El debate en torno a la reforma previsional sigue sumando antecedentes. Un nuevo análisis de proyecciones de Lascar Wealth Management revela que, si bien el nuevo sistema mejorará las pensiones futuras, aún existiría una brecha relevante respecto de lo necesario para sostener el nivel de vida en la jubilación. Según el estudio, una persona que comienza su vida laboral a los 25 años podría aumentar su tasa de reemplazo, es decir, el porcentaje del sueldo que recibirá como pensión, desde un 34,4% en el sistema anterior a cerca de un 53% con la reforma vigente. Este incremento se debe principalmente al aumento en la cotización con cargo al empleador, que tendrá un impacto más significativo en trabajadores jóvenes que logren capturar toda la progresividad del nuevo esquema. Sin embargo, desde la firma advierten que este avance no es suficiente para garantizar estabilidad financiera en la vejez. “Estamos hablando de un escenario favorable, donde una persona cotiza de manera continua durante 40 años y captura completamente los beneficios de la reforma. Aun así, una tasa de reemplazo de 53% sigue siendo insuficiente para sostener el estándar de vida en la jubilación”, explica Bernardita Infante, consultora previsional asociada de Alfredo Cruz. Incluso incorporando beneficios adicionales, como bonos por años cotizados o diferencias en expectativa de vida, las proyecciones podrían elevar la tasa de reemplazo a un rango entre 55% y 60%, todavía por debajo del 70% recomendado como referencia para mantener el nivel de ingresos en la etapa activa. Uno de los principales riesgos detectados por el análisis es que la mejora en las pensiones obligatorias genere una falsa sensación de seguridad y desincentive el ahorro previsional voluntario. “Una persona joven podría asumir que con la reforma ya está cubierta y dejar de ahorrar de manera adicional. Esa interpretación sería equivocada, porque la reforma mejora el punto de partida, pero no reemplaza la necesidad de planificar”, advierte Infante. En esa línea, el Ahorro Previsional Voluntario (APV) sigue siendo una herramienta clave para complementar la pensión, acceder a beneficios tributarios y cerrar la brecha hacia una jubilación más sólida. Lascar Wealth Management concluye que la reforma representa un avance relevante al fortalecer las cotizaciones obligatorias, pero no resuelve por completo el desafío previsional. La principal conclusión es que el nuevo sistema eleva el piso de las pensiones, pero la calidad de la jubilación seguirá dependiendo de decisiones individuales como el ahorro, la inversión y la planificación financiera a lo largo de la vida laboral. En un escenario de mayor expectativa de vida y cambios demográficos, los expertos coinciden en que la clave no estará solo en el sistema, sino también en la capacidad de las personas para anticiparse y construir una estrategia previsional a largo plazo. Fuente: Publimetro
El debate en torno a la reforma previsional sigue sumando antecedentes. Un nuevo análisis de proyecciones de Lascar Wealth Management revela que, si bien el nuevo sistema mejorará las pensiones futuras, aún existiría una brecha relevante respecto de lo necesario para sostener el nivel de vida en la jubilación. Según el estudio, una persona que comienza su vida laboral a los 25 años podría aumentar su tasa de reemplazo, es decir, el porcentaje del sueldo que recibirá como pensión, desde un 34,4% en el sistema anterior a cerca de un 53% con la reforma vigente. Este incremento se debe principalmente al aumento en la cotización con cargo al empleador, que tendrá un impacto más significativo en trabajadores jóvenes que logren capturar toda la progresividad del nuevo esquema. Sin embargo, desde la firma advierten que este avance no es suficiente para garantizar estabilidad financiera en la vejez. “Estamos hablando de un escenario favorable, donde una persona cotiza de manera continua durante 40 años y captura completamente los beneficios de la reforma. Aun así, una tasa de reemplazo de 53% sigue siendo insuficiente para sostener el estándar de vida en la jubilación”, explica Bernardita Infante, consultora previsional asociada de Alfredo Cruz. Incluso incorporando beneficios adicionales, como bonos por años cotizados o diferencias en expectativa de vida, las proyecciones podrían elevar la tasa de reemplazo a un rango entre 55% y 60%, todavía por debajo del 70% recomendado como referencia para mantener el nivel de ingresos en la etapa activa. Uno de los principales riesgos detectados por el análisis es que la mejora en las pensiones obligatorias genere una falsa sensación de seguridad y desincentive el ahorro previsional voluntario. “Una persona joven podría asumir que con la reforma ya está cubierta y dejar de ahorrar de manera adicional. Esa interpretación sería equivocada, porque la reforma mejora el punto de partida, pero no reemplaza la necesidad de planificar”, advierte Infante. En esa línea, el Ahorro Previsional Voluntario (APV) sigue siendo una herramienta clave para complementar la pensión, acceder a beneficios tributarios y cerrar la brecha hacia una jubilación más sólida. Lascar Wealth Management concluye que la reforma representa un avance relevante al fortalecer las cotizaciones obligatorias, pero no resuelve por completo el desafío previsional. La principal conclusión es que el nuevo sistema eleva el piso de las pensiones, pero la calidad de la jubilación seguirá dependiendo de decisiones individuales como el ahorro, la inversión y la planificación financiera a lo largo de la vida laboral. En un escenario de mayor expectativa de vida y cambios demográficos, los expertos coinciden en que la clave no estará solo en el sistema, sino también en la capacidad de las personas para anticiparse y construir una estrategia previsional a largo plazo. Fuente: Publimetro