La Dirección Nacional de Gendarmería de Chile ha dado a conocer el inicio del proceso de traslado de 32 personas privadas de libertad desde el Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina 1 hacia el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Tiltil, infraestructura conocida históricamente como el ex penal Punta Peuco. El operativo de poblamiento de las nuevas plazas habilitadas comenzó a ejecutarse este lunes 20 de julio, e incluye a internos provenientes de Colina 1 así como de otros recintos penitenciarios del país. En su gran mayoría, el grupo está compuesto por adultos mayores y exagentes condenados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar. A través de un comunicado oficial, la institución armada explicó que el movimiento responde a la “gestión permanente que desarrolla para optimizar la administración del sistema penitenciario”, amparándose en criterios técnicos de seguridad, infraestructura, habitabilidad y descongestión operativa. Sin embargo, la medida anunciada por Gendarmería ha generado reacciones. El abogado Maximiliano Murath, representante de varios internos trasladados, criticó el operativo calificándolo como “insuficiente” y cuestionando la logística aplicada en el penal de origen. En palabras del jurista: “Es cierto que ayuda a ir reduciendo el hacinamiento que hay en Colina (...) Pero no ha terminado por reducir totalmente el hacinamiento. Siguen habiendo internos en muy malas condiciones de habitabilidad. Increíblemente, no se trasladó a la gente que estaba durmiendo en los pasillos, sino que se trasladó a gente por orden alfabético que tenía piezas. Fue un desorden que no estuvo a la altura del trabajo correcto de Gendarmería”. Además, Murath hizo un llamado directo al Presidente José Antonio Kast y a las autoridades del Ministerio de Justicia para considerar la concesión de beneficios de salida o indultos por razones humanitarias: “Le pedimos al Presidente Kast y a todas las autoridades que trabajen para poder, de alguna manera, deshacinar o enviar a la casa a aquellos que están hoy día en una situación de salud terminal. Mediante la herramienta del indulto, sería bueno que la ocuparan para empezar a deshacinar y mejorar las condiciones de habitabilidad de los mayores de 80 años”, concluyó. Para más información sobre este tema, puedes acceder al siguiente enlace: Paso decisivo en el Congreso: Cámara despacha la Megarreforma pero la envía a comisión mixta por exención de contribuciones Fuente: Publimetro
Un inusual intento de fuga fue frustrado al interior del Complejo Penitenciario Biobío, conocido como cárcel El Manzano, en Concepción, luego de que funcionarios de Gendarmería detectaran una intervención en una de las celdas que buscaba facilitar el escape de tres internos. El hecho quedó al descubierto gracias a labores de inteligencia desarrolladas por la Oficina de Seguridad Interna del recinto, que permitió identificar anomalías en la infraestructura antes de que los reclusos lograran concretar la huida. De acuerdo con los antecedentes preliminares, los internos habrían trabajado durante un período indeterminado para debilitar uno de los barrotes de su celda. El objetivo era generar una abertura que les permitiera abandonar el módulo sin ser detectados. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los investigadores fue la forma en que los reos intentaron ocultar las modificaciones realizadas. Para evitar que el daño fuera descubierto durante las rondas de vigilancia, cubrieron la zona intervenida utilizando papel picado, pintura y migas de pan, elementos que buscaban disimular las alteraciones en la estructura metálica. Pese a la maniobra, personal especializado logró advertir irregularidades en el sector y activó de inmediato los protocolos de seguridad del establecimiento penal. El director regional de Gendarmería en Biobío, coronel Héctor Inostroza, explicó que la detección del plan fue posible gracias a información reservada y al trabajo coordinado de los equipos de seguridad. Según detalló, el procedimiento permitió constatar daños en la celda e impedir una eventual vulneración de las medidas de resguardo del recinto, según consignó T13. Tras el hallazgo, los tres internos involucrados fueron trasladados a módulos de máxima seguridad, donde permanecerán bajo un régimen de vigilancia reforzada mientras avanzan las investigaciones internas. Además, Gendarmería realizó allanamientos y registros extraordinarios en los sectores donde permanecían los reclusos. Durante estas diligencias se incautaron diversos elementos prohibidos cuya procedencia y utilización están siendo analizadas. Hasta el momento, las autoridades no han revelado la identidad de los involucrados ni los delitos por los que cumplen condena. Paralelamente, se inició una investigación administrativa para determinar cómo los internos lograron intervenir la estructura de la celda y si existieron otras personas involucradas en la planificación del intento de fuga. Fuente: Publimetro
La Dirección Nacional de Gendarmería de Chile ha dado a conocer el inicio del proceso de traslado de 32 personas privadas de libertad desde el Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina 1 hacia el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Tiltil, infraestructura conocida históricamente como el ex penal Punta Peuco. El operativo de poblamiento de las nuevas plazas habilitadas comenzó a ejecutarse este lunes 20 de julio, e incluye a internos provenientes de Colina 1 así como de otros recintos penitenciarios del país. En su gran mayoría, el grupo está compuesto por adultos mayores y exagentes condenados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar. A través de un comunicado oficial, la institución armada explicó que el movimiento responde a la “gestión permanente que desarrolla para optimizar la administración del sistema penitenciario”, amparándose en criterios técnicos de seguridad, infraestructura, habitabilidad y descongestión operativa. Sin embargo, la medida anunciada por Gendarmería ha generado reacciones. El abogado Maximiliano Murath, representante de varios internos trasladados, criticó el operativo calificándolo como “insuficiente” y cuestionando la logística aplicada en el penal de origen. En palabras del jurista: “Es cierto que ayuda a ir reduciendo el hacinamiento que hay en Colina (...) Pero no ha terminado por reducir totalmente el hacinamiento. Siguen habiendo internos en muy malas condiciones de habitabilidad. Increíblemente, no se trasladó a la gente que estaba durmiendo en los pasillos, sino que se trasladó a gente por orden alfabético que tenía piezas. Fue un desorden que no estuvo a la altura del trabajo correcto de Gendarmería”. Además, Murath hizo un llamado directo al Presidente José Antonio Kast y a las autoridades del Ministerio de Justicia para considerar la concesión de beneficios de salida o indultos por razones humanitarias: “Le pedimos al Presidente Kast y a todas las autoridades que trabajen para poder, de alguna manera, deshacinar o enviar a la casa a aquellos que están hoy día en una situación de salud terminal. Mediante la herramienta del indulto, sería bueno que la ocuparan para empezar a deshacinar y mejorar las condiciones de habitabilidad de los mayores de 80 años”, concluyó. Para más información sobre este tema, puedes acceder al siguiente enlace: Paso decisivo en el Congreso: Cámara despacha la Megarreforma pero la envía a comisión mixta por exención de contribuciones Fuente: Publimetro
Un inusual intento de fuga fue frustrado al interior del Complejo Penitenciario Biobío, conocido como cárcel El Manzano, en Concepción, luego de que funcionarios de Gendarmería detectaran una intervención en una de las celdas que buscaba facilitar el escape de tres internos. El hecho quedó al descubierto gracias a labores de inteligencia desarrolladas por la Oficina de Seguridad Interna del recinto, que permitió identificar anomalías en la infraestructura antes de que los reclusos lograran concretar la huida. De acuerdo con los antecedentes preliminares, los internos habrían trabajado durante un período indeterminado para debilitar uno de los barrotes de su celda. El objetivo era generar una abertura que les permitiera abandonar el módulo sin ser detectados. Sin embargo, lo que más llamó la atención de los investigadores fue la forma en que los reos intentaron ocultar las modificaciones realizadas. Para evitar que el daño fuera descubierto durante las rondas de vigilancia, cubrieron la zona intervenida utilizando papel picado, pintura y migas de pan, elementos que buscaban disimular las alteraciones en la estructura metálica. Pese a la maniobra, personal especializado logró advertir irregularidades en el sector y activó de inmediato los protocolos de seguridad del establecimiento penal. El director regional de Gendarmería en Biobío, coronel Héctor Inostroza, explicó que la detección del plan fue posible gracias a información reservada y al trabajo coordinado de los equipos de seguridad. Según detalló, el procedimiento permitió constatar daños en la celda e impedir una eventual vulneración de las medidas de resguardo del recinto, según consignó T13. Tras el hallazgo, los tres internos involucrados fueron trasladados a módulos de máxima seguridad, donde permanecerán bajo un régimen de vigilancia reforzada mientras avanzan las investigaciones internas. Además, Gendarmería realizó allanamientos y registros extraordinarios en los sectores donde permanecían los reclusos. Durante estas diligencias se incautaron diversos elementos prohibidos cuya procedencia y utilización están siendo analizadas. Hasta el momento, las autoridades no han revelado la identidad de los involucrados ni los delitos por los que cumplen condena. Paralelamente, se inició una investigación administrativa para determinar cómo los internos lograron intervenir la estructura de la celda y si existieron otras personas involucradas en la planificación del intento de fuga. Fuente: Publimetro