En Temuco, al sur de Chile, un pequeño colegio decidió hacer un cambio radical: eliminar la comida chatarra del kiosco escolar y reemplazarla por frutas, verduras y snacks saludables. Lo que comenzó como un experimento para fomentar mejores hábitos alimenticios terminó convirtiéndose en una historia de éxito educativo que hoy llama la atención de todo el país. Durante tres años, la Universidad de La Frontera (UFRO) acompañó al establecimiento en un proyecto pionero para enfrentar la creciente obesidad infantil. Bajo la guía de las académicas Fabiola Henríquez y Vanessa Arias, el plan incluyó talleres para estudiantes y apoderados, la creación de un huerto escolar y la transformación total del kiosco. Los resultados sorprendieron a todos. En solo tres años, el colegio logró mejorar en un 20% el consumo de alimentos saludables entre sus alumnos y aumentar en cuatro puntos sus indicadores de desarrollo personal y social del Simce, el sistema nacional que mide la calidad educativa en Chile. El proyecto no solo cambió las colaciones. Transformó la forma en que la comunidad escolar entiende la alimentación y el bienestar. Las familias comenzaron a preparar refrigerios más sanos, los niños se interesaron por cultivar en el huerto, y los profesores incorporaron la educación nutricional en sus clases. Hoy los niños eligen frutas por iniciativa propia y hablan en casa de lo que aprendieron en el colegio. Es un cambio cultural profundo Los investigadores también destacaron que los avances no se limitaron a la comida: los estudiantes mostraron mayor autoestima, mejor convivencia y más participación escolar, lo que se reflejó directamente en los resultados del Simce. El caso de Temuco demuestra que pequeñas intervenciones sostenidas pueden tener un impacto enorme en la salud y el aprendizaje. El huerto escolar, además de proveer frutas frescas, sirvió como aula viva para enseñar sobre biología, sostenibilidad y trabajo en equipo. Según la UFRO, la clave fue el compromiso de toda la comunidad educativa. Profesores, directivos, apoderados y alumnos participaron activamente en cada etapa, generando un entorno saludable y colaborativo que se mantuvo más allá del proyecto. El éxito del colegio de Temuco está inspirando a otras escuelas del país. Diversas municipalidades han mostrado interés en replicar la experiencia, mientras el Ministerio de Educación analiza los resultados como posible modelo de política pública. Con cifras que muestran que uno de cada tres niños en Chile sufre sobrepeso u obesidad, esta iniciativa ofrece una luz de esperanza: comer bien puede cambiar vidas… y también mejorar las notas. Fuente: Publimetro
En una audiencia realizada el viernes 5 de septiembre, se dictaminó que el padre de un niño de dos años que resultó herido de bala en Temuco quede en prisión preventiva, ya que el menor se encuentra en estado crítico. Según el fiscal Luis Arroyo, el acusado enfrenta cargos por parricidio frustrado, porte ilegal de arma de fuego y porte ilegal de municiones luego de la formalización. Por su parte, la defensa del imputado alega que el disparo fue accidental, pero la Fiscalía desmiente esta versión. Según la acusación, tras una discusión con la madre del niño sobre el pago de pensión alimenticia, el hombre sacó un revólver y disparó contra su hijo. Después de ingresar a la vivienda y forcejear con la madre, el hombre apuntó al niño y efectuó el disparo antes de huir del lugar. La madre pidió ayuda cuando un vehículo policial pasaba por la zona y trasladaron al niño a un centro médico donde fue intervenido quirúrgicamente. El fiscal había mencionado previamente que no existían denuncias previas en relación con este caso. Se revisaron los antecedentes de ambos. Al menos en la Fiscalía o en relación con posibles delitos no habría ninguna denuncia, afirmó. Además, agregó: El sujeto no tiene antecedentes penales. Sí hay una investigación por un delito sexual en su contra en la Fiscalía de Temuco. Fuente: Publimetro
En Temuco, al sur de Chile, un pequeño colegio decidió hacer un cambio radical: eliminar la comida chatarra del kiosco escolar y reemplazarla por frutas, verduras y snacks saludables. Lo que comenzó como un experimento para fomentar mejores hábitos alimenticios terminó convirtiéndose en una historia de éxito educativo que hoy llama la atención de todo el país. Durante tres años, la Universidad de La Frontera (UFRO) acompañó al establecimiento en un proyecto pionero para enfrentar la creciente obesidad infantil. Bajo la guía de las académicas Fabiola Henríquez y Vanessa Arias, el plan incluyó talleres para estudiantes y apoderados, la creación de un huerto escolar y la transformación total del kiosco. Los resultados sorprendieron a todos. En solo tres años, el colegio logró mejorar en un 20% el consumo de alimentos saludables entre sus alumnos y aumentar en cuatro puntos sus indicadores de desarrollo personal y social del Simce, el sistema nacional que mide la calidad educativa en Chile. El proyecto no solo cambió las colaciones. Transformó la forma en que la comunidad escolar entiende la alimentación y el bienestar. Las familias comenzaron a preparar refrigerios más sanos, los niños se interesaron por cultivar en el huerto, y los profesores incorporaron la educación nutricional en sus clases. Hoy los niños eligen frutas por iniciativa propia y hablan en casa de lo que aprendieron en el colegio. Es un cambio cultural profundo Los investigadores también destacaron que los avances no se limitaron a la comida: los estudiantes mostraron mayor autoestima, mejor convivencia y más participación escolar, lo que se reflejó directamente en los resultados del Simce. El caso de Temuco demuestra que pequeñas intervenciones sostenidas pueden tener un impacto enorme en la salud y el aprendizaje. El huerto escolar, además de proveer frutas frescas, sirvió como aula viva para enseñar sobre biología, sostenibilidad y trabajo en equipo. Según la UFRO, la clave fue el compromiso de toda la comunidad educativa. Profesores, directivos, apoderados y alumnos participaron activamente en cada etapa, generando un entorno saludable y colaborativo que se mantuvo más allá del proyecto. El éxito del colegio de Temuco está inspirando a otras escuelas del país. Diversas municipalidades han mostrado interés en replicar la experiencia, mientras el Ministerio de Educación analiza los resultados como posible modelo de política pública. Con cifras que muestran que uno de cada tres niños en Chile sufre sobrepeso u obesidad, esta iniciativa ofrece una luz de esperanza: comer bien puede cambiar vidas… y también mejorar las notas. Fuente: Publimetro
En una audiencia realizada el viernes 5 de septiembre, se dictaminó que el padre de un niño de dos años que resultó herido de bala en Temuco quede en prisión preventiva, ya que el menor se encuentra en estado crítico. Según el fiscal Luis Arroyo, el acusado enfrenta cargos por parricidio frustrado, porte ilegal de arma de fuego y porte ilegal de municiones luego de la formalización. Por su parte, la defensa del imputado alega que el disparo fue accidental, pero la Fiscalía desmiente esta versión. Según la acusación, tras una discusión con la madre del niño sobre el pago de pensión alimenticia, el hombre sacó un revólver y disparó contra su hijo. Después de ingresar a la vivienda y forcejear con la madre, el hombre apuntó al niño y efectuó el disparo antes de huir del lugar. La madre pidió ayuda cuando un vehículo policial pasaba por la zona y trasladaron al niño a un centro médico donde fue intervenido quirúrgicamente. El fiscal había mencionado previamente que no existían denuncias previas en relación con este caso. Se revisaron los antecedentes de ambos. Al menos en la Fiscalía o en relación con posibles delitos no habría ninguna denuncia, afirmó. Además, agregó: El sujeto no tiene antecedentes penales. Sí hay una investigación por un delito sexual en su contra en la Fiscalía de Temuco. Fuente: Publimetro