El próximo miércoles 1 de julio entrará en vigor la normativa de autenticación reforzada para pagos electrónicos y transferencias en Chile. Esta medida, aprobada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) el año pasado, establece que los usuarios deberán validar su identidad mediante más de un factor de autenticación al autorizar transacciones. La norma, publicada como Norma N°538 a mediados de 2025 y retrasada casi un año, afectará a bancos y entidades reguladas, quienes han debido adaptar sus plataformas y procesos antes de su implementación la próxima semana. Sin embargo, la CMF introdujo una modificación a la NCG N°538 el pasado 1 de junio, permitiendo que ciertos grupos de clientes continúen utilizando tarjetas de coordenadas como método de autenticación. Esta medida busca evitar la exclusión de personas con dificultades para adoptar nuevos mecanismos tecnológicos. Según la CMF, los criterios para incluir a estos grupos son: ser adulto mayor; presentar una condición de salud deteriorada o discapacidad; tener dificultad para acceder a canales físicos de atención; o presentar incompatibilidad o falta de dispositivos de confianza -por ejemplo, un teléfono inteligente- con los mecanismos requeridos. Las entidades tendrán hasta el 1 de agosto para informar a la CMF si optan por establecer estos grupos. Fernando Lagos, CEO de NIVEL4, comentó que esta medida es positiva y necesaria para garantizar mayores estándares de seguridad en el intercambio comercial y financiero. Lagos señaló que la adopción y uso masivo de tecnologías deben ser compatibles con todos los usuarios en el sistema. Añadió que al implementar una medida masiva se debe asegurar condiciones mínimas —cobertura—, entrega herramienta —dispositivos adecuados—y brindar capacitación a usuarios que, por diversas circunstancias no pueden usar una tecnología o estar en las condiciones para cambiar. Por lo tanto, está de acuerdo con las excepciones establecidas. La CMF estableció que se exigirá autenticación reforzada en pagos electrónicos, formalizando un cambio en los estándares de seguridad digitales en Chile. Sin embargo, las operaciones autenticadas con tarjetas de coordenadas no cumplirán con este requisito, lo que implicará un mayor riesgo para las entidades financieras ante posibles reclamaciones por operaciones desconocidas. El CEO de NIVEL4 indicó que permitir que ciertos usuarios continúen utilizando tarjetas de coordenadas implica asumir un riesgo superior respecto a los mecanismos de autenticación reforzada. Sin embargo, considera razonable asumir parte de esa responsabilidad para proteger la inclusión financiera de personas que podrían ser afectadas por una transición abrupta hacia nuevas tecnologías. Esta actualización normativa busca reducir fraudes en canales digitales y fortalecer la protección financiera del usuario. La Norma N°538 establece estándares mínimos de seguridad, autenticación y registro que deben cumplir las entidades financieras. La autenticación reforzada debe basarse en al menos dos factores independientes como conocimiento (contraseñas), posesión (dispositivos) o inherencia (biometría). Las transferencias electrónicas entre cuentas del mismo cliente dentro de una misma institución estarán exentas de autenticación reforzada. En cuanto a los pagos recurrentes, este mecanismo solo será exigido al registrar la instrucción inicial. Fernando Lagos destacó que la autenticación reforzada dificulta significativamente los ataques basados en robo de credenciales. Al exigir factores independientes se agrega una capa adicional de seguridad que reduce las probabilidades de fraude incluso cuando una credencial ha sido comprometida. La autenticación multifactor obliga al atacante a comprometer más elementos, elevando la dificultad para ejecutar un fraude exitoso. En resumen, esta nueva exigencia junto con los lineamientos establecidos en la Norma N°538 representan un cambio estructural en la validación de operaciones financieras digitales en Chile. Se establece un estándar uniforme para todo el sistema, aunque se contemplan excepciones para aquellos usuarios con barreras tecnológicas para adoptar nuevos mecanismos. Fuente: Publimetro
Una tragedia sacudió la noche del lunes al Barrio Bellavista, en la comuna de Providencia, luego de que una explosión por acumulación de gas provocara un incendio que terminó con la vida de dos adultos mayores al interior de una vivienda. De acuerdo con la información entregada por las autoridades, las víctimas presentaban problemas de movilidad, situación que habría dificultado su evacuación cuando se inició la emergencia. El siniestro comenzó tras una fuerte explosión que alertó a vecinos del sector y generó momentos de alta tensión debido a la rápida propagación de las llamas. Según los primeros antecedentes, un residente de la zona intentó ingresar al inmueble luego de escuchar la primera detonación, con el objetivo de rescatar a los dos adultos mayores que permanecían en el interior. Sin embargo, una segunda explosión ocurrió mientras avanzaba hacia la vivienda, obligándolo a retroceder ante el riesgo de derrumbe y la intensidad del fuego. Cuando las primeras unidades de Bomberos llegaron al lugar, la casa ya se encontraba completamente envuelta en llamas. La emergencia movilizó a cerca de un centenar de voluntarios, quienes trabajaron durante varias horas para controlar el incendio y evitar que se extendiera a otras propiedades cercanas. El tercer comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Sergio Yévenes, explicó que la explosión habría sido provocada por una acumulación de gas al interior del inmueble. “Se produjo por una acumulación de gas, una explosión que afectó a una casa habitación que fue afectada al 100% por el fuego. Afectó a un local comercial colindante por fuego y a una tercera casa que está colindante por la parte posterior”, señaló. La autoridad agregó que las dos víctimas fueron encontradas sin vida durante las labores de remoción de escombros. “Lamentablemente, tenemos dos personas fallecidas, las cuales fueron encontradas al interior de la casa habitación, en la cual se produjo la explosión”, indicó. Las causas exactas del incidente continúan siendo investigadas por los equipos especializados, mientras vecinos del tradicional sector capitalino lamentan la pérdida de las dos personas fallecidas. Fuente: Publimetro
La vida social después de los 50 en Chile está experimentando una transformación profunda, lejos de la idea tradicional de una vejez marcada por el aislamiento o la rutina. Más que desaparecer, los vínculos cambian de forma: dejan de ser obligatorios y pasan a ser elegidos. Este cambio ocurre en un contexto claro: Chile envejece rápidamente y hoy las personas mayores de 50 años representan cerca del 32% de la población, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). A esto se suma que cada vez más personas viven solas, modificando la forma en que se construyen las relaciones sociales. En este escenario, la vida después de los 50 deja de estar estructurada únicamente por el trabajo o la familia. La jubilación, el nido vacío o una mayor disponibilidad de tiempo marcan un punto de inflexión que abre espacio a nuevas dinámicas sociales. Sin embargo, esta transformación convive con una tensión relevante. Estudios del Centro UC de Estudios de Vejez y Envejecimiento advierten que cerca del 49% de las personas mayores en Chile declara sentirse en soledad, y más de la mitad presenta riesgo de aislamiento social, evidenciando vínculos más frágiles que en generaciones anteriores. Pero más que una pérdida, lo que está ocurriendo es una reconfiguración. Hoy la vida social no viene dada, se construye activamente. “Durante años construimos relaciones porque el trabajo, la familia o el barrio nos las imponía. Después de los 50, muchas personas descubren algo nuevo: que pueden elegir. Con quién compartir, desde dónde vincularse, qué quieren hacer con su tiempo. Eso no es aislamiento, es un punto de inflexión”, señala Michelle Schnitzer, CEO de BondUP. Cada vez más personas comienzan a buscar espacios donde compartir intereses, generar nuevas conexiones y mantenerse activas, participando en talleres, actividades y encuentros que funcionan como verdaderas plataformas de vínculo, como los que impulsa BondUP, expertos en comunidad y experiencias para personas mayores de 50. Este cambio responde también a una nueva forma de entender el bienestar. La evidencia ha mostrado que el aislamiento social no solo impacta en la salud mental, sino que también puede tener efectos físicos comparables a otros factores de riesgo, como fumar hasta 15 cigarrillos al día, lo que lo posiciona como un desafío creciente. En este contexto, comienza a instalarse la idea de una “segunda vida social”: una etapa donde las personas buscan no solo compañía, sino también experiencias, aprendizaje y sentido de pertenencia. “Hay un perfil que vemos todos los días y que la sociedad todavía subestima: personas de 55, 60 o 65 años, llenas de energía, con ganas de probar cosas nuevas y de sentirse parte de algo. No están esperando que la vida pase, están buscando activamente cómo vivirla distinto”, agrega Schnitzer. Así, la vida después de los 50 deja de entenderse como una etapa de cierre y comienza a posicionarse como un espacio de redescubrimiento, donde las personas redefinen cómo se relacionan, cómo ocupan su tiempo y cómo quieren vivir. Fuente: Publimetro
El próximo miércoles 1 de julio entrará en vigor la normativa de autenticación reforzada para pagos electrónicos y transferencias en Chile. Esta medida, aprobada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) el año pasado, establece que los usuarios deberán validar su identidad mediante más de un factor de autenticación al autorizar transacciones. La norma, publicada como Norma N°538 a mediados de 2025 y retrasada casi un año, afectará a bancos y entidades reguladas, quienes han debido adaptar sus plataformas y procesos antes de su implementación la próxima semana. Sin embargo, la CMF introdujo una modificación a la NCG N°538 el pasado 1 de junio, permitiendo que ciertos grupos de clientes continúen utilizando tarjetas de coordenadas como método de autenticación. Esta medida busca evitar la exclusión de personas con dificultades para adoptar nuevos mecanismos tecnológicos. Según la CMF, los criterios para incluir a estos grupos son: ser adulto mayor; presentar una condición de salud deteriorada o discapacidad; tener dificultad para acceder a canales físicos de atención; o presentar incompatibilidad o falta de dispositivos de confianza -por ejemplo, un teléfono inteligente- con los mecanismos requeridos. Las entidades tendrán hasta el 1 de agosto para informar a la CMF si optan por establecer estos grupos. Fernando Lagos, CEO de NIVEL4, comentó que esta medida es positiva y necesaria para garantizar mayores estándares de seguridad en el intercambio comercial y financiero. Lagos señaló que la adopción y uso masivo de tecnologías deben ser compatibles con todos los usuarios en el sistema. Añadió que al implementar una medida masiva se debe asegurar condiciones mínimas —cobertura—, entrega herramienta —dispositivos adecuados—y brindar capacitación a usuarios que, por diversas circunstancias no pueden usar una tecnología o estar en las condiciones para cambiar. Por lo tanto, está de acuerdo con las excepciones establecidas. La CMF estableció que se exigirá autenticación reforzada en pagos electrónicos, formalizando un cambio en los estándares de seguridad digitales en Chile. Sin embargo, las operaciones autenticadas con tarjetas de coordenadas no cumplirán con este requisito, lo que implicará un mayor riesgo para las entidades financieras ante posibles reclamaciones por operaciones desconocidas. El CEO de NIVEL4 indicó que permitir que ciertos usuarios continúen utilizando tarjetas de coordenadas implica asumir un riesgo superior respecto a los mecanismos de autenticación reforzada. Sin embargo, considera razonable asumir parte de esa responsabilidad para proteger la inclusión financiera de personas que podrían ser afectadas por una transición abrupta hacia nuevas tecnologías. Esta actualización normativa busca reducir fraudes en canales digitales y fortalecer la protección financiera del usuario. La Norma N°538 establece estándares mínimos de seguridad, autenticación y registro que deben cumplir las entidades financieras. La autenticación reforzada debe basarse en al menos dos factores independientes como conocimiento (contraseñas), posesión (dispositivos) o inherencia (biometría). Las transferencias electrónicas entre cuentas del mismo cliente dentro de una misma institución estarán exentas de autenticación reforzada. En cuanto a los pagos recurrentes, este mecanismo solo será exigido al registrar la instrucción inicial. Fernando Lagos destacó que la autenticación reforzada dificulta significativamente los ataques basados en robo de credenciales. Al exigir factores independientes se agrega una capa adicional de seguridad que reduce las probabilidades de fraude incluso cuando una credencial ha sido comprometida. La autenticación multifactor obliga al atacante a comprometer más elementos, elevando la dificultad para ejecutar un fraude exitoso. En resumen, esta nueva exigencia junto con los lineamientos establecidos en la Norma N°538 representan un cambio estructural en la validación de operaciones financieras digitales en Chile. Se establece un estándar uniforme para todo el sistema, aunque se contemplan excepciones para aquellos usuarios con barreras tecnológicas para adoptar nuevos mecanismos. Fuente: Publimetro
Una tragedia sacudió la noche del lunes al Barrio Bellavista, en la comuna de Providencia, luego de que una explosión por acumulación de gas provocara un incendio que terminó con la vida de dos adultos mayores al interior de una vivienda. De acuerdo con la información entregada por las autoridades, las víctimas presentaban problemas de movilidad, situación que habría dificultado su evacuación cuando se inició la emergencia. El siniestro comenzó tras una fuerte explosión que alertó a vecinos del sector y generó momentos de alta tensión debido a la rápida propagación de las llamas. Según los primeros antecedentes, un residente de la zona intentó ingresar al inmueble luego de escuchar la primera detonación, con el objetivo de rescatar a los dos adultos mayores que permanecían en el interior. Sin embargo, una segunda explosión ocurrió mientras avanzaba hacia la vivienda, obligándolo a retroceder ante el riesgo de derrumbe y la intensidad del fuego. Cuando las primeras unidades de Bomberos llegaron al lugar, la casa ya se encontraba completamente envuelta en llamas. La emergencia movilizó a cerca de un centenar de voluntarios, quienes trabajaron durante varias horas para controlar el incendio y evitar que se extendiera a otras propiedades cercanas. El tercer comandante del Cuerpo de Bomberos de Santiago, Sergio Yévenes, explicó que la explosión habría sido provocada por una acumulación de gas al interior del inmueble. “Se produjo por una acumulación de gas, una explosión que afectó a una casa habitación que fue afectada al 100% por el fuego. Afectó a un local comercial colindante por fuego y a una tercera casa que está colindante por la parte posterior”, señaló. La autoridad agregó que las dos víctimas fueron encontradas sin vida durante las labores de remoción de escombros. “Lamentablemente, tenemos dos personas fallecidas, las cuales fueron encontradas al interior de la casa habitación, en la cual se produjo la explosión”, indicó. Las causas exactas del incidente continúan siendo investigadas por los equipos especializados, mientras vecinos del tradicional sector capitalino lamentan la pérdida de las dos personas fallecidas. Fuente: Publimetro
La vida social después de los 50 en Chile está experimentando una transformación profunda, lejos de la idea tradicional de una vejez marcada por el aislamiento o la rutina. Más que desaparecer, los vínculos cambian de forma: dejan de ser obligatorios y pasan a ser elegidos. Este cambio ocurre en un contexto claro: Chile envejece rápidamente y hoy las personas mayores de 50 años representan cerca del 32% de la población, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). A esto se suma que cada vez más personas viven solas, modificando la forma en que se construyen las relaciones sociales. En este escenario, la vida después de los 50 deja de estar estructurada únicamente por el trabajo o la familia. La jubilación, el nido vacío o una mayor disponibilidad de tiempo marcan un punto de inflexión que abre espacio a nuevas dinámicas sociales. Sin embargo, esta transformación convive con una tensión relevante. Estudios del Centro UC de Estudios de Vejez y Envejecimiento advierten que cerca del 49% de las personas mayores en Chile declara sentirse en soledad, y más de la mitad presenta riesgo de aislamiento social, evidenciando vínculos más frágiles que en generaciones anteriores. Pero más que una pérdida, lo que está ocurriendo es una reconfiguración. Hoy la vida social no viene dada, se construye activamente. “Durante años construimos relaciones porque el trabajo, la familia o el barrio nos las imponía. Después de los 50, muchas personas descubren algo nuevo: que pueden elegir. Con quién compartir, desde dónde vincularse, qué quieren hacer con su tiempo. Eso no es aislamiento, es un punto de inflexión”, señala Michelle Schnitzer, CEO de BondUP. Cada vez más personas comienzan a buscar espacios donde compartir intereses, generar nuevas conexiones y mantenerse activas, participando en talleres, actividades y encuentros que funcionan como verdaderas plataformas de vínculo, como los que impulsa BondUP, expertos en comunidad y experiencias para personas mayores de 50. Este cambio responde también a una nueva forma de entender el bienestar. La evidencia ha mostrado que el aislamiento social no solo impacta en la salud mental, sino que también puede tener efectos físicos comparables a otros factores de riesgo, como fumar hasta 15 cigarrillos al día, lo que lo posiciona como un desafío creciente. En este contexto, comienza a instalarse la idea de una “segunda vida social”: una etapa donde las personas buscan no solo compañía, sino también experiencias, aprendizaje y sentido de pertenencia. “Hay un perfil que vemos todos los días y que la sociedad todavía subestima: personas de 55, 60 o 65 años, llenas de energía, con ganas de probar cosas nuevas y de sentirse parte de algo. No están esperando que la vida pase, están buscando activamente cómo vivirla distinto”, agrega Schnitzer. Así, la vida después de los 50 deja de entenderse como una etapa de cierre y comienza a posicionarse como un espacio de redescubrimiento, donde las personas redefinen cómo se relacionan, cómo ocupan su tiempo y cómo quieren vivir. Fuente: Publimetro