La preocupación de la ciudadanía se centra en los recortes que el Gobierno está implementando en los distintos ministerios, poniendo en riesgo los beneficios sociales de las personas en todo el país. El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel , ha expresado su inquietud ante esta situación, calificando la disminución de presupuestos como una “mala señal”, especialmente en el ámbito de la salud. “En Chile no sobra el gasto social. Si me preguntas como alcalde y como exministro de Desarrollo Social, la cantidad de transferencias que reciben las clases medias en Chile es bajísima”, declaró Sichel en una entrevista con Radio Biobío. El alcalde enfatizó que “tratar de recortar o provocar ahorros en el déficit por gasto social es un error grave. Y lo digo así abiertamente”. En referencia a la reducción presupuestaria en salud, Sichel mencionó que “Ñuñoa tiene menos plata para salud que este año”. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, expresó: “A veces uno con menos recursos hace más” . Ante estas palabras, Sichel respondió: “Si el consejo es que hagamos más con menos, yo diría mejor que lo haga el gobierno y que corte ministerios, que achique presupuestos, pero nosotros no vamos a dejar de hacer lo que tenemos que hacer porque estamos en la calle todo el día y tengo que atender a la gente que llega al Cesfam, darle educación a los niños y ayudar a alguien que se queda sin pega”. Sichel criticó la idea de ahorrar en gasto social y sugirió que “si fusionara ministerios, ahorraría mucho más que recortando los gastos en salud”. El alcalde planteó la teoría de que recortar programas sociales en lugar de disminuir ministerios es una decisión política conveniente pero no necesariamente eficiente. Según él, “siempre es más fácil cortar programas sociales porque no pagas ni un costo político”. “Cuando tú tienes que achicar ministerios, el costo político es más grande porque hay un partido que queda infeliz porque tiene un ministro menos; hay funcionarios y asesores que desaparecen; hay seremis que no se nombran y, por lo tanto, el costo acá lo paga Moya; se diluye entre muchos millones de chilenos. Y cuando se reducen cargos políticos, lo pagan los partidos”, concluyó Sichel. Fuente: Publimetro
La Municipalidad de Ñuñoa ha tomado la decisión definitiva de revertir el cambio de nombre de la calle República de Israel, luego de un exhaustivo proceso que incluyó revisión administrativa, análisis jurídico y participación ciudadana. De esta manera, se ha confirmado que la vía mantendrá su denominación actual, la cual ha estado en vigor desde 1959. La controversia se originó en diciembre de 2024, cuando el concejo municipal aprobó, con siete votos a favor y uno en contra, restituir el nombre original de la calle, Nueva Ñuñoa, que había sido cambiado en 1959 mediante la Ley 13.316. Sin embargo, esta decisión generó debate y fue posteriormente suspendida, dando lugar a una consulta a la Contraloría para clarificar la legalidad del proceso. Según informó La Tercera, el alcalde Sebastián Sichel expresó su desacuerdo inicial con la medida, argumentando que no se había considerado la opinión de los vecinos directamente afectados. En consecuencia, se llevó a cabo un proceso consultivo con los residentes de la avenida en mayo del año pasado. Un total de 132 vecinos participaron en este proceso, donde un 73,48% (97 personas) se mostró en contra del cambio de nombre, mientras que un 21,97% (29 personas) lo respaldó. Estos resultados fueron determinantes para la resolución final adoptada por el municipio. Desde la administración comunal actual se destacó que esta decisión refleja el compromiso de respetar la voluntad de la comunidad, especialmente en asuntos que afectan directamente la vida diaria de los barrios. Se subrayó que las transformaciones urbanas deben ser construidas con la participación activa de los vecinos. El alcalde Sichel enfatizó que explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido y agregó: Escuchamos la voz de quienes viven ahí y que son quienes sufren el impacto, y no lo querían. Finalmente, el municipio reafirmó su compromiso con una gestión basada en la participación ciudadana, el respeto y la certeza jurídica, priorizando siempre el bienestar de sus habitantes en las decisiones locales. Fuente: Publimetro
La preocupación de la ciudadanía se centra en los recortes que el Gobierno está implementando en los distintos ministerios, poniendo en riesgo los beneficios sociales de las personas en todo el país. El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel , ha expresado su inquietud ante esta situación, calificando la disminución de presupuestos como una “mala señal”, especialmente en el ámbito de la salud. “En Chile no sobra el gasto social. Si me preguntas como alcalde y como exministro de Desarrollo Social, la cantidad de transferencias que reciben las clases medias en Chile es bajísima”, declaró Sichel en una entrevista con Radio Biobío. El alcalde enfatizó que “tratar de recortar o provocar ahorros en el déficit por gasto social es un error grave. Y lo digo así abiertamente”. En referencia a la reducción presupuestaria en salud, Sichel mencionó que “Ñuñoa tiene menos plata para salud que este año”. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, expresó: “A veces uno con menos recursos hace más” . Ante estas palabras, Sichel respondió: “Si el consejo es que hagamos más con menos, yo diría mejor que lo haga el gobierno y que corte ministerios, que achique presupuestos, pero nosotros no vamos a dejar de hacer lo que tenemos que hacer porque estamos en la calle todo el día y tengo que atender a la gente que llega al Cesfam, darle educación a los niños y ayudar a alguien que se queda sin pega”. Sichel criticó la idea de ahorrar en gasto social y sugirió que “si fusionara ministerios, ahorraría mucho más que recortando los gastos en salud”. El alcalde planteó la teoría de que recortar programas sociales en lugar de disminuir ministerios es una decisión política conveniente pero no necesariamente eficiente. Según él, “siempre es más fácil cortar programas sociales porque no pagas ni un costo político”. “Cuando tú tienes que achicar ministerios, el costo político es más grande porque hay un partido que queda infeliz porque tiene un ministro menos; hay funcionarios y asesores que desaparecen; hay seremis que no se nombran y, por lo tanto, el costo acá lo paga Moya; se diluye entre muchos millones de chilenos. Y cuando se reducen cargos políticos, lo pagan los partidos”, concluyó Sichel. Fuente: Publimetro
La Municipalidad de Ñuñoa ha tomado la decisión definitiva de revertir el cambio de nombre de la calle República de Israel, luego de un exhaustivo proceso que incluyó revisión administrativa, análisis jurídico y participación ciudadana. De esta manera, se ha confirmado que la vía mantendrá su denominación actual, la cual ha estado en vigor desde 1959. La controversia se originó en diciembre de 2024, cuando el concejo municipal aprobó, con siete votos a favor y uno en contra, restituir el nombre original de la calle, Nueva Ñuñoa, que había sido cambiado en 1959 mediante la Ley 13.316. Sin embargo, esta decisión generó debate y fue posteriormente suspendida, dando lugar a una consulta a la Contraloría para clarificar la legalidad del proceso. Según informó La Tercera, el alcalde Sebastián Sichel expresó su desacuerdo inicial con la medida, argumentando que no se había considerado la opinión de los vecinos directamente afectados. En consecuencia, se llevó a cabo un proceso consultivo con los residentes de la avenida en mayo del año pasado. Un total de 132 vecinos participaron en este proceso, donde un 73,48% (97 personas) se mostró en contra del cambio de nombre, mientras que un 21,97% (29 personas) lo respaldó. Estos resultados fueron determinantes para la resolución final adoptada por el municipio. Desde la administración comunal actual se destacó que esta decisión refleja el compromiso de respetar la voluntad de la comunidad, especialmente en asuntos que afectan directamente la vida diaria de los barrios. Se subrayó que las transformaciones urbanas deben ser construidas con la participación activa de los vecinos. El alcalde Sichel enfatizó que explotar conflictos externos para politizar la vida de los vecinos no tiene sentido y agregó: Escuchamos la voz de quienes viven ahí y que son quienes sufren el impacto, y no lo querían. Finalmente, el municipio reafirmó su compromiso con una gestión basada en la participación ciudadana, el respeto y la certeza jurídica, priorizando siempre el bienestar de sus habitantes en las decisiones locales. Fuente: Publimetro