisión en 2022 y 2023, la Corte de Casación anuló la última sentencia debido a irregularidades procesales, lo que condujo a un nuevo juicio desde cero. Durante los alegatos finales, el fiscal Vincent Auger solicitó al tribunal declarar culpable de asesinato premeditado a Nicolás Zepeda y condenarlo a 30 años de prisión. Según la acusación, el crimen habría sido motivado por celos y la incapacidad del acusado para aceptar el fin de la relación. Auger afirmó: Hay tres razones por las que un hombre pretende terminar con la vida de su pareja: La víctima le dice que lo quiere dejar, que lo deje, o porque la víctima rehizo su vida con otro hombre. Este caso cumple con esas tres razones. Además, sostuvo la hipótesis de que Zepeda quemó el cuerpo en el bosque y luego tiró los restos en un río. En un giro inesperado, Auger mencionó la dictadura en Chile al señalar: Nicolás Zepeda nació el año en que terminó la dictadura en Chile. Creció en un país libre lo que transforma su silencio en algo más insoportable. Mientras tanto, la parte querellante insiste en que Kurosaki no se suicidó y fue víctima de violencia. Por otro lado, la defensa mantiene la inocencia del acusado y prepara sus argumentos finales antes del cierre del proceso. Se espera que el veredicto se revele antes de lo previsto debido a adelantos en etapas anteriores del juicio. Sin embargo, la fecha programada sigue siendo el jueves 26 de marzo para conocer la decisión final del tribunal. Así pues, el caso Zepeda se aproxima a una resolución crucial que determinará no solo el destino legal del acusado sino también cerrará uno de los procesos más complejos y mediáticos recientes en Francia. Fuente: Publimetro