Un equipo de investigadores ha hecho un descubrimiento que podría cambiar nuestra comprensión de la historia prehispánica del valle central de Chile. En el sector de El Llano de Rinconada, en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua, se han encontrado restos humanos con una antigüedad estimada entre 4.000 y 5.000 años. Este hallazgo tuvo lugar en la ribera sur del antiguo lago Tagua Tagua, un lugar crucial para entender cómo se desarrollaron las primeras sociedades cazadoras-recolectoras en la región. Estas excavaciones forman parte del proyecto Fondecyt “Cazadores Recolectores del antiguo Lago de Tagua Tagua”, liderado por el Dr. Rafael Labarca, académico de la Escuela de Antropología de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Durante los trabajos, el equipo, compuesto por arqueólogos y antropólogos, logró recuperar un esqueleto completo perteneciente a un hombre, junto con otros restos óseos en diferentes estados de conservación. Las condiciones del terreno han favorecido la preservación de los cuerpos, abriendo nuevas posibilidades para futuros estudios. El Dr. Rafael Labarca comentó: “Durante esta campaña, ampliamos dos sectores prometedores y en uno encontramos el esqueleto completo de un hombre ”, además agregó que “en el segundo sector ampliado, recuperamos un esqueleto primario pero alterado”. Según informa Ladera Sur, el sitio donde se realizó este descubrimiento no es desconocido para la arqueología chilena. En la década de 1980, en el cercano sector de Cuchipuy, se encontraron restos de más de 50 individuos datados entre 5.000 y 7.000 años atrás. Sin embargo, desde entonces, los hallazgos de este tipo habían sido escasos, lo que resalta la importancia de este nuevo registro. Los expertos señalan que esta evidencia contribuirá a mejorar nuestra comprensión sobre cómo vivían estas comunidades, incluyendo sus prácticas funerarias, dieta y relación con el entorno lacustre que dominaba la zona durante el Pleistoceno y Holoceno. Los restos serán sometidos a diversos análisis especializados como estudios de ADN, datación por radiocarbono y evaluaciones isotópicas. Estas pruebas permitirán reconstruir aspectos cruciales sobre la vida de estas poblaciones y comparar los hallazgos con otros descubrimientos en la cuenca del antiguo lago Tagua Tagua. Fuente: Publimetro
La investigación sobre la desaparición y presunto homicidio de Julia Chuñil, una mujer de 72 años, ha dado un giro significativo con el descubrimiento de rastros de sangre en un galpón cercano a su residencia en Máfil, región de Los Ríos. Según informes de Radio Bío Bío, la sangre fue encontrada por la policía el domingo en el galpón situado a pocos metros de la casa de Chuñil, lo que refuerza la posibilidad de una conexión directa con su desaparición. El Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) ha tomado muestras del material para su análisis en Santiago, con el objetivo de determinar si se trata de sangre humana y si pertenece a Julia Chuñil. Los resultados podrían estar disponibles en los próximos días. Mientras tanto, las labores de búsqueda se han reanudado este lunes por sexto día consecutivo en el área rural donde fue vista por última vez la mujer desaparecida. Este hallazgo se suma a otro descubrimiento previo durante la investigación: un presunto machete encontrado en una bodega dentro del mismo terreno. El objeto fue incautado como evidencia y será sometido a peritajes para determinar su relevancia en el caso. Los hijos de Julia Chuñil Catricura han sido formalizados por varios delitos, incluyendo parricidio, robo con violencia e intimidación frustrada, maltrato relevante y trato inhumano e ilegal del cuerpo de la mujer. Javier Troncoso Chuñil permanece en prisión preventiva, mientras que Jeannette Troncoso Chuñil y Javier San Martín Chuñil tienen arresto domiciliario total y arraigo nacional como medidas cautelares. Fuente: Publimetro
Un equipo de investigadores ha hecho un descubrimiento que podría cambiar nuestra comprensión de la historia prehispánica del valle central de Chile. En el sector de El Llano de Rinconada, en la comuna de San Vicente de Tagua Tagua, se han encontrado restos humanos con una antigüedad estimada entre 4.000 y 5.000 años. Este hallazgo tuvo lugar en la ribera sur del antiguo lago Tagua Tagua, un lugar crucial para entender cómo se desarrollaron las primeras sociedades cazadoras-recolectoras en la región. Estas excavaciones forman parte del proyecto Fondecyt “Cazadores Recolectores del antiguo Lago de Tagua Tagua”, liderado por el Dr. Rafael Labarca, académico de la Escuela de Antropología de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Durante los trabajos, el equipo, compuesto por arqueólogos y antropólogos, logró recuperar un esqueleto completo perteneciente a un hombre, junto con otros restos óseos en diferentes estados de conservación. Las condiciones del terreno han favorecido la preservación de los cuerpos, abriendo nuevas posibilidades para futuros estudios. El Dr. Rafael Labarca comentó: “Durante esta campaña, ampliamos dos sectores prometedores y en uno encontramos el esqueleto completo de un hombre ”, además agregó que “en el segundo sector ampliado, recuperamos un esqueleto primario pero alterado”. Según informa Ladera Sur, el sitio donde se realizó este descubrimiento no es desconocido para la arqueología chilena. En la década de 1980, en el cercano sector de Cuchipuy, se encontraron restos de más de 50 individuos datados entre 5.000 y 7.000 años atrás. Sin embargo, desde entonces, los hallazgos de este tipo habían sido escasos, lo que resalta la importancia de este nuevo registro. Los expertos señalan que esta evidencia contribuirá a mejorar nuestra comprensión sobre cómo vivían estas comunidades, incluyendo sus prácticas funerarias, dieta y relación con el entorno lacustre que dominaba la zona durante el Pleistoceno y Holoceno. Los restos serán sometidos a diversos análisis especializados como estudios de ADN, datación por radiocarbono y evaluaciones isotópicas. Estas pruebas permitirán reconstruir aspectos cruciales sobre la vida de estas poblaciones y comparar los hallazgos con otros descubrimientos en la cuenca del antiguo lago Tagua Tagua. Fuente: Publimetro
La investigación sobre la desaparición y presunto homicidio de Julia Chuñil, una mujer de 72 años, ha dado un giro significativo con el descubrimiento de rastros de sangre en un galpón cercano a su residencia en Máfil, región de Los Ríos. Según informes de Radio Bío Bío, la sangre fue encontrada por la policía el domingo en el galpón situado a pocos metros de la casa de Chuñil, lo que refuerza la posibilidad de una conexión directa con su desaparición. El Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) ha tomado muestras del material para su análisis en Santiago, con el objetivo de determinar si se trata de sangre humana y si pertenece a Julia Chuñil. Los resultados podrían estar disponibles en los próximos días. Mientras tanto, las labores de búsqueda se han reanudado este lunes por sexto día consecutivo en el área rural donde fue vista por última vez la mujer desaparecida. Este hallazgo se suma a otro descubrimiento previo durante la investigación: un presunto machete encontrado en una bodega dentro del mismo terreno. El objeto fue incautado como evidencia y será sometido a peritajes para determinar su relevancia en el caso. Los hijos de Julia Chuñil Catricura han sido formalizados por varios delitos, incluyendo parricidio, robo con violencia e intimidación frustrada, maltrato relevante y trato inhumano e ilegal del cuerpo de la mujer. Javier Troncoso Chuñil permanece en prisión preventiva, mientras que Jeannette Troncoso Chuñil y Javier San Martín Chuñil tienen arresto domiciliario total y arraigo nacional como medidas cautelares. Fuente: Publimetro