Las intensas lluvias y granizadas que han azotado la zona central en los últimos días han generado estragos, desde inundaciones hasta cortes de energía y daños en la infraestructura. Sin embargo, otro sector que se ve amenazado por estos fenómenos climáticos es el agrícola, con especial preocupación por el impacto en frutas, verduras y hortalizas. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, ha señalado que las regiones Metropolitana, de O’Higgins y del Maule son las más vulnerables debido al estado de desarrollo en el que se encuentran algunos cultivos. En palabras de Walker a Canal 24 Horas, “El fruto hoy está en un estado fenológico muy sensible porque hay frutitos de 10 a 15 mm donde el granizo lo impacta fuertemente”. El dirigente gremial ha destacado que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño han provocado precipitaciones que han desbordado esteros y canales, afectando algunas cosechas. La preocupación radica en la coincidencia de las lluvias y granizadas con etapas críticas para el crecimiento de los cultivos. “Una vez que tenemos la floración y frutos recién cuajados, tenemos granizo”, agregó Walker. Esta situación ya había sido advertida por especialistas. En agosto, el INIA alertó sobre la posibilidad de un aumento en las precipitaciones durante la primavera, acompañadas de viento y granizo, justo en momentos sensibles para frutales y berries. A pesar del escenario complicado, desde la SNA llaman a mantener la calma. Walker subrayó que hasta ahora no se han reportado heladas significativas, las cuales podrían tener consecuencias aún más graves para la agricultura. En cuanto a posibles repercusiones en los precios para los consumidores, el presidente de la SNA mencionó que “por el momento no se han detectado incrementos relevantes”. Sin embargo, advirtió que los eventos meteorológicos pueden retrasar los cultivos, reducir la producción y aumentar los costos, factores que eventualmente podrían reflejarse en los precios finales. “Estamos en un contexto de cambio climático complicado y eso hace cada día más difícil la producción y hace aumentar estos costos y muchas veces esto se refleja en los precios”, concluyó Walker. Fuente: Publimetro
Las intensas lluvias y granizadas que han azotado la zona central en los últimos días han generado estragos, desde inundaciones hasta cortes de energía y daños en la infraestructura. Sin embargo, otro sector que se ve amenazado por estos fenómenos climáticos es el agrícola, con especial preocupación por el impacto en frutas, verduras y hortalizas. El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, ha señalado que las regiones Metropolitana, de O’Higgins y del Maule son las más vulnerables debido al estado de desarrollo en el que se encuentran algunos cultivos. En palabras de Walker a Canal 24 Horas, “El fruto hoy está en un estado fenológico muy sensible porque hay frutitos de 10 a 15 mm donde el granizo lo impacta fuertemente”. El dirigente gremial ha destacado que las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño han provocado precipitaciones que han desbordado esteros y canales, afectando algunas cosechas. La preocupación radica en la coincidencia de las lluvias y granizadas con etapas críticas para el crecimiento de los cultivos. “Una vez que tenemos la floración y frutos recién cuajados, tenemos granizo”, agregó Walker. Esta situación ya había sido advertida por especialistas. En agosto, el INIA alertó sobre la posibilidad de un aumento en las precipitaciones durante la primavera, acompañadas de viento y granizo, justo en momentos sensibles para frutales y berries. A pesar del escenario complicado, desde la SNA llaman a mantener la calma. Walker subrayó que hasta ahora no se han reportado heladas significativas, las cuales podrían tener consecuencias aún más graves para la agricultura. En cuanto a posibles repercusiones en los precios para los consumidores, el presidente de la SNA mencionó que “por el momento no se han detectado incrementos relevantes”. Sin embargo, advirtió que los eventos meteorológicos pueden retrasar los cultivos, reducir la producción y aumentar los costos, factores que eventualmente podrían reflejarse en los precios finales. “Estamos en un contexto de cambio climático complicado y eso hace cada día más difícil la producción y hace aumentar estos costos y muchas veces esto se refleja en los precios”, concluyó Walker. Fuente: Publimetro