La asistencia escolar en Chile continúa recuperándose después del fuerte deterioro registrado tras la pandemia, pero las cifras muestran que todavía existe un grupo importante de niños y adolescentes que está quedando fuera de las salas de clases durante períodos prolongados. Un estudio elaborado por Acción Educar , a partir de las bases mensuales de asistencia del Ministerio de Educación, reveló que durante el primer semestre de 2026 64.831 estudiantes perdieron más de la mitad de las jornadas escolares. El fenómeno afecta especialmente a algunos niveles de enseñanza media y educación parvularia. I medio concentra la mayor cantidad de casos, con 8.006 alumnos que asistieron a menos de la mitad del semestre. Le siguen III medio, con 7.755 estudiantes; II medio, con 7.379; y IV medio, con 6.182. En prekínder, en tanto, fueron 4.948 niños, equivalentes al 4,6% de toda la matrícula de ese nivel, la proporción más alta registrada entre los cursos analizados. El panorama también preocupa al observar a quienes acumulan más de un mes de ausencias. En educación parvularia, el 16,5% de los estudiantes se encuentra en esa situación, mientras que en enseñanza media alcanza al 10,8%. En educación básica, la cifra baja a 7,7%. A nivel nacional, el porcentaje de estudiantes que pierde más de un mes de clases ha mostrado una importante mejoría: pasó de 18,9% en 2022 a 9,4% en 2026. Sin embargo, todavía está lejos del 6,4% registrado en 2018, antes de la pandemia. El informe también muestra una señal positiva. El promedio nacional de asistencia llegó este año a 89,2%, una recuperación significativa frente al 84,1% registrado en 2022. Pese a ello, el país todavía se encuentra dos puntos porcentuales por debajo del 91,2% alcanzado en 2018. Durante 2026, un 62,9% de los estudiantes presentó una asistencia considerada esperada, mientras un 13,3% registró inasistencia reiterada. Más preocupante resulta que 23,8% tuvo una asistencia acumulada inferior al 85%, situación clasificada como inasistencia grave o menos. Esto equivale actualmente a 689.779 estudiantes. Los datos muestran una recuperación desde 2022, un avance que es importante mantener. La asistencia regular a clases es necesaria para que los estudiantes accedan efectivamente a las oportunidades de aprendizaje, pero aunque hemos avanzado, todavía no alcanzamos los niveles previos a la pandemia, explicó Elisa Vergara, investigadora de Acción Educar y autora del estudio. Al separar los datos por nivel educacional, las mayores dificultades vuelven a aparecer entre los más pequeños. En educación parvularia, 34,7% de los estudiantes presentó inasistencia grave o menos, cifra que disminuye a 25,4% en enseñanza media y a 21,4% en educación básica. También existen diferencias dependiendo del tipo de establecimiento. Los mayores porcentajes se registraron en establecimientos de Administración Delegada (31%) y SLEP (31,1%), mientras en los particulares subvencionados llegó a 20,7%. El estudio precisa que los SLEP mejoraron respecto del año anterior. El estudio también deja importantes diferencias territoriales. Ñuble lideró el país con una asistencia promedio del 91.5%, seguida por Maule con el 91.3%, y La Araucanía con el 91%. En el otro extremo aparecen Magallanes con el 85.5%, Atacama con el 86.8%, y Antofagasta con el 87.4%. Finalmente Acción Educar detectó una relación entre asistencia y la percepción de seguridad dentro de los establecimientos. Los alumnos provenientes de colegios con mejores resultados en el indicador Ambiente Seguro presentaron posteriormente menores niveles de inasistencia grave con diferencias que llegaron hasta nueve puntos porcentuales en II medio. Para consolidar esta recuperación es importante mantener los esfuerzos generales pero también poner el foco en quienes acumulan ausencias más severas, planteó Francisca Espinoza directora de Estudios Acción Educar quien agregó que también deben considerarse las condiciones seguridad y pertenencia dentro sus establecimientos. Fuente: Publimetro
La comunidad educativa del colegio Islas de Chile, en la comuna de La Granja, Región Metropolitana, se vio conmocionada por un grave acto de violencia escolar. Una estudiante de segundo básico resultó gravemente herida con múltiples lesiones cortopunzantes, presuntamente a manos de una compañera de octavo básico en el mismo establecimiento. Tras el violento incidente, la menor herida fue trasladada de urgencia al Hospital Padre Hurtado. A pesar de la gravedad de las lesiones, los médicos confirmaron que la víctima se encuentra estable y fuera de peligro vital. Por orden del Ministerio Público, la Brigada de Homicidios de la PDI se presentó en el lugar para llevar a cabo las primeras investigaciones, recopilar testimonios y esclarecer las circunstancias exactas del ataque. En declaraciones a los medios, la madre de la niña agredida criticó duramente la respuesta inicial del colegio, denunciando una falta de información sobre la gravedad del incidente. Según sus palabras: “Me llamaron, me dijeron que la niña tenía un pequeño problemita, que si podía venir al colegio. Cuando vine, me dijeron que solo tenía una cortadita; luego me dijeron que a la niña la llevaron al Hospital Padre Hurtado”. Sin embargo, al llegar al hospital, el diagnóstico médico reveló lesiones mucho más serias. La madre afirmó: “Cuando fui, me dicen que la niña tenía nueve estocadas, nueve puñaladas profundas”. Las autoridades educativas y policiales continúan con las investigaciones para determinar cómo una estudiante de octavo básico pudo acceder a un arma blanca dentro del colegio y si existían antecedentes previos de violencia o conflictos entre las involucradas. Fuente: Publimetro
La asistencia escolar en Chile continúa recuperándose después del fuerte deterioro registrado tras la pandemia, pero las cifras muestran que todavía existe un grupo importante de niños y adolescentes que está quedando fuera de las salas de clases durante períodos prolongados. Un estudio elaborado por Acción Educar , a partir de las bases mensuales de asistencia del Ministerio de Educación, reveló que durante el primer semestre de 2026 64.831 estudiantes perdieron más de la mitad de las jornadas escolares. El fenómeno afecta especialmente a algunos niveles de enseñanza media y educación parvularia. I medio concentra la mayor cantidad de casos, con 8.006 alumnos que asistieron a menos de la mitad del semestre. Le siguen III medio, con 7.755 estudiantes; II medio, con 7.379; y IV medio, con 6.182. En prekínder, en tanto, fueron 4.948 niños, equivalentes al 4,6% de toda la matrícula de ese nivel, la proporción más alta registrada entre los cursos analizados. El panorama también preocupa al observar a quienes acumulan más de un mes de ausencias. En educación parvularia, el 16,5% de los estudiantes se encuentra en esa situación, mientras que en enseñanza media alcanza al 10,8%. En educación básica, la cifra baja a 7,7%. A nivel nacional, el porcentaje de estudiantes que pierde más de un mes de clases ha mostrado una importante mejoría: pasó de 18,9% en 2022 a 9,4% en 2026. Sin embargo, todavía está lejos del 6,4% registrado en 2018, antes de la pandemia. El informe también muestra una señal positiva. El promedio nacional de asistencia llegó este año a 89,2%, una recuperación significativa frente al 84,1% registrado en 2022. Pese a ello, el país todavía se encuentra dos puntos porcentuales por debajo del 91,2% alcanzado en 2018. Durante 2026, un 62,9% de los estudiantes presentó una asistencia considerada esperada, mientras un 13,3% registró inasistencia reiterada. Más preocupante resulta que 23,8% tuvo una asistencia acumulada inferior al 85%, situación clasificada como inasistencia grave o menos. Esto equivale actualmente a 689.779 estudiantes. Los datos muestran una recuperación desde 2022, un avance que es importante mantener. La asistencia regular a clases es necesaria para que los estudiantes accedan efectivamente a las oportunidades de aprendizaje, pero aunque hemos avanzado, todavía no alcanzamos los niveles previos a la pandemia, explicó Elisa Vergara, investigadora de Acción Educar y autora del estudio. Al separar los datos por nivel educacional, las mayores dificultades vuelven a aparecer entre los más pequeños. En educación parvularia, 34,7% de los estudiantes presentó inasistencia grave o menos, cifra que disminuye a 25,4% en enseñanza media y a 21,4% en educación básica. También existen diferencias dependiendo del tipo de establecimiento. Los mayores porcentajes se registraron en establecimientos de Administración Delegada (31%) y SLEP (31,1%), mientras en los particulares subvencionados llegó a 20,7%. El estudio precisa que los SLEP mejoraron respecto del año anterior. El estudio también deja importantes diferencias territoriales. Ñuble lideró el país con una asistencia promedio del 91.5%, seguida por Maule con el 91.3%, y La Araucanía con el 91%. En el otro extremo aparecen Magallanes con el 85.5%, Atacama con el 86.8%, y Antofagasta con el 87.4%. Finalmente Acción Educar detectó una relación entre asistencia y la percepción de seguridad dentro de los establecimientos. Los alumnos provenientes de colegios con mejores resultados en el indicador Ambiente Seguro presentaron posteriormente menores niveles de inasistencia grave con diferencias que llegaron hasta nueve puntos porcentuales en II medio. Para consolidar esta recuperación es importante mantener los esfuerzos generales pero también poner el foco en quienes acumulan ausencias más severas, planteó Francisca Espinoza directora de Estudios Acción Educar quien agregó que también deben considerarse las condiciones seguridad y pertenencia dentro sus establecimientos. Fuente: Publimetro
La comunidad educativa del colegio Islas de Chile, en la comuna de La Granja, Región Metropolitana, se vio conmocionada por un grave acto de violencia escolar. Una estudiante de segundo básico resultó gravemente herida con múltiples lesiones cortopunzantes, presuntamente a manos de una compañera de octavo básico en el mismo establecimiento. Tras el violento incidente, la menor herida fue trasladada de urgencia al Hospital Padre Hurtado. A pesar de la gravedad de las lesiones, los médicos confirmaron que la víctima se encuentra estable y fuera de peligro vital. Por orden del Ministerio Público, la Brigada de Homicidios de la PDI se presentó en el lugar para llevar a cabo las primeras investigaciones, recopilar testimonios y esclarecer las circunstancias exactas del ataque. En declaraciones a los medios, la madre de la niña agredida criticó duramente la respuesta inicial del colegio, denunciando una falta de información sobre la gravedad del incidente. Según sus palabras: “Me llamaron, me dijeron que la niña tenía un pequeño problemita, que si podía venir al colegio. Cuando vine, me dijeron que solo tenía una cortadita; luego me dijeron que a la niña la llevaron al Hospital Padre Hurtado”. Sin embargo, al llegar al hospital, el diagnóstico médico reveló lesiones mucho más serias. La madre afirmó: “Cuando fui, me dicen que la niña tenía nueve estocadas, nueve puñaladas profundas”. Las autoridades educativas y policiales continúan con las investigaciones para determinar cómo una estudiante de octavo básico pudo acceder a un arma blanca dentro del colegio y si existían antecedentes previos de violencia o conflictos entre las involucradas. Fuente: Publimetro