En Minneapolis, Minnesota, los agentes federales Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez han sido identificados como los responsables de disparar y matar al enfermero Alex Pretti durante un enfrentamiento con fuerzas de inmigración el 24 de enero de 2026. Esta información fue revelada por ProPublica, medio de periodismo de investigación que tuvo acceso a documentos gubernamentales. Ochoa, de 43 años, y Gutiérrez, de 35, ambos de origen hispano y provenientes del sur de Texas, formaban parte de la Operación Metro Surge, un despliegue federal de agentes armados en Minneapolis que ha generado controversia debido a incidentes violentos como la muerte de Pretti. Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, fue abatido a tiros durante una manifestación contra la presencia de las fuerzas federales en la ciudad. A pesar de que no se evidencia en los videos que Pretti haya exhibido un arma en el momento del altercado, los agentes lo redujeron en el suelo y posteriormente se escucharon disparos fatales. Este trágico incidente ha suscitado debates sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades federales, contradiciendo algunas declaraciones iniciales emitidas por funcionarios gubernamentales. La falta de transparencia por parte del CBP al omitir los nombres de los agentes involucrados ha generado críticas y demandas por parte de grupos de derechos civiles y legisladores para una investigación más exhaustiva sobre el uso letal de la fuerza. Hasta el momento, tanto Ochoa como Gutiérrez han sido suspendidos o puestos en licencia administrativa mientras se llevan a cabo las investigaciones internas del Departamento de Seguridad Nacional sobre este trágico suceso. Fuente: Publimetro
La confirmación de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) participarán en las operaciones de seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 , programados del 6 al 22 de febrero, ha generado una profunda indignación y un intenso debate político en Italia. Según informaron portavoces de la agencia y la embajada de Estados Unidos en Italia, la unidad que se desplazará es la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Su función principal será colaborar con el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado y las autoridades locales para mitigar riesgos planteados por organizaciones criminales transnacionales, incluyendo delitos como la trata de niños, el tráfico de armas y la cibercriminalidad. La agencia ha enfatizado que no llevará a cabo operaciones de control migratorio fuera de su país y que todas las acciones estarán bajo la autoridad soberana de Italia. El rechazo social y político surge principalmente tras la reciente muerte de dos civiles norteamericanos, entre ellos el enfermero Alex Pretti, durante operativos de agentes federales contra inmigrantes en Minneapolis. La tensión aumentó luego de que se reportara que agentes del ICE amenazaron a periodistas de la cadena pública italiana RAI mientras cubrían los incidentes en dicha ciudad estadounidense, advirtiéndoles que les romperían las ventanas de su vehículo si continuaban filmando. La presencia de estos agentes en Milán para los Juegos Olímpicos de Invierno ha provocado un agrio debate en Italia. El alcalde de Milán, Beppe Sala, calificó a la agencia como una “milicia que mata” y afirmó que no son bienvenidos en la ciudad porque sus métodos no se ajustan a la forma democrática de garantizar la seguridad en Italia. PUBLICIDAD El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, inicialmente restó importancia al asunto calificándolo como “normal”, pero ante la creciente presión, declaró posteriormente que “el ICE no operará en territorio italiano” y que la seguridad general está garantizada por el estado italiano. Desde la oposición, líderes del Movimiento Cinco Estrellas acusaron al gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni de “cobardía y sumisión” ante la administración de Donald Trump por su silencio inicial sobre el tema. A pesar de la controversia, se espera que los agentes formen parte del esquema de protección para la delegación estadounidense, que incluirá la asistencia del vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio a la ceremonia de apertura el 6 de febrero. Fuente: Publimetro Deportes
Las redadas migratorias ordenadas por el gobierno de Donald Trump en el estado de Minnesota han generado controversia al conocerse la detención de un niño de apenas cinco años con el objetivo de aprehender a su padre. Minnesota, y principalmente su ciudad más importante, Minneapolis, ha sido foco en el último mes de redadas por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la tensión llegó al máximo cuando un agente federal disparó a quemarropa y dio muerte a la ciudadana estadounidense Renée Good de 37 años, el pasado 7 de enero. El pequeño fue interceptado por agentes federales cuando regresaba de la escuela y luego los agentes lo usaron para presionar a su padre. El caso de Liam Conejo Ramos, ocurrido en un suburbio al norte de Minneapolis, se convirtió rápidamente en uno de los episodios más impactantes y emotivos de las recientes acciones del ICE, que provocó indignación, miedo y tristeza entre familias inmigrantes, en especial dentro de la comunidad hispana. Según autoridades escolares y el abogado de la familia consultados por la agencia The Associated Press, el martes por la tarde varios agentes federales interceptaron al menor cuando regresaba a casa con su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, de origen ecuatoriano. El niño fue sacado de un vehículo en movimiento en la entrada de su hogar, relató la superintendente del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, durante una conferencia de prensa. De acuerdo con su testimonio, los agentes pidieron al pequeño que tocara la puerta de su casa para verificar si había más personas adentro, “usando esencialmente a un niño de cinco años como carnada”, afirmó la funcionaria. La familia tiene un proceso de asilo activo y no ha recibido ninguna orden de deportación. “¿Por qué detener a un niño de cinco años?”, cuestionó Stenvik. “No pueden decirme que este niño va a ser clasificado como un criminal violento”. El caso generó tanto indignación como miedo entre los migrantes hispanos, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que el menor fuera el objetivo de la operación. En un comunicado, su portavoz Tricia McLaughlin aseguró que ICE buscaba arrestar al padre, a quien describió como una persona que se encuentra en el país sin estatus migratorio legal. Según la versión oficial, el hombre intentó huir y “abandonó a su hijo”, por lo que un agente permaneció con el menor “por su seguridad”. Sin embargo, autoridades locales aseguraron que había otro adulto en la vivienda, pero los agentes no permitieron que el pequeño Liam se quedara con esa persona. Según dijo a AP Marc Prokosch, el abogado de la familia, padre e hijo fueron trasladados a un centro de detención de inmigración en Dilley, Texas, cerca de San Antonio. Él asume que están detenidos en una celda familiar. Liam es el cuarto estudiante del distrito escolar de Columbia Heights en Minneapolis detenido por ICE en las últimas semanas. Antes que él, un joven de 17 años fue arrestado camino a la escuela, además de un niño de 10 años y otro adolescente. El impacto es devastador; el distrito escolar atiende a unos tres mil 400 estudiantes, en su mayoría hijos de familias inmigrantes. Registra una fuerte caída en la asistencia escolar. Casi un tercio no acudieron a clases en un solo día reflejo del temor que se apodera de la comunidad. Durante una visita a Minneapolis donde se reunió con líderes locales, el vicepresidente JD Vance dijo que escuchó la “terrible historia” sobre Liam pero luego se enteró que el niño solo fue detenido, no arrestado. “Bueno ¿qué se supone que deben hacer? ¿Se supone que deben dejar que un niño de 5 años muera? ¿No se supone que deben arrestar a un extranjero ilegal en los Estados Unidos?”, comentó Vance quien es padre también. No se le preguntó por qué los agentes supuestamente no dejaron al niño con el otro adulto que vive en la casa y se ofreció a cuidarlo. Por parte demócrata las críticas fueron duras contra los agentes del gobierno. La senadora Tammy Duckworth escribió contra ICE: “Un niño como carnada. Su crueldad no tiene límites”. El senador Ruben Gallego subió una foto del niño a sus redes sociales y escribió: “Estos son los ‘criminales violentos’ a los que Trump persigue. Liam Ramos tiene 5 años. Fue utilizado como señuelo para llamar a las puertas y ver si había alguien más dentro. Luego lo secuestraron y lo llevaron a Texas”. El alcalde Jacob Frey escribió: “Cuando el gobierno federal trata a los niños como criminales algo anda muy mal”. Fuente: Publimetro
Un ciudadano chileno identificado como Jeson Nelon Presilla Flores logró evitar un juicio que podría haberlo condenado a 15 años de cárcel en Estados Unidos al ser deportado, a pesar de ser sospechoso de participar en un millonario robo de joyas en ese país. Este hecho fue considerado extremadamente inusual por expertos legales estadounidenses. Presilla Flores formaba parte de un grupo de siete acusados que en 2022 habría participado en el robo a un camión de valores cerca de San Francisco, donde se apoderaron de un botín valuado en 100 millones de dólares en diamantes, oro y relojes de lujo. Este robo fue catalogado como uno de los más millonarios en la historia de Estados Unidos, y el chileno se encontraba en libertad bajo fianza. Sin embargo, en septiembre, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo detuvo al descubrir una orden de detención migratoria desconocida por la fiscalía. Durante una audiencia el 16 de septiembre pasado, Presilla Flores optó por ser deportado a Chile. A pesar de una orden final de expulsión, el ciudadano chileno terminó siendo enviado a Ecuador. Según AP News, los fiscales federales indicaron que se supone que los fiscales deben permitir que el proceso civil de inmigración se desarrolle de forma independiente mientras los cargos penales están pendientes, lo que benefició al acusado al evitar el juicio y cualquier posible condena y sentencia, a menos que regrese a Estados Unidos. La exfiscal federal Laurie Levenson calificó lo sucedido como extremadamente inusual en un caso de esta magnitud. No entiendo cómo lo deportarían sin que la fiscalía estuviera al tanto, expresó Levenson. Realmente era la mano izquierda sin saber lo que hacía la mano derecha, agregó. Los propietarios de las joyas robadas ven cada vez más lejana la posibilidad de obtener respuestas sobre este millonario robo. Fuente: Publimetro
El presidente Donald Trump ha amenazado con invocar una ley de 1807 para desplegar tropas y sofocar las persistentes protestas contra agentes federales en Minneapolis. Estas protestas surgieron tras la muerte de una ciudadana estadounidense a manos de un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 7 de enero. La amenaza se produjo después de que un hombre resultara herido por un agente de inmigración durante un enfrentamiento en el que era atacado con una pala y un palo de escoba. Este incidente ha aumentado el miedo y la ira en la ciudad. A pesar de las objeciones de gobernadores, Trump ha mencionado la posibilidad de utilizar la Ley de Insurrección para desplegar al ejército o federalizar a la Guardia Nacional y llevar a cabo labores policiales a nivel nacional. En 2020, ya había amenazado con usar esta ley para sofocar las protestas derivadas de la muerte de George Floyd en Minneapolis. “Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley e impiden que los agitadores profesionales y los insurrectos ataquen a los patriotas del ICE, que sólo están tratando de hacer su trabajo, instituiré la Ley de Insurrección, como muchos presidentes lo han hecho antes que yo, y pondré fin rápidamente a la farsa que está teniendo lugar en ese otrora gran estado”, escribió Trump en redes sociales. La Ley de Insurrección ha sido invocada en más de veinte ocasiones por presidentes anteriores, siendo la más reciente utilizada por George H. W. Bush en 1992 para controlar disturbios en Los Ángeles tras el caso Rodney King. En esa ocasión, las autoridades locales solicitaron asistencia. “Hago un llamado directo al presidente: bajemos la temperatura. Ponga fin a esta campaña de represalias. Esto no es lo que somos”, pidió el gobernador demócrata Tim Walz en una publicación en redes sociales. El fiscal general Keith Ellison respondió a Trump diciendo que recurriría a los tribunales para impugnar cualquier despliegue. Además, presentó una demanda para detener la ampliación de operativos por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ha realizado más de 2.500 arrestos desde finales de noviembre como parte de una campaña migratoria llamada Metro Surge en las Ciudades Gemelas. Las protestas se han vuelto habituales en Minneapolis desde el tiroteo del 7 de enero, pero recientemente han sido más pacíficas después de que el gobernador y el alcalde pidieran calma a los manifestantes. En un comunicado, el DHS describió los eventos previos al tiroteo del miércoles, indicando que agentes federales detuvieron a una persona venezolana ilegalmente presente en Estados Unidos. Tras intentar escapar, la persona fue emboscada por tres individuos, lo que llevó al agente a disparar para defenderse. El jefe de policía Brian O’Hara confirmó que el hombre herido está hospitalizado pero fuera de peligro. Fuente: Publimetro
En Minneapolis, Minnesota, los agentes federales Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez han sido identificados como los responsables de disparar y matar al enfermero Alex Pretti durante un enfrentamiento con fuerzas de inmigración el 24 de enero de 2026. Esta información fue revelada por ProPublica, medio de periodismo de investigación que tuvo acceso a documentos gubernamentales. Ochoa, de 43 años, y Gutiérrez, de 35, ambos de origen hispano y provenientes del sur de Texas, formaban parte de la Operación Metro Surge, un despliegue federal de agentes armados en Minneapolis que ha generado controversia debido a incidentes violentos como la muerte de Pretti. Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos de 37 años, fue abatido a tiros durante una manifestación contra la presencia de las fuerzas federales en la ciudad. A pesar de que no se evidencia en los videos que Pretti haya exhibido un arma en el momento del altercado, los agentes lo redujeron en el suelo y posteriormente se escucharon disparos fatales. Este trágico incidente ha suscitado debates sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades federales, contradiciendo algunas declaraciones iniciales emitidas por funcionarios gubernamentales. La falta de transparencia por parte del CBP al omitir los nombres de los agentes involucrados ha generado críticas y demandas por parte de grupos de derechos civiles y legisladores para una investigación más exhaustiva sobre el uso letal de la fuerza. Hasta el momento, tanto Ochoa como Gutiérrez han sido suspendidos o puestos en licencia administrativa mientras se llevan a cabo las investigaciones internas del Departamento de Seguridad Nacional sobre este trágico suceso. Fuente: Publimetro
La confirmación de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés) participarán en las operaciones de seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 , programados del 6 al 22 de febrero, ha generado una profunda indignación y un intenso debate político en Italia. Según informaron portavoces de la agencia y la embajada de Estados Unidos en Italia, la unidad que se desplazará es la División de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Su función principal será colaborar con el Servicio de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado y las autoridades locales para mitigar riesgos planteados por organizaciones criminales transnacionales, incluyendo delitos como la trata de niños, el tráfico de armas y la cibercriminalidad. La agencia ha enfatizado que no llevará a cabo operaciones de control migratorio fuera de su país y que todas las acciones estarán bajo la autoridad soberana de Italia. El rechazo social y político surge principalmente tras la reciente muerte de dos civiles norteamericanos, entre ellos el enfermero Alex Pretti, durante operativos de agentes federales contra inmigrantes en Minneapolis. La tensión aumentó luego de que se reportara que agentes del ICE amenazaron a periodistas de la cadena pública italiana RAI mientras cubrían los incidentes en dicha ciudad estadounidense, advirtiéndoles que les romperían las ventanas de su vehículo si continuaban filmando. La presencia de estos agentes en Milán para los Juegos Olímpicos de Invierno ha provocado un agrio debate en Italia. El alcalde de Milán, Beppe Sala, calificó a la agencia como una “milicia que mata” y afirmó que no son bienvenidos en la ciudad porque sus métodos no se ajustan a la forma democrática de garantizar la seguridad en Italia. PUBLICIDAD El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, inicialmente restó importancia al asunto calificándolo como “normal”, pero ante la creciente presión, declaró posteriormente que “el ICE no operará en territorio italiano” y que la seguridad general está garantizada por el estado italiano. Desde la oposición, líderes del Movimiento Cinco Estrellas acusaron al gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni de “cobardía y sumisión” ante la administración de Donald Trump por su silencio inicial sobre el tema. A pesar de la controversia, se espera que los agentes formen parte del esquema de protección para la delegación estadounidense, que incluirá la asistencia del vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio a la ceremonia de apertura el 6 de febrero. Fuente: Publimetro Deportes
Las redadas migratorias ordenadas por el gobierno de Donald Trump en el estado de Minnesota han generado controversia al conocerse la detención de un niño de apenas cinco años con el objetivo de aprehender a su padre. Minnesota, y principalmente su ciudad más importante, Minneapolis, ha sido foco en el último mes de redadas por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la tensión llegó al máximo cuando un agente federal disparó a quemarropa y dio muerte a la ciudadana estadounidense Renée Good de 37 años, el pasado 7 de enero. El pequeño fue interceptado por agentes federales cuando regresaba de la escuela y luego los agentes lo usaron para presionar a su padre. El caso de Liam Conejo Ramos, ocurrido en un suburbio al norte de Minneapolis, se convirtió rápidamente en uno de los episodios más impactantes y emotivos de las recientes acciones del ICE, que provocó indignación, miedo y tristeza entre familias inmigrantes, en especial dentro de la comunidad hispana. Según autoridades escolares y el abogado de la familia consultados por la agencia The Associated Press, el martes por la tarde varios agentes federales interceptaron al menor cuando regresaba a casa con su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, de origen ecuatoriano. El niño fue sacado de un vehículo en movimiento en la entrada de su hogar, relató la superintendente del distrito escolar de Columbia Heights, Zena Stenvik, durante una conferencia de prensa. De acuerdo con su testimonio, los agentes pidieron al pequeño que tocara la puerta de su casa para verificar si había más personas adentro, “usando esencialmente a un niño de cinco años como carnada”, afirmó la funcionaria. La familia tiene un proceso de asilo activo y no ha recibido ninguna orden de deportación. “¿Por qué detener a un niño de cinco años?”, cuestionó Stenvik. “No pueden decirme que este niño va a ser clasificado como un criminal violento”. El caso generó tanto indignación como miedo entre los migrantes hispanos, pero el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negó que el menor fuera el objetivo de la operación. En un comunicado, su portavoz Tricia McLaughlin aseguró que ICE buscaba arrestar al padre, a quien describió como una persona que se encuentra en el país sin estatus migratorio legal. Según la versión oficial, el hombre intentó huir y “abandonó a su hijo”, por lo que un agente permaneció con el menor “por su seguridad”. Sin embargo, autoridades locales aseguraron que había otro adulto en la vivienda, pero los agentes no permitieron que el pequeño Liam se quedara con esa persona. Según dijo a AP Marc Prokosch, el abogado de la familia, padre e hijo fueron trasladados a un centro de detención de inmigración en Dilley, Texas, cerca de San Antonio. Él asume que están detenidos en una celda familiar. Liam es el cuarto estudiante del distrito escolar de Columbia Heights en Minneapolis detenido por ICE en las últimas semanas. Antes que él, un joven de 17 años fue arrestado camino a la escuela, además de un niño de 10 años y otro adolescente. El impacto es devastador; el distrito escolar atiende a unos tres mil 400 estudiantes, en su mayoría hijos de familias inmigrantes. Registra una fuerte caída en la asistencia escolar. Casi un tercio no acudieron a clases en un solo día reflejo del temor que se apodera de la comunidad. Durante una visita a Minneapolis donde se reunió con líderes locales, el vicepresidente JD Vance dijo que escuchó la “terrible historia” sobre Liam pero luego se enteró que el niño solo fue detenido, no arrestado. “Bueno ¿qué se supone que deben hacer? ¿Se supone que deben dejar que un niño de 5 años muera? ¿No se supone que deben arrestar a un extranjero ilegal en los Estados Unidos?”, comentó Vance quien es padre también. No se le preguntó por qué los agentes supuestamente no dejaron al niño con el otro adulto que vive en la casa y se ofreció a cuidarlo. Por parte demócrata las críticas fueron duras contra los agentes del gobierno. La senadora Tammy Duckworth escribió contra ICE: “Un niño como carnada. Su crueldad no tiene límites”. El senador Ruben Gallego subió una foto del niño a sus redes sociales y escribió: “Estos son los ‘criminales violentos’ a los que Trump persigue. Liam Ramos tiene 5 años. Fue utilizado como señuelo para llamar a las puertas y ver si había alguien más dentro. Luego lo secuestraron y lo llevaron a Texas”. El alcalde Jacob Frey escribió: “Cuando el gobierno federal trata a los niños como criminales algo anda muy mal”. Fuente: Publimetro
Un ciudadano chileno identificado como Jeson Nelon Presilla Flores logró evitar un juicio que podría haberlo condenado a 15 años de cárcel en Estados Unidos al ser deportado, a pesar de ser sospechoso de participar en un millonario robo de joyas en ese país. Este hecho fue considerado extremadamente inusual por expertos legales estadounidenses. Presilla Flores formaba parte de un grupo de siete acusados que en 2022 habría participado en el robo a un camión de valores cerca de San Francisco, donde se apoderaron de un botín valuado en 100 millones de dólares en diamantes, oro y relojes de lujo. Este robo fue catalogado como uno de los más millonarios en la historia de Estados Unidos, y el chileno se encontraba en libertad bajo fianza. Sin embargo, en septiembre, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) lo detuvo al descubrir una orden de detención migratoria desconocida por la fiscalía. Durante una audiencia el 16 de septiembre pasado, Presilla Flores optó por ser deportado a Chile. A pesar de una orden final de expulsión, el ciudadano chileno terminó siendo enviado a Ecuador. Según AP News, los fiscales federales indicaron que se supone que los fiscales deben permitir que el proceso civil de inmigración se desarrolle de forma independiente mientras los cargos penales están pendientes, lo que benefició al acusado al evitar el juicio y cualquier posible condena y sentencia, a menos que regrese a Estados Unidos. La exfiscal federal Laurie Levenson calificó lo sucedido como extremadamente inusual en un caso de esta magnitud. No entiendo cómo lo deportarían sin que la fiscalía estuviera al tanto, expresó Levenson. Realmente era la mano izquierda sin saber lo que hacía la mano derecha, agregó. Los propietarios de las joyas robadas ven cada vez más lejana la posibilidad de obtener respuestas sobre este millonario robo. Fuente: Publimetro
El presidente Donald Trump ha amenazado con invocar una ley de 1807 para desplegar tropas y sofocar las persistentes protestas contra agentes federales en Minneapolis. Estas protestas surgieron tras la muerte de una ciudadana estadounidense a manos de un oficial del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 7 de enero. La amenaza se produjo después de que un hombre resultara herido por un agente de inmigración durante un enfrentamiento en el que era atacado con una pala y un palo de escoba. Este incidente ha aumentado el miedo y la ira en la ciudad. A pesar de las objeciones de gobernadores, Trump ha mencionado la posibilidad de utilizar la Ley de Insurrección para desplegar al ejército o federalizar a la Guardia Nacional y llevar a cabo labores policiales a nivel nacional. En 2020, ya había amenazado con usar esta ley para sofocar las protestas derivadas de la muerte de George Floyd en Minneapolis. “Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley e impiden que los agitadores profesionales y los insurrectos ataquen a los patriotas del ICE, que sólo están tratando de hacer su trabajo, instituiré la Ley de Insurrección, como muchos presidentes lo han hecho antes que yo, y pondré fin rápidamente a la farsa que está teniendo lugar en ese otrora gran estado”, escribió Trump en redes sociales. La Ley de Insurrección ha sido invocada en más de veinte ocasiones por presidentes anteriores, siendo la más reciente utilizada por George H. W. Bush en 1992 para controlar disturbios en Los Ángeles tras el caso Rodney King. En esa ocasión, las autoridades locales solicitaron asistencia. “Hago un llamado directo al presidente: bajemos la temperatura. Ponga fin a esta campaña de represalias. Esto no es lo que somos”, pidió el gobernador demócrata Tim Walz en una publicación en redes sociales. El fiscal general Keith Ellison respondió a Trump diciendo que recurriría a los tribunales para impugnar cualquier despliegue. Además, presentó una demanda para detener la ampliación de operativos por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que ha realizado más de 2.500 arrestos desde finales de noviembre como parte de una campaña migratoria llamada Metro Surge en las Ciudades Gemelas. Las protestas se han vuelto habituales en Minneapolis desde el tiroteo del 7 de enero, pero recientemente han sido más pacíficas después de que el gobernador y el alcalde pidieran calma a los manifestantes. En un comunicado, el DHS describió los eventos previos al tiroteo del miércoles, indicando que agentes federales detuvieron a una persona venezolana ilegalmente presente en Estados Unidos. Tras intentar escapar, la persona fue emboscada por tres individuos, lo que llevó al agente a disparar para defenderse. El jefe de policía Brian O’Hara confirmó que el hombre herido está hospitalizado pero fuera de peligro. Fuente: Publimetro