El juicio contra Nicolás Zepeda en Francia ha llegado a su fase decisiva, con la expectativa de un veredicto inminente que podría revelarse en las próximas horas. La Fiscalía ha solicitado una pena de 30 años de cárcel para el chileno, acusado del asesinato de su expareja japonesa, Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016. El proceso judicial se lleva a cabo en Lyon desde el 17 de marzo y ha sido caracterizado por intensas sesiones de interrogatorios, presentación de pruebas y argumentos legales. En la jornada más reciente, se realizaron las últimas intervenciones clave antes de que el acusado presente sus palabras finales y el jurado se retire a deliberar. En palabras del periodista Roberto Cox desde Francia, durante el séptimo día de audiencias, Zepeda negó nuevamente su participación en los hechos y en un momento emotivo expresó: ¡Nunca lo sabremos, porque no fui yo!. El caso se originó en diciembre de 2016 cuando Kurosaki desapareció en Besanzón. A pesar de no haber encontrado su cuerpo, la justicia francesa considera que existen pruebas suficientes para incriminar a Zepeda por un crimen premeditado. Este es el tercer juicio al que se enfrenta Zepeda en Francia. Aunque previamente fue condenado a 28 años de prisión en 2022 y 2023, la Corte de Casación anuló la última sentencia debido a irregularidades procesales, lo que condujo a un nuevo juicio desde cero. Durante los alegatos finales, el fiscal Vincent Auger solicitó al tribunal declarar culpable de asesinato premeditado a Nicolás Zepeda y condenarlo a 30 años de prisión. Según la acusación, el crimen habría sido motivado por celos y la incapacidad del acusado para aceptar el fin de la relación. Auger afirmó: Hay tres razones por las que un hombre pretende terminar con la vida de su pareja: La víctima le dice que lo quiere dejar, que lo deje, o porque la víctima rehizo su vida con otro hombre. Este caso cumple con esas tres razones. Además, sostuvo la hipótesis de que Zepeda quemó el cuerpo en el bosque y luego tiró los restos en un río. En un giro inesperado, Auger mencionó la dictadura en Chile al señalar: Nicolás Zepeda nació el año en que terminó la dictadura en Chile. Creció en un país libre lo que transforma su silencio en algo más insoportable. Mientras tanto, la parte querellante insiste en que Kurosaki no se suicidó y fue víctima de violencia. Por otro lado, la defensa mantiene la inocencia del acusado y prepara sus argumentos finales antes del cierre del proceso. Se espera que el veredicto se revele antes de lo previsto debido a adelantos en etapas anteriores del juicio. Sin embargo, la fecha programada sigue siendo el jueves 26 de marzo para conocer la decisión final del tribunal. Así pues, el caso Zepeda se aproxima a una resolución crucial que determinará no solo el destino legal del acusado sino también cerrará uno de los procesos más complejos y mediáticos recientes en Francia. Fuente: Publimetro
El juicio contra Nicolás Zepeda en Francia ha llegado a su fase decisiva, con la expectativa de un veredicto inminente que podría revelarse en las próximas horas. La Fiscalía ha solicitado una pena de 30 años de cárcel para el chileno, acusado del asesinato de su expareja japonesa, Narumi Kurosaki, ocurrido en 2016. El proceso judicial se lleva a cabo en Lyon desde el 17 de marzo y ha sido caracterizado por intensas sesiones de interrogatorios, presentación de pruebas y argumentos legales. En la jornada más reciente, se realizaron las últimas intervenciones clave antes de que el acusado presente sus palabras finales y el jurado se retire a deliberar. En palabras del periodista Roberto Cox desde Francia, durante el séptimo día de audiencias, Zepeda negó nuevamente su participación en los hechos y en un momento emotivo expresó: ¡Nunca lo sabremos, porque no fui yo!. El caso se originó en diciembre de 2016 cuando Kurosaki desapareció en Besanzón. A pesar de no haber encontrado su cuerpo, la justicia francesa considera que existen pruebas suficientes para incriminar a Zepeda por un crimen premeditado. Este es el tercer juicio al que se enfrenta Zepeda en Francia. Aunque previamente fue condenado a 28 años de prisión en 2022 y 2023, la Corte de Casación anuló la última sentencia debido a irregularidades procesales, lo que condujo a un nuevo juicio desde cero. Durante los alegatos finales, el fiscal Vincent Auger solicitó al tribunal declarar culpable de asesinato premeditado a Nicolás Zepeda y condenarlo a 30 años de prisión. Según la acusación, el crimen habría sido motivado por celos y la incapacidad del acusado para aceptar el fin de la relación. Auger afirmó: Hay tres razones por las que un hombre pretende terminar con la vida de su pareja: La víctima le dice que lo quiere dejar, que lo deje, o porque la víctima rehizo su vida con otro hombre. Este caso cumple con esas tres razones. Además, sostuvo la hipótesis de que Zepeda quemó el cuerpo en el bosque y luego tiró los restos en un río. En un giro inesperado, Auger mencionó la dictadura en Chile al señalar: Nicolás Zepeda nació el año en que terminó la dictadura en Chile. Creció en un país libre lo que transforma su silencio en algo más insoportable. Mientras tanto, la parte querellante insiste en que Kurosaki no se suicidó y fue víctima de violencia. Por otro lado, la defensa mantiene la inocencia del acusado y prepara sus argumentos finales antes del cierre del proceso. Se espera que el veredicto se revele antes de lo previsto debido a adelantos en etapas anteriores del juicio. Sin embargo, la fecha programada sigue siendo el jueves 26 de marzo para conocer la decisión final del tribunal. Así pues, el caso Zepeda se aproxima a una resolución crucial que determinará no solo el destino legal del acusado sino también cerrará uno de los procesos más complejos y mediáticos recientes en Francia. Fuente: Publimetro