Un estudio reciente ha revelado que el tiempo que pasamos sentados no afecta al cerebro de la misma manera en todas las actividades. Mientras que aquellas que requieren concentración parecen ser menos perjudiciales, ver televisión con frecuencia durante la mediana edad podría estar relacionado con cambios cerebrales asociados con el envejecimiento y un mayor riesgo de demencia en décadas posteriores. El estudio, realizado por investigadores que analizaron a cerca de 1.700 adultos con una edad promedio de 53 años que participaron en el estudio ARIC (Atherosclerosis Risk in Communities) iniciado entre 1987 y 1989, reveló datos alarmantes. Más de dos décadas después, las resonancias magnéticas mostraron que aquellos que veían televisión muy a menudo presentaban un menor volumen en regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la toma de decisiones y el procesamiento visual, así como un mayor daño en la sustancia blanca, lo cual está vinculado con el envejecimiento cerebral, deterioro cognitivo y un mayor riesgo de demencia. David Raichlen, catedrático de la Universidad del Sur de California y autor principal del estudio, comentó: Durante años nos hemos centrado en cuánto tiempo pasa la gente sentada. Nuestros hallazgos sugieren que también deberíamos prestar atención a lo que hacen mientras están sentados. El estudio también encontró que permanecer sentado no era el principal problema por sí solo. De hecho, las personas que pasaban gran parte de su jornada laboral sentadas mostraban un cerebro con características más saludables, incluyendo lóbulos frontal y occipital de mayor tamaño y menos lesiones en la sustancia blanca. Los investigadores sugieren que esto podría deberse a que muchos trabajos sedentarios implican resolver problemas, mantener la concentración y realizar otras tareas que estimulan la actividad mental, a diferencia del consumo pasivo de televisión. Los efectos observados fueron más notorios en los hombres, aunque se necesitarán más investigaciones para comprender las razones detrás de esta diferencia. A pesar de las limitaciones del estudio, los autores consideran que los resultados podrían influir en futuras recomendaciones de salud pública. Sugieren no solo reducir el tiempo sentado, sino también reemplazar actividades pasivas como ver televisión durante largas horas por otras que mantengan al cerebro activo y estimulado. Fuente: Publimetro
Durante la mañana de este jueves 28 de mayo, el director nacional de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), Fernando Peña, reveló que se pagaron más de $14.000 millones en tres unidades territoriales entre 2021 y 2023, desmintiendo la cifra inicial de $3.500 millones. Estas declaraciones surgieron en el contexto de la denuncia por las denominadas “comidas fantasmas”. Peña también mencionó que se ocultó información a la Contraloría mediante resoluciones exentas que no fueron fiscalizadas. En palabras del director, Si tú modificas un contrato que fue tomado de razón, tienes que también pasar por el control de legalidad, según expresó en una entrevista con radio ADN. Según Peña, la investigación interna reveló un aumento significativo en la cantidad de raciones asignadas a partir de 2022. Mientras que en 2021 se asignaban cerca de 296 mil colaciones, en 2023 la cifra superó las 736 mil, colaciones que nunca llegaron a ser entregadas. El director de la Junaeb afirmó: Yo tengo certeza de que esas onces no se entregaron, no se sirvieron (...) acá queda de manifiesto una debilidad institucional del servicio ”, añadiendo que “cuando triplicas la cantidad de raciones asignadas a una unidad territorial donde no existe una demanda tal, creo yo que tienes que dar explicaciones”. En cuanto a su rol como jefe de servicio, Peña señaló: Acá lo que estamos haciendo es investigar y aclarar. Mi rol como jefe de servicio es denunciar cuando me entero de una posible irregularidad”. Fuente: Publimetro
Un estudio reciente ha revelado que el tiempo que pasamos sentados no afecta al cerebro de la misma manera en todas las actividades. Mientras que aquellas que requieren concentración parecen ser menos perjudiciales, ver televisión con frecuencia durante la mediana edad podría estar relacionado con cambios cerebrales asociados con el envejecimiento y un mayor riesgo de demencia en décadas posteriores. El estudio, realizado por investigadores que analizaron a cerca de 1.700 adultos con una edad promedio de 53 años que participaron en el estudio ARIC (Atherosclerosis Risk in Communities) iniciado entre 1987 y 1989, reveló datos alarmantes. Más de dos décadas después, las resonancias magnéticas mostraron que aquellos que veían televisión muy a menudo presentaban un menor volumen en regiones cerebrales relacionadas con la memoria, la toma de decisiones y el procesamiento visual, así como un mayor daño en la sustancia blanca, lo cual está vinculado con el envejecimiento cerebral, deterioro cognitivo y un mayor riesgo de demencia. David Raichlen, catedrático de la Universidad del Sur de California y autor principal del estudio, comentó: Durante años nos hemos centrado en cuánto tiempo pasa la gente sentada. Nuestros hallazgos sugieren que también deberíamos prestar atención a lo que hacen mientras están sentados. El estudio también encontró que permanecer sentado no era el principal problema por sí solo. De hecho, las personas que pasaban gran parte de su jornada laboral sentadas mostraban un cerebro con características más saludables, incluyendo lóbulos frontal y occipital de mayor tamaño y menos lesiones en la sustancia blanca. Los investigadores sugieren que esto podría deberse a que muchos trabajos sedentarios implican resolver problemas, mantener la concentración y realizar otras tareas que estimulan la actividad mental, a diferencia del consumo pasivo de televisión. Los efectos observados fueron más notorios en los hombres, aunque se necesitarán más investigaciones para comprender las razones detrás de esta diferencia. A pesar de las limitaciones del estudio, los autores consideran que los resultados podrían influir en futuras recomendaciones de salud pública. Sugieren no solo reducir el tiempo sentado, sino también reemplazar actividades pasivas como ver televisión durante largas horas por otras que mantengan al cerebro activo y estimulado. Fuente: Publimetro
Durante la mañana de este jueves 28 de mayo, el director nacional de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), Fernando Peña, reveló que se pagaron más de $14.000 millones en tres unidades territoriales entre 2021 y 2023, desmintiendo la cifra inicial de $3.500 millones. Estas declaraciones surgieron en el contexto de la denuncia por las denominadas “comidas fantasmas”. Peña también mencionó que se ocultó información a la Contraloría mediante resoluciones exentas que no fueron fiscalizadas. En palabras del director, Si tú modificas un contrato que fue tomado de razón, tienes que también pasar por el control de legalidad, según expresó en una entrevista con radio ADN. Según Peña, la investigación interna reveló un aumento significativo en la cantidad de raciones asignadas a partir de 2022. Mientras que en 2021 se asignaban cerca de 296 mil colaciones, en 2023 la cifra superó las 736 mil, colaciones que nunca llegaron a ser entregadas. El director de la Junaeb afirmó: Yo tengo certeza de que esas onces no se entregaron, no se sirvieron (...) acá queda de manifiesto una debilidad institucional del servicio ”, añadiendo que “cuando triplicas la cantidad de raciones asignadas a una unidad territorial donde no existe una demanda tal, creo yo que tienes que dar explicaciones”. En cuanto a su rol como jefe de servicio, Peña señaló: Acá lo que estamos haciendo es investigar y aclarar. Mi rol como jefe de servicio es denunciar cuando me entero de una posible irregularidad”. Fuente: Publimetro