La Municipalidad de Copiapó manifestó su preocupación frente al complejo escenario económico que atraviesa el país y cómo el aumento sostenido del costo de la vida está comenzando a impactar directamente en distintos procesos asociados a bienes y servicios necesarios para el funcionamiento de programas sociales y proyectos municipales. Sobre ello alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini Neyra, señaló que “hemos estado conversando con otros municipios del país y existe una preocupación transversal respecto al fuerte impacto que está teniendo el alza de los costos en las pequeñas y medianas empresas. Hoy muchos proveedores están enfrentando enormes dificultades para sostener servicios, cumplir contratos o participar en licitaciones porque los valores actuales simplemente no reflejan la realidad económica que vive el país”. La autoridad comunal agregó que “como municipio hemos desarrollado una gestión eficiente, enfocada en obras, ayuda social, recuperación de espacios públicos y actividades para las y los copiapinos. Pero se vuelve complejo seguir avanzando por el bienestar de la comuna cuando los costos aumentan constantemente y el sistema de Mercado Público mantiene valores de convenio marco desactualizados que no responden a las condiciones reales del mercado”. Desde el municipio explicaron que esta situación ya ha comenzado a generar dificultades en distintos procesos vinculados a programas sociales y adquisiciones municipales, desde la compra de enseres del programa de habitabilidad hasta el suministro de cajas de mercadería. Sobre ello, desde el municipio lamentaron que la empresa encargada de la provisión de cajas de alimentos sociales desistiera de continuar con el proceso vigente, argumentando el sostenido aumento de los costos asociados a la operación y distribución. Finalmente, desde la Municipalidad de Copiapó informaron que ya se está trabajando en un nuevo proceso con el objetivo de retomar el servicio a la brevedad posible y evitar una afectación prolongada a las vecinas y vecinos que dependen de esta ayuda social.
En la Región de Atacama el arte urbano se consolida como una herramienta de transformación social y cultural con el trabajo de Graffitti Atacama, organización que durante 2026 desarrolla dos iniciativas financiadas por los Fondos de Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el Programa de Muralismo y Arte Urbano y el proyecto “Voces y Colores del Palomar”. Ambas propuestas tienen como eje central el trabajo directo con comunidades, especialmente con estudiantes y vecinos, promoviendo espacios de aprendizaje, expresión artística y fortalecimiento de la identidad territorial. A través de talleres formativos y procesos colaborativos de creación, estas iniciativas buscan no solo embellecer los espacios públicos, sino también generar sentido de pertenencia y cohesión social. El Programa de Muralismo y Arte Urbano contempla talleres formativos dirigidos a estudiantes de diversos sectores, como San Pedro, Rosario, El Palomar, Cartavio y Manuel Rodríguez, entregando herramientas técnicas y creativas para el desarrollo del muralismo como disciplina artística. En paralelo, “Voces y Colores del Palomar” se desarrolla entre abril y octubre, involucrando activamente a la comunidad en la creación de obras que rescatan la memoria, identidad y vida cotidiana del barrio. VINCULACIÓN CULTURAL El Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Atacama, Fernando Flores Fredes, destacó que cuando el arte se desarrolla desde y con las comunidades, “se transforma en una herramienta poderosa de encuentro y construcción colectiva. Estas iniciativas permiten que niños, jóvenes y vecinos se reconozcan en su entorno, fortalezcan su identidad y generen vínculos a través de la creación. El muralismo, en este sentido, no solo interviene un espacio, sino que activa procesos de participación, mejora la convivencia y aporta a la apropiación positiva de los barrios”. Por su parte, el representante legal de Graffitti Atacama, Michel Guerrero, relevó el trabajo colaborativo que sustenta ambas iniciativas. “Nuestro enfoque está en construir junto a las comunidades. No se trata solo de intervenir un espacio, sino de generar procesos donde las personas se reconozcan en las obras, participen en su creación y se apropien de estos espacios como parte de su identidad”, indicó. Estas iniciativas reafirman el rol del arte urbano como una expresión cultural contemporánea que dialoga con el territorio, poniendo en valor las historias locales y generando nuevas formas de encuentro entre las personas y sus espacios. A través del muralismo, Graffitti Atacama contribuye a la construcción de comunidades más integradas, donde el arte se convierte en un puente entre la creatividad, la memoria y la vida cotidiana.
En el marco del compromiso por fortalecer el acceso al agua potable en sectores rurales, el Ministerio de Obras Públicas, a través de su Dirección Regional de Obras Hidráulicas (DOH), está impulsando una serie de ampliaciones de Sistemas Sanitarios Rurales (SSR) en la Región de Atacama. Estas iniciativas permitirán incorporar 364 nuevos arranques, beneficiando directamente a 1.457 personas de comunas como Alto del Carmen, Huasco, Copiapó y Vallenar. Al respecto, el Seremi (s) de Obras Públicas, Víctor Herrera Werner, señaló que “como MOP estamos avanzando con obras concretas que impactan directamente en la calidad de vida de las personas, especialmente en sectores rurales donde el acceso al agua potable es fundamental. Estas ampliaciones nos permiten seguir acortando brechas y llegar con soluciones reales a las comunidades”. Los proyectos consideran obras de mejoramiento y ampliación de sistemas existentes, junto con nuevas soluciones sanitarias rurales, lo que permitirá aumentar la cobertura y asegurar un acceso más continuo y de calidad al recurso hídrico. De esta manera, el MOP Atacama continúa avanzando en equidad territorial, impulsando infraestructura esencial que no solo mejora el acceso al agua potable, sino que también contribuye al desarrollo y bienestar de las comunidades de la región. Actualmente, estas iniciativas consideran un total de 1.717 arranques en operación y proyectados en Atacama.
La Municipalidad de Copiapó manifestó su preocupación frente al complejo escenario económico que atraviesa el país y cómo el aumento sostenido del costo de la vida está comenzando a impactar directamente en distintos procesos asociados a bienes y servicios necesarios para el funcionamiento de programas sociales y proyectos municipales. Sobre ello alcalde de Copiapó, Maglio Cicardini Neyra, señaló que “hemos estado conversando con otros municipios del país y existe una preocupación transversal respecto al fuerte impacto que está teniendo el alza de los costos en las pequeñas y medianas empresas. Hoy muchos proveedores están enfrentando enormes dificultades para sostener servicios, cumplir contratos o participar en licitaciones porque los valores actuales simplemente no reflejan la realidad económica que vive el país”. La autoridad comunal agregó que “como municipio hemos desarrollado una gestión eficiente, enfocada en obras, ayuda social, recuperación de espacios públicos y actividades para las y los copiapinos. Pero se vuelve complejo seguir avanzando por el bienestar de la comuna cuando los costos aumentan constantemente y el sistema de Mercado Público mantiene valores de convenio marco desactualizados que no responden a las condiciones reales del mercado”. Desde el municipio explicaron que esta situación ya ha comenzado a generar dificultades en distintos procesos vinculados a programas sociales y adquisiciones municipales, desde la compra de enseres del programa de habitabilidad hasta el suministro de cajas de mercadería. Sobre ello, desde el municipio lamentaron que la empresa encargada de la provisión de cajas de alimentos sociales desistiera de continuar con el proceso vigente, argumentando el sostenido aumento de los costos asociados a la operación y distribución. Finalmente, desde la Municipalidad de Copiapó informaron que ya se está trabajando en un nuevo proceso con el objetivo de retomar el servicio a la brevedad posible y evitar una afectación prolongada a las vecinas y vecinos que dependen de esta ayuda social.
En la Región de Atacama el arte urbano se consolida como una herramienta de transformación social y cultural con el trabajo de Graffitti Atacama, organización que durante 2026 desarrolla dos iniciativas financiadas por los Fondos de Cultura del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el Programa de Muralismo y Arte Urbano y el proyecto “Voces y Colores del Palomar”. Ambas propuestas tienen como eje central el trabajo directo con comunidades, especialmente con estudiantes y vecinos, promoviendo espacios de aprendizaje, expresión artística y fortalecimiento de la identidad territorial. A través de talleres formativos y procesos colaborativos de creación, estas iniciativas buscan no solo embellecer los espacios públicos, sino también generar sentido de pertenencia y cohesión social. El Programa de Muralismo y Arte Urbano contempla talleres formativos dirigidos a estudiantes de diversos sectores, como San Pedro, Rosario, El Palomar, Cartavio y Manuel Rodríguez, entregando herramientas técnicas y creativas para el desarrollo del muralismo como disciplina artística. En paralelo, “Voces y Colores del Palomar” se desarrolla entre abril y octubre, involucrando activamente a la comunidad en la creación de obras que rescatan la memoria, identidad y vida cotidiana del barrio. VINCULACIÓN CULTURAL El Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de Atacama, Fernando Flores Fredes, destacó que cuando el arte se desarrolla desde y con las comunidades, “se transforma en una herramienta poderosa de encuentro y construcción colectiva. Estas iniciativas permiten que niños, jóvenes y vecinos se reconozcan en su entorno, fortalezcan su identidad y generen vínculos a través de la creación. El muralismo, en este sentido, no solo interviene un espacio, sino que activa procesos de participación, mejora la convivencia y aporta a la apropiación positiva de los barrios”. Por su parte, el representante legal de Graffitti Atacama, Michel Guerrero, relevó el trabajo colaborativo que sustenta ambas iniciativas. “Nuestro enfoque está en construir junto a las comunidades. No se trata solo de intervenir un espacio, sino de generar procesos donde las personas se reconozcan en las obras, participen en su creación y se apropien de estos espacios como parte de su identidad”, indicó. Estas iniciativas reafirman el rol del arte urbano como una expresión cultural contemporánea que dialoga con el territorio, poniendo en valor las historias locales y generando nuevas formas de encuentro entre las personas y sus espacios. A través del muralismo, Graffitti Atacama contribuye a la construcción de comunidades más integradas, donde el arte se convierte en un puente entre la creatividad, la memoria y la vida cotidiana.
En el marco del compromiso por fortalecer el acceso al agua potable en sectores rurales, el Ministerio de Obras Públicas, a través de su Dirección Regional de Obras Hidráulicas (DOH), está impulsando una serie de ampliaciones de Sistemas Sanitarios Rurales (SSR) en la Región de Atacama. Estas iniciativas permitirán incorporar 364 nuevos arranques, beneficiando directamente a 1.457 personas de comunas como Alto del Carmen, Huasco, Copiapó y Vallenar. Al respecto, el Seremi (s) de Obras Públicas, Víctor Herrera Werner, señaló que “como MOP estamos avanzando con obras concretas que impactan directamente en la calidad de vida de las personas, especialmente en sectores rurales donde el acceso al agua potable es fundamental. Estas ampliaciones nos permiten seguir acortando brechas y llegar con soluciones reales a las comunidades”. Los proyectos consideran obras de mejoramiento y ampliación de sistemas existentes, junto con nuevas soluciones sanitarias rurales, lo que permitirá aumentar la cobertura y asegurar un acceso más continuo y de calidad al recurso hídrico. De esta manera, el MOP Atacama continúa avanzando en equidad territorial, impulsando infraestructura esencial que no solo mejora el acceso al agua potable, sino que también contribuye al desarrollo y bienestar de las comunidades de la región. Actualmente, estas iniciativas consideran un total de 1.717 arranques en operación y proyectados en Atacama.