El lanzamiento del nuevo podcast de Rosario Bravo junto a José Miguel Viñuela ha generado revuelo al abordar el quiebre entre la influencer y el animador Daniel Fuenzalida. El proyecto, titulado En el Ojo, debutó con referencias directas al conflicto que marcó el fin de su colaboración anterior, evidenciando que la disputa aún tiene repercusiones públicas. “No vuelvo a pasar por esta hueá de nuevo”, expresó Rosario Bravo al abrir el primer episodio, haciendo referencia al litigio legal con Fuenzalida por una supuesta deuda económica relacionada con el podcast que compartían. Este conflicto no solo terminó con el proyecto, sino también con su amistad, llevándolos a los tribunales. Tras un tiempo alejada del formato, Bravo regresó con una nueva propuesta junto a un nuevo compañero, estableciendo reglas claras desde el inicio. En este sentido, el primer episodio estuvo lleno de humor, ironía y guiños al pasado, como la presencia simbólica de un “abogado” en el set y bromas sobre términos vetados como el apodo “partner”, que Viñuela aseguró no usar. La dinámica entre Bravo y Viñuela captó la atención por la química mostrada en pantalla. Incluso, Viñuela bromeó sobre su salida de Mega, mencionando que “por contrato” no podía ingresar al estudio compartido con la influencer, generando risas en el programa. Sin embargo, más allá del tono ligero, Rosario Bravo dejó claro que uno de los aprendizajes de su experiencia previa es que ningún negocio debe ser manejado unilateralmente por uno de los socios, una declaración interpretada como una nueva referencia a su conflicto con Fuenzalida. Consultado por Publimetro, Daniel Fuenzalida se refirió brevemente al nuevo proyecto de su excompañera. “Cada uno se hace cargo de su contenido, de su producción y de lo que quiera expresar. Cada uno se hace cargo también de si quiere avanzar o si quiere quedarse pegado”, afirmó. Fuenzalida añadió que no busca polemizar y destacó la diversidad de podcasts y personas que pueden vivir de ese formato. Subrayó que cada individuo debe asumir la responsabilidad sobre cómo comunica sus mensajes. “No tengo más opinión que esa. Mientras existan varios podcasts y mientras exista gente que pueda hacer de esto una pega, feliz, yo no tengo por qué meterme ahí, cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero, cada uno se tiene que hacer cargo de la forma en cómo dice las cosas”, concluyó el comunicador. Fuente: Publimetro
La disputa entre Daniel Fuenzalida y Rosario Bravo continúa generando controversia y sumando nuevos antecedentes. En medio de la polémica por una deuda cercana a los $50 millones, la periodista Gissella Gallardo reveló en el programa Hay que decirlo que la exintegrante del podcast Cómo están los weones estaría atravesando un complejo momento personal debido al trato recibido por el animador. En respuesta, Fuenzalida se refirió a los hechos, asegurando que se trata de un asunto estrictamente comercial. Sí, es verdad. Es un valor aproximado o incluso más que eso. No tengo problema en pagar cuando se cierre esto. El dinero está, es un cierre de negocio, aclaró. El rostro de TVN enfatizó que no ha incumplido su parte: No se está desconociendo absolutamente nada. No es una deuda, lo recalco, es una cuadratura. Además, lanzó críticas hacia Bravo: Esto es un cierre de negocio. Si Rosario lo quiere ver por otro lado, y quiere seguir haciendo un show de esto... De aquí en adelante lo ve mi abogado y mi contadora. Ahora todo lo va a tomar mi abogado. A mí de Rosario no me sorprende nada. Si es capaz de hablar de su marido de una manera, imagínate... Lo dejo hasta acá, le pongo punto final. Según la panelista de Hay que Decirlo, parte del conflicto radica en la documentación financiera del proyecto conjunto. Daniel efectivamente le mandó las facturas como él dijo, pero no le quiere mandar la carpeta tributaria y aparte no está entregando todas las facturas, señaló, según informó C13. Además, la misma panelista reveló un nuevo antecedente relacionado con ciertos comportamientos del animador hacia su excolega. Me habló una muy buena amiga (de Rosario). Ella estuvo hablando con Rosario una hora, porque la entrevistaron en Primer Plano. Dice que está muy mal, en palabras de la amiga, dice: ‘Daniel la trataba muy mal, la trataba pésimo’ , señaló Gallardo. Gallardo aseguró que Bravo sigue buscando transparencia en los registros: Daniel no quiere mandar la carpeta tributaria, mandó solo un Excel todo picante. Y añadió que, según el círculo íntimo de la enfermera, Rosario se quedó callada mucho tiempo para no perjudicar a nadie y que cuando se pasan límites que superan la salud mental, se aclaran las cosas. En el mismo programa televisivo, la animadora Paulina Nin defendió a su amigo Fuenzalida. Acá hay una actitud de Rosario que no es correcta, independientemente de que Daniel haya metido las patas con el tema de la marca. Acá hay algo que no está haciendo bien Rosario, afirmó. La exconductora también criticó la exposición pública de Bravo: Dice en pantalla que no quería que esto saliera a la luz y ahora la llaman de Primer Plano, es rarita la cuestión... Daniel le pasó al abogado y la contadora, les dijo que él quería preocuparse de su trabajo, de la tele, de la radio y que no quería saber más de este cuento. Obvio que le hace mal, es un ser humano y es un buen tipo. Finalmente, Nin fue aún más crítica al cuestionar las intenciones de Bravo: Por favor, estamos hasta aquí de ver niñitas que quieren pantalla y ahora dicen: ‘Las invito a ver tal día. A mí me molesta que salga todo a la luz pública, pero vean todo esto el domingo y les quedará clara la película’. ¿De qué estamos hablando?. Fuente: Publimetro
El lanzamiento del nuevo podcast de Rosario Bravo junto a José Miguel Viñuela ha generado revuelo al abordar el quiebre entre la influencer y el animador Daniel Fuenzalida. El proyecto, titulado En el Ojo, debutó con referencias directas al conflicto que marcó el fin de su colaboración anterior, evidenciando que la disputa aún tiene repercusiones públicas. “No vuelvo a pasar por esta hueá de nuevo”, expresó Rosario Bravo al abrir el primer episodio, haciendo referencia al litigio legal con Fuenzalida por una supuesta deuda económica relacionada con el podcast que compartían. Este conflicto no solo terminó con el proyecto, sino también con su amistad, llevándolos a los tribunales. Tras un tiempo alejada del formato, Bravo regresó con una nueva propuesta junto a un nuevo compañero, estableciendo reglas claras desde el inicio. En este sentido, el primer episodio estuvo lleno de humor, ironía y guiños al pasado, como la presencia simbólica de un “abogado” en el set y bromas sobre términos vetados como el apodo “partner”, que Viñuela aseguró no usar. La dinámica entre Bravo y Viñuela captó la atención por la química mostrada en pantalla. Incluso, Viñuela bromeó sobre su salida de Mega, mencionando que “por contrato” no podía ingresar al estudio compartido con la influencer, generando risas en el programa. Sin embargo, más allá del tono ligero, Rosario Bravo dejó claro que uno de los aprendizajes de su experiencia previa es que ningún negocio debe ser manejado unilateralmente por uno de los socios, una declaración interpretada como una nueva referencia a su conflicto con Fuenzalida. Consultado por Publimetro, Daniel Fuenzalida se refirió brevemente al nuevo proyecto de su excompañera. “Cada uno se hace cargo de su contenido, de su producción y de lo que quiera expresar. Cada uno se hace cargo también de si quiere avanzar o si quiere quedarse pegado”, afirmó. Fuenzalida añadió que no busca polemizar y destacó la diversidad de podcasts y personas que pueden vivir de ese formato. Subrayó que cada individuo debe asumir la responsabilidad sobre cómo comunica sus mensajes. “No tengo más opinión que esa. Mientras existan varios podcasts y mientras exista gente que pueda hacer de esto una pega, feliz, yo no tengo por qué meterme ahí, cada uno es libre de hacer lo que quiera. Pero, cada uno se tiene que hacer cargo de la forma en cómo dice las cosas”, concluyó el comunicador. Fuente: Publimetro
La disputa entre Daniel Fuenzalida y Rosario Bravo continúa generando controversia y sumando nuevos antecedentes. En medio de la polémica por una deuda cercana a los $50 millones, la periodista Gissella Gallardo reveló en el programa Hay que decirlo que la exintegrante del podcast Cómo están los weones estaría atravesando un complejo momento personal debido al trato recibido por el animador. En respuesta, Fuenzalida se refirió a los hechos, asegurando que se trata de un asunto estrictamente comercial. Sí, es verdad. Es un valor aproximado o incluso más que eso. No tengo problema en pagar cuando se cierre esto. El dinero está, es un cierre de negocio, aclaró. El rostro de TVN enfatizó que no ha incumplido su parte: No se está desconociendo absolutamente nada. No es una deuda, lo recalco, es una cuadratura. Además, lanzó críticas hacia Bravo: Esto es un cierre de negocio. Si Rosario lo quiere ver por otro lado, y quiere seguir haciendo un show de esto... De aquí en adelante lo ve mi abogado y mi contadora. Ahora todo lo va a tomar mi abogado. A mí de Rosario no me sorprende nada. Si es capaz de hablar de su marido de una manera, imagínate... Lo dejo hasta acá, le pongo punto final. Según la panelista de Hay que Decirlo, parte del conflicto radica en la documentación financiera del proyecto conjunto. Daniel efectivamente le mandó las facturas como él dijo, pero no le quiere mandar la carpeta tributaria y aparte no está entregando todas las facturas, señaló, según informó C13. Además, la misma panelista reveló un nuevo antecedente relacionado con ciertos comportamientos del animador hacia su excolega. Me habló una muy buena amiga (de Rosario). Ella estuvo hablando con Rosario una hora, porque la entrevistaron en Primer Plano. Dice que está muy mal, en palabras de la amiga, dice: ‘Daniel la trataba muy mal, la trataba pésimo’ , señaló Gallardo. Gallardo aseguró que Bravo sigue buscando transparencia en los registros: Daniel no quiere mandar la carpeta tributaria, mandó solo un Excel todo picante. Y añadió que, según el círculo íntimo de la enfermera, Rosario se quedó callada mucho tiempo para no perjudicar a nadie y que cuando se pasan límites que superan la salud mental, se aclaran las cosas. En el mismo programa televisivo, la animadora Paulina Nin defendió a su amigo Fuenzalida. Acá hay una actitud de Rosario que no es correcta, independientemente de que Daniel haya metido las patas con el tema de la marca. Acá hay algo que no está haciendo bien Rosario, afirmó. La exconductora también criticó la exposición pública de Bravo: Dice en pantalla que no quería que esto saliera a la luz y ahora la llaman de Primer Plano, es rarita la cuestión... Daniel le pasó al abogado y la contadora, les dijo que él quería preocuparse de su trabajo, de la tele, de la radio y que no quería saber más de este cuento. Obvio que le hace mal, es un ser humano y es un buen tipo. Finalmente, Nin fue aún más crítica al cuestionar las intenciones de Bravo: Por favor, estamos hasta aquí de ver niñitas que quieren pantalla y ahora dicen: ‘Las invito a ver tal día. A mí me molesta que salga todo a la luz pública, pero vean todo esto el domingo y les quedará clara la película’. ¿De qué estamos hablando?. Fuente: Publimetro