Un desesperado llamado ha realizado Ramón Muñoz, padre del niño chileno de seis años que falleció tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia el pasado lunes 10 de agosto. El hombre busca reunir los recursos necesarios para viajar hasta ese país y poder despedir a su hijo, Jesús Adrián Muñoz Quinceno. El menor se encontraba en Cali junto a su madre y la familia materna, luego de que ambos viajaran desde Chile en búsqueda de mejores oportunidades económicas. Al momento del sismo, Jesús Adrián estaba en su establecimiento educacional, recinto que sufrió graves daños producto del movimiento telúrico. Según relató la familia a T13, la madre del niño aún no ha podido recibir su cuerpo debido a que las autoridades colombianas requieren confirmar su identidad y nacionalidad. Al tratarse de un ciudadano chileno, se habría solicitado la realización de un examen de ADN o la presencia de su padre para agilizar el proceso de entrega. En conversación con el citado medio, Ramón Muñoz explicó que su presencia en Colombia permitiría acelerar los trámites. “Como no lo identifican como colombiano, es chileno, no quieren entregar el cuerpo. Estaría demorándose entre 100 a 150 días la entrega del cuerpo. Al hacerme presente, lo entregarían de inmediato porque soy el papá”, señaló. Ante esta situación, el padre ha pedido ayuda para poder costear el viaje. “Quiero pedirle ayuda a la gente, que se ponga la mano en el corazón, para poder llegar donde mi guagüita y poder retirarlo y despedirlo. Lo único que quiero es llegar allá donde él”, expresó visiblemente afectado. Ramón explicó que la separación de la familia se produjo debido a las dificultades económicas que atravesaban en Chile. Su pareja decidió viajar a Colombia junto a Jesús Adrián para buscar trabajo y mejores condiciones de vida. La mujer comenzó a trabajar en una pastelería y el niño ingresó a un establecimiento educacional, mientras contaban con el apoyo de sus familiares. “En ese tiempo estaba malo el trabajo y tuvimos que tomar la decisión de separarnos por un tiempo para poder volver a juntarnos y tirar para arriba, pero no alcanzamos”, relató. El padre recordó además una conversación que mantenía frecuentemente con su hijo y que hoy adquiere un significado especialmente doloroso. Según contó, el pequeño guardaba dinero en una alcancía con la esperanza de reunir lo suficiente para que su padre pudiera viajar a verlo. “Mi hijo juntaba platita en una alcancía y me decía todos los días ‘papito toda la platita que estoy juntando es para comprarte el pasaje para que estés conmigo, porque yo te necesito’”, recordó. Sobre el día de la tragedia, Ramón señaló que había hablado con la madre durante la mañana. Ella había llevado al niño al colegio pese a que el pequeño le había manifestado que no quería asistir debido al frío. Poco después, mientras regresaba a casa, ocurrió el terremoto. “Ella lo fue a dejar al colegio, justo hablamos en la mañana. Creo que mi hijo le dijo que no quería ir al colegio porque hacía mucho frío (...). Cuando se viene de vuelta sucedió el terremoto y quedó aplastado mi guagüita”, relató el padre. Ahora, su principal objetivo es conseguir los recursos para trasladarse hasta Colombia, recuperar los restos de Jesús Adrián y darle la despedida que tanto él como su hijo esperaban poder tener algún día. Fuente: Publimetro
Un desesperado llamado ha realizado Ramón Muñoz, padre del niño chileno de seis años que falleció tras el terremoto de magnitud 7,4 que afectó a Colombia el pasado lunes 10 de agosto. El hombre busca reunir los recursos necesarios para viajar hasta ese país y poder despedir a su hijo, Jesús Adrián Muñoz Quinceno. El menor se encontraba en Cali junto a su madre y la familia materna, luego de que ambos viajaran desde Chile en búsqueda de mejores oportunidades económicas. Al momento del sismo, Jesús Adrián estaba en su establecimiento educacional, recinto que sufrió graves daños producto del movimiento telúrico. Según relató la familia a T13, la madre del niño aún no ha podido recibir su cuerpo debido a que las autoridades colombianas requieren confirmar su identidad y nacionalidad. Al tratarse de un ciudadano chileno, se habría solicitado la realización de un examen de ADN o la presencia de su padre para agilizar el proceso de entrega. En conversación con el citado medio, Ramón Muñoz explicó que su presencia en Colombia permitiría acelerar los trámites. “Como no lo identifican como colombiano, es chileno, no quieren entregar el cuerpo. Estaría demorándose entre 100 a 150 días la entrega del cuerpo. Al hacerme presente, lo entregarían de inmediato porque soy el papá”, señaló. Ante esta situación, el padre ha pedido ayuda para poder costear el viaje. “Quiero pedirle ayuda a la gente, que se ponga la mano en el corazón, para poder llegar donde mi guagüita y poder retirarlo y despedirlo. Lo único que quiero es llegar allá donde él”, expresó visiblemente afectado. Ramón explicó que la separación de la familia se produjo debido a las dificultades económicas que atravesaban en Chile. Su pareja decidió viajar a Colombia junto a Jesús Adrián para buscar trabajo y mejores condiciones de vida. La mujer comenzó a trabajar en una pastelería y el niño ingresó a un establecimiento educacional, mientras contaban con el apoyo de sus familiares. “En ese tiempo estaba malo el trabajo y tuvimos que tomar la decisión de separarnos por un tiempo para poder volver a juntarnos y tirar para arriba, pero no alcanzamos”, relató. El padre recordó además una conversación que mantenía frecuentemente con su hijo y que hoy adquiere un significado especialmente doloroso. Según contó, el pequeño guardaba dinero en una alcancía con la esperanza de reunir lo suficiente para que su padre pudiera viajar a verlo. “Mi hijo juntaba platita en una alcancía y me decía todos los días ‘papito toda la platita que estoy juntando es para comprarte el pasaje para que estés conmigo, porque yo te necesito’”, recordó. Sobre el día de la tragedia, Ramón señaló que había hablado con la madre durante la mañana. Ella había llevado al niño al colegio pese a que el pequeño le había manifestado que no quería asistir debido al frío. Poco después, mientras regresaba a casa, ocurrió el terremoto. “Ella lo fue a dejar al colegio, justo hablamos en la mañana. Creo que mi hijo le dijo que no quería ir al colegio porque hacía mucho frío (...). Cuando se viene de vuelta sucedió el terremoto y quedó aplastado mi guagüita”, relató el padre. Ahora, su principal objetivo es conseguir los recursos para trasladarse hasta Colombia, recuperar los restos de Jesús Adrián y darle la despedida que tanto él como su hijo esperaban poder tener algún día. Fuente: Publimetro