Un nuevo error en los procedimientos de control de imputados ha generado preocupación en el Centro de Justicia de Santiago. Durante una audiencia de formalización por estafa en La Florida, un acusado logró escapar del recinto al suplantar la identidad de otro detenido que debía quedar en libertad. En la audiencia ante el 13° Juzgado de Garantía, se presentaron tres imputados. Dos de ellos recibieron medidas cautelares sin prisión preventiva, pero Luis González Yáñez, uno de los acusados, debía permanecer retenido por una orden de detención vigente por receptación y falsificación. Según los informes preliminares, el imputado proporcionó información falsa durante la audiencia y se hizo pasar por otro acusado que quedaba en libertad. Aprovechando la confusión en la verificación de identidades, logró abandonar el edificio sin ser detectado por el personal presente. Horas después, se descubrió el error y se emitió una orden de captura para encontrar al fugitivo. Mientras tanto, la persona cuya identidad fue usurpada fue detenida y enfrentará cargos por usurpación de identidad. El director nacional de Gendarmería calificó el incidente como una negligencia inexcusable y anunció medidas administrativas inmediatas, incluida la remoción de mandos responsables y la suspensión de funcionarios involucrados en el procedimiento. La Fiscalía Centro Norte ha iniciado una investigación para determinar responsabilidades. Este incidente se suma a otros casos de liberaciones incorrectas en diversas ciudades del país, lo que ha reavivado el debate sobre los protocolos de control y verificación de imputados. Fuente: Publimetro
La pareja de Manuel Fuentes, el interno de 22 años acusado de cometer un acto de canibalismo al interior del Complejo Penitenciario de La Serena, entregó sus primeras declaraciones públicas tras el impactante hecho ocurrido la madrugada del domingo. La mujer sostuvo que el joven presentaba un deterioro psicológico evidente y aseguró que actuó en defensa propia. De acuerdo con los antecedentes conocidos, personal de Gendarmería encontró a dos reclusos bajo una frazada en una celda del recinto penal. Uno de ellos estaba fallecido y presentaba una herida en el cuello, mientras que el otro —identificado como Manuel Fuentes, apodado “Chico Ignacio”— se encontraba a pocos centímetros, con signos que darían cuenta de un presunto acto de canibalismo. El caso es actualmente materia de investigación. Fuentes mantiene un historial delictual que incluye robo con intimidación e intento de fuga. Según cercanos, su conducta habría cambiado de forma notoria tras ser trasladado desde la cárcel de Puente Alto hasta La Serena, luego de protagonizar una fuga desde el primer recinto. Posteriormente, también habría intentado provocar un incendio y agredido a personal penitenciario, situaciones por las que fue catalogado como interno de alto riesgo. En conversación con Meganoticias, su pareja, Ashley San Martín, afirmó que el imputado mostraba señales de inestabilidad emocional y conductas autolesivas previas al hecho. “Ya no estaba bien, se estaba volviendo loco. Tenía miedo de que se hiciera algo o que le hiciera algo a esa persona, que fue lo que pasó”, señaló. La mujer cuestionó además las condiciones en que se encontraba recluido y apuntó a presuntas fallas en los protocolos de control. “Gendarmería pudo haberlo evitado, porque antes de que pasara esto se intentó sacar su ojo, se pegó, se cortó su cara. Dio señales de que no estaba bien”, aseguró. En esa línea, sostuvo que, a su juicio, Fuentes debió permanecer aislado. “Si él hubiera estado solo, como tendría que haber estado, no habría pasado nada de lo que pasó”, insistió. San Martín también defendió la versión de que el acusado reaccionó ante una amenaza directa. “Manuel Fuentes sigue siendo la misma persona que yo conocí. Lo sigo viendo de la misma forma. Sé que tuvo sus razones, porque sé que se defendió. Pero era él o era la otra persona”, declaró. Finalmente, envió un mensaje a la familia del interno fallecido: “Pedir disculpas en nombre de nuestra familia. Lamentablemente así es la cárcel”, expresó. Gendarmería y el Ministerio Público mantienen abiertas las indagatorias para esclarecer la dinámica de los hechos y eventuales responsabilidades administrativas o penales. Fuente: Publimetro
Durante la audiencia de formalización de las integrantes de la banda conocida como “la jauría” de La Reina, grupo acusado de protagonizar un violento robo en el sector oriente de Santiago, se vivió un tenso y llamativo episodio. En plena instancia judicial, una de las imputadas (menor de edad) realizó un insólito reclamo al acusar que fue agredida por la propia víctima del delito. Según se escuchó en el tribunal, la joven aseguró que “la señora a la que robamos me pegó con la cartera”, declaración que causó sorpresa entre los presentes, considerando la gravedad de los hechos que se investigan y las lesiones sufridas por la mujer asaltada. El momento fue consignado por el medio Las Últimas Noticias, que dio cuenta del inusual alegato de la imputada. La víctima del ataque resultó con diversas lesiones producto de la agresión. De acuerdo con los antecedentes expuestos por la Fiscalía, la mujer presentó heridas cortantes en el labio superior, un edema en la región lumbar, aumento de volumen en la muñeca izquierda y escoriaciones en ambas extremidades superiores. A ello se sumó la rotura de dedos en ambas manos, luego de que se le quebraran las uñas desde la raíz durante el violento forcejeo. Tras la audiencia de formalización, el tribunal decretó prisión preventiva para tres de los imputados, internación provisoria para uno de los menores de edad y medidas cautelares de menor intensidad para los otros cinco adolescentes involucrados. El plazo de investigación fue fijado en 60 días. Durante la instancia judicial también se reveló que dos de los tres hermanos mayores que integran la banda cuentan con condenas previas por robo con intimidación, debiendo cumplir sanciones bajo regímenes de internación semicerrada y libertad vigilada. Pese a estos antecedentes, una adolescente de 17 años fue detenida nuevamente en diciembre del año pasado por un delito de hurto. El alcalde de La Reina, José Manuel Palacios, valoró la rápida reacción de los equipos municipales, señalando que gracias a un llamado al número de emergencias 1419, funcionarios de seguridad lograron llegar oportunamente al lugar donde ocurrió el asalto y prestar apoyo a la víctima. La banda, compuesta por nueve jóvenes (ocho mujeres y un hombre) de entre 14 y 21 años, fue detenida tras ser acusada de robo con violencia. El delito se registró cerca de las 16:30 horas del miércoles, en la intersección de Avenida Ossa con Las Arañas, a pasos de la estación Príncipe de Gales. Según detalló la Fiscalía, seis de los integrantes cumplían labores de vigilancia en el acceso al Metro, mientras el resto atacó directamente a la víctima, lanzándola al suelo y golpeándola con pies y puños para sustraerle un celular de alta gama. Fuente: Publimetro
A una semana del megaincendio que afectó a Concepción y a otras comunas de la región del Biobío, dejando un saldo de 20 personas fallecidas y decenas de lesionados, Claudio Luna (39) rompió el silencio. El hombre, único imputado en la investigación que lidera la Fiscalía Regional, entregó su versión de los hechos luego de ser formalizado este lunes por una serie de graves delitos asociados al siniestro. Luna fue acusado por el Ministerio Público de incendio por imprudencia, además de 20 cuasidelitos de homicidio y 14 cuasidelitos de lesiones graves. Pese a la solicitud de prisión preventiva, el Juzgado de Garantía de Concepción resolvió decretar arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional, considerando los antecedentes expuestos por la defensa. Según la investigación, el imputado se encontraba cuidando un fundo el pasado sábado 17 de enero cuando encendió una cocina a leña cuyo caño se encontraba en mal estado. La falta de medidas de seguridad habría permitido que chispas alcanzaran la vegetación circundante, dando inicio al incendio que, impulsado por fuertes vientos, se propagó rápidamente hacia sectores densamente poblados. A la salida de la audiencia, Luna relató que ese día se encontraba solo en el predio, preparando comida. “Hubo un bautizo de los jefes y mi pareja fue invitada a trabajar como copera. Yo me quedé cocinando, hice arroz con pollo al jugo. Tenía dos palitos de leña y le eché un tercero”, explicó. Minutos después, asegura, todo cambió. “Me siento un rato y escucho un ruido muy raro, apago la radio, cuando de repente me doy cuenta que el incendio ya había empezado. Yo parto corriendo donde los jefes, a decirles que se me está quemando hasta la casa en el cerro” , señaló. El imputado afirmó que alertó de inmediato a sus empleadores y que incluso intentó colaborar en el control del fuego. “La única solución que teníamos era sacar agua de la piscina, que quedaba como a 200 metros. Yo también ayudé a apagar”, sostuvo, acusando además que su jefe no le proporcionó materiales ni instrucciones básicas para enfrentar una emergencia de este tipo. La Fiscalía, en tanto, sostiene que Luna actuó de manera negligente al utilizar una cocina cuyo tubo evacuaba directamente hacia la vegetación, sin atrapachispas ni gorro de cañón. Informes de la PDI y Conaf concluyeron que las condiciones climáticas, especialmente el viento, facilitaron la rápida expansión del fuego. Desde la defensa, el defensor regional Osvaldo Pizarro criticó duramente la imputación. Aseguró que su representado no tiene antecedentes penales, llevaba menos de cuatro días trabajando en el lugar y no recibió capacitación alguna. “Lo que se están haciendo es cortar el hilo por lo más delgado, o en este caso la persona más pobre, que era este sujeto, este trabajador, el señor Luna, que llevaba menos de cuatro días trabajando en ese lugar sin que se le otorgaran los implementos”, afirmó, calificando la prisión preventiva solicitada como una medida desproporcionada. Fuente: Publimetro
La detención de Jorge Ugalde y la posterior imputación de su esposa, Trinidad Cruz-Coke , por el triple homicidio ocurrido en octubre pasado en la comuna de La Reina, continúa generando conmoción y debate a nivel nacional. El crimen, que acabó con la vida de Eduardo Cruz-Coke y sus dos hijos mellizos de 17 años, sigue siendo uno de los casos policiales más impactantes del año. A menos de un mes de la tragedia, Trinidad Cruz-Coke, hermana de la víctima y tía de los adolescentes asesinados, decidió romper el silencio y entregar su versión de los hechos en una entrevista exclusiva con Reportajes T13 . En la conversación, la mujer explicó que su decisión de hablar responde a una necesidad personal y familiar. “Es por defendernos y por buscar la verdad. Quiero saber lo que le pasó a mi hermano y quiero sacar a mi esposo de la cárcel”, afirmó. La imputada relató el momento exacto en que se enteró del crimen. Según explicó, el 18 de octubre viajaba desde Pichilemu a Santiago cuando recibió una llamada de su esposo, Jorge Ugalde. “Me dice: ‘encontré a tu hermano y a tus sobrinos, a los niños, muertos’. Yo me puse a tiritar, me tiritaban las piernas. No tengo palabras”, recordó. “Era mi hermano y eran mis niños. Todavía no lo creo, todavía los busco”, añadió. Respecto a la situación de su marido, actualmente en prisión preventiva, Cruz-Coke aseguró que ha mantenido contacto permanente con él y que se encuentra tranquilo. “Él me dice que nosotros estamos viviendo el infierno, no él. Y yo coincido absolutamente”, señaló. Además, enfatizó que Ugalde se siente fuerte debido a su convicción de inocencia: “Basta saber que uno es inocente, eso ayuda mucho. Uno no tiene miedo”. Consultada por un eventual juicio y por su propia imputación en la causa, la mujer fue tajante. “Tengo cero miedo. No hay pruebas”, afirmó. Sin embargo, reconoció que su temor apunta en otra dirección. “Tengo miedo del asesino. Si entraron y mataron a mi hermano y a mis sobrinos, pueden matar a mis nietos o a mis hijos”, sostuvo. Finalmente, Trinidad Cruz-Coke manifestó su incredulidad ante las acusaciones que pesan sobre ella y su esposo. “No puedo creer que el mundo crea algo así, que no junten dos más dos”, dijo. Fuente: Publimetro
Un nuevo error en los procedimientos de control de imputados ha generado preocupación en el Centro de Justicia de Santiago. Durante una audiencia de formalización por estafa en La Florida, un acusado logró escapar del recinto al suplantar la identidad de otro detenido que debía quedar en libertad. En la audiencia ante el 13° Juzgado de Garantía, se presentaron tres imputados. Dos de ellos recibieron medidas cautelares sin prisión preventiva, pero Luis González Yáñez, uno de los acusados, debía permanecer retenido por una orden de detención vigente por receptación y falsificación. Según los informes preliminares, el imputado proporcionó información falsa durante la audiencia y se hizo pasar por otro acusado que quedaba en libertad. Aprovechando la confusión en la verificación de identidades, logró abandonar el edificio sin ser detectado por el personal presente. Horas después, se descubrió el error y se emitió una orden de captura para encontrar al fugitivo. Mientras tanto, la persona cuya identidad fue usurpada fue detenida y enfrentará cargos por usurpación de identidad. El director nacional de Gendarmería calificó el incidente como una negligencia inexcusable y anunció medidas administrativas inmediatas, incluida la remoción de mandos responsables y la suspensión de funcionarios involucrados en el procedimiento. La Fiscalía Centro Norte ha iniciado una investigación para determinar responsabilidades. Este incidente se suma a otros casos de liberaciones incorrectas en diversas ciudades del país, lo que ha reavivado el debate sobre los protocolos de control y verificación de imputados. Fuente: Publimetro
La pareja de Manuel Fuentes, el interno de 22 años acusado de cometer un acto de canibalismo al interior del Complejo Penitenciario de La Serena, entregó sus primeras declaraciones públicas tras el impactante hecho ocurrido la madrugada del domingo. La mujer sostuvo que el joven presentaba un deterioro psicológico evidente y aseguró que actuó en defensa propia. De acuerdo con los antecedentes conocidos, personal de Gendarmería encontró a dos reclusos bajo una frazada en una celda del recinto penal. Uno de ellos estaba fallecido y presentaba una herida en el cuello, mientras que el otro —identificado como Manuel Fuentes, apodado “Chico Ignacio”— se encontraba a pocos centímetros, con signos que darían cuenta de un presunto acto de canibalismo. El caso es actualmente materia de investigación. Fuentes mantiene un historial delictual que incluye robo con intimidación e intento de fuga. Según cercanos, su conducta habría cambiado de forma notoria tras ser trasladado desde la cárcel de Puente Alto hasta La Serena, luego de protagonizar una fuga desde el primer recinto. Posteriormente, también habría intentado provocar un incendio y agredido a personal penitenciario, situaciones por las que fue catalogado como interno de alto riesgo. En conversación con Meganoticias, su pareja, Ashley San Martín, afirmó que el imputado mostraba señales de inestabilidad emocional y conductas autolesivas previas al hecho. “Ya no estaba bien, se estaba volviendo loco. Tenía miedo de que se hiciera algo o que le hiciera algo a esa persona, que fue lo que pasó”, señaló. La mujer cuestionó además las condiciones en que se encontraba recluido y apuntó a presuntas fallas en los protocolos de control. “Gendarmería pudo haberlo evitado, porque antes de que pasara esto se intentó sacar su ojo, se pegó, se cortó su cara. Dio señales de que no estaba bien”, aseguró. En esa línea, sostuvo que, a su juicio, Fuentes debió permanecer aislado. “Si él hubiera estado solo, como tendría que haber estado, no habría pasado nada de lo que pasó”, insistió. San Martín también defendió la versión de que el acusado reaccionó ante una amenaza directa. “Manuel Fuentes sigue siendo la misma persona que yo conocí. Lo sigo viendo de la misma forma. Sé que tuvo sus razones, porque sé que se defendió. Pero era él o era la otra persona”, declaró. Finalmente, envió un mensaje a la familia del interno fallecido: “Pedir disculpas en nombre de nuestra familia. Lamentablemente así es la cárcel”, expresó. Gendarmería y el Ministerio Público mantienen abiertas las indagatorias para esclarecer la dinámica de los hechos y eventuales responsabilidades administrativas o penales. Fuente: Publimetro
Durante la audiencia de formalización de las integrantes de la banda conocida como “la jauría” de La Reina, grupo acusado de protagonizar un violento robo en el sector oriente de Santiago, se vivió un tenso y llamativo episodio. En plena instancia judicial, una de las imputadas (menor de edad) realizó un insólito reclamo al acusar que fue agredida por la propia víctima del delito. Según se escuchó en el tribunal, la joven aseguró que “la señora a la que robamos me pegó con la cartera”, declaración que causó sorpresa entre los presentes, considerando la gravedad de los hechos que se investigan y las lesiones sufridas por la mujer asaltada. El momento fue consignado por el medio Las Últimas Noticias, que dio cuenta del inusual alegato de la imputada. La víctima del ataque resultó con diversas lesiones producto de la agresión. De acuerdo con los antecedentes expuestos por la Fiscalía, la mujer presentó heridas cortantes en el labio superior, un edema en la región lumbar, aumento de volumen en la muñeca izquierda y escoriaciones en ambas extremidades superiores. A ello se sumó la rotura de dedos en ambas manos, luego de que se le quebraran las uñas desde la raíz durante el violento forcejeo. Tras la audiencia de formalización, el tribunal decretó prisión preventiva para tres de los imputados, internación provisoria para uno de los menores de edad y medidas cautelares de menor intensidad para los otros cinco adolescentes involucrados. El plazo de investigación fue fijado en 60 días. Durante la instancia judicial también se reveló que dos de los tres hermanos mayores que integran la banda cuentan con condenas previas por robo con intimidación, debiendo cumplir sanciones bajo regímenes de internación semicerrada y libertad vigilada. Pese a estos antecedentes, una adolescente de 17 años fue detenida nuevamente en diciembre del año pasado por un delito de hurto. El alcalde de La Reina, José Manuel Palacios, valoró la rápida reacción de los equipos municipales, señalando que gracias a un llamado al número de emergencias 1419, funcionarios de seguridad lograron llegar oportunamente al lugar donde ocurrió el asalto y prestar apoyo a la víctima. La banda, compuesta por nueve jóvenes (ocho mujeres y un hombre) de entre 14 y 21 años, fue detenida tras ser acusada de robo con violencia. El delito se registró cerca de las 16:30 horas del miércoles, en la intersección de Avenida Ossa con Las Arañas, a pasos de la estación Príncipe de Gales. Según detalló la Fiscalía, seis de los integrantes cumplían labores de vigilancia en el acceso al Metro, mientras el resto atacó directamente a la víctima, lanzándola al suelo y golpeándola con pies y puños para sustraerle un celular de alta gama. Fuente: Publimetro
A una semana del megaincendio que afectó a Concepción y a otras comunas de la región del Biobío, dejando un saldo de 20 personas fallecidas y decenas de lesionados, Claudio Luna (39) rompió el silencio. El hombre, único imputado en la investigación que lidera la Fiscalía Regional, entregó su versión de los hechos luego de ser formalizado este lunes por una serie de graves delitos asociados al siniestro. Luna fue acusado por el Ministerio Público de incendio por imprudencia, además de 20 cuasidelitos de homicidio y 14 cuasidelitos de lesiones graves. Pese a la solicitud de prisión preventiva, el Juzgado de Garantía de Concepción resolvió decretar arresto domiciliario nocturno y arraigo nacional, considerando los antecedentes expuestos por la defensa. Según la investigación, el imputado se encontraba cuidando un fundo el pasado sábado 17 de enero cuando encendió una cocina a leña cuyo caño se encontraba en mal estado. La falta de medidas de seguridad habría permitido que chispas alcanzaran la vegetación circundante, dando inicio al incendio que, impulsado por fuertes vientos, se propagó rápidamente hacia sectores densamente poblados. A la salida de la audiencia, Luna relató que ese día se encontraba solo en el predio, preparando comida. “Hubo un bautizo de los jefes y mi pareja fue invitada a trabajar como copera. Yo me quedé cocinando, hice arroz con pollo al jugo. Tenía dos palitos de leña y le eché un tercero”, explicó. Minutos después, asegura, todo cambió. “Me siento un rato y escucho un ruido muy raro, apago la radio, cuando de repente me doy cuenta que el incendio ya había empezado. Yo parto corriendo donde los jefes, a decirles que se me está quemando hasta la casa en el cerro” , señaló. El imputado afirmó que alertó de inmediato a sus empleadores y que incluso intentó colaborar en el control del fuego. “La única solución que teníamos era sacar agua de la piscina, que quedaba como a 200 metros. Yo también ayudé a apagar”, sostuvo, acusando además que su jefe no le proporcionó materiales ni instrucciones básicas para enfrentar una emergencia de este tipo. La Fiscalía, en tanto, sostiene que Luna actuó de manera negligente al utilizar una cocina cuyo tubo evacuaba directamente hacia la vegetación, sin atrapachispas ni gorro de cañón. Informes de la PDI y Conaf concluyeron que las condiciones climáticas, especialmente el viento, facilitaron la rápida expansión del fuego. Desde la defensa, el defensor regional Osvaldo Pizarro criticó duramente la imputación. Aseguró que su representado no tiene antecedentes penales, llevaba menos de cuatro días trabajando en el lugar y no recibió capacitación alguna. “Lo que se están haciendo es cortar el hilo por lo más delgado, o en este caso la persona más pobre, que era este sujeto, este trabajador, el señor Luna, que llevaba menos de cuatro días trabajando en ese lugar sin que se le otorgaran los implementos”, afirmó, calificando la prisión preventiva solicitada como una medida desproporcionada. Fuente: Publimetro
La detención de Jorge Ugalde y la posterior imputación de su esposa, Trinidad Cruz-Coke , por el triple homicidio ocurrido en octubre pasado en la comuna de La Reina, continúa generando conmoción y debate a nivel nacional. El crimen, que acabó con la vida de Eduardo Cruz-Coke y sus dos hijos mellizos de 17 años, sigue siendo uno de los casos policiales más impactantes del año. A menos de un mes de la tragedia, Trinidad Cruz-Coke, hermana de la víctima y tía de los adolescentes asesinados, decidió romper el silencio y entregar su versión de los hechos en una entrevista exclusiva con Reportajes T13 . En la conversación, la mujer explicó que su decisión de hablar responde a una necesidad personal y familiar. “Es por defendernos y por buscar la verdad. Quiero saber lo que le pasó a mi hermano y quiero sacar a mi esposo de la cárcel”, afirmó. La imputada relató el momento exacto en que se enteró del crimen. Según explicó, el 18 de octubre viajaba desde Pichilemu a Santiago cuando recibió una llamada de su esposo, Jorge Ugalde. “Me dice: ‘encontré a tu hermano y a tus sobrinos, a los niños, muertos’. Yo me puse a tiritar, me tiritaban las piernas. No tengo palabras”, recordó. “Era mi hermano y eran mis niños. Todavía no lo creo, todavía los busco”, añadió. Respecto a la situación de su marido, actualmente en prisión preventiva, Cruz-Coke aseguró que ha mantenido contacto permanente con él y que se encuentra tranquilo. “Él me dice que nosotros estamos viviendo el infierno, no él. Y yo coincido absolutamente”, señaló. Además, enfatizó que Ugalde se siente fuerte debido a su convicción de inocencia: “Basta saber que uno es inocente, eso ayuda mucho. Uno no tiene miedo”. Consultada por un eventual juicio y por su propia imputación en la causa, la mujer fue tajante. “Tengo cero miedo. No hay pruebas”, afirmó. Sin embargo, reconoció que su temor apunta en otra dirección. “Tengo miedo del asesino. Si entraron y mataron a mi hermano y a mis sobrinos, pueden matar a mis nietos o a mis hijos”, sostuvo. Finalmente, Trinidad Cruz-Coke manifestó su incredulidad ante las acusaciones que pesan sobre ella y su esposo. “No puedo creer que el mundo crea algo así, que no junten dos más dos”, dijo. Fuente: Publimetro