Un violento incidente tuvo lugar la noche del martes en Estación Central, Región Metropolitana, cuando un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) se vio obligado a abatir a un individuo que presuntamente intentó asaltarlo y lo apuñaló en plena vía pública. Según informes preliminares de la Fiscalía citados por Emol, el suceso tuvo lugar alrededor de las 22:30 horas en la intersección de Alameda con Toro Mazote. En ese sitio, el detective fue sorprendido por un individuo que lo atacó con un arma blanca, hiriéndolo en el tórax. Tras el ataque, el oficial utilizó su arma de servicio y disparó al menos dos veces contra el agresor, causándole la muerte en el lugar. El fiscal Javier Mayer de la Fiscalía de Primeras Diligencias explicó: “Se está investigando un hecho que ocurre alrededor de las 22:30 horas (...) donde un funcionario policial de la PDI es abordado por una persona que intenta asaltarlo, esta es la información que tenemos preliminarmente, haciendo uso de un arma blanca, es más, hiere al funcionario en la zona del tórax con una puñalada y este se defiende haciendo uso de su arma y le propina al menos dos impactos que, en definitiva, le causa la muerte”. Sobre el estado de salud del detective, Mayer mencionó que “está en observación, está grave, no estaría hasta el momento en riesgo vital, sí grave”, añadiendo que se están realizando exámenes para evaluar posibles daños a órganos vitales. El fiscal también reveló que el oficial cumplía funciones en Valdivia y se encontraba temporalmente en Santiago. “Tenía pasajes en un rato más hacia Valdivia”, afirmó. En relación al fallecido, se confirmó que era un ciudadano chileno de entre 20 y 22 años. Bajo instrucción del Ministerio Público, las investigaciones quedaron a cargo del OS9 de Carabineros con apoyo del Laboratorio de Criminalística (Labocar), quienes deberán esclarecer los hechos mediante análisis de cámaras de seguridad, recolección de evidencia y testimonios. El mayor Juan Loyola describió el lugar como un “sitio del suceso mixto”, ya que parte del incidente ocurrió dentro de un local comercial y el cuerpo fue encontrado en la vía pública. Esto llevó a cortes de tráfico y desvíos en la zona mientras se llevan a cabo las pericias. Fuente: Publimetro
Un cabo primero de Carabineros fue acusado de integrar una peligrosa banda delictual dedicada a realizar asaltos y “quitadas de droga”, utilizando uniformes institucionales para simular operativos policiales. Según una investigación revelada por Chilevisión, el funcionario —identificado como Lucio Orellana Ibáñez— habría solicitado licencias médicas falsas para ausentarse del trabajo y poder participar en los delitos. De acuerdo con el reportaje, Orellana utilizó AUPOL, un sistema interno exclusivo de Carabineros, para acceder y compartir información sensible sobre las víctimas con sus cómplices. “El cabo primero habría vulnerado los protocolos de seguridad institucional para entregar datos estratégicos a la banda”, detalló la investigación, según consignó T13. El caso salió a la luz tras un asalto frustrado ocurrido el 18 de enero en Peñalolén, cuando cinco sujetos llegaron a una vivienda vestidos con uniformes policiales y movilizándose en un furgón. Los delincuentes intentaron hacer creer al dueño de casa que se trataba de un procedimiento oficial, pero el hombre notó inconsistencias y alertó a Carabineros reales. Apenas se realizó la llamada, los falsos funcionarios huyeron. Según el fiscal Omar Mérida, este detalle podría indicar complicidad dentro de la propia institución: “No se puede descartar que hayan tenido un tipo de ayuda externa”, explicó el persecutor. Durante la persecución que siguió al aviso, los falsos carabineros dispararon en tres ocasiones contra la patrulla policial, lo que confirmó el nivel de violencia con el que operaban. La huida terminó en la comuna de La Florida, donde los sujetos abandonaron la camioneta que habían utilizado. En el interior del vehículo, los investigadores hallaron armas, uniformes institucionales y dos teléfonos celulares. Uno de ellos pertenecía al cabo primero Lucio Orellana Ibáñez, funcionario activo de la Subcomisaría de Requínoa, en la región de O’Higgins. Los peritajes al celular del funcionario revelaron que, un día antes del asalto, Orellana intentó tramitar una licencia médica para poder participar del golpe. Su solicitud fue rechazada, hecho que comentó con uno de sus compañeros: “Me fue mal con tu hermana, ninguno de los dos locos está tirando licencia a los Dipreca... así que mañana voy al Hoscar temprano y poder quedarme unos días para poder ‘trabajar’ po”, escribió, usando “trabajar” como eufemismo para delinquir. El Ministerio Público investiga si hay más carabineros involucrados, ya que los registros telefónicos apuntan a una red organizada con acceso a información institucional. En las conversaciones, los miembros de la banda incluso mencionaban la presencia de otros policías: “Nosotros no los tratamos como pacos, los tratamos como uno más de nosotros”, decía uno de los delincuentes. Fuente: Publimetro
Un violento incidente tuvo lugar la noche del martes en Estación Central, Región Metropolitana, cuando un funcionario de la Policía de Investigaciones (PDI) se vio obligado a abatir a un individuo que presuntamente intentó asaltarlo y lo apuñaló en plena vía pública. Según informes preliminares de la Fiscalía citados por Emol, el suceso tuvo lugar alrededor de las 22:30 horas en la intersección de Alameda con Toro Mazote. En ese sitio, el detective fue sorprendido por un individuo que lo atacó con un arma blanca, hiriéndolo en el tórax. Tras el ataque, el oficial utilizó su arma de servicio y disparó al menos dos veces contra el agresor, causándole la muerte en el lugar. El fiscal Javier Mayer de la Fiscalía de Primeras Diligencias explicó: “Se está investigando un hecho que ocurre alrededor de las 22:30 horas (...) donde un funcionario policial de la PDI es abordado por una persona que intenta asaltarlo, esta es la información que tenemos preliminarmente, haciendo uso de un arma blanca, es más, hiere al funcionario en la zona del tórax con una puñalada y este se defiende haciendo uso de su arma y le propina al menos dos impactos que, en definitiva, le causa la muerte”. Sobre el estado de salud del detective, Mayer mencionó que “está en observación, está grave, no estaría hasta el momento en riesgo vital, sí grave”, añadiendo que se están realizando exámenes para evaluar posibles daños a órganos vitales. El fiscal también reveló que el oficial cumplía funciones en Valdivia y se encontraba temporalmente en Santiago. “Tenía pasajes en un rato más hacia Valdivia”, afirmó. En relación al fallecido, se confirmó que era un ciudadano chileno de entre 20 y 22 años. Bajo instrucción del Ministerio Público, las investigaciones quedaron a cargo del OS9 de Carabineros con apoyo del Laboratorio de Criminalística (Labocar), quienes deberán esclarecer los hechos mediante análisis de cámaras de seguridad, recolección de evidencia y testimonios. El mayor Juan Loyola describió el lugar como un “sitio del suceso mixto”, ya que parte del incidente ocurrió dentro de un local comercial y el cuerpo fue encontrado en la vía pública. Esto llevó a cortes de tráfico y desvíos en la zona mientras se llevan a cabo las pericias. Fuente: Publimetro
Un cabo primero de Carabineros fue acusado de integrar una peligrosa banda delictual dedicada a realizar asaltos y “quitadas de droga”, utilizando uniformes institucionales para simular operativos policiales. Según una investigación revelada por Chilevisión, el funcionario —identificado como Lucio Orellana Ibáñez— habría solicitado licencias médicas falsas para ausentarse del trabajo y poder participar en los delitos. De acuerdo con el reportaje, Orellana utilizó AUPOL, un sistema interno exclusivo de Carabineros, para acceder y compartir información sensible sobre las víctimas con sus cómplices. “El cabo primero habría vulnerado los protocolos de seguridad institucional para entregar datos estratégicos a la banda”, detalló la investigación, según consignó T13. El caso salió a la luz tras un asalto frustrado ocurrido el 18 de enero en Peñalolén, cuando cinco sujetos llegaron a una vivienda vestidos con uniformes policiales y movilizándose en un furgón. Los delincuentes intentaron hacer creer al dueño de casa que se trataba de un procedimiento oficial, pero el hombre notó inconsistencias y alertó a Carabineros reales. Apenas se realizó la llamada, los falsos funcionarios huyeron. Según el fiscal Omar Mérida, este detalle podría indicar complicidad dentro de la propia institución: “No se puede descartar que hayan tenido un tipo de ayuda externa”, explicó el persecutor. Durante la persecución que siguió al aviso, los falsos carabineros dispararon en tres ocasiones contra la patrulla policial, lo que confirmó el nivel de violencia con el que operaban. La huida terminó en la comuna de La Florida, donde los sujetos abandonaron la camioneta que habían utilizado. En el interior del vehículo, los investigadores hallaron armas, uniformes institucionales y dos teléfonos celulares. Uno de ellos pertenecía al cabo primero Lucio Orellana Ibáñez, funcionario activo de la Subcomisaría de Requínoa, en la región de O’Higgins. Los peritajes al celular del funcionario revelaron que, un día antes del asalto, Orellana intentó tramitar una licencia médica para poder participar del golpe. Su solicitud fue rechazada, hecho que comentó con uno de sus compañeros: “Me fue mal con tu hermana, ninguno de los dos locos está tirando licencia a los Dipreca... así que mañana voy al Hoscar temprano y poder quedarme unos días para poder ‘trabajar’ po”, escribió, usando “trabajar” como eufemismo para delinquir. El Ministerio Público investiga si hay más carabineros involucrados, ya que los registros telefónicos apuntan a una red organizada con acceso a información institucional. En las conversaciones, los miembros de la banda incluso mencionaban la presencia de otros policías: “Nosotros no los tratamos como pacos, los tratamos como uno más de nosotros”, decía uno de los delincuentes. Fuente: Publimetro