El Partido de la Gente (PDG) enfrenta su primera gran controversia después de la consulta digital que determinó su postura ante la segunda vuelta presidencial: voto nulo o en blanco. El anuncio del resultado, con un contundente 78%, fue descrito por el presidente del partido, Rodrigo Vattuone, como reflejo de mucha participación. Sin embargo, un detalle crucial ha desatado la polémica: nadie conoce la cantidad real de votantes. La diputada electa Pamela Jiles fue la primera en exigir transparencia. Para ella, es fundamental que se aclare el número de militantes que participaron, especialmente en un partido que ha destacado por escuchar a las bases. A pesar de esto, la respuesta de Vattuone fue tajante y avivó aún más el debate: Las decisiones estratégicas las tomo yo con la directiva nacional, dijo en una entrevista radial, reafirmando que no revelará la cifra a pesar de contar con un padrón de 38 mil militantes habilitados. El PDG fue un actor clave en la primera vuelta y sus votos podrían ser determinantes en la elección. Por esta razón, la consulta interna generó grandes expectativas. Sin embargo, al proporcionar únicamente porcentajes y omitir el número total de participantes, el partido ha sembrado dudas sobre la legitimidad del proceso. Para Jiles y otros miembros del partido, esta falta de transparencia socava el mensaje democrático que el PDG intenta proyectar. Por otro lado, desde la directiva se argumenta que mantener reserva busca evitarmalinterpretaciones de analistas. Vattuone defendió que no hubo poca participación y afirmó que fue más representativo que cualquier encuesta de opinión. Además, criticó a aquellos partidos que respaldaron candidatos sin consultar a sus militantes. Este enfrentamiento plantea una interrogante fundamental: ¿es esta reserva una estrategia para control interno o un mecanismo legítimo para proteger la consulta? El debate gira en torno al modelo de liderazgo: una dirección fuerte que decide qué información mostrar y cuál no, frente a una base que reclama acceso a datos considerados esenciales para validar decisiones colectivas. Esta disputa surge en un momento en el que el PDG busca posicionarse como un actor independiente en medio de la polarización electoral, pero las tensiones internas amenazan con socavar su narrativa. Si la consulta fue representativa o simbólica, solo la directiva lo sabe, y esa ambigüedad podría tener repercusiones políticas. Hasta ahora, la cifra sigue siendo un secreto bien guardado. El PDG ha revelado porcentajes, pero no ha proporcionado datos sobre la participación real. Esta decisión no ha cerrado el debate, sino que ha abierto una brecha sobre cómo el partido gestiona sus procesos democráticos. Fuente: Publimetro
El Partido de la Gente (PDG) ha oficializado su postura para la segunda vuelta electoral del 14 de diciembre, tras una consulta online realizada entre sus militantes el domingo. La decisión es clara: votar “Nulo o Blanco”. De un total de tres opciones —Kast, Jara o anular—, la propuesta de boleta nula obtuvo un respaldo mayoritario, con un 78 % de los votos. En contraste, Kast tuvo un 20% de respaldo, mientras que Jara solo un 2%. “De acuerdo con esta votación, y respetando plenamente la voz de nuestros militantes, el PDG adopta como posición oficial para la segunda vuelta la opción Nulo o Blanco. Este resultado refleja el descontento legítimo de nuestras bases con las alternativas que estarán en el próximo balotaje ”, señala el comunicado emitido por la colectividad. Esta definición marca un cambio significativo respecto a elecciones anteriores. En 2021, el partido había respaldado a Kast, lo que generó fuerte rechazo entre sus bases. Sin embargo, ahora el PDG se mantiene firme en su decisión: “trabajando con humildad y convicción”, a pesar de haber sido excluidos de distintos espacios y ninguneados por las encuestas. En los días previos, Franco Parisi, excandidato presidencial del PDG, adelantó que según un sondeo interno, “más del 75 %” de sus electores se inclinaría por votar nulo o en blanco. Además, una figura destacada del partido, la diputada Pamela Jiles, fue la primera en abogar públicamente por esta opción, argumentando que el PDG no se identifica “ni con la oligarquía derecha ni con la oligarquía izquierda”. Fuentes: La Tercera Fuente: Publimetro
El Partido de la Gente (PDG) enfrenta su primera gran controversia después de la consulta digital que determinó su postura ante la segunda vuelta presidencial: voto nulo o en blanco. El anuncio del resultado, con un contundente 78%, fue descrito por el presidente del partido, Rodrigo Vattuone, como reflejo de mucha participación. Sin embargo, un detalle crucial ha desatado la polémica: nadie conoce la cantidad real de votantes. La diputada electa Pamela Jiles fue la primera en exigir transparencia. Para ella, es fundamental que se aclare el número de militantes que participaron, especialmente en un partido que ha destacado por escuchar a las bases. A pesar de esto, la respuesta de Vattuone fue tajante y avivó aún más el debate: Las decisiones estratégicas las tomo yo con la directiva nacional, dijo en una entrevista radial, reafirmando que no revelará la cifra a pesar de contar con un padrón de 38 mil militantes habilitados. El PDG fue un actor clave en la primera vuelta y sus votos podrían ser determinantes en la elección. Por esta razón, la consulta interna generó grandes expectativas. Sin embargo, al proporcionar únicamente porcentajes y omitir el número total de participantes, el partido ha sembrado dudas sobre la legitimidad del proceso. Para Jiles y otros miembros del partido, esta falta de transparencia socava el mensaje democrático que el PDG intenta proyectar. Por otro lado, desde la directiva se argumenta que mantener reserva busca evitarmalinterpretaciones de analistas. Vattuone defendió que no hubo poca participación y afirmó que fue más representativo que cualquier encuesta de opinión. Además, criticó a aquellos partidos que respaldaron candidatos sin consultar a sus militantes. Este enfrentamiento plantea una interrogante fundamental: ¿es esta reserva una estrategia para control interno o un mecanismo legítimo para proteger la consulta? El debate gira en torno al modelo de liderazgo: una dirección fuerte que decide qué información mostrar y cuál no, frente a una base que reclama acceso a datos considerados esenciales para validar decisiones colectivas. Esta disputa surge en un momento en el que el PDG busca posicionarse como un actor independiente en medio de la polarización electoral, pero las tensiones internas amenazan con socavar su narrativa. Si la consulta fue representativa o simbólica, solo la directiva lo sabe, y esa ambigüedad podría tener repercusiones políticas. Hasta ahora, la cifra sigue siendo un secreto bien guardado. El PDG ha revelado porcentajes, pero no ha proporcionado datos sobre la participación real. Esta decisión no ha cerrado el debate, sino que ha abierto una brecha sobre cómo el partido gestiona sus procesos democráticos. Fuente: Publimetro
El Partido de la Gente (PDG) ha oficializado su postura para la segunda vuelta electoral del 14 de diciembre, tras una consulta online realizada entre sus militantes el domingo. La decisión es clara: votar “Nulo o Blanco”. De un total de tres opciones —Kast, Jara o anular—, la propuesta de boleta nula obtuvo un respaldo mayoritario, con un 78 % de los votos. En contraste, Kast tuvo un 20% de respaldo, mientras que Jara solo un 2%. “De acuerdo con esta votación, y respetando plenamente la voz de nuestros militantes, el PDG adopta como posición oficial para la segunda vuelta la opción Nulo o Blanco. Este resultado refleja el descontento legítimo de nuestras bases con las alternativas que estarán en el próximo balotaje ”, señala el comunicado emitido por la colectividad. Esta definición marca un cambio significativo respecto a elecciones anteriores. En 2021, el partido había respaldado a Kast, lo que generó fuerte rechazo entre sus bases. Sin embargo, ahora el PDG se mantiene firme en su decisión: “trabajando con humildad y convicción”, a pesar de haber sido excluidos de distintos espacios y ninguneados por las encuestas. En los días previos, Franco Parisi, excandidato presidencial del PDG, adelantó que según un sondeo interno, “más del 75 %” de sus electores se inclinaría por votar nulo o en blanco. Además, una figura destacada del partido, la diputada Pamela Jiles, fue la primera en abogar públicamente por esta opción, argumentando que el PDG no se identifica “ni con la oligarquía derecha ni con la oligarquía izquierda”. Fuentes: La Tercera Fuente: Publimetro