La madrugada del 30 de marzo sigue siendo una fecha marcada por la incertidumbre en Coronel. Ese día, la lancha pesquera Bruma naufragó en aguas del Biobío y sus siete tripulantes permanecen desaparecidos. A casi cinco meses de la tragedia, un nuevo antecedente remece la investigación: una comunicación radial atribuida al capitán del buque Cobra, embarcación sindicada por los familiares como posible responsable tras una presunta colisión. PUBLICIDAD El medio Sabes.cl tuvo acceso a la Investigación Sumaria Administrativa (ISAM) iniciada por la Gobernación Marítima de Talcahuano. En ese informe figura la transcripción de mensajes enviados por Roberto Mansilla, capitán del PAM Cobra, a su colega del PAM Don Tito, que operaba en la misma zona de pesca. El registro muestra que a las 03:14 horas Mansilla indicó: “voy a acercarme”. Cinco minutos después, volvió a hablar: “donde estás tú, me marca una h… larga. A ver, voy a pasar encima de esa h… a ver qué me marca”. Más tarde, a las 03:23, señaló: “vamos a prender las luces y a colocarle focos a la h… de aquí”. Minutos después de esa última comunicación, la Bruma desapareció de los radares. En sus declaraciones al fiscal marítimo, Mansilla explicó que modificó la ruta tras recibir información de una “posible zona de pesca por donde se encontraba el PAM Don Tito (…) por lo que efectué el cambio de rumbo hacia el weste”. Sin embargo, aseguró que al llegar corroboró que la pesca “no era jurel (…) por lo que decidí navegar rumbo sur”. Consultado por ruidos percibidos esa noche, el capitán sostuvo: “asocié el ruido como algo interno del barco” y agregó que “no estuvo en mi mente una colisión”. No obstante, su versión fue contradecida por otro tripulante. Se trata de José Vásquez, quien afirmó que el sonido correspondía “a un golpe sufrido durante la navegación”. Este testimonio abre un flanco de dudas en la investigación, pues podría dar sustento a la hipótesis de choque entre el Cobra y la Bruma, tal como han denunciado las familias de los desaparecidos. Mientras la comunidad pesquera de Coronel insiste en que se esclarezca la verdad, las autoridades marítimas continúan recabando antecedentes para determinar responsabilidades en uno de los naufragios más dolorosos ocurridos en la zona en los últimos años. Fuente: Publimetro
El naufragio de la lancha Ana Belén en la Región de Magallanes ha conmocionado al país, especialmente tras el rescate de Juan Andrés Rojas Castro, el único sobreviviente encontrado con vida después de la tragedia del 21 de agosto. PUBLICIDAD El sábado 23, la Gobernación Marítima de Puerto Williams confirmó que Rojas fue encontrado con vida tras casi dos días desaparecido. Según las autoridades marítimas, El día de hoy a las 10:31 fue encontrado con vida uno de los tripulantes de la nave ‘Ana Belén’, identificado como Juan Andrés Rojas Castro. La persona se encuentra estable a bordo de OPV-83 Marinero Fuentealba, siendo evaluado por personal médico. Desde entonces, su familia ha compartido los dramáticos momentos que vivió el pescador paraguayo mientras luchaba por sobrevivir en aguas australes. Su hermana, Clarisa Casco, relató a Las Últimas Noticias que Juan estuvo obligado a nadar contra la corriente durante casi 17 horas. Las olas lo llevaban al fondo del mar, una y otra vez en lugar de sacarlo. Una de esas olas lo metió en una cueva, donde fue atacado por unos lobos marinos que le mordieron los pies, contó, según lo que pudo oír por parte de su hermano. Aunque el agotamiento lo tenía al borde de rendirse, Rojas reunió fuerzas para continuar y finalmente logró alcanzar la costa. Afortunadamente alcanzó la superficie, logrando afirmarse de una roca y posteriormente salir del mar, relató su hermana. Ya en tierra, la supervivencia no fue menos dura. Tuvo que tomar agua dulce que había en el lugar, no comió nada, solo bebió esa agua que encontró y tuvo que mantener sus pies abrigados con pasto y con su propia orina para poder soportar el frío, explicó Casco. La familia también reveló que, pese a que tres helicópteros de rescate sobrevolaron la zona, el pescador no pudo ser divisado por la vestimenta oscura que llevaba puesta. Pasaron por arriba y no lo vieron, él estaba vestido de buzo, de negro, y no lo vieron, recordó Clarisa. Finalmente, un grupo de pescadores que navegaba por el área escuchó el silbido desesperado de Rojas y logró auxiliarlo. Escuchó unas lanchas de pescadores y les silbó lo más fuerte que pudo, y fue ahí cuando lo escucharon y comenzó su rescate, señaló. Actualmente, Juan Andrés Rojas permanece hospitalizado en el Hospital Público Regional de Magallanes, en estado de shock pero fuera de riesgo vital. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda para encontrar al resto de la tripulación desaparecida. Fuente: Publimetro
La madrugada del 30 de marzo sigue siendo una fecha marcada por la incertidumbre en Coronel. Ese día, la lancha pesquera Bruma naufragó en aguas del Biobío y sus siete tripulantes permanecen desaparecidos. A casi cinco meses de la tragedia, un nuevo antecedente remece la investigación: una comunicación radial atribuida al capitán del buque Cobra, embarcación sindicada por los familiares como posible responsable tras una presunta colisión. PUBLICIDAD El medio Sabes.cl tuvo acceso a la Investigación Sumaria Administrativa (ISAM) iniciada por la Gobernación Marítima de Talcahuano. En ese informe figura la transcripción de mensajes enviados por Roberto Mansilla, capitán del PAM Cobra, a su colega del PAM Don Tito, que operaba en la misma zona de pesca. El registro muestra que a las 03:14 horas Mansilla indicó: “voy a acercarme”. Cinco minutos después, volvió a hablar: “donde estás tú, me marca una h… larga. A ver, voy a pasar encima de esa h… a ver qué me marca”. Más tarde, a las 03:23, señaló: “vamos a prender las luces y a colocarle focos a la h… de aquí”. Minutos después de esa última comunicación, la Bruma desapareció de los radares. En sus declaraciones al fiscal marítimo, Mansilla explicó que modificó la ruta tras recibir información de una “posible zona de pesca por donde se encontraba el PAM Don Tito (…) por lo que efectué el cambio de rumbo hacia el weste”. Sin embargo, aseguró que al llegar corroboró que la pesca “no era jurel (…) por lo que decidí navegar rumbo sur”. Consultado por ruidos percibidos esa noche, el capitán sostuvo: “asocié el ruido como algo interno del barco” y agregó que “no estuvo en mi mente una colisión”. No obstante, su versión fue contradecida por otro tripulante. Se trata de José Vásquez, quien afirmó que el sonido correspondía “a un golpe sufrido durante la navegación”. Este testimonio abre un flanco de dudas en la investigación, pues podría dar sustento a la hipótesis de choque entre el Cobra y la Bruma, tal como han denunciado las familias de los desaparecidos. Mientras la comunidad pesquera de Coronel insiste en que se esclarezca la verdad, las autoridades marítimas continúan recabando antecedentes para determinar responsabilidades en uno de los naufragios más dolorosos ocurridos en la zona en los últimos años. Fuente: Publimetro
El naufragio de la lancha Ana Belén en la Región de Magallanes ha conmocionado al país, especialmente tras el rescate de Juan Andrés Rojas Castro, el único sobreviviente encontrado con vida después de la tragedia del 21 de agosto. PUBLICIDAD El sábado 23, la Gobernación Marítima de Puerto Williams confirmó que Rojas fue encontrado con vida tras casi dos días desaparecido. Según las autoridades marítimas, El día de hoy a las 10:31 fue encontrado con vida uno de los tripulantes de la nave ‘Ana Belén’, identificado como Juan Andrés Rojas Castro. La persona se encuentra estable a bordo de OPV-83 Marinero Fuentealba, siendo evaluado por personal médico. Desde entonces, su familia ha compartido los dramáticos momentos que vivió el pescador paraguayo mientras luchaba por sobrevivir en aguas australes. Su hermana, Clarisa Casco, relató a Las Últimas Noticias que Juan estuvo obligado a nadar contra la corriente durante casi 17 horas. Las olas lo llevaban al fondo del mar, una y otra vez en lugar de sacarlo. Una de esas olas lo metió en una cueva, donde fue atacado por unos lobos marinos que le mordieron los pies, contó, según lo que pudo oír por parte de su hermano. Aunque el agotamiento lo tenía al borde de rendirse, Rojas reunió fuerzas para continuar y finalmente logró alcanzar la costa. Afortunadamente alcanzó la superficie, logrando afirmarse de una roca y posteriormente salir del mar, relató su hermana. Ya en tierra, la supervivencia no fue menos dura. Tuvo que tomar agua dulce que había en el lugar, no comió nada, solo bebió esa agua que encontró y tuvo que mantener sus pies abrigados con pasto y con su propia orina para poder soportar el frío, explicó Casco. La familia también reveló que, pese a que tres helicópteros de rescate sobrevolaron la zona, el pescador no pudo ser divisado por la vestimenta oscura que llevaba puesta. Pasaron por arriba y no lo vieron, él estaba vestido de buzo, de negro, y no lo vieron, recordó Clarisa. Finalmente, un grupo de pescadores que navegaba por el área escuchó el silbido desesperado de Rojas y logró auxiliarlo. Escuchó unas lanchas de pescadores y les silbó lo más fuerte que pudo, y fue ahí cuando lo escucharon y comenzó su rescate, señaló. Actualmente, Juan Andrés Rojas permanece hospitalizado en el Hospital Público Regional de Magallanes, en estado de shock pero fuera de riesgo vital. Mientras tanto, continúan las labores de búsqueda para encontrar al resto de la tripulación desaparecida. Fuente: Publimetro