Según datos de la OCDE, el 95% de los jóvenes de 15 años navega en internet principalmente con fines recreativos, mientras que el 96% utiliza redes sociales de manera regular. El aprendizaje quedó relegado a un segundo plano frente al scroll infinito, los videos breves y los contenidos virales. A nivel global, la magnitud del fenómeno es todavía mayor. UNICEF estima que dos tercios de los niños, niñas y adolescentes en edad escolar, entre 3 y 17 años, ya están conectados a internet. Esto abre oportunidades de acceso a información y participación, pero también expone a millones de menores a entornos digitales que no fueron diseñados para su desarrollo. El principal problema no es que niños y jóvenes estén conectados, sino qué consume ese tiempo en línea. Plataformas abiertas como redes sociales y servicios de video funcionan con algoritmos que priorizan la interacción y el tiempo de permanencia, no la calidad ni la pertinencia del contenido. Desde Libbre, plataforma audiovisual educativa del Faro UDD, advierten que los controles parentales son insuficientes. Aunque existen, suelen ser fáciles de eludir y no corrigen el fondo del problema: recomendaciones automáticas opacas que empujan lo más popular, no lo más adecuado para cada edad. “Hoy muchos niños y jóvenes consumen contenidos en plataformas que no fueron pensadas para su desarrollo. Los algoritmos priorizan lo que genera más interacción”, explica María José Domínguez, vocera de la iniciativa. La exposición constante a contenidos recreativos trae consigo riesgos bien documentados. Entre ellos, lenguaje inapropiado, sexualización temprana, discursos extremos, contacto con desconocidos y grooming, especialmente en espacios como chats abiertos o transmisiones en vivo sin supervisión adulta. A esto se suma otro factor clave: el predominio de formatos breves y altamente estimulantes, que favorecen un consumo rápido y pasivo. Especialistas advierten que este tipo de interacción puede afectar la atención, la reflexión y el desarrollo del pensamiento crítico, sobre todo en edades tempranas. Otro punto de alerta es la mezcla cada vez más difusa entre entretención, publicidad e ideología. Muchos creadores de contenido influyen directamente en niños y adolescentes sin responsabilidad educativa ni límites claros, marcando tendencias, aspiraciones y conductas. En este escenario, el internet no solo entretiene: forma criterio, muchas veces sin acompañamiento adulto ni mediación pedagógica. El debate no pasa por prohibir la tecnología, sino por repensar su uso y su diseño. Desde plataformas educativas como Libbre destacan que los entornos cerrados, con curaduría editorial y sin comunidades abiertas, reducen riesgos y entregan mayor tranquilidad a las familias. Fuente: Publimetro
Un informe elaborado por Unicef y solicitado por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género estima por primera vez el costo económico de la crianza de niñas, niños y adolescentes (NNA) en Chile, considerando tanto los gastos en bienes y servicios como el valor del tiempo de cuidado no remunerado que las familias, principalmente mujeres, dedican a sus hijos. PUBLICIDAD El estudio, desarrollado con apoyo del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), utiliza datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares 2021–2022 y de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2023. La investigación distingue entre costos directos, asociados a alimentación, salud, educación, vestuario, transporte y recreación, y costos en tiempo, que valoran económicamente el trabajo de cuidado no remunerado realizado en el hogar. Entre los principales hallazgos, criar a un hijo o hija representa entre un 27% y un 31% de aumento en el gasto total del hogar, dependiendo de la edad. El primer hijo concentra la mayor parte del gasto, mientras que los siguientes requieren menor inversión. El costo promedio mensual de crianza se estima en $594.882, de los cuales $383.267 corresponden a bienes y servicios y $211.616 al tiempo de cuidado. En la primera infancia, más de la mitad del costo proviene del tiempo de cuidado, mientras que en la adolescencia predominan los gastos en bienes y servicios. El estudio también subraya la relevancia de políticas públicas que reconozcan este aporte, como la Ley de Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos, la agenda Sala Cuna y el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”, que busca garantizar servicios de cuidado accesibles y equitativos. Fuente: Publimetro
En la comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento de la Cámara se encuentra la moción presentada por diputados de oposición, que busca modificar la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente aumentando las penas a los menores de 16 años que comentan delitos violentos. PUBLICIDAD El proyecto, que fue aprobado en general por la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados el pasado 9 de julio y que volvió a la comisión para su discusión en particular, propone aumentar de 5 a 10 años la pena de internación cerrada máxima para los menores entre 14 y 16 años que participen de delitos como: robo con secuestro, violación, homicidio simple y homicidio calificado. En este escenario, la Unicef llamó “ a las autoridades del país a garantizar que las reformas en materia de justicia penal adolescente, que se están discutiendo en el Congreso, se enmarquen en los compromisos internacionales adquiridos por el país, privilegiando la prevención, la protección y la efectiva reinserción social de los adolescentes que han cometido delitos”. Por tal razón, el organismo reiteró “su disposición a promover y acompañar el diálogo amplio y constructivo con todos los sectores políticos e institucionales, revisando los factores de riesgo, con el fin de resguardar el derecho a la protección y al desarrollo pleno de niñas, niños y adolescentes en el país, al mismo tiempo, de generar políticas efectivas para la prevención de delitos, que impidan el uso de la niñez y la adolescencia por parte de bandas criminales y la protección efectiva de las víctimas de delitos, incluyendo la investigación oportuna y sanción efectiva a los adultos responsables”. Sin embargo, argumentaron que “las recientes propuestas legislativas que modificarían la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente ( Boletín 15.589-07) incorporan disposiciones que, de aprobarse, debilitarían el principio de especialización de la justicia juvenil, aumentando sanciones privativas de libertad para menores de 16 años y restringiendo acciones que favorecen la reinserción responsable”. Asimismo, agregaron que “estas medidas, lejos de mejorar la seguridad pública, contradicen la evidencia internacional y ponen en riesgo el derecho de las y los adolescentes a una reinserción social efectiva como lo establece el artículo 40 de la Convención”. Según explicó la Unicef, “la evidencia señala que, a mayor tiempo de privación de libertad en adolescentes, menores son las posibilidades de reinserción social efectiva. La tendencia internacional apunta al fortalecimiento de medidas alternativas en el medio libre, programas de justicia restaurativa y una robusta inversión en prevención, acompañando a niñas, niños, adolescentes y a sus familias, especialmente aquellas que viven en contextos de mayor vulnerabilidad”. PUBLICIDAD Según el grupo de expertos del Comité de los Derechos del Niño, se recomienda “intervenciones tempranas y respuestas proporcionales que prevengan la reincidencia y favorezcan la integración social”. En el organismo expusieron que “toda forma de violencia contra niñas, niños, adolescentes y contra las personas, en general, es inaceptable y merece una respuesta oportuna. Las víctimas requieren una atención inmediata, integral y empática que les permita recuperarse de los traumas y daños sufridos”. “Al mismo tiempo, para lograr un impacto duradero y sostenible, las autoridades e instituciones deben mirar más allá de la respuesta inmediata y atender las causas sociales y económicas que generan violencia: la desigualdad, la discriminación, abandono escolar y la falta de oportunidades por caminos hacia un trabajo digno, bien como el combate al crimen organizado”, sostuvieron desde Unicef. Fuente: Publimetro
Según datos de la OCDE, el 95% de los jóvenes de 15 años navega en internet principalmente con fines recreativos, mientras que el 96% utiliza redes sociales de manera regular. El aprendizaje quedó relegado a un segundo plano frente al scroll infinito, los videos breves y los contenidos virales. A nivel global, la magnitud del fenómeno es todavía mayor. UNICEF estima que dos tercios de los niños, niñas y adolescentes en edad escolar, entre 3 y 17 años, ya están conectados a internet. Esto abre oportunidades de acceso a información y participación, pero también expone a millones de menores a entornos digitales que no fueron diseñados para su desarrollo. El principal problema no es que niños y jóvenes estén conectados, sino qué consume ese tiempo en línea. Plataformas abiertas como redes sociales y servicios de video funcionan con algoritmos que priorizan la interacción y el tiempo de permanencia, no la calidad ni la pertinencia del contenido. Desde Libbre, plataforma audiovisual educativa del Faro UDD, advierten que los controles parentales son insuficientes. Aunque existen, suelen ser fáciles de eludir y no corrigen el fondo del problema: recomendaciones automáticas opacas que empujan lo más popular, no lo más adecuado para cada edad. “Hoy muchos niños y jóvenes consumen contenidos en plataformas que no fueron pensadas para su desarrollo. Los algoritmos priorizan lo que genera más interacción”, explica María José Domínguez, vocera de la iniciativa. La exposición constante a contenidos recreativos trae consigo riesgos bien documentados. Entre ellos, lenguaje inapropiado, sexualización temprana, discursos extremos, contacto con desconocidos y grooming, especialmente en espacios como chats abiertos o transmisiones en vivo sin supervisión adulta. A esto se suma otro factor clave: el predominio de formatos breves y altamente estimulantes, que favorecen un consumo rápido y pasivo. Especialistas advierten que este tipo de interacción puede afectar la atención, la reflexión y el desarrollo del pensamiento crítico, sobre todo en edades tempranas. Otro punto de alerta es la mezcla cada vez más difusa entre entretención, publicidad e ideología. Muchos creadores de contenido influyen directamente en niños y adolescentes sin responsabilidad educativa ni límites claros, marcando tendencias, aspiraciones y conductas. En este escenario, el internet no solo entretiene: forma criterio, muchas veces sin acompañamiento adulto ni mediación pedagógica. El debate no pasa por prohibir la tecnología, sino por repensar su uso y su diseño. Desde plataformas educativas como Libbre destacan que los entornos cerrados, con curaduría editorial y sin comunidades abiertas, reducen riesgos y entregan mayor tranquilidad a las familias. Fuente: Publimetro
Un informe elaborado por Unicef y solicitado por el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género estima por primera vez el costo económico de la crianza de niñas, niños y adolescentes (NNA) en Chile, considerando tanto los gastos en bienes y servicios como el valor del tiempo de cuidado no remunerado que las familias, principalmente mujeres, dedican a sus hijos. PUBLICIDAD El estudio, desarrollado con apoyo del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Ministerio de Economía y el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), utiliza datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares 2021–2022 y de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2023. La investigación distingue entre costos directos, asociados a alimentación, salud, educación, vestuario, transporte y recreación, y costos en tiempo, que valoran económicamente el trabajo de cuidado no remunerado realizado en el hogar. Entre los principales hallazgos, criar a un hijo o hija representa entre un 27% y un 31% de aumento en el gasto total del hogar, dependiendo de la edad. El primer hijo concentra la mayor parte del gasto, mientras que los siguientes requieren menor inversión. El costo promedio mensual de crianza se estima en $594.882, de los cuales $383.267 corresponden a bienes y servicios y $211.616 al tiempo de cuidado. En la primera infancia, más de la mitad del costo proviene del tiempo de cuidado, mientras que en la adolescencia predominan los gastos en bienes y servicios. El estudio también subraya la relevancia de políticas públicas que reconozcan este aporte, como la Ley de Pago Efectivo de Pensiones de Alimentos, la agenda Sala Cuna y el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”, que busca garantizar servicios de cuidado accesibles y equitativos. Fuente: Publimetro
En la comisión de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento de la Cámara se encuentra la moción presentada por diputados de oposición, que busca modificar la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente aumentando las penas a los menores de 16 años que comentan delitos violentos. PUBLICIDAD El proyecto, que fue aprobado en general por la sala de la Cámara de Diputadas y Diputados el pasado 9 de julio y que volvió a la comisión para su discusión en particular, propone aumentar de 5 a 10 años la pena de internación cerrada máxima para los menores entre 14 y 16 años que participen de delitos como: robo con secuestro, violación, homicidio simple y homicidio calificado. En este escenario, la Unicef llamó “ a las autoridades del país a garantizar que las reformas en materia de justicia penal adolescente, que se están discutiendo en el Congreso, se enmarquen en los compromisos internacionales adquiridos por el país, privilegiando la prevención, la protección y la efectiva reinserción social de los adolescentes que han cometido delitos”. Por tal razón, el organismo reiteró “su disposición a promover y acompañar el diálogo amplio y constructivo con todos los sectores políticos e institucionales, revisando los factores de riesgo, con el fin de resguardar el derecho a la protección y al desarrollo pleno de niñas, niños y adolescentes en el país, al mismo tiempo, de generar políticas efectivas para la prevención de delitos, que impidan el uso de la niñez y la adolescencia por parte de bandas criminales y la protección efectiva de las víctimas de delitos, incluyendo la investigación oportuna y sanción efectiva a los adultos responsables”. Sin embargo, argumentaron que “las recientes propuestas legislativas que modificarían la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente ( Boletín 15.589-07) incorporan disposiciones que, de aprobarse, debilitarían el principio de especialización de la justicia juvenil, aumentando sanciones privativas de libertad para menores de 16 años y restringiendo acciones que favorecen la reinserción responsable”. Asimismo, agregaron que “estas medidas, lejos de mejorar la seguridad pública, contradicen la evidencia internacional y ponen en riesgo el derecho de las y los adolescentes a una reinserción social efectiva como lo establece el artículo 40 de la Convención”. Según explicó la Unicef, “la evidencia señala que, a mayor tiempo de privación de libertad en adolescentes, menores son las posibilidades de reinserción social efectiva. La tendencia internacional apunta al fortalecimiento de medidas alternativas en el medio libre, programas de justicia restaurativa y una robusta inversión en prevención, acompañando a niñas, niños, adolescentes y a sus familias, especialmente aquellas que viven en contextos de mayor vulnerabilidad”. PUBLICIDAD Según el grupo de expertos del Comité de los Derechos del Niño, se recomienda “intervenciones tempranas y respuestas proporcionales que prevengan la reincidencia y favorezcan la integración social”. En el organismo expusieron que “toda forma de violencia contra niñas, niños, adolescentes y contra las personas, en general, es inaceptable y merece una respuesta oportuna. Las víctimas requieren una atención inmediata, integral y empática que les permita recuperarse de los traumas y daños sufridos”. “Al mismo tiempo, para lograr un impacto duradero y sostenible, las autoridades e instituciones deben mirar más allá de la respuesta inmediata y atender las causas sociales y económicas que generan violencia: la desigualdad, la discriminación, abandono escolar y la falta de oportunidades por caminos hacia un trabajo digno, bien como el combate al crimen organizado”, sostuvieron desde Unicef. Fuente: Publimetro