El exdiputado Joaquín Lavín León recibió por primera vez la visita de su esposa, Cathy Barriga, y de su padre, Joaquín Lavín, en el anexo penitenciario Capitán Yáber, donde se encuentra recluido desde el pasado viernes en prisión preventiva. La visita tuvo lugar este miércoles y se extendió por varias horas, en medio del complejo escenario judicial que enfrenta el exparlamentario. Cathy Barriga llegó al recinto penitenciario cerca de las 13:40 horas y permaneció allí hasta el cierre del horario de visitas. Al salir, evitó profundizar en la investigación que afecta a su esposo y simplemente comentó brevemente que “está bien”. Además, sorprendió a los periodistas presentes al repartir chocolates antes de retirarse. Joaquín Lavín padre, por su parte, ofreció declaraciones más extensas. El exalcalde explicó que acudió al penal principalmente para verificar el estado anímico y de salud de su hijo, asegurando que lo encontró en buenas condiciones a pesar del momento complicado que atraviesa. “Dentro de todo, lo encontré que estaba tranquilo, esperanzado en lo que pueda pasar. Lo vi bien y me pidió que agradeciera las muestras de cariño que nos han llegado”, afirmó. Lavín también abordó el impacto mediático del caso y reconoció que la familia ha optado por mantenerse alejada de la exposición pública mientras avanza el proceso judicial. “Nosotros preferimos no ver televisión, no leer diarios, nada”, señaló escuetamente. En paralelo, la defensa de Lavín León continúa realizando gestiones para revertir la medida cautelar. Su abogado, Cristián Bonacic, presentó un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones, argumentando que la prisión preventiva decretada sería “arbitraria e ilegal”. Según Bonacic, durante la formalización se habrían incorporado delitos que no estaban contemplados originalmente cuando el exdiputado fue desaforado, lo que —según la defensa— afectaría la legalidad de la resolución. La Corte ya declaró admisible el recurso y deberá resolver en los próximos días si mantiene la prisión preventiva o si reemplaza la medida por otras cautelares menos gravosas, como arresto domiciliario total o nocturno. Fuente: Publimetro
El Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, una de las cárceles federales más cuestionadas de Estados Unidos, se ha convertido en el nuevo destino del gobernante venezolano Nicolás Maduro, luego de ser capturado por fuerzas estadounidenses en una operación militar inédita en América Latina. El recinto, descrito por abogados y autoridades como un lugar con condiciones “inhumanas”, alberga actualmente al líder chavista mientras enfrenta graves cargos por narcotráfico y narcoterrorismo ante la justicia norteamericana. Tras su detención en Caracas, Maduro fue trasladado en una compleja operación logística que incluyó su paso por el buque USS Iwo Jima, la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, y finalmente un vuelo hacia Nueva York. A su llegada a la llamada “Gran Manzana”, fue visto esposado, escoltado por agentes antinarcóticos y vistiendo ropa informal, en uno de los primeros registros audiovisuales difundidos del operativo. Antes de ingresar a prisión, el exmandatario fue llevado a dependencias de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Posteriormente, fue recluido en una celda del MDC de Brooklyn, centro donde también permanece detenida su esposa, Cilia Flores, según confirmaron fuentes judiciales. El MDC de Brooklyn es una imponente estructura de concreto y acero, de varios pisos de altura, ubicada cerca del puerto de Nueva York y a pocos kilómetros de emblemáticos puntos turísticos como Central Park y la Quinta Avenida. Inaugurado a comienzos de la década de 1990, el recinto fue construido para aliviar el hacinamiento carcelario de la ciudad, reutilizando terrenos donde antes operaban bodegas vinculadas al comercio marítimo. Su función principal es albergar a imputados que esperan juicio en tribunales federales de Manhattan y Brooklyn, aunque también recibe a condenados con sentencias cortas. Tras el cierre de la cárcel federal de Manhattan en 2021, luego del polémico suicidio de Jeffrey Epstein, el MDC quedó como la única instalación federal activa en Nueva York. El complejo está estratégicamente ubicado junto a tribunales y fiscalías federales, conectados mediante pasillos internos que permiten el traslado de reclusos sin exposición pública. En su perímetro destacan cámaras de alta seguridad y barricadas de acero, con vigilancia reforzada tras el ingreso de Maduro. Pese a contar con áreas deportivas, unidades médicas y una biblioteca, las denuncias sobre el estado del MDC son recurrentes. Construido para albergar a cerca de 1.000 personas, llegó a tener más de 1.600 internos en 2019. Actualmente, mantiene una población superior a los 1.300 reclusos, mientras opera con poco más de la mitad de su dotación de funcionarios. Esta combinación ha derivado en episodios frecuentes de violencia, falta de atención médica, problemas de higiene e incluso fallas estructurales. Uno de los episodios más graves ocurrió en 2019, cuando una falla eléctrica dejó sin calefacción a los internos durante varios días en pleno invierno, según consignó la BBC. La entonces fiscal general de Nueva York, Letitia James, calificó las condiciones del recinto como “inaceptables e inhumanas”, señalando que la privación de libertad no debe implicar la negación de derechos fundamentales. Abogados defensores han sido aún más duros. El penal ha sido descrito como “el infierno en la Tierra”, en medio de denuncias por alimentos en mal estado, presencia de gusanos y graves deficiencias sanitarias. Entre 2021 y 2024, al menos cuatro internos se habrían quitado la vida en el recinto. A pesar de su mala reputación, el MDC de Brooklyn ha sido utilizado históricamente para recluir a prisioneros de alto perfil. Antes que Maduro, por sus celdas pasaron figuras como el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, el exsecretario de Seguridad mexicano Genaro García Luna y los narcotraficantes Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada. También han estado recluidos personajes como Ghislaine Maxwell, Sam Bankman-Fried, Michael Cohen e incluso artistas como Sean “Diddy” Combs. Quien también se encuentra recluido en MDC es el asesino del ejecutivo de United Healthcare, Brian Thompson, Luigi Mangione. Hoy, el recinto suma a Nicolás Maduro a su lista de internos célebres, en medio de un proceso judicial que podría marcar un hito político y judicial a nivel internacional. Fuente: Publimetro
El exdiputado Joaquín Lavín León recibió por primera vez la visita de su esposa, Cathy Barriga, y de su padre, Joaquín Lavín, en el anexo penitenciario Capitán Yáber, donde se encuentra recluido desde el pasado viernes en prisión preventiva. La visita tuvo lugar este miércoles y se extendió por varias horas, en medio del complejo escenario judicial que enfrenta el exparlamentario. Cathy Barriga llegó al recinto penitenciario cerca de las 13:40 horas y permaneció allí hasta el cierre del horario de visitas. Al salir, evitó profundizar en la investigación que afecta a su esposo y simplemente comentó brevemente que “está bien”. Además, sorprendió a los periodistas presentes al repartir chocolates antes de retirarse. Joaquín Lavín padre, por su parte, ofreció declaraciones más extensas. El exalcalde explicó que acudió al penal principalmente para verificar el estado anímico y de salud de su hijo, asegurando que lo encontró en buenas condiciones a pesar del momento complicado que atraviesa. “Dentro de todo, lo encontré que estaba tranquilo, esperanzado en lo que pueda pasar. Lo vi bien y me pidió que agradeciera las muestras de cariño que nos han llegado”, afirmó. Lavín también abordó el impacto mediático del caso y reconoció que la familia ha optado por mantenerse alejada de la exposición pública mientras avanza el proceso judicial. “Nosotros preferimos no ver televisión, no leer diarios, nada”, señaló escuetamente. En paralelo, la defensa de Lavín León continúa realizando gestiones para revertir la medida cautelar. Su abogado, Cristián Bonacic, presentó un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones, argumentando que la prisión preventiva decretada sería “arbitraria e ilegal”. Según Bonacic, durante la formalización se habrían incorporado delitos que no estaban contemplados originalmente cuando el exdiputado fue desaforado, lo que —según la defensa— afectaría la legalidad de la resolución. La Corte ya declaró admisible el recurso y deberá resolver en los próximos días si mantiene la prisión preventiva o si reemplaza la medida por otras cautelares menos gravosas, como arresto domiciliario total o nocturno. Fuente: Publimetro
El Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, una de las cárceles federales más cuestionadas de Estados Unidos, se ha convertido en el nuevo destino del gobernante venezolano Nicolás Maduro, luego de ser capturado por fuerzas estadounidenses en una operación militar inédita en América Latina. El recinto, descrito por abogados y autoridades como un lugar con condiciones “inhumanas”, alberga actualmente al líder chavista mientras enfrenta graves cargos por narcotráfico y narcoterrorismo ante la justicia norteamericana. Tras su detención en Caracas, Maduro fue trasladado en una compleja operación logística que incluyó su paso por el buque USS Iwo Jima, la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, y finalmente un vuelo hacia Nueva York. A su llegada a la llamada “Gran Manzana”, fue visto esposado, escoltado por agentes antinarcóticos y vistiendo ropa informal, en uno de los primeros registros audiovisuales difundidos del operativo. Antes de ingresar a prisión, el exmandatario fue llevado a dependencias de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Posteriormente, fue recluido en una celda del MDC de Brooklyn, centro donde también permanece detenida su esposa, Cilia Flores, según confirmaron fuentes judiciales. El MDC de Brooklyn es una imponente estructura de concreto y acero, de varios pisos de altura, ubicada cerca del puerto de Nueva York y a pocos kilómetros de emblemáticos puntos turísticos como Central Park y la Quinta Avenida. Inaugurado a comienzos de la década de 1990, el recinto fue construido para aliviar el hacinamiento carcelario de la ciudad, reutilizando terrenos donde antes operaban bodegas vinculadas al comercio marítimo. Su función principal es albergar a imputados que esperan juicio en tribunales federales de Manhattan y Brooklyn, aunque también recibe a condenados con sentencias cortas. Tras el cierre de la cárcel federal de Manhattan en 2021, luego del polémico suicidio de Jeffrey Epstein, el MDC quedó como la única instalación federal activa en Nueva York. El complejo está estratégicamente ubicado junto a tribunales y fiscalías federales, conectados mediante pasillos internos que permiten el traslado de reclusos sin exposición pública. En su perímetro destacan cámaras de alta seguridad y barricadas de acero, con vigilancia reforzada tras el ingreso de Maduro. Pese a contar con áreas deportivas, unidades médicas y una biblioteca, las denuncias sobre el estado del MDC son recurrentes. Construido para albergar a cerca de 1.000 personas, llegó a tener más de 1.600 internos en 2019. Actualmente, mantiene una población superior a los 1.300 reclusos, mientras opera con poco más de la mitad de su dotación de funcionarios. Esta combinación ha derivado en episodios frecuentes de violencia, falta de atención médica, problemas de higiene e incluso fallas estructurales. Uno de los episodios más graves ocurrió en 2019, cuando una falla eléctrica dejó sin calefacción a los internos durante varios días en pleno invierno, según consignó la BBC. La entonces fiscal general de Nueva York, Letitia James, calificó las condiciones del recinto como “inaceptables e inhumanas”, señalando que la privación de libertad no debe implicar la negación de derechos fundamentales. Abogados defensores han sido aún más duros. El penal ha sido descrito como “el infierno en la Tierra”, en medio de denuncias por alimentos en mal estado, presencia de gusanos y graves deficiencias sanitarias. Entre 2021 y 2024, al menos cuatro internos se habrían quitado la vida en el recinto. A pesar de su mala reputación, el MDC de Brooklyn ha sido utilizado históricamente para recluir a prisioneros de alto perfil. Antes que Maduro, por sus celdas pasaron figuras como el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, el exsecretario de Seguridad mexicano Genaro García Luna y los narcotraficantes Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada. También han estado recluidos personajes como Ghislaine Maxwell, Sam Bankman-Fried, Michael Cohen e incluso artistas como Sean “Diddy” Combs. Quien también se encuentra recluido en MDC es el asesino del ejecutivo de United Healthcare, Brian Thompson, Luigi Mangione. Hoy, el recinto suma a Nicolás Maduro a su lista de internos célebres, en medio de un proceso judicial que podría marcar un hito político y judicial a nivel internacional. Fuente: Publimetro