El ministro del Trabajo, Tomás Rau, instó a actuar con urgencia ante el reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que reveló un deterioro en el mercado laboral durante el trimestre febrero-abril. De acuerdo al reporte, la tasa de desempleo alcanzó el 9,1%, su nivel más alto desde junio de 2021, en plena pandemia de covid-19. Este incremento estuvo principalmente marcado por la disminución del empleo femenino. En particular, la desocupación entre las mujeres llegó al 10,5%, una cifra no vista desde el periodo más crítico de la emergencia sanitaria. “No solo es preocupante el menor empleo, sino su calidad. De los 68 mil empleos que se crearon, se destruyeron 40 empleos formales y se crearon 108 empleos informales”, señaló el ministro. Rau enfatizó que “estas malas cifras exigen actuar con urgencia. Como Gobierno nos estamos haciendo cargo. Estamos impulsando el plan de Reconstrucción Nacional que tiene medidas proinversión, procrecimiento y progeneración de empleo que necesitamos aprobar”. Fuente: Publimetro
Según datos proporcionados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre enero - marzo de 2026 se ubicó en 8,9%. Este valor representó un aumento de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. El incremento se debió al crecimiento de la fuerza laboral en un 0,7%, superando el aumento del empleo que fue del 0,5%. Las personas desocupadas aumentaron un 3,3%, influenciadas tanto por los cesantes (2,0%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (14,5%). En cuanto a las tasas de participación y ocupación, estas se situaron en 62,3% y 56,7%, disminuyendo levemente en 0,1 y 0,3 puntos porcentuales respectivamente. Por otro lado, la población fuera de la fuerza laboral aumentó un 1,2%, impulsada principalmente por las personas inactivas potencialmente activas (4,9%) y las inactivas habituales (0,4%). En el desglose por género, la tasa de desocupación para las mujeres fue del 10,0%, con un aumento interanual de 0,5 puntos porcentuales. Las tasas de participación y ocupación femeninas se ubicaron en 53,4% y 48,1%, con incrementos de 0,5 y 0,2 puntos porcentuales respectivamente. Por su parte, los hombres registraron una tasa de desocupación del 8,1%, sin variaciones significativas en comparación con el año anterior. En términos generales, la estimación total de personas ocupadas aumentó un 0,5% en doce meses. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por sectores como salud (6,1%), actividades profesionales (8,8%), comercio (1,1%) y actividades inmobiliarias (18,8%). En cuanto a la ocupación informal, esta representó el 26,5% del total de ocupados con un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto al año anterior. La tasa de desocupación ajustada estacionalmente se situó en 8,7%, mostrando un aumento de 0,2 puntos porcentuales con respecto al trimestre móvil anterior. En términos de horas trabajadas, el volumen total descendió un 0,1% en doce meses y el promedio semanal disminuyó a 35.7 horas. La tasa combinada de desocupación y fuerza laboral potencial alcanzó el 17.4%, con una brecha de género del 6.2 puntos porcentuales. En la Región Metropolitana chilena, la tasa de desocupación para el mismo período fue del 9.6%, con un aumento interanual del 0.2%. La estimación total de población ocupada disminuyó un 0.2%, destacándose sectores como información y comunicaciones (-16.0%), actividades financieras y seguros (-14.4%) y administración pública (-8.6%). Fuente: Publimetro
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ha dado a conocer que la tasa de desocupación en Chile ha alcanzado un 8,3% durante el trimestre móvil comprendido entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, mostrando un aumento en comparación con el mismo período del año anterior. Según el informe del INE, este incremento se debe a que la fuerza laboral ha crecido a un ritmo mayor que la generación de empleo. En palabras del organismo, la cantidad de personas desocupadas aumentó impulsada tanto por quienes perdieron su trabajo como por quienes buscan empleo por primera vez. Este aumento en la tasa de desempleo se produce en un contexto donde la fuerza laboral ha experimentado un crecimiento superior a la capacidad de creación de nuevos puestos de trabajo, lo que ejerce presión sobre el mercado laboral. Por otro lado, tanto la tasa de participación como la tasa de ocupación también han mostrado ligeras variaciones, reflejando así un aumento en la cantidad de personas en búsqueda de empleo en el país. Al analizar las cifras por sexo, el informe revela diferencias significativas. En el caso de las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,0%, con una disminución interanual de 0,3 puntos porcentuales. Esto se debe al incremento del 2,1% en la fuerza laboral femenina, menor al aumento del 2,4% registrado en mujeres ocupadas. En cuanto a los hombres, la tasa de desocupación fue del 7,8%, con un aumento de 0,1 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este incremento se atribuye al crecimiento del 0,1% en la fuerza laboral masculina y a la nula variación en hombres ocupados durante el período analizado. En la Región Metropolitana, la tasa de desempleo superó el promedio nacional situándose cerca del 9%, lo que también representa un aumento respecto al año anterior. Durante el mismo período, se estima que la población ocupada aumentó un 0,5%, siendo los sectores más influyentes alojamiento y servicio de comidas (15,5%), actividades profesionales (13,3%) e industria manufacturera (5,5%). Otro aspecto relevante destacado en el informe es el incremento en la ocupación informal, reflejando una mayor precarización en ciertos segmentos del mercado laboral. Este fenómeno ha sido impulsado principalmente por actividades de servicios y trabajos por cuenta propia. En relación al año 2025, se estima que la tasa de desocupación fue del 8,6%, mostrando una variación positiva de 0,1 puntos porcentuales respecto al año anterior. Este aumento se explica porque el crecimiento de la población ocupada (1,0%) fue menor al reportado por la fuerza laboral (1,1%). Asimismo, la población desocupada aumentó un 2,1%, influenciada tanto por quienes estaban cesantes (1,2%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (11,1%). En cuanto a los sectores económicos específicos, el incremento en las personas ocupadas fue impulsado principalmente por servicios administrativos y de apoyo (10,6%), alojamiento y servicio de comidas (6,1%) e información y comunicaciones (12,9%). Fuente: Publimetro
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, instó a actuar con urgencia ante el reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que reveló un deterioro en el mercado laboral durante el trimestre febrero-abril. De acuerdo al reporte, la tasa de desempleo alcanzó el 9,1%, su nivel más alto desde junio de 2021, en plena pandemia de covid-19. Este incremento estuvo principalmente marcado por la disminución del empleo femenino. En particular, la desocupación entre las mujeres llegó al 10,5%, una cifra no vista desde el periodo más crítico de la emergencia sanitaria. “No solo es preocupante el menor empleo, sino su calidad. De los 68 mil empleos que se crearon, se destruyeron 40 empleos formales y se crearon 108 empleos informales”, señaló el ministro. Rau enfatizó que “estas malas cifras exigen actuar con urgencia. Como Gobierno nos estamos haciendo cargo. Estamos impulsando el plan de Reconstrucción Nacional que tiene medidas proinversión, procrecimiento y progeneración de empleo que necesitamos aprobar”. Fuente: Publimetro
Según datos proporcionados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre enero - marzo de 2026 se ubicó en 8,9%. Este valor representó un aumento de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. El incremento se debió al crecimiento de la fuerza laboral en un 0,7%, superando el aumento del empleo que fue del 0,5%. Las personas desocupadas aumentaron un 3,3%, influenciadas tanto por los cesantes (2,0%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (14,5%). En cuanto a las tasas de participación y ocupación, estas se situaron en 62,3% y 56,7%, disminuyendo levemente en 0,1 y 0,3 puntos porcentuales respectivamente. Por otro lado, la población fuera de la fuerza laboral aumentó un 1,2%, impulsada principalmente por las personas inactivas potencialmente activas (4,9%) y las inactivas habituales (0,4%). En el desglose por género, la tasa de desocupación para las mujeres fue del 10,0%, con un aumento interanual de 0,5 puntos porcentuales. Las tasas de participación y ocupación femeninas se ubicaron en 53,4% y 48,1%, con incrementos de 0,5 y 0,2 puntos porcentuales respectivamente. Por su parte, los hombres registraron una tasa de desocupación del 8,1%, sin variaciones significativas en comparación con el año anterior. En términos generales, la estimación total de personas ocupadas aumentó un 0,5% en doce meses. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por sectores como salud (6,1%), actividades profesionales (8,8%), comercio (1,1%) y actividades inmobiliarias (18,8%). En cuanto a la ocupación informal, esta representó el 26,5% del total de ocupados con un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto al año anterior. La tasa de desocupación ajustada estacionalmente se situó en 8,7%, mostrando un aumento de 0,2 puntos porcentuales con respecto al trimestre móvil anterior. En términos de horas trabajadas, el volumen total descendió un 0,1% en doce meses y el promedio semanal disminuyó a 35.7 horas. La tasa combinada de desocupación y fuerza laboral potencial alcanzó el 17.4%, con una brecha de género del 6.2 puntos porcentuales. En la Región Metropolitana chilena, la tasa de desocupación para el mismo período fue del 9.6%, con un aumento interanual del 0.2%. La estimación total de población ocupada disminuyó un 0.2%, destacándose sectores como información y comunicaciones (-16.0%), actividades financieras y seguros (-14.4%) y administración pública (-8.6%). Fuente: Publimetro
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ha dado a conocer que la tasa de desocupación en Chile ha alcanzado un 8,3% durante el trimestre móvil comprendido entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, mostrando un aumento en comparación con el mismo período del año anterior. Según el informe del INE, este incremento se debe a que la fuerza laboral ha crecido a un ritmo mayor que la generación de empleo. En palabras del organismo, la cantidad de personas desocupadas aumentó impulsada tanto por quienes perdieron su trabajo como por quienes buscan empleo por primera vez. Este aumento en la tasa de desempleo se produce en un contexto donde la fuerza laboral ha experimentado un crecimiento superior a la capacidad de creación de nuevos puestos de trabajo, lo que ejerce presión sobre el mercado laboral. Por otro lado, tanto la tasa de participación como la tasa de ocupación también han mostrado ligeras variaciones, reflejando así un aumento en la cantidad de personas en búsqueda de empleo en el país. Al analizar las cifras por sexo, el informe revela diferencias significativas. En el caso de las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,0%, con una disminución interanual de 0,3 puntos porcentuales. Esto se debe al incremento del 2,1% en la fuerza laboral femenina, menor al aumento del 2,4% registrado en mujeres ocupadas. En cuanto a los hombres, la tasa de desocupación fue del 7,8%, con un aumento de 0,1 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este incremento se atribuye al crecimiento del 0,1% en la fuerza laboral masculina y a la nula variación en hombres ocupados durante el período analizado. En la Región Metropolitana, la tasa de desempleo superó el promedio nacional situándose cerca del 9%, lo que también representa un aumento respecto al año anterior. Durante el mismo período, se estima que la población ocupada aumentó un 0,5%, siendo los sectores más influyentes alojamiento y servicio de comidas (15,5%), actividades profesionales (13,3%) e industria manufacturera (5,5%). Otro aspecto relevante destacado en el informe es el incremento en la ocupación informal, reflejando una mayor precarización en ciertos segmentos del mercado laboral. Este fenómeno ha sido impulsado principalmente por actividades de servicios y trabajos por cuenta propia. En relación al año 2025, se estima que la tasa de desocupación fue del 8,6%, mostrando una variación positiva de 0,1 puntos porcentuales respecto al año anterior. Este aumento se explica porque el crecimiento de la población ocupada (1,0%) fue menor al reportado por la fuerza laboral (1,1%). Asimismo, la población desocupada aumentó un 2,1%, influenciada tanto por quienes estaban cesantes (1,2%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (11,1%). En cuanto a los sectores económicos específicos, el incremento en las personas ocupadas fue impulsado principalmente por servicios administrativos y de apoyo (10,6%), alojamiento y servicio de comidas (6,1%) e información y comunicaciones (12,9%). Fuente: Publimetro