El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló preocupantes cifras durante la jornada de este miércoles 30 de septiembre. Según el informe, la tasa de desocupación en el trimestre junio-agosto de 2026 alcanzó un 9,6%, mostrando un aumento de 1,0 punto porcentual en comparación con el año anterior. Según el INE, este incremento se debe al alza de la fuerza de trabajo (0,3%) y a la reducción en el número de personas ocupadas (-0,9%). Las personas desocupadas aumentaron un 13,0%, influenciadas tanto por los cesantes (12,1%) como por aquellos que buscan empleo por primera vez (23,2%). En cuanto a las mujeres, la tasa de desocupación llegó al 10,3%, con un aumento de 1,0 punto porcentual en el período. Las desocupadas crecieron un 12,2%, afectadas tanto por las cesantes (12,8%) como por aquellas que buscan trabajo por primera vez (6,2%). La tasa de participación se ubicó en 53,0%, con un avance de 0,2 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación retrocedió a 47,6%. Las mujeres fuera de la fuerza laboral aumentaron un 0,3%, principalmente influenciadas por las inactivas potencialmente activas. Por otro lado, en el caso de los hombres, la tasa de desocupación fue del 9,1%, mostrando un incremento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este aumento se debió a la disminución del 0,5% en la fuerza laboral y a una caída del 1,7% en el número de ocupados. Los desocupados aumentaron un 13,7%, afectados tanto por los cesantes (11,4%) como por aquellos que buscan trabajo por primera vez (46,9%). Las tasas de participación y ocupación se situaron en 70,3% y 63,9% respectivamente, mostrando descensos de 1,0 punto porcentual y 1,7 puntos porcentuales cada una. Por último, los hombres fuera de la fuerza laboral aumentaron un 4,3%, principalmente debido a los inactivos habituales e inactivos potencialmente activos. Fuente: Publimetro
Según el último Barómetro Laboral y Previsional de agosto de 2026, uno de cada cinco jóvenes de 25 a 34 años se encuentra en la situación de no estudiar ni trabajar. Aunque el 41% de este grupo está activamente buscando empleo, la proporción de jóvenes en esta condición ha aumentado en 1,7 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Enviar currículums sin obtener respuesta puede resultar desalentador para aquellos que buscan trabajo, sobre todo cuando se les exige experiencia para acceder a su primera oportunidad laboral. De acuerdo con el mismo informe, durante el trimestre mayo-julio del mismo año, el 21,6% de las personas entre 25 y 34 años se encontraban en la categoría de nini, es decir, no estudiaban ni trabajaban. Esta cifra representa un aumento de 1,7 puntos porcentuales en un lapso de doce meses, alcanzando así el nivel más alto desde principios de 2023. El término nini hace referencia a aquellos individuos que se encuentran fuera del sistema educativo y del mercado laboral, ya sea por elección propia o por circunstancias ajenas a su voluntad. Sin embargo, es importante destacar que cuatro de cada diez personas dentro de este grupo están activamente buscando empleo, lo que indica que la falta de trabajo no implica necesariamente una falta de esfuerzo por conseguirlo. Este panorama afecta a un espectro más amplio de la población joven, ya que el mismo estudio reveló que la tasa de empleo entre las personas de 18 a 34 años disminuyó un 4,7% en un año. Esta realidad dificulta especialmente la inserción laboral de aquellos que carecen de experiencia formal. En palabras de Magdalena Peralta, directora ejecutiva de Junior Achievement Chile: “Si una persona postula y no recibe respuesta, conviene revisar cómo está mostrando lo que sabe hacer, pero también reconocer que muchos jóvenes necesitan una oportunidad para adquirir la experiencia que les piden”. Frente a esta situación, la preparación temprana puede ser clave para que los jóvenes puedan identificar y comunicar eficazmente sus habilidades antes de buscar su primer empleo. Junior Achievement Chile es una organización internacional sin fines de lucro dedicada a la educación en áreas como emprendimiento, educación financiera y preparación para el mundo laboral. A través de programas basados en el aprendizaje práctico, la organización trabaja con estudiantes de educación básica y media fomentando habilidades como el trabajo en equipo, la creatividad, el liderazgo y la toma de decisiones. Según Peralta: “Buscamos que desarrollen habilidades porque a partir de sus propias experiencias pueden construir herramientas fundamentales para su futuro”. Estas recomendaciones pueden ayudar a resaltar las habilidades adquiridas y enfrentar una postulación con mayor preparación. Sin embargo, no garantizan por sí solas el acceso a un empleo debido a factores como la escasez de oportunidades reales y las exigencias del mercado laboral. En palabras finales de Magdalena Peralta: “Preparar a los jóvenes es una parte del desafío, pero también necesitamos oportunidades reales para que puedan ingresar al mundo laboral, adquirir experiencia y demostrar sus capacidades”. Fuente: Publimetro
El mercado laboral chileno ha experimentado un nuevo deterioro, con la tasa de desempleo alcanzando un preocupante 9,5% durante el trimestre móvil mayo-julio de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este nivel representa un incremento de 0,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, marcando así cuatro trimestres móviles consecutivos con una desocupación superior al 9%. La última vez que se registró esta cifra fue en el trimestre abril-junio de 2021. El aumento del desempleo se atribuye a dos factores principales: un crecimiento del 0,7% en la fuerza laboral y una disminución del 0,2% en el número de personas ocupadas. Esta caída equivale a aproximadamente 16.292 puestos de trabajo menos, dejando un total de poco más de 9,3 millones de ocupados y marcando la primera disminución interanual del empleo desde el trimestre febrero-abril de 2021. En cuanto a las personas buscando empleo, los desocupados aumentaron un 10,4% en comparación con el año anterior, llegando a un total de 981.044 individuos. Este incremento se explica tanto por aquellos que se encontraban cesantes (aumento del 9,4%) como por quienes buscan trabajo por primera vez, grupo que experimentó un fuerte crecimiento del 20,9%. Por sectores económicos, la disminución del empleo se vio reflejada principalmente en información y comunicaciones (-14,6%), minería (-6,6%), enseñanza (-3,3%) e industria manufacturera (-2,7%). En contraste, hubo un aumento en los ocupados en servicios administrativos y de apoyo (10,8%), actividades profesionales (8,8%) y salud (3,0%). Las cifras también revelan disparidades significativas entre hombres y mujeres. La tasa de desempleo entre las mujeres alcanzó el 10,3%, aumentando 0,6 puntos porcentuales en doce meses y acumulando cinco trimestres móviles consecutivos por encima del 10%. En cambio, la tasa entre los hombres llegó al 8,9%, un punto porcentual más que el año anterior. Curiosamente, la disminución del empleo se concentró principalmente entre los hombres: el número de ocupados cayó un 1,1%, mientras que entre las mujeres aumentó un 1,0%. En términos regionales, ocho de las dieciséis regiones registraron tasas de desempleo iguales o superiores al 10%. Ñuble lidera con un 11%, seguida por Biobío y Los Ríos con un 10.6%. Otras regiones como O’Higgins (10.5%), Valparaíso (10.4%), Maule, Arica y Parinacota y La Araucanía anotaron un 10%. La Región Metropolitana alcanzó el mismo nivel que el promedio nacional con un 9.5%. En contraste, Aysén presentó la tasa más baja con un 4%, seguida por Magallanes (5.9%) y Antofagasta (6.5%). Por otro lado, la informalidad laboral tampoco mostró mejoras significativas ya que la tasa de ocupación informal llegó al 26.5%, aumentando en comparación con el mismo período del año anterior. Fuente: Publimetro
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, instó a actuar con urgencia ante el reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que reveló un deterioro en el mercado laboral durante el trimestre febrero-abril. De acuerdo al reporte, la tasa de desempleo alcanzó el 9,1%, su nivel más alto desde junio de 2021, en plena pandemia de covid-19. Este incremento estuvo principalmente marcado por la disminución del empleo femenino. En particular, la desocupación entre las mujeres llegó al 10,5%, una cifra no vista desde el periodo más crítico de la emergencia sanitaria. “No solo es preocupante el menor empleo, sino su calidad. De los 68 mil empleos que se crearon, se destruyeron 40 empleos formales y se crearon 108 empleos informales”, señaló el ministro. Rau enfatizó que “estas malas cifras exigen actuar con urgencia. Como Gobierno nos estamos haciendo cargo. Estamos impulsando el plan de Reconstrucción Nacional que tiene medidas proinversión, procrecimiento y progeneración de empleo que necesitamos aprobar”. Fuente: Publimetro
Según datos proporcionados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre enero - marzo de 2026 se ubicó en 8,9%. Este valor representó un aumento de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. El incremento se debió al crecimiento de la fuerza laboral en un 0,7%, superando el aumento del empleo que fue del 0,5%. Las personas desocupadas aumentaron un 3,3%, influenciadas tanto por los cesantes (2,0%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (14,5%). En cuanto a las tasas de participación y ocupación, estas se situaron en 62,3% y 56,7%, disminuyendo levemente en 0,1 y 0,3 puntos porcentuales respectivamente. Por otro lado, la población fuera de la fuerza laboral aumentó un 1,2%, impulsada principalmente por las personas inactivas potencialmente activas (4,9%) y las inactivas habituales (0,4%). En el desglose por género, la tasa de desocupación para las mujeres fue del 10,0%, con un aumento interanual de 0,5 puntos porcentuales. Las tasas de participación y ocupación femeninas se ubicaron en 53,4% y 48,1%, con incrementos de 0,5 y 0,2 puntos porcentuales respectivamente. Por su parte, los hombres registraron una tasa de desocupación del 8,1%, sin variaciones significativas en comparación con el año anterior. En términos generales, la estimación total de personas ocupadas aumentó un 0,5% en doce meses. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por sectores como salud (6,1%), actividades profesionales (8,8%), comercio (1,1%) y actividades inmobiliarias (18,8%). En cuanto a la ocupación informal, esta representó el 26,5% del total de ocupados con un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto al año anterior. La tasa de desocupación ajustada estacionalmente se situó en 8,7%, mostrando un aumento de 0,2 puntos porcentuales con respecto al trimestre móvil anterior. En términos de horas trabajadas, el volumen total descendió un 0,1% en doce meses y el promedio semanal disminuyó a 35.7 horas. La tasa combinada de desocupación y fuerza laboral potencial alcanzó el 17.4%, con una brecha de género del 6.2 puntos porcentuales. En la Región Metropolitana chilena, la tasa de desocupación para el mismo período fue del 9.6%, con un aumento interanual del 0.2%. La estimación total de población ocupada disminuyó un 0.2%, destacándose sectores como información y comunicaciones (-16.0%), actividades financieras y seguros (-14.4%) y administración pública (-8.6%). Fuente: Publimetro
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) reveló preocupantes cifras durante la jornada de este miércoles 30 de septiembre. Según el informe, la tasa de desocupación en el trimestre junio-agosto de 2026 alcanzó un 9,6%, mostrando un aumento de 1,0 punto porcentual en comparación con el año anterior. Según el INE, este incremento se debe al alza de la fuerza de trabajo (0,3%) y a la reducción en el número de personas ocupadas (-0,9%). Las personas desocupadas aumentaron un 13,0%, influenciadas tanto por los cesantes (12,1%) como por aquellos que buscan empleo por primera vez (23,2%). En cuanto a las mujeres, la tasa de desocupación llegó al 10,3%, con un aumento de 1,0 punto porcentual en el período. Las desocupadas crecieron un 12,2%, afectadas tanto por las cesantes (12,8%) como por aquellas que buscan trabajo por primera vez (6,2%). La tasa de participación se ubicó en 53,0%, con un avance de 0,2 puntos porcentuales, mientras que la tasa de ocupación retrocedió a 47,6%. Las mujeres fuera de la fuerza laboral aumentaron un 0,3%, principalmente influenciadas por las inactivas potencialmente activas. Por otro lado, en el caso de los hombres, la tasa de desocupación fue del 9,1%, mostrando un incremento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Este aumento se debió a la disminución del 0,5% en la fuerza laboral y a una caída del 1,7% en el número de ocupados. Los desocupados aumentaron un 13,7%, afectados tanto por los cesantes (11,4%) como por aquellos que buscan trabajo por primera vez (46,9%). Las tasas de participación y ocupación se situaron en 70,3% y 63,9% respectivamente, mostrando descensos de 1,0 punto porcentual y 1,7 puntos porcentuales cada una. Por último, los hombres fuera de la fuerza laboral aumentaron un 4,3%, principalmente debido a los inactivos habituales e inactivos potencialmente activos. Fuente: Publimetro
Según el último Barómetro Laboral y Previsional de agosto de 2026, uno de cada cinco jóvenes de 25 a 34 años se encuentra en la situación de no estudiar ni trabajar. Aunque el 41% de este grupo está activamente buscando empleo, la proporción de jóvenes en esta condición ha aumentado en 1,7 puntos porcentuales en comparación con el año anterior. Enviar currículums sin obtener respuesta puede resultar desalentador para aquellos que buscan trabajo, sobre todo cuando se les exige experiencia para acceder a su primera oportunidad laboral. De acuerdo con el mismo informe, durante el trimestre mayo-julio del mismo año, el 21,6% de las personas entre 25 y 34 años se encontraban en la categoría de nini, es decir, no estudiaban ni trabajaban. Esta cifra representa un aumento de 1,7 puntos porcentuales en un lapso de doce meses, alcanzando así el nivel más alto desde principios de 2023. El término nini hace referencia a aquellos individuos que se encuentran fuera del sistema educativo y del mercado laboral, ya sea por elección propia o por circunstancias ajenas a su voluntad. Sin embargo, es importante destacar que cuatro de cada diez personas dentro de este grupo están activamente buscando empleo, lo que indica que la falta de trabajo no implica necesariamente una falta de esfuerzo por conseguirlo. Este panorama afecta a un espectro más amplio de la población joven, ya que el mismo estudio reveló que la tasa de empleo entre las personas de 18 a 34 años disminuyó un 4,7% en un año. Esta realidad dificulta especialmente la inserción laboral de aquellos que carecen de experiencia formal. En palabras de Magdalena Peralta, directora ejecutiva de Junior Achievement Chile: “Si una persona postula y no recibe respuesta, conviene revisar cómo está mostrando lo que sabe hacer, pero también reconocer que muchos jóvenes necesitan una oportunidad para adquirir la experiencia que les piden”. Frente a esta situación, la preparación temprana puede ser clave para que los jóvenes puedan identificar y comunicar eficazmente sus habilidades antes de buscar su primer empleo. Junior Achievement Chile es una organización internacional sin fines de lucro dedicada a la educación en áreas como emprendimiento, educación financiera y preparación para el mundo laboral. A través de programas basados en el aprendizaje práctico, la organización trabaja con estudiantes de educación básica y media fomentando habilidades como el trabajo en equipo, la creatividad, el liderazgo y la toma de decisiones. Según Peralta: “Buscamos que desarrollen habilidades porque a partir de sus propias experiencias pueden construir herramientas fundamentales para su futuro”. Estas recomendaciones pueden ayudar a resaltar las habilidades adquiridas y enfrentar una postulación con mayor preparación. Sin embargo, no garantizan por sí solas el acceso a un empleo debido a factores como la escasez de oportunidades reales y las exigencias del mercado laboral. En palabras finales de Magdalena Peralta: “Preparar a los jóvenes es una parte del desafío, pero también necesitamos oportunidades reales para que puedan ingresar al mundo laboral, adquirir experiencia y demostrar sus capacidades”. Fuente: Publimetro
El mercado laboral chileno ha experimentado un nuevo deterioro, con la tasa de desempleo alcanzando un preocupante 9,5% durante el trimestre móvil mayo-julio de 2026, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Este nivel representa un incremento de 0,8 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior, marcando así cuatro trimestres móviles consecutivos con una desocupación superior al 9%. La última vez que se registró esta cifra fue en el trimestre abril-junio de 2021. El aumento del desempleo se atribuye a dos factores principales: un crecimiento del 0,7% en la fuerza laboral y una disminución del 0,2% en el número de personas ocupadas. Esta caída equivale a aproximadamente 16.292 puestos de trabajo menos, dejando un total de poco más de 9,3 millones de ocupados y marcando la primera disminución interanual del empleo desde el trimestre febrero-abril de 2021. En cuanto a las personas buscando empleo, los desocupados aumentaron un 10,4% en comparación con el año anterior, llegando a un total de 981.044 individuos. Este incremento se explica tanto por aquellos que se encontraban cesantes (aumento del 9,4%) como por quienes buscan trabajo por primera vez, grupo que experimentó un fuerte crecimiento del 20,9%. Por sectores económicos, la disminución del empleo se vio reflejada principalmente en información y comunicaciones (-14,6%), minería (-6,6%), enseñanza (-3,3%) e industria manufacturera (-2,7%). En contraste, hubo un aumento en los ocupados en servicios administrativos y de apoyo (10,8%), actividades profesionales (8,8%) y salud (3,0%). Las cifras también revelan disparidades significativas entre hombres y mujeres. La tasa de desempleo entre las mujeres alcanzó el 10,3%, aumentando 0,6 puntos porcentuales en doce meses y acumulando cinco trimestres móviles consecutivos por encima del 10%. En cambio, la tasa entre los hombres llegó al 8,9%, un punto porcentual más que el año anterior. Curiosamente, la disminución del empleo se concentró principalmente entre los hombres: el número de ocupados cayó un 1,1%, mientras que entre las mujeres aumentó un 1,0%. En términos regionales, ocho de las dieciséis regiones registraron tasas de desempleo iguales o superiores al 10%. Ñuble lidera con un 11%, seguida por Biobío y Los Ríos con un 10.6%. Otras regiones como O’Higgins (10.5%), Valparaíso (10.4%), Maule, Arica y Parinacota y La Araucanía anotaron un 10%. La Región Metropolitana alcanzó el mismo nivel que el promedio nacional con un 9.5%. En contraste, Aysén presentó la tasa más baja con un 4%, seguida por Magallanes (5.9%) y Antofagasta (6.5%). Por otro lado, la informalidad laboral tampoco mostró mejoras significativas ya que la tasa de ocupación informal llegó al 26.5%, aumentando en comparación con el mismo período del año anterior. Fuente: Publimetro
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, instó a actuar con urgencia ante el reciente informe del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) que reveló un deterioro en el mercado laboral durante el trimestre febrero-abril. De acuerdo al reporte, la tasa de desempleo alcanzó el 9,1%, su nivel más alto desde junio de 2021, en plena pandemia de covid-19. Este incremento estuvo principalmente marcado por la disminución del empleo femenino. En particular, la desocupación entre las mujeres llegó al 10,5%, una cifra no vista desde el periodo más crítico de la emergencia sanitaria. “No solo es preocupante el menor empleo, sino su calidad. De los 68 mil empleos que se crearon, se destruyeron 40 empleos formales y se crearon 108 empleos informales”, señaló el ministro. Rau enfatizó que “estas malas cifras exigen actuar con urgencia. Como Gobierno nos estamos haciendo cargo. Estamos impulsando el plan de Reconstrucción Nacional que tiene medidas proinversión, procrecimiento y progeneración de empleo que necesitamos aprobar”. Fuente: Publimetro
Según datos proporcionados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE), la tasa de desocupación en Chile durante el trimestre enero - marzo de 2026 se ubicó en 8,9%. Este valor representó un aumento de 0,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior. El incremento se debió al crecimiento de la fuerza laboral en un 0,7%, superando el aumento del empleo que fue del 0,5%. Las personas desocupadas aumentaron un 3,3%, influenciadas tanto por los cesantes (2,0%) como por aquellos que buscaban trabajo por primera vez (14,5%). En cuanto a las tasas de participación y ocupación, estas se situaron en 62,3% y 56,7%, disminuyendo levemente en 0,1 y 0,3 puntos porcentuales respectivamente. Por otro lado, la población fuera de la fuerza laboral aumentó un 1,2%, impulsada principalmente por las personas inactivas potencialmente activas (4,9%) y las inactivas habituales (0,4%). En el desglose por género, la tasa de desocupación para las mujeres fue del 10,0%, con un aumento interanual de 0,5 puntos porcentuales. Las tasas de participación y ocupación femeninas se ubicaron en 53,4% y 48,1%, con incrementos de 0,5 y 0,2 puntos porcentuales respectivamente. Por su parte, los hombres registraron una tasa de desocupación del 8,1%, sin variaciones significativas en comparación con el año anterior. En términos generales, la estimación total de personas ocupadas aumentó un 0,5% en doce meses. Este crecimiento estuvo impulsado principalmente por sectores como salud (6,1%), actividades profesionales (8,8%), comercio (1,1%) y actividades inmobiliarias (18,8%). En cuanto a la ocupación informal, esta representó el 26,5% del total de ocupados con un incremento de 0,7 puntos porcentuales respecto al año anterior. La tasa de desocupación ajustada estacionalmente se situó en 8,7%, mostrando un aumento de 0,2 puntos porcentuales con respecto al trimestre móvil anterior. En términos de horas trabajadas, el volumen total descendió un 0,1% en doce meses y el promedio semanal disminuyó a 35.7 horas. La tasa combinada de desocupación y fuerza laboral potencial alcanzó el 17.4%, con una brecha de género del 6.2 puntos porcentuales. En la Región Metropolitana chilena, la tasa de desocupación para el mismo período fue del 9.6%, con un aumento interanual del 0.2%. La estimación total de población ocupada disminuyó un 0.2%, destacándose sectores como información y comunicaciones (-16.0%), actividades financieras y seguros (-14.4%) y administración pública (-8.6%). Fuente: Publimetro